sábado, 26 de enero de 2013

CONCLUSIÓN DE LA SEMANA ORACIÓN UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

 
BENEDICTO XVI participó ayer por la tarde, 25 de Enero -fecha de la conversión de SAN PABLO- en la oración de vísperas, como conclusión de la SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS. La ceremonia fue en la BASÍLICA DE SAN PABLO EXTRAMUROS, dónde está la sepultura del "apóstol de las gentes y de los pueblos". En las vísperas cantadas por el coro de la CAPILLA SIXTINA, participaron los representantes del patriarcado ecuménico de la Iglesia anglicana, de las ortodoxas, de las ortodoxas orientales, y de diversas comunidades eclesiales.
 
La unidad, es un don de Dios, indicó el pontífice que recordó cómo sean necesarios gestos concretos para curar heridas y mejorar relaciones. Y cómo la unidad es un presupuesto para poder anunciar de manera creíble la fe a quien no conoce a CRISTO, y a quien habiendo recibido el precioso don del Evangelio lo ha olvidado. Vivimos en una sociedad que muchas veces se olvida del Evangelio y tiene necesidad de un ejemplo, una comunión entre los cristianos que supere las divisiones, dijo. Precisó que “la unidad entre los cristianos más que un fruto del esfuerzo humano es obra y don del Espíritu Santo”, que nos guía hacia la plena comunión, “y nos permite recoger la riqueza espiritual presente en las diversas Iglesias y comunidades eclesiásticas”. Y que “un ecumenismo sin fe se reduciría a una forma de contrato al cual adherir debido a un interés común”.
 
El santo padre añadió que entretanto “las cuestiones doctrinarias que aún nos dividen no deben ser descuidadas o minimizadas: van enfrentadas con coraje, espíritu de fraternidad y respeto recíproco. "El ecumenismo --indicó- no dará frutos duraderos si no es acompañado por gestos concretos de conversión que favorezcan la curación de los recuerdos y de las relaciones”.
 
 
Un caminar más allá de la fe, recordó Benedicto XVI, lo que significa también superar “la barreras, el odio, el racismo y la discriminación social y religiosa que divide y daña a toda la sociedad”. El Papa se acordó también a los cristianos en India “que muchas veces deben dar testimonio de su fe en condiciones difíciles”.

viernes, 25 de enero de 2013

SEMANA ORACIÓN UNIDAD CRISTIANOS: CAMINAR EN LA ALEGRÍA

 
Caminar humildemente con Dios significa caminar en celebración. El que visita la India queda sorprendido por la dureza de la vida de los dalits y de sus luchas, pero a la vez por su sentido de esperanza y de celebración.
 
La esperanza y la celebración tienen lugar a la vez en las lecturas de hoy. El profeta Habacuc (3,17-19) se goza en el Señor en un tiempo de sequía y de falta de cosecha. Este testimonio de que Dios caminará con su pueblo en su dificultad es una celebración de esperanza.
 
La Bienaventurada Virgen María va a la casa de su prima Isabel para celebrar su embarazo. Canta su Magnificat (Lucas 1, 46-55) como canto de esperanza aun antes del nacimiento de su hijo. Y desde la cárcel, Pablo exhorta a la comunidad cristiana de Filipos a la celebración (Filipenses 4,4-9): “Vivid siempre alegres en el Señor”.
 
En la Biblia, la celebración va unida a la esperanza en la fidelidad de Dios.
 
El aspecto celebrativo de la cultura dalit contiene un testimonio parecido de un evangelio de fe y esperanza surgido del crisol de la experiencia dalit de lucha por la dignidad y la supervivencia. Mientras oramos por la unidad de los cristianos en esta semana, dirigimos la mirada hacia la celebración de la vida que vemos en la India, resaltando la fidelidad de los dalits a su identidad cristiana en el contexto de su lucha por la vida.
 
Del mismo modo, nuestra celebración por la unidad de los cristianos que aún debe ser lograda tiene lugar en la lucha y la esperanza. Se basa en la esperanza de que la oración de Cristo de que seamos uno se realizará en los tiempos de Dios y a través de los medios de Dios. Se basa en el agradecimiento de que la unidad es don de Dios y el reconocimiento de la unidad que ya experimentamos como amigos de Jesús, expresada en un único bautismo. Se basa en la certeza de que Dios llama a cada uno de nosotros a trabajar por esa unidad y que todos nuestros esfuerzos serán utilizados por Dios, confiando como san Pablo: “En cualquier situación, presentad a Dios vuestros deseos, acompañando vuestras oraciones y súplicas con un corazón agradecido” (Filipenses 4,6). Caminar hacia la unidad de los cristianos exige que caminemos humildemente con Dios en celebración, oración y esperanza.
 
ORACIÓN
 
Dios clemente, que tu Espíritu Santo
pueda llenar nuestras comunidades de gozo y celebración,
de modo que podamos apreciar la unidad que ya compartimos
y que sigamos buscando con celo la plena unidad visible.
Nos alegramos en la fe y la esperanza
de los pueblos que rechazan permitir que su dignidad sea menoscabada,
viendo en ellos tu gracia maravillosa y tu promesa de libertad.
Enséñanos a compartir su alegría
y a aprender de su resistencia perseverante.
Reaviva nuestra esperanza y sostiene nuestro compromiso
de que en el nombre de Cristo podamos caminar juntos
en el amor, alzando una única voz de alabanza
y cantando juntos una única plegaria de adoración.
Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz.
Amén
 
PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL
 
  • En su comunidad, ¿cuáles son las luchas por la justicia? ¿Cuáles son los motivos para la celebración mientras se va de camino?
  • En su comunidad, ¿cuáles son las luchas por la unidad de los cristianos? ¿Cuáles son los motivos para la celebración mientras se va de camino?

jueves, 24 de enero de 2013

SEMANA ORACIÓN DE LOS CRISTIANOS: CAMINEMOS CON SOLIDARIDAD

 
Caminar humildemente con Dios significa caminar en solidaridad con todos los que luchan por la justicia y la paz. Esto hace que surja una pregunta dirigida a todos los que oramos por la unidad de los cristianos en esta semana: ¿Qué unidad buscamos? La Comisión Fe y Orden, que incluye a las Iglesias representadas en el Consejo del Mundial de las Iglesias y a la Iglesia Católica, entiende la unidad como “la unidad visible en una fe y en una comunión eucarística”. El movimiento ecuménico tiene el cometido de superar las barreras históricas y actuales que dividen a los cristianos, pero lo hace con una visión de la unidad visible que liga la naturaleza y la misión de la Iglesia con el servicio a la unidad de todo el género humano y a la superación de todo lo que perjudica la dignidad de los hombres y los mantiene separados.
 
La Iglesia está llamada a compartir el sufrimiento de todos, y tiene la capacidad para hacerlo, mediante la defensa y el cuidado de los pobres, los necesitados y los marginados. Esto significa que es necesario analizar críticamente y denunciar las estructuras injustas, así como actuar en favor de su transformación. La Iglesia está llamada a proclamar las palabras... Este fiel testimonio puede implicar a los cristianos en el sufrimiento por causa del Evangelio. La Iglesia está llamada a curar y reconciliar relaciones humanas rotas y ser el instrumento de Dios para reconciliar allí donde hay divisiones y odio (Naturaleza y misión de la Iglesia, n. 40). Hay muchos ejemplos de estos actos de sanación y reconciliación en las Iglesias de la India. Hasta hace muy poco, las leyes cristianas de herencia en la India desempoderaban a las hijas. Las Iglesias apoyaron la demanda para abrogar estas leyes arcaicas. El relato bíblico (Números 27,1-11) de las hijas de Selofjad en que Moisés se dirige a Dios para saber si es justa su petición, fue invocado para pedir justicia para las mujeres. Por tanto, los cristianos dalits han sido motivados en sus luchas por la justicia por esta clase de testimonios bíblicos.
 
Una imagen bíblica de la Iglesia unida en solidaridad con el oprimido es la parábola del buen samaritano que cuenta Jesús (Lucas 10,25-37). Como los dalits, el buen samaritano proviene de una comunidad despreciada y proscrita y es el que en la parábola se ocupa del hombre abandonado al borde del camino y el que proclama a través de su solidaridad concreta la esperanza y el consuelo del evangelio. Caminar hacia la unidad de los cristianos es inseparable de caminar humildemente con Dios en solidaridad con cualquiera y con todos los necesitados de justicia y cariño (Hechos 2, 43-47).
 
ORACIÓN
 
Dios trino, en tu misma vida
nos ofreces un ejemplo único de interdependencia,
de relaciones de amor y de solidaridad.
Únenos para que vivamos nuestras vidas
del mismo modo.
Enséñanos a compartir la esperanza
que encontramos en las personas
que en todo el mundo luchan por la vida.
Que su perseverancia nos inspire
para superar nuestras divisiones
y para vivir en acuerdo sagrado
entre nosotros y caminar juntos en solidaridad.
Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz.
Amén.
 
PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL
 
  • ¿Quién en nuestra comunidad tiene necesidad de la solidaridad de la comunidad cristiana?
  • ¿Qué Iglesias son o han sido solidarias con ustedes?
  • En su contexto, ¿de qué modo una unidad más visible de los cristianos aumentaría la solidaridad de la Iglesia con los que necesitan justicia y cariño?

miércoles, 23 de enero de 2013

SEMANA ORACIÓN UNIDAD CRISTIANOS: CAMINAR SIN BARRERAS

 
Caminar humildemente con Dios significa caminar más allá de las barreras que dividen y perjudican a los hijos de Dios. Los cristianos de la India son conscientes de las divisiones entre ellos. San Pablo experimentó las divisiones devastadoras en la comunidad cristiana primitiva entre los cristianos gentiles y judíos. Ante esta barrera y todas las que vendrían después, Pablo proclama que “Cristo es nuestra paz. Él ha hecho de ambos pueblos uno solo; él ha derribado el muro de odio que los separaba”. En otro lugar Pablo escribe: “Incorporados a Cristo por el bautismo, os habéis incorporado a Cristo. Ya no hay distinción entre judío y no judío, ni entre esclavo y libre, ni entre varón y mujer. En Cristo Jesús todos sois uno” (Gálatas 3,27-28). En Cristo todas las barreras profundas del mundo antiguo –como también sus sucesoras en la actualidad- han sido eliminadas, ya que en la cruz Jesús creó en sí mismo una nueva humanidad.
 
En un mundo en que las barreras religiosas son frecuentemente difíciles de superar, los cristianos que son una pequeña minoría en el contexto multirreligioso de la India nos recuerdan la importancia del diálogo y de la colaboración interreligiosos. El evangelio de Mateo (15, 21-28) nos habla del difícil viaje de Jesús –y sus discípulos– para superar barreras religiosas, culturales y de género, al enfrentarse con una mujer cananea que ruega que le curen a su hija. El instinto visceral de los discípulos de echarla y la hesitación misma de Jesús son vencidos por la fe de ella y su necesidad. De aquí que Jesús y sus discípulos fueron capaces de superar las barreras humanas impuestas y los límites del mundo antiguo. Esto también está presente en la Biblia hebrea. El Libro de Rut (4,13-18), de la mujer moabita de una cultura y religión diferentes, termina con una lista de los descendientes de ella con el israelita Boaz. El hijo Obed fue el padre de Jesé, el padre del rey David. El linaje del rey-héroe del antiguo Israel refleja el hecho de que la voluntad de Dios se puede cumplir cuando las personas atraviesan las barreras de la religión y de la cultura. Caminar con Dios hoy exige que vayamos más allá de las barreras (Efesios 2,13-16)que separan a los cristianos unos de otros y de las personas de otras creencias. El camino hacia la unidad de los cristianos exige que caminemos humildemente con Dios más allá de las barreras que nos separan.
 
ORACIÓN
 
Padre, perdónanos por las barreras
de la codicia, el prejuicio y el desprecio
que construimos continuamente
y que nos separan dentro de las Iglesias
y entre ellas, como también de las personas de otras creencias
y de los que pensamos que son menos importantes que nosotros.
Que tu Espíritu nos dé la valentía
para superar estos límites
y para derribar los muros que nos separan.
Y así, con Cristo,
podamos avanzar por terreno desconocido
para llevar su mensaje
de aceptación amorosa y de unidad a todo el mundo.
Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz.
Amén.
 
PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL
 
  • En su comunidad, ¿cuáles son las barreras que separan a los cristianos?
  • En su comunidad, ¿cuáles son las barreras que separan a los cristianos de otras tradiciones religiosas?
  • ¿Qué diferencias y similitudes hay entre caminar más allá de las barreras que separan a los cristianos y caminar más allá de las que existen entre el cristianismo y otras religiones?

martes, 22 de enero de 2013

SEMANA ORACIÓN UNIDAD CRISTIANOS: AMIGOS DE JESÚS

 
Caminar humildemente con Dios no significa caminar solos. Significa caminar junto a los que son los signos vivientes de la presencia de Dios entre nosotros, nuestros amigos. “Os llamo amigos”, dice Jesús en el evangelio de Juan (15,12-17). En la libertad del amor, podemos escoger a nuestros amigos y ser escogidos como amigos. “No me elegisteis vosotros a mí; fui yo quien os elegí”, dice el Señor a cada uno de nosotros. La amistad de Jesús con cada uno de nosotros transfigura y trasciende nuestras relaciones con la familia y la sociedad. Nos habla del amor profundo y duradero de Dios por todos nosotros.
 
La canción de amor de la Biblia, el Cantar de los Cantares (1,5-8) de Salomón, ha sido interpretado de varios modos, por ejemplo, como el amor de Dios por Israel, o el amor de Cristo por la Iglesia. Es testigo de la pasión entre amantes que trasciende las barreras impuestas por la sociedad. Cuando la amada dice a su amado “soy morena, pero hermosa”, sus palabras llegan con la súplica “no miréis que soy morena”. Pero el amado sí mira y elige el amor como hace Dios en Cristo.
 
¿Qué es lo que Dios exige a los que son llamados a caminar con Jesús y a sus amigos? (3 Carta de Juan, 2-8) En la India es una llamada a las Iglesias a abrazar a los dalits como amigos iguales de su amigo común. Una tal llamada a ser amigos con los amigos de Jesús es otro modo de comprender la unidad de los cristianos por la que oramos en esta semana. Los cristianos de todo el mundo están llamados a ser amigos de todos los que luchan contra la discriminación y la injusticia. Caminar hacia la unidad de los cristianos exige que caminemos humildemente con Dios con –y como– los amigos de Jesús.
 
ORACIÓN
 
Jesús, desde el primer momento de nuestra existencia
nos ofreciste tu amistad.
Tu amor abraza a todas las personas,
especialmente a los que son excluidos o rechazados
por constructos humanos de casta, raza o color.
Llenos de confianza y seguridad en ti
te pedimos poder caminar
en solidaridad hacia los demás
y abrazarnos en el Espíritu
como hijos de Dios.
Dios de vida,
condúcenos hacia la justicia y la paz.
Amén.
 
PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL
 
  • ¿Quiénes son en su comunidad los que Cristo llama a ser amigos suyos?
  • ¿Qué impide a los amigos de Jesús ser amigos unos de otros?
  • ¿En qué modo ser amigos del mismo Jesús desafía a las Iglesias divididas?

lunes, 21 de enero de 2013

SEMANA ORACIÓN UNIDAD CRISTIANOS: UNIDOS EN LA MISMA TIERRA

Si estamos llamados a caminar humildemente con Dios tendremos que ser siempre conscientes de que somos parte de la creación y beneficiarios de los dones de Dios. Hay un creciente reconocimiento en el mundo de hoy de que es prioritaria una mejor comprensión de nuestro lugar en la creación. Especialmente entre cristianos hay una toma de conciencia creciente de que los asuntos ecológicos forman parte de ‘caminar humildemente con Dios’, el Creador, ya que todo lo que tenemos nos es dado por Dios en su creación y por tanto no es ‘nuestro’ para que podamos hacer lo que nos plazca. Por esta razón desde el 1 de septiembre al 4 de octubre los cristianos están invitados a celebrar el Tiempo para la Creación, una práctica observada cada vez por más Iglesias. En 1.989 el patriarca ecuménico Dimitrios I proclamó el 1 de septiembre como jornada de oración por el medioambiente. El calendario litúrgico de la Iglesia ortodoxa comienza ese día con una conmemoración de la creación del mundo por Dios. El 4 de octubre muchas Iglesias de la tradición occidental conmemoran a Francisco de Asís, el autor del ‘Cántico de las criaturas’. El comienzo y el final del tiempo (Romanos 8,18-25) para la Creación están de este modo ligados a la preocupación por la creación en la tradición cristiana oriental y occidental, respectivamente.
 
La historia cristiana es de redención para toda la creación; es la historia misma de la creación. La fe de que en Jesús Dios se hace hombre en un tiempo y lugar concretos, es una creencia central alrededor de la cual se encuentran todos los cristianos. Es la fe compartida en la encarnación la que comporta un reconocimiento profundo de la importancia de la creación –de los cuerpos, la comida, la tierra, el agua y todo lo que alimenta nuestra vida como personas en el planeta-. Jesús es plenamente parte de este mundo. Puede sorprender que Jesús cure usando su saliva y el barro de la tierra (Juan 9, 1-11), pero es congruente con este sentido real del mundo creado como partícipe en la acción de Dios de llevarnos a una nueva vida.
 
En el mundo, la tierra es ordinariamente trabajada por las personas más pobres que frecuentemente no tienen parte en sus frutos. Al mismo tiempo, estas comunidades tienen un especial cuidado por la tierra, como muestran sus formas de cultivarla que son expresión de una sabiduría práctica.
 
 
El cuidado de la tierra implica cuestiones básicas sobre cómo los seres humanos deben vivir en la creación en modos que sean más plenamente humanos para todos. Que la tierra –su cultivo y propiedad- sea a menudo fuente de desigualdades económicas y de prácticas de empleo degradantes, es motivo de gran preocupación y de acción conjunta para los cristianos. El reconocimiento de estos peligros de explotación de la tierra en el contexto de la Alianza se expresa en las instrucciones sobre el año jubilar del Levítico (25,8-17): la tierra y sus frutos no son dados como oportunidad ‘para engañar al prójimo’, sino que el cultivo de la tierra debe ser en beneficio de todos. Esta no es solamente una ‘idea religiosa’: Está ligada a actuaciones económicas y financieras muy reales concernientes al modo en que la tierra es administrada, comprada y vendida.
 
ORACIÓN
 
Dios de vida, te damos gracias por la tierra
y por los que la cuidan
y hacen que dé sus frutos.
Que el Espíritu, dador de vida,
nos ayude a reconocer que somos parte
de la red de relaciones de la creación.
Que aprendamos a apreciar la tierra
y a sentir el anhelo de la creación.
Que caminemos de verdad juntos
tras los pasos de Jesús,
trayendo sanación a todo lo que hiere la tierra
y garantizando una justa repartición de todo lo que produce.
Dios de vida,
condúcenos a la justicia y la paz.
Amén.
 
PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL
 
  • Las lecturas de hoy invitan a los cristianos a una profunda unidad de acción en la preocupación común por la tierra. ¿Dónde ponemos en práctica juntos el espíritu del año jubilar en nuestras vidas como cristianos?
  • ¿Dónde en nuestras comunidades cristianas somos cómplices de actuaciones que degradan y explotan la tierra? ¿En qué casos podríamos trabajar más unidos aprendiendo y enseñando la reverencia hacia la creación de Dios?

domingo, 20 de enero de 2013

SEMANA ORACIÓN UNIDAD CRISTIANOS: CAMINEMOS JUNTOS...

 
Caminar humildemente con Dios es siempre un caminar para recibir la libertad que concede a todos los pueblos. Teniendo esto presente, celebramos. Celebramos el misterio de la lucha por la libertad, que tiene lugar también en sitios donde la opresión, el prejuicio y la pobreza parecen cargas insostenibles. El claro rechazo a aceptar órdenes y condiciones inhumanas – como las que dio el faraón a las matronas del pueblo judío esclavizado (Éxodo 1,15-22) – pueden parecer actos pequeños; sin embargo, estos son frecuentemente el tipo de actos a favor de la libertad que se producen en comunidades locales en todas partes. Este caminar resuelto hacia una vida más plena hace presente el don de la esperanza evangélica a todos los pueblos, concretado, de distintos modos, en los patrones de desigualdad que existen en el mundo.

El paso gradual de discriminaciones injustas y de prejuicios hacia la libertad se nos muestra en el relato del encuentro de Jesús con la mujer de Samaria junto al pozo (Juan 4,4-26). Esta mujer se pregunta ante todo por los prejuicios a los que se enfrenta y busca aliviar las cargas de su vida. Estas preocupaciones son el punto de partida del diálogo con Jesús. Él mismo inicia la conversación con ella a partir de su propia necesidad de una ayuda concreta ("tiene sed") y de la consideración de los prejuicios sociales que hacen que esta ayuda parezca problemática. El camino hacia una vida más libre se va abriendo ante los ojos de la mujer a medida que las palabras de Jesús arrojan luz sobre la realidad compleja de su vida. Al final estas intuiciones personales dirigen la conversación hacia un lugar en que se trasciende lo que divide a estos dos grupos de personas: donde se debe dar culto. “Culto en espíritu y verdad” es lo que se exige, y aquí aprendemos a ser libres de todo lo que impide que vivamos juntos, que tengamos vida en abundancia.

Ser llamados a una mayor libertad en Cristo es ser llamados a una comunión más profunda (2 Corintios 3,17-18). Las cosas que nos separan –tanto como cristianos en busca de la unidad, como en cuanto personas separadas por tradiciones y desigualdades injustas– nos mantienen atrapados y escondidos unos de otros. Nuestra libertad en Cristo se caracteriza por esa nueva vida en el Espíritu que nos permite estar juntos ante las glorias de Dios con “rostros descubiertos”. En esta luz gloriosa aprendemos a vernos unos a otros más auténticamente, mientras crecemos en la semejanza con Jesús hacia la plena unidad cristiana.

ORACIÓN

Dios que liberas,
te damos gracias por la resistencia
y la fe esperanzada de los que luchan
por la dignidad y la plenitud de la vida.
Sabemos que levantas
a los que son derribados
y desatas a los que están atados.
Tu Hijo Jesús camina con nosotros
para mostrarnos la senda hacia la libertad verdadera.
Que sepamos valorar lo que nos ha sido dado
y que seamos fortalecidos para superar
todo lo que dentro de nosotros nos esclaviza.
Envíanos tu Espíritu
para que la verdad nos haga libres
y para que, uniendo nuestras voces,
podamos proclamar tu amor al mundo.
Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz.

Amén.

PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL
  • ¿Existen ocasiones, también en nuestras propias comunidades cristianas, en que los prejuicios y los juicios del mundo –en lo que se refiere a la casta, la edad, el género, la raza, la educación recibida– nos impiden vernos unos a otros a la luz de la gloria de Dios?
  • ¿Qué pasos pequeños y concretos podemos dar juntos como cristianos hacia la libertad de los hijos de Dios (Romanos 8,21) para nuestras Iglesias y para la sociedad en su conjunto?

sábado, 19 de enero de 2013

SEMANA ORACIÓN UNIDAD CRISTIANOS: SEAMOS PAN PARTIDO


Caminar humildemente con Dios significa escuchar la llamada a caminar fuera de los lugares de nuestra comodidad y acompañar a los otros, sobre todo a los otros que sufren.

Nuestros huesos están secos, hemos perdido la esperanza, todo ha acabado para nosotros” (Ezequiel 37,11). Estas palabras de Ezequiel dan voz a la experiencia de muchas personas en todo el mundo hoy en día. En la India, son las ‘gente partida’ de las comunidades dalits, cuya vida habla con elocuencia de este sufrimiento – un sufrimiento que Cristo, el crucificado, comparte. Con las personas heridas de todos los tiempos y lugares, Jesús grita al Padre: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Los cristianos están llamados a este camino de la cruz. La Carta a los Hebreos (13,12-16) no solamente deja clara la realidad salvífica del sufrimiento de Jesús ‘en los márgenes’, sino también la necesidad de que sus discípulos ‘salgan del campamento’ para unirse con él allí. Cuando nos encontramos con los que han sido excluidos y reconocemos al crucificado en sus sufrimientos, la dirección hacia la cual debemos dirigirnos queda clara: estar con Cristo significa estar solidariamente con los que están marginados, cuyas heridas él comparte.

El cuerpo de Cristo, partido en la cruz, es “partido por vosotros” (Lucas 22,14-23). El relato de la pasión de Cristo y su muerte tiene como prefacio el relato de la última cena: se celebra así como victoria sobre la muerte en cada eucaristía. En esta celebración cristiana, el cuerpo partido de Cristo es su cuerpo resucitado y glorioso; su cuerpo es partido para que podamos compartir su vida y, en él, ser un solo cuerpo.

Como cristianos en camino hacia la unidad frecuentemente vemos la eucaristía como un lugar en que el escándalo de nuestra desunión se hace dolorosamente patente, ya que, de momento, no podemos compartir juntos plenamente este sacramento como deberíamos. Esta situación nos llama a renovar nuestros esfuerzos hacia una comunión más profunda entre nosotros.

Las lecturas de hoy pueden abrir también otra pista para la reflexión. Caminar con el cuerpo partido de Cristo nos abre vías para ser juntos eucarísticos: compartir nuestro pan con el hambriento, demoler las barreras de la pobreza y de la desigualdad –estos también son ‘actos eucarísticos’, en los cuales todos los cristianos están llamados a caminar juntos.

El papa Benedicto XVI enmarca sus reflexiones sobre la eucaristía para la Iglesia justo de este modo: es un sacramento no solo para ser creído y celebrado, sino también para ser vivido (sacramentum caritatis). Manteniéndose dentro de la compresión ortodoxa de la ‘liturgia después de la liturgia’, reconoce que no hay nada ‘auténticamente humano’ que no encuentre su forma y su plenitud de vida en la eucaristía (SC 71).

ORACIÓN

Dios de misericordia, tu Hijo murió en la cruz
para que a través de su cuerpo partido
pudieran ser destruidas nuestras divisiones.
Sin embargo, lo hemos crucificado una y otra vez
por medio de nuestra desunión,
y con sistemas y actuaciones que obstaculizan tu cuidado paternal
y socavan tu justicia hacia aquellos
que han sido excluidos de los dones de tu creación.
Mándanos tu Espíritu para que insufle vida y sanación
en nuestras rupturas de modo
que podamos dar testimonio juntos
de la justicia y el amor de Cristo.
Camina con nosotros hacia el día
en que podamos compartir el único pan y el único cáliz
en la mesa común.
Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz.
Amén.

PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL
  • A la luz de esa tradición profética en la que Dios quiere la práctica de la justicia más que del rito vacío, nos debemos preguntar: ¿Cómo se celebra la eucaristía, el misterio del quebrantamiento y la vida nueva de Cristo, en los lugares por donde caminamos?
  • ¿Qué deberíamos hacer juntos como cristianos para dar mejor testimonio de nuestra unidad en Cristo en lugares de quebrantamiento y marginación?

viernes, 18 de enero de 2013

SEMANA ORACIÓN CRISTIANOS: EL DIÁLOGO

 
Caminar humildemente con Dios significa caminar como personas que hablan unos con otros y con el Señor, estando siempre atentos a lo que oímos. Y así empezamos nuestra celebración de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos reflexionando sobre pasajes de la Escritura que hablan de este quehacer fundamental que es la conversación. La conversación ha sido algo primordial para el movimiento ecuménico, al abrir espacios para que aprendamos unos de otros, compartiendo lo que tenemos en común y haciendo que nuestras diferencias salgan a la luz y sean abordadas. Esta es la forma en que se desarrolla el entendimiento mutuo. Los dones que derivan de la búsqueda de la unidad son parte de nuestra vocación fundamental de responder a lo que Dios exige de nosotros: a través de la conversación verdadera se hace justicia y aprendemos la amabilidad. Las experiencias de liberación real en todo el mundo muestran claramente que el aislamiento de las personas a las que se hace vivir en pobreza se supera forzosamente con la práctica del diálogo.

La lectura del Génesis de hoy (Génesis 11,1-9) y la historia de Pentecostés (Hechos 2, 1-12) reflejan a la vez algo de este acto humano y su lugar en el plan de liberación de Dios para su pueblo. La historia de la torre de Babel describe en primer lugar cómo es posible realizar grandes empresas cuando no existen barreras lingüísticas. Sin embargo, la historia también narra el modo en que esta capacidad es comprendida como base para la autopromoción: “hacernos famosos” es lo que motiva la construcción de la gran ciudad. Al final este proyecto lleva a la confusión de las lenguas; desde este momento tenemos que aprender a conocer nuestra propia humanidad por medio de la escucha paciente del otro que es un extranjero para nosotros. Por medio de la efusión del Espíritu en Pentecostés se hace posible de un modo nuevo la comprensión por encima de las diferencias gracias al poder de la resurrección de Cristo. Ahora se nos invita a compartir el don de hablar y de escuchar orientados hacia el Señor y hacia la libertad. Estamos llamados a caminar en el Espíritu.

La experiencia de los discípulos en el camino de Emaús (Lucas 24,13-25) es una conversación que tiene lugar en el contexto de un viaje que hacen juntos, pero también de una pérdida y de una esperanza defraudada. Como Iglesias que vivimos con diferentes niveles de desunión y como sociedades divididas por prejuicios y miedo al otro, nos podemos reconocer en ello. Pero he aquí que Jesús elige unirse a la conversación precisamente en este momento – no presumiendo del rol superior de maestro, sino caminando al lado de sus discípulos. Su deseo de tomar parte en nuestra conversación y nuestra respuesta de querer que se quede y que hable más con nosotros es lo que permite un encuentro real con el Señor Resucitado.
 
Todos los cristianos saben lo que significa este encuentro con Jesús, y el poder de su palabra que ‘arde en nuestro corazón’; esta experiencia de resurrección nos llama a una unidad más profunda en Cristo. La conversación constante entre nosotros y con Jesús –también en nuestra misma desorientación – nos mantiene caminando juntos hacia la unidad.

ORACIÓN

Jesucristo, confesamos con alegría nuestra identidad común en Ti
y te damos gracias por invitarnos a un diálogo de amor contigo.
Abre nuestros corazones para que podamos compartir más plenamente
tu oración al Padre de que seamos uno,
y para que, mientras viajamos juntos,
podamos unirnos cada vez más unos a otros.
Danos la valentía para que podamos dar testimonio juntos de la verdad
y que nuestras conversaciones puedan abrazar a los que perpetúan la desunión.
Manda tu Espíritu que nos dé fuerza
para combatir las situaciones en las que falta dignidad
y compasión en nuestras sociedades,
nuestras naciones y en el mundo.
Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz.

Amén.

PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL:

  • ¿Dónde practicamos una verdadera conversación más allá de las diferencias que nos separan?
  • ¿Está orientada nuestra conversación a una gran empresa solamente nuestra o hacia la vida nueva que trae esperanza de resurrección?
  • ¿Con qué personas conversamos y quién no está incluido en nuestra conversación?

jueves, 17 de enero de 2013

SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

 
La Iglesia nos propone cada año, desde el 18 al 25 de Enero, la llamada "SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS". Para ello, cada año, se propone un tema bíblico sobre el que reflexionar, de la mano del testimonio de alguna comunidad cristiana, para que unamos nuestra oración y nuestro compromiso personal, en aras de la consecución de las palabras dichas por Jesucristo en la oración en el huerto "Padre, que todos sean uno, para que el mundo crea" (cf. Juan 17,21).
 
Este año el lema que nos propone la Iglesia es el siguiente:
 
 
¿QUÉ EXIGE DIOS DE NOSOTROS?
(Miqueas 6,6-8)
 
 
Porque, ciertamente, y aunque sea triste reconocerlo, el mayor inconveniente y obstáculo para que "el mundo crea en el Señor, Jesús, Salvador nuestro" es precisamente la división existente entre las distintas confesiones que creemos en el Señor, Jesús.
 
 
Pero antes de dar respuesta a esta pregunta, formulada por el profeta Miqueas, hemos de conocer el testimonio que se nos propone este año, que es el de las llamadas comunidades "dalit" de la India. Como sabéis, en la India, rige aún -hoy en día- una rígida estructura de castas y clanes, de la que es muy difícil liberarse, que marca una férrea separación entre los ricos y los pobres, los parias y los "intocables", los que han de ser reconocidos y admirados y los que pueden ser explotados  pisoteados por la sociedad. En este caso, los llamados "dalits" pertenecen a la casta inferior, por ello la más vilipendiada, ultrajada, perseguida, explotada, la más pobre de las pobres, a lo que hay que añadir que es precisamente en esta casta en la que mayor número de cristianos hay, siendo doblemente marginados, por su condición de casta inferior, y por ser miembros de una religión minoritaria ante una confesión, la hindú, que adolece de la misma intransigencia, si cabe, que la de los musulmanes. Las comunidades "dalit" sobreviven sobretodo por la confección de sandalias, lo que constituye básicamente el grueso de sus escasos y exiguos medios económicos.
 
Quizás por todo ello, los "dalit" se pueden sentir más plenamente identificados con el mensaje del profeta Miqueas, uno de los que tiene mayor contenido de denuncia social en su mensaje profético. Sólamente aquellos que nada tienen, nada esperan, nada pierden... pueden abrazar con esperanza el mensaje de justicia, de restauración, de recuperación de la dignidad que adelanta el profeta Miqueas, y que se hará, definitivo, en Jesucristo, hijo de Dios y hermano de todos nosotros.
 
Cada día la Iglesia, para ayudarnos a responder a esta interpelación del profeta Miqueas "¿QUÉ EXIGE DIOS DE NOSOTROS?" en aras a la construcción de la verdadera familia unida de todos los cristianos en la sola confesión de Cristo, Señor nuestro, nos propondrá un gesto, una oración, una reflexión que, a partir de mañana, iremos compartiendo con todos vosotros.

domingo, 13 de enero de 2013

JORNADA DE LA IGLESIA Nº 99 DEL EMIGRANTE

 
En el piso de abajo viven, lo que tradiconalmente vendríamos en llamar, aquí en ANDALUCÍA, y sin que ello, en principio, tenga nada de peyorativo, "unos moros". Sin embargo, para que nos demos cuenta de cuán fácil es "juzgar a tu hermano" antes de conocerle, nos sucedió con ellos lo siguiente:
 
Desde que se instalaron notamos una gran afluencia de "otros moros" al piso en el que ellos viven, un trasiego constante de gente entrando y saliendo, dicho en "granaíno" ¡un auténtico chicoleo!, hasta el punto de que llegamos a creer que se trataría de alguna especie de "mezquita pirata", dado el trasiego de gente...
 
Sin embargo un día, por erro, un "joven moro" tocó a nuestra puerta preguntando por "las abuelas..." Nosotros no sabíamos qué se refería y el joven nos dio toda una serie de explicaciones:
 
"Las abuelas", en efecto, son nuestras "vecinas moras del piso de abajo", y es verdad que el sobrenombre está bien puesto, pues son una señora anciana, acompañada de su hija, también mayor, aparte del constante ir y venir de gente por su casa. Y es que, según nos contó el joven, estas mujeres tuvieron que huír de su país, paradójicamente, perseguidas por los integristas islámicos, ya que ellas son de una corriente más moderada, y el hecho de que las llamen así, se debe, a que -aparte de su edad- desarrollan una labor de atención y de socorro a todos sus hermanos desplazados en España, concretamente, en Granada, prestando atención como el piso para pernoctar, lavar ropa, dormir, descansar unas horas, dar de comer, acoger, escuchar... Lo cual no deja de tener mérito toda vez que ellas viven, de la misma manera, casi de la misma Providencia... Dios ama a todos sus hijos por igual, no nos olvidemos, y la caridad no entiende de credos, sino de necesidades humanas que hay que atender.
 
Evidentemente, aquel joven, de forma igualmente providencial, vino a sacarnos de nuestros prejuicios sobre "las moras del piso de abajo", adelantándose a las palabras del Papa BENEDICTO XVI, para esta 99 JORNADA DEL EMIGRANTE, por las que hace la siguiente reflexión:
 
Es cierto que el viaje migratorio a menudo tiene su origen en el miedo, especialmente cuando las persecuciones y la violencia obligan a huir, con el trauma del abandono de los familiares y de los bienes que, en cierta medida, aseguraban la supervivencia. Sin embargo, el sufrimiento, la enorme pérdida y, a veces, una sensación de alienación frente a un futuro incierto no destruyen el sueño de reconstruir, con esperanza y valentía, la vida en un país extranjero. En verdad, los que emigran alimentan la esperanza de encontrar acogida, de obtener ayuda solidaria y de estar en contacto con personas que, comprendiendo las fatigas y la tragedia de su prójimo, y también reconociendo los valores y los recursos que aportan, estén dispuestos a compartir humanidad y recursos materiales con quien está necesitado y desfavorecido. Debemos reiterar, en efecto, que «la solidaridad universal, que es un hecho y un beneficio para todos, es también un deber»
 
De esta forma si hay un mensaje, un elemento de reflexión para los cristianos en esta Jornada que la Iglesia, con su amor de madre y su sabiduría nos propone, es que aprendamos a ser capaces de dar a conocer a nuestros hermanos emigrantes el rostro del Dios, Padre Bueno del Cielo, mediante los gestos de acogida que cada uno de nosotros podamos dar.

viernes, 11 de enero de 2013

EL AMOR DE FRANCISCO POR LA PALABRA DE DIOS

San Francisco de Asís tenía la piadosa costumbre de ir recogiendo los papelillos que veía tirados por el suelo, durante sus andanzas por los pueblos y ciudades que recorriera, preguntado, en alguna ocasión, por el motivo de esta costumbre, le gustaba responder diciendo que “en esos papelillos podía encontrarse escrita alguna palabra que apareciera en la Biblia, y que precisamente por ello, no merecían que estuvieran en el suelo donde hombres y bestias podrían pisarlos sin respeto”. 

Pudiera parecer una de esas exageraciones, que tanto gustaban a los lectores antiguos, que se incluyen en las biografías y anécdotas, o “florecillas”, de los santos, aunque, lo sea o no, no deja de ser una bella anécdota que nos revela algo mucho más profundo, el amor y veneración que sentía San Francisco por la Palabra de Dios.

Aunque no menos cierto es que la anécdota no debe distar mucho de la realidad, ya que el pobrecito de Asís, il poverello, en sus escritos, dejó una recomendación al respecto, nos estamos refiriendo concretamente a su “Carta a los Clérigos” (de la que existen dos versiones, aunque en ambas da el mismo consejo) en la que claramente dice: 

Del mismo modo, dondequiera que se encuentren los nombres y las palabras escritas del Señor en lugares inmundos, que se recojan y se coloquen en lugar decoroso. (Cta Cle1, 12). 

Debemos aprender pues, a tratar la Palabra de Dios con la devoción y el respeto que se merece, de esta forma, puede que quizás, queráis aprovechar este pobre testimonio de San Francisco para buscar vuestra Biblia y comenzar a leerla un poco más, con la vista y con el corazón, pero después de leerla, no la vuelvas a postergar al olvido en la estantería o cajón donde suelas colocarla, considera mejor la opción de ponerla encima de alguna mesa, o mueble auxiliar, con un paño blanco, algunas flores y hasta una vela, abierta por donde la dejaste de leer, o por la cita bíblica que más te toque el corazón, de esta manera manifestarás también tu amor por la Palabra de Dios y, en cierto modo, es un signo de la presencia de Dios vivo, que sigue hablando hoy a su pueblo, en tu casa…

miércoles, 9 de enero de 2013

LA BELLEZA DE NUESTRA FE

Por nuestro compromiso personal, social y sentimental con Tierra Santa y los cristianos de oriente, especialmente perseguidos en la actualidasd, por las guerras, la desidia política, el integrismo islámico y la pobreza, pero profundamente coherentes en la fe, animadas por el testimonio del Señor Jesús, queremos compartir con vosotros, como pórtico de año nuevo, distintas imágenes de cristianos de oriente, que, quizás, nos ayuden a comprender mejor aquellas realidades y sentirnos conmovidos por la...

“BELLEZA DE NUESTRA FE”
 

Una mujer enciende velas durante una celebración navideña en la gruta de Belén, en Tierra Santa, recordad que la ciudad de Belén se encuentra en la zona de la Autoridad Palestina, y que es injusto pensar en los palestinos sólo como musulmanes, pues hay un buen número de palestinos cristianos.
 
 
Una niña sin techo, sin hogar, de los niños de la calle que tanto abundan en las trístemente conocidas favelas brasileñas, sostiene una vela, durante la celebración de la Navidad, en un Parque, en Brasil.
 
 
Un niño pequeño sostiene su vela durante la celebración tenida, el día 7 de Diciembre de este año, en una celebración de Navidad, en Bogotá.
 
 
Un cristiano egipicio en la célebre plaza tahrir de la capital egipcia de El Cairo, porque no se trata de una cuestión de credos, o de colores, se trata de una reivindicación por la justicia, la igualdad y la dignidad de todos los hombres de buena fe ante un sistema político injusto y corrupto.
 
 
Una niña iraquí y cristiana durante la celebración de la misa del Gallo en Irak, pese a que los cristianos de la zona hace tiempo empezaron a huir, por culpa de la guerra, y el integrismo islámico hacia la vecina Jordania o malviven en campos de refugiados fronterizos.
 
 
Un grupo de mujeres, y peregrinas, procedentes de África, rezan en la Básílica de Belén, en la víspera de la Nochebuena de este año... quizás sus manos alzadas puedan ser tanto expresión de dolor por las necesidades de la Iglesia en África, como una alabanza dirigida a Dios.
 
 
Muchos desconocen que la población palestina se reparte entre cristianos y musulmanes palestinos, sin embargo el genocidio y la persecución israelí tampoco entiende de credos, impresionante la imagen de estos ancianos palestinos, con su típico pañuelo, rezando el rosario en la única parroquia católica existente en los territorios ocupados.
 
 
Y por último, una iniciativa preciosa llevada a cabo en un suburbio de París, un autobús, con sus paradas y su ruta, en el que los viajeros podrán encontrarse cara a cara con el Señor, en la adoración eucarística.
 
San Pedro, en una de sus cartas nos dice a todos nosotros "Dad siempre razón de vuestra esperanza" (1 Pedro 3, 15), yo no sé si seríamos capaces de hacerlo, con palabras y argumentos adecuados, pero quizás, por aquello de que "una imagen vale más que mil palabras" valgan todos estos testimonios para ello, dar razón de nuestra fe, de nuestra esperanza, de nuestra caridad, e insistir que nos sentimos orgullosos de ser Iglesia, de sentirnos unidos en la oración con todos estos hermanos nuestros, que sufren y padecen por su fe, cuyo testimonio es más heróico y coherente que el nuestro, porque todos juntos podemos, decir "Jesucristo es el Señor, para  Gloria de Dios Padre", esta afirmación, y no otra, constituyen "LA BELLEZA DE NUESTRA FE"

domingo, 6 de enero de 2013

LOS REYES SE HAN PORTADO...SERÁ QUE HEMOS SIDO BUENOS

 
También nosotros, los miembros de la Asociación, recordaréis que hicimos nuestra singular "Carta a los Reyes Magos", e iniciamos hace unos días, nuestro proyecto "Hemos visto su estrella..." dirigido a la recaudación de productos de higiene personal (gel,champú, colonia, crema hidratante y colonia) con destino a las HERMANITAS DE LOS POBRES de nuestra ciudad, en el ZAIDÍN.
 
 
Pues ayer, sin poder esperar al día de hoy (¡es broma!) -quizás porque hoy es fiesta- nuestros voluntarios fueron por los distintos establecimientos por los que pusimos los puntos de recogida a ver "qué nos habían traído los Reyes Magos" y hemos de decir que, una vez más, nos sorprendió la generosidad y el desprendimiento de los Reyes Magos.
 
Hemos de decir que los Reyes Magos, en esta ocasión se han valido de una serie de "embajadores" de honor que nos han facilitado mucho el trabajo, y que se han desvivido porque este proyecto, desde nuestra modestia, haya sido todo un éxito. Por eso hemos de dar las gracias a todos los que han colaborado, ciudadanos y ciudadanas anónimos que, haciéndose por un día, embajadores reales, han depositado su aportación en los puntos de recogida, con especial mención a los trabajadores y trabajadoras de MERCADONA, que con su aportación personal, pues una de nuestras socias tiene conocidos allí, se han convertido en un ejército de "embajadores reales" que, prácticamente, han aportado con su aportación el grueso de lo recogido.
 
En próximos días llevaremos todo, en nueva caravana, a los ancianos que atienden, en su casa del ZAIDÍN, las HERMANITAS DE LOS POBRES, de lo que ya daremos cuenta en una nueva entrada, mientras tanto, emocionados, sólamente podemos decir, una vez más:
 
¡GRACIAS a todos!

viernes, 4 de enero de 2013

YA VIENEN LOS REYES....

DEL EVANGELIO DE MATEO (2, 7-12)
 

 
7Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella. 8Después, enviándolos a Belén, les dijo: «Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle.» 9Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. 10Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría.
 
10aCuando José se asomó a la cueva vio una gran multitud de peregrinos que se acercaban a él y se dijo: 10b“Saldré afuera a recibirlos”. 10c Y cuando salió de la cueva le dijo a Simón: 10d“Parece que son adivinos, porque constantemente miran al cielo y charlan entre sí, 10e aunque de la misma manera parecen extranjeros porque su aspecto difiere del nuestro, sus vestidos son más ricos, y son de tez más oscura, 10fy parece que me han visto y vienen  hacia aquí”. 11Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. 11aDe estas palabras se deduce que no fueron tanto tres hombres, como una multitud, los que vinieron al Señor, 11bincluso aunque se acepte el nombre de sus tres líderes principales: 11cMelchor, Gaspar y Fadisarda. 12Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino.
 
- - - o - - -
 
Os habréis dado cuenta que en esta cita del Evangelio de Mateo, la parte en color, no se corresponde con el Evangelio, sin embargo la tradición de los Reyes Magos se alimenta de más elementos que los puramente evangélicos, sin duda alguna, añadidos por la piedad y la devoción popular.
 
De esta manera la cita marcada como (10a-10e) aparece recogida en un "Comentario al Evangelio de Mateo" escrito por Sedulio Scoto, en el Siglo XI. Pero más curiosa nos puede parecer la cita marcada como (11a-11c) que incluso cita los nombres de los Reyes Magos: "Melchor, Gaspar y Fadisarda", cita tomada del mismo autor antes señalado en el comentario ya dicho.
 
 
Y es que, pese a la parquedad en palabras del Evangelio sobre el episodio de la Adoración de los Magos, la tradición y la devoción popular sobre tan importantes e insignes personajes ha sido siempre una constante en la historia de la Iglesia. Otro ejemplo lo encontramos en el "Evangelio Armenio de la Infancia del Señor", otro texto apócrifo de gran antigüedad que nos narra el siguiente episodio:
 
“El primer rey, Melkon, aportaba, como presentes, mirra, áloe, muselina, púrpura, cintas de lino, y también los libros escritos y sellados por el dedo de Dios. El segundo rey, Gaspar, aportaba, en honor del niño, nardo, cinamomo, canela e incienso. Y el tercer rey, Baltasar, traía consigo oro, plata, piedras preciosas, perlas finas y zafiros de gran precio."
 
Sea como fuere, la tradición de la Iglesia ha venido enseñando, desde antiguo, que la "epifanía del Señor" significa el anuncio y reconocimiento del Salvador por parte de toda la humanidad, no sólo por Israel, en la figura simbólica de unos personajes no judíos, que representarían a la gentilidad, es decir a la humanidad toda. Los dones que traen al niño tampoco son elegidos al azar por el evangelista, sino que tienen una clara significación teológica: El oro, para indicar la realeza de Jesucristo; el incienso, para indicar su divinidad; y la mirra como anticipo a su muerte, sepultura y resurrección.
 
 
A todo esto hemos de añadir la reciente catequesis, contenida en el libro "Jesús de Nazaret, la infancia" de Su Santidad Benedicto XVI, en el que ha venido a interpretar que los Reyes Magos podrían proceder de Tarsis (antiguo reino existente en lo que hoy ocupa la zona geográfica de Huelva, Cádiz y Jerez, y que sería la cuna más antigua de la civilización andaluza). Estas palabras han suscitado mucho revuelo entre los medios de comunicación, sin embargo, hemos de disculpar la falta de formación religiosa y teológica de los periodistas, ya que Su Santidad, Benedicto XVI, no está "inventando nada nuevo", sino que está interpretando, como viene haciendo la Iglesia desde siempre, el Antiguo Testamento a la luz del acontecimiento de Jesucristo.
 
De esta manera, en el Antiguo Testamento leemos (Isaías 60, 1-9):
 
"¡Levántate, brilla, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Mira: las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos; pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti; y acudirán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora. Echa una mirada en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces lo verás, radiante de alegría; tu corazón se asombrará, se ensanchará, cuando vuelquen sobre ti el tráfico del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. Vienen todos de Sabá, trayendo incienso y oro, proclamando las alabanzas del Señor. Reunirá para ti los rebaños de Cadar y los carneros de Nebayot estarán a tu servicio; subirán a mi altar como víctimas gratas y honraré mi noble casa. ¿Quiénes son ésos que vuelan como nubes y como palomas al palomar? Son navíos que acuden a mí, en primera línea las naves de Tarsis, trayendo a tus hijos de lejos, y con ellos su plata y su oro, por la fama del Señor, tu Dios, del Santo de Israel, que así te honra".
 
El profeta Isaías ensalza la manifestación del Señor a todos los pueblos de la tierra, y los tributos que de ellos recibe. Las imágenes de la luz nos evocan la estrella de Belén, los reyes que se postran ante la gloria de Dios, la visita de los Reyes Magos a Jesús en Belén, se enuncian claramente los dones "incienso, oro" y, finalmente, se dice que vendrán de Tarsis, que coincide con la zona geográfica ya dicha.
 
Finalmente, para los más curiosos os diremos que los cuerpos de los tres Reyes Magos, según la tradición, se encuentran en un precioso relicario, en la Catedral de Colonia. El relicario fue abierto en el año 1.864 y los testigos oculares narran que:


En su interior, se descubrieron los restos podridos de varias vendas, que envolvían los huesos entremezclados de tres varones, aunque bien con todos ellos se podían componer tres esqueletos completos. Del análisis se deduce que uno de ellos sería más joven, siendo otro en su edad madura y el tercero, definitivamente envejecido. Examinados los restos, se envolvieron de nuevo en un paño de seda blanca y se clausuró de nuevo el relicario.
 
 
Por nuestra parte, mañana aguardaremos la visita de los Reyes Magos, con la misma ilusión que cuando éramos niños, esperando, de paso, que se hayan acordado de nosotros y nuestra pobre iniciativa "hemos visto su estrella" en favor de las Hermanitas de los Pobres del Zaidín haya dado sus frutos.


martes, 1 de enero de 2013

SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS

 
Como FAMILIA EUCARÍSTICA POBRES DE NAZARET tenemos un cariño especial a la advocación de MARÍA DE NAZARET de la Virgen María, cuya foto, la imagen que preside la vida de la Asociación, compartimos con todos vosotros, no podemos dejar de celebrar esta solemnidad que nos ofrece la vida litúrgica de la Iglesia en el día de hoy, SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS.
 
Por eso queremos compartir con vosotros dos testimonios antiquísimos de la devoción a la MADRE DE DIOS:
 
 
Por un lado, este pequeño graffiti (antiguamente los peregrinos tenían la costumbre de dejar testimonio de su peregrinación en los santos lugares, lo que no deja de ser un acto de vandalismo, lo mismo que ahora cuando lo hacemos con rotulador en aquellos sitios que visitamos, dejando constancia de "yo estuve aquí", sólo que en la antigüedad se hacía horadando la piedra, pero eso ha posibilitado poder estudiarlos y comprender la historia de la devoción de un lugar) que fue encontrado en el basamento de una columna de la antigua ermita (hoy impresionante basílica) de la CASA DE LA VIRGEN en NAZARET.
 
 
Estas sencillas palabras "XE MARIA" escritas en griego, atestiguan la devoción y la fe, antigua, en que "AQUÍ MARÍA", demostrándonos que no estamos equivocados, ni desde la fe, ni desde la historia, ni desde la arqueología, cuando nos postramos de rodillas, devotamente, ante la CASA DE LA VIRGEN EN NAZARET, donde "EL VERBO SE HIZO CARNE".
 
 
Por otra parte, este pequeño fragmento 18 x 9’4 cms perteneciente a un antiguo papiro egipcio Papiro Rylands 470 y que atestigua la devoción a la Virgen María, a quien se dirige esta piadosa oración. Se data, por parte de su actual poseedor The John Rylands Library, University of Manchester en torno al Siglo III o IV, sin duda alguna por no creer que la devoción a la Virgen pudiera ser anterior al Concilio de Éfeso Año 431 D.C., aunque los expertos en papirología Edgar Lobel creen que puede ser datado antes, por las características de la caligrafía, en torno al año 250 D.C., si esta tesis fuera cierta, sin duda alguna este fragmento es uno de los testigos más antiguos de devoción a la Virgen María, en forma de oración, y de uno de sus atributos fundamentales, ser la “theotokos”, la “portadora de Dios”, esto es “la madre de Dios”. Pese a ser un mero fragmento, se puede reconstuir el texto de la siguiente manera, estando entre paréntesis el texto reconstruido:

(u)p(o) thn shn
euspl(acnian)
ka(t)afe(glomen)
qeotoke t(aV hmwn)
ikesiaV mh p(a)
ridhV em peristasei
all ek kindunou
rusai hmaV
m(o)nh a(gnh mon)
h eulo(ghmenh)

 Al no disponer de la traducción del editor John Rylands Library nos decantamos por la traducción de esta oración existente, en la actualidad, en el libro oficial de rezos de la Iglesia Ortodoxa Griega, ya que esta oración ha pervivido en la liturgia hasta nuestros días:

Bajo tu amparo nos acogemos,
(theotokos) santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

No podemos dejar de sustraernos al atractivo de este fragmento que contiene, sin duda alguna para los estudiosos Edgar Lobel del mismo, la oración dirigida a la Virgen María más antigua de la cristiandad, sin dejar de mencionar el hecho de que es la primera vez en la que un testigo documental se refiere a la misma como “Theotokos” (el texto, al tratarse de una oración usa la forma vocativa), literalmente, “la portadora de Dios”, en sentido propio “la madre de Dios”. Sobre los problemas de datación ya lo hemos dicho todo en la descripción del fragmento.

Resulta conmovedor, como creyentes, y devotos de la Virgen María, descubrir que una oración tan bella haya podido sobrevivir, por su mera transmisión oral, hasta nuestros días, siendo así que esta oración mariana es patrimonio común tanto de la Iglesia Oriental, especialmente la Greco-Ortodoxa, como de la occidental, llegando a nosotros en su versión latina, recibiendo el título de “Sub tuum præsidium”:

Sub tuum praesidium
confugimus,
Sancta Dei Genitrix.
Nostras deprecationes ne despicias
in necessitatibus nostris,
sed a periculis cunctis
libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta.

Desde entonces Año 250, como se ha explicado ya, mucho antes del pronunciamiento oficial del Concilio de Éfeso Año 431 de la Virgen María como “madre de Dios”, los estudiosos G. Giamberardini, “Sub tuum praesidium e il titolo Theotokos nella tradizione egiziana” año 1969 están en condiciones de rastrear la presencia de esta oración en los más diversos ritos y las diversas liturgias que se encuentran, pese a las variantes, tanto en la liturgia latina como en la oriental. La universalidad de esta antífona hace pensar que ya a mediados del siglo III era usual invocar a la Virgen María como “theotokos”, y que los Santos Padres Orígenes comenzaron a reflexionar sobre la maternidad de Dios, precisamente, por la importancia que iba adquiriendo en la piedad popular. Simultáneamente esta invocación habría sido introducida en la liturgia.

En el rito romano, su presencia está ya testimoniada en el “Liber Responsalis” San Gregorio Magno y es copiado en el Siglo IX en la siguiente forma: “Sub tuum praesidium confugimus, Sancta Dei Genitrix”. Algunos manuscritos de los Siglos X y XI, presentan unas deliciosas variantes de esta oración, manteniendo intacta la expresión “Santa Dei Genitrix”, en estricta fidelidad a la “Theotokos” del texto griego.

Se trata de traducciones fidelísimas del texto griego, tal y como aparece en el rito bizantino, en el que se utiliza la palabra griega “eysplagknían” –que está presente en nuestro fragmento-, para referirse a “las entrañas misericordiosas” de la Madre de Dios, aunque la pobreza de la traducción sintetice esta expresión griega como “amparo” o “misericordia” sin más. La consideración de la inmensa capacidad de las entrañas maternales de la Madre de Dios está en la base de la piedad popular que tanta importancia dio al título “Theotokos” para designar a la Madre de Jesús. Esta vez, quizás, la piedad popular fue por delante de la Teología. Al menos, es muy verosimil que así fuese.

Los fieles, por tanto, que rezamos con sencillez esta oración a la “Sancta Dei Genitrix”, la “Theotokos”, la madre de Dios, tenemos no sólo la seguridad de que la han recibido de manos de la Iglesia, sino de la piedad misma de los primeros cristianos, aquellos que, precisamente, más cerca estuvieron del conocimiento del Cristo real e histórico.