domingo, 19 de noviembre de 2017

OTRA PALETADA MÁS DE ESTIÉRCOL....


¡Vaya por Dios, la parábola de los talentos! (Mateo 25,14-30) He de reconocer que ya empieza a joderme el asunto este de los talentos ¡sí, habéis leído bien, ya sabéis que soy un poco mal hablado, no vais a descubrir hoy tampoco la pólvora! Y digo que cada vez me jode más... quizás porque, con cuarenta y dos años, si echo la vista atrás, lo que, de por sí ya me invalidad como discípulo "nadie, que después de poner la mano en el arado mira atrás, es apto para el reino de Dios" (Lucas 9,62), lo único que veo es fracaso... Si pienso en que, según esta edad, y la esperanza de vida en ESPAÑA, junto con JAPÓN, una de las más altas, cifrada en ochenta y cuatro años, resulta que en el ecuador de mi vida, si mañana hiciera borrón y cuenta nueva, me da tiempo a cursar de nuevo la EGB, el BUP y el COU, cursar una carrera universitaria, pasar cinco meses en un Seminario de TOLEDO, y otros cinco en MADRID, pasar un año de pasante explotado en un despacho de abogados de MADRID, otros cinco años en un despacho en condiciones, trabajando para aquello para lo que estudié, después regresar a GRANADA y trabajar doce años más en este trabajo de subsistencia que tengo ahora... y ¿sabéis una cosa? ¡me da una pereza terrible!


Más que pereza diré que estoy cansado... muy cansado... he desperdiciado mis talentos, que son muchos, no lo digo yo, se supone que eso lo aprecia la gente que dice que te quiere, pero a estas alturas de la película, si mis talentos se pierden tampoco toda la culpa va a ser mía... será por falta de oportunidades... eso que suele pasar de un músico, dotado de un don, que toca en el metro para sobrevivir y le escucha un productor musical que lo lanza a la fama, eso pasa, es verdad, pero una vez, por eso es noticia y nos enteramos de ello, si sucediera todos los días ya no sería noticiable... Así que si desperdicié los talentos, nunca se dieron esas oportunidades... durante mucho tiempo eché la culpa a terceros  ¡había tantos en mi lista a los que culpar de haber truncado mi vida!, después comencé a madurar, y a ser muy duro conmigo mismo, y en un alarde de madurez echarme a mí la culpa... pero bien sabe Dios que de esta forma sería tremendamente injusto otra vez, conmigo mismo... ahora sólo me queda echarle la culpa a Dios.

¿Echarle la culpa a Dios de esta vida malgastada? ¡Vaya novedad, pensaréis algunos, eso se llama la noche oscura del alma! Pero no me vais a hacer caer en ese engañabobos piadoso... entendedme, la noche oscura del alma sólo es un don y una gracia, a toro pasado, cuando leemos las vidas de los santos... ¡Ah, cuánto nos edifican santos como JUAN DE LA CRUZ, o TERESA DE CALCUTA en esa oscuridad y aridez del fin de sus días! ¡Y una mierda...! ¡Preguntadles a ellos lo que les pareció mientras la padecían! Además, he dicho bien, cómo nos edifican las vidas de los santos, si hemos de creer que esa noche oscura era el último paso definitivo para purificar sus vidas y asirles solo a Dios, como dice el profeta "te he purificado, pero no como a plata; te he probado en el crisol de la aflicción" (Isaías 48,10) Perdonad que me dé la risa floja... pero de aquí a la santidad me queda un trecho más largo que la otra vida que puedo vivir atendiendo a la esperanza de vida que me queda... Como escuché una vez en un funeral "el Señor, como jardinero experto, corta las rosas en su sazón", a la inversa ¡los capullos nos vamos a hacer eternos...! Mucho ha de esperar el Señor a que este capullo dé fruto y sea una rosa lozana... Estoy camino, de verdad os lo comparto, de chuchurrirme, como esos brotes nuevos agobiados de pulgones, antes siquiera de florecer...

Me cansa, mejor dicho, ya estoy cansado, de esperar un mañana que no llega, un cielo sin nubes que no acontece, unas raíces que no he echado, y unos frutos que se malogran temporada tras temporada... Estamos al final, casi del Año Litúrgico, finalizará el domingo que viene con la festividad de CRISTO REY... una vez leí, que el Sagrado Corazón de Jesús de BILBAO, que tiene la leyenda en la peana de "Reinaré en España", con la excusa de limpiar las letras, nunca más las repusieron, u omitieron "en España", con lo que, ahora, o reina no se sabe dónde, o directamente, no reina. Pues mucho me temo que andamos por el mismo camino conmigo... ha llegado el momento en que me he cansado, como dice el profeta de que "se espere la paz, y no haya bienestar, de que al tiempo de la cura suceda la turbación" (Jeremías 14,17-21).

A este "misionero de la esperanza, heraldo del aleluya" le queda poco tiempo... mi abuelo, que tenía un gran sentido del humor, al final de sus días, suspiraba y me decía "¡me quedan dos telediarios, y de CANAL SUR, que son más cortos!"... poco a poco no va a quedar de mí más que la imagen del "payaso triste", ese día, sabré que estoy muerto, pero no al estilo de "ahora, Señor, puedes dejar marchar a tu siervo" del anciano SIMEÓN que ha culminado su vida en el Señor (Lucas 2,29), sino más bien al  estilo de  "ya hace años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?" (Lucas 13,7). 


Dice el Papa FRANCISCO, con esa sencillez que le caracteriza "e non dimenticate di pregare per me!" -y no olvidéis rezar por mí-, en mi caso, esta es mi petición para vosotros, en el día de hoy, y ya que me he comparado con la higuera estéril, es tanto como decir que pidáis "Señor, déjalo por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante" (Lucas 13,8-9), por si no lo sabéis, echar abono es "demasiado fino"... 

Aquí se dice "echarle estiércol" ¡Así que no os privéis, rezad para que el Señor me eche encima otra paletada de mierda! ¡Total, una más....!