lunes, 27 de febrero de 2017

EL JOVEN RICO
LA JUVENTUD PARA TONINO BELLO


El Evangelio de hoy nos presenta el archiconocido episodio de la vocación del joven rico que declina la llamada del Señor a seguirle "porque había de venderlo todo", como siempre se suele hablar de este pasaje como "la vocación del joven rico" no he podido dejar de asociar esto con la celebración próxima del Sínodo sobre "Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional" y esto, sin saber cómo -me pasa mucho en internet, que comienzo buscando una cosa y voy saltando de página en página llegando a sitios que nada tenían que ver con la búsqueda primera- he descubierto la figura de TONINO BELLO, actualmente abierto su proceso de beatificación, aunque ese es el apelativo con ue le llamaban cariñosamente, sobre todo los jóvenes, todo el mundo, su nombre verdadero es Monseñor ANTONIO BELLO, Obispo de Molfetta-Ruvo-Giovinazzo-Terlizzi, en ITALIA, fallecido en el año 1993.

Resumiendo, lo más notable de su vida (para apliar datos ya tenéis la WIKIMENTIROSA (yo la llamo así "cariñosamente" porque a veces tiene más gazapos que una conejera), era hijo de un policía y de una sencilla ama de casa, de clase media, cursó sus estudios eclesiásticos y, en seguida, sus formadores, y después sus responsables, se dieron cuenta de la gran cercanía, respeto y simpatía que despertaba entre los jóvenes, por lo que pronto tuvo responsabilidades pastorales en gran cantidad de movimientos juveniles y estudiantiles, lo mismo que en la Acción Católica. Como sacerdote su mayor preocupación eran los pobres, estaba profundamente interesado en que se constituyera CÁRITAS en todas las parroquias que atendía y creó un observatorio de la pobreza para estar siempre informado de las necesidades de sus fieles.

El 10 de Agosto 1982 fue nombrado obispo de la diócesis de Molfetta, Giovinazzo y Terlizzi y 30 de septiembre del mismo año, también de la diócesis de Ruvo. Desde el principio su labor episcopal se caracteriza por la renuncia de todo lo que él consideraba como signos de poder (por esa razón sólo quería que le llamaran DON TONINO) y continuó su labor acerca de su preocupación con los pobre: Lo mismo que había hecho siendo párroco lo hizo a nivel diocesano, que ninguna parroquia no tuviera una CÁRITAS constituida y funcionando, fundó ademas una comunidad para el tratamiento de la adicción a las drogas (el gran mal de aquella época, sobretodo en algunas zonas de ITALIA), rehusó vivir en el palacio episcopal, aunque él estaba siempre disponible para cualquier persona que quería hablar con él y, a menudo también ofreció su casa para los necesitados que pedían ayuda para no pasar la noche. Y si el perfil no os ha sonado aún, lo mismo que el Papa FRANCISCO gusta llamar a la Iglesia como "Iglesia en salida" a DON TONINO BELLO le gustaba definir a la Iglesia como Su definición de la "plataforma", lugar seguro desde el que los pobres y excluidos pudieran dar un salto para recuperar su dignidad.

Desde 1985 preside en ITALIA el movimiento PAX CHRISTI, organismo eclesial italiano para fmentar la paz y la colaboración entre los pueblos, siendo así  el 7 de Diciembre de 1992, y pese a estar recién operado de un cáncer de estómago, junto con quinientos voluntarios de la diócesis de ANCONA cruzó el mar, hacia la costa dálmata para realizar un recorrido a pie hasta la ciudad sitiada por la guerra de SARAJEVO. Pese  que la ciudad estaba llena de francotiradores, lo que suponía un riesgo real par los manifestantes, ese día hubo muy mal tiempo, con abundante niebla, lo que sin duda evitaba a cualquier francotirador apuntar, posteriormente DON TONINO BELLO se refirió a que sin duda se trataría de la "niebla de la Señora", que les protegía (pues el día de la marcha era el 8 de Diciembre, día de la INMACULADA)- También era, esto es simple curiosidad, terciario franciscano. Recientemente en el año 2015 se le erigió una estatua, la primera dedicada al siervo de Dios, pues está en proceso de beatificación, en los exteriores de la Iglesia de los Capuchinos de la localidad italiana de GIOVINAZZO.

