miércoles, 31 de julio de 2013

PORQUE HAY UNA IGLESIA EN SIRIA

Ayer, un amigo, aunque sea en las redes sociales, y me refiero al sacerdote malagueño PACO ARANDA, lanzaba un llamamiento de socorro, haciéndose vocero de aquellos que han perdido la voz, reclamando, a modo de etiqueta en TWITTER que cesara la masacre en SIRIA, mediante la etiqueta #ContraExterminioSirio, y nos pedía que por favor, para que este llamamiento llegara donde fuera menester le retuiteáramos y lo compartiéramos con nuestro familiares, conocidos y amigos. Yo le prometí un artículo en el blog al respecto, pero no voy a analizar las