Pues bien, la vocación del joven rico me ha llevado a la figura de DON TONINO bello por este bello comentario que tiene, además de ser de una actualidad rabiosa, acerca de este episodio evangélico:

Hay un episodio en el Evangelio que tantas veces hemos meditado con sutil amargura. es el de ese joven rico que, invitado por Jesús a salir fuera de su vida perfecta (“Todas estas cosas: No matar, no cometer adulterio, no robar, non dar testimonio en falso, honrar al padre y a la madre, y amar al prójimo como a uno mismo, ya lo he hecho”), no tiene el coraje de abandonar "sus muchas riquezas", y se fue triste. Inmediatamente, de forma espontánea, vemos en este personaje la imagen de nuestros jóvenes a los que a la invitación de la Iglesia responden igual... ¡Peor que igual! Porque los jóvenes de hoy en día, pese a rechazar la invitación del Señor, ya no se van tristes, casi se marchan de la Iglesia con alivio, como el que escapa de una carga o de un peligro. ¿Qué estamos haciendo mal? Jesús no corre detrás de él tampoco. No insiste, y no trata de convencerlo con otros argumentos: Lo observa mientras se marcha, y hace reflexionar a los discípulos sobre los peligros de la riqueza, asegurándoles que no es mucho lo que se pierde, mucho más lo que se gana: El ciento por uno y la vida eterna (Mateo 19, 27-29). 

Y éste es el camino que debemos seguir: Convencer de que acoger el Evangelio no es una pérdida, sino una gran ventaja, que tarde o temprano ilumina nuestra vida. Ésta es nuestra tarea: Anunciar el Evangelio de forma clara, libre y liberadora, sin motivaciones espúreas, sin valernos de grandes eventos o acontecimientos, sino de forma valiente y resolutiva, para que los jóvenes den una respuesta vital que suponga un salto cualitativo en el sentido de sus vidas. ¿Y quién debe hacer este anuncio? La respuesta es igualmente sencilla, la Iglesia, diréis, pero pensar en la Iglesia es para muchos jóvenes el Papa, los obispos y los curas, y éste es el error que debemos superar o seguiremos viendo como los jóvenes se alejan del maestro... ¡por miles! 

Y llevamos más de cincuenta años cambiando las estrategias para "pescar a los jóvenes": Que si sacerdotes liberados de sus tareas parroquiales para dedicarse en exclusiva a la pastoral juvenil o universitaria; que si la creación de cientos de asociaciones juveniles al amparo de la Iglesia, que si dotar las parroquias de cines, salas de baile, pistas de fútbol, la multiplicación de grandes eventos juveniles y eclesiales, como tiempos fuertes pero sin continuidad ni seguimiento en los jóvenes, que si las excursiones y acampadas... Pero todos estos empeños fracasan si no somos capaces de presentar a los jóvenes la llamada del Señor como una riqueza meritoria en sí misma y capaz de abandonarlo todo por él. Porque todos estos jóvenes, que puedan sentir la llamada del Señor, luego, en su vida cotidiana no encuentran ni familias, ni comunidades parroquiales que les acojan y les ayuden a madurar su fe de jóvenes, y en seguida se aburren y se marchan detrás de la gran cantidad de riquezas que el mercado de ofertas juveniles tienen que ofrecerles. Es necesario un cambio profundo: Nada de familias, o comunidades parroquiales que "externalizan" o delegan su responsabilidad para con la fe y la vocación de los jóvenes en terceros, sino familias y comunidades parroquiales que sean capaces de hacerles vivir la riqueza cotidiana del Evangelio.

Sinceramente, después de leer estas palabras, no sólo se nota que DON TONINO BELLO amaba a los jóvenes y se sentía compelido por ellos como pastor, es que el SÍNODO, de antemano, podía pasar de documentos y dedicarse todo este año preparatorio a rezar de rodillas este texto. Si me animo a escribir a la Secretaría del SÍNODO con una sugerencia suscribiré todas estas palabras, y firmaré sencillamente como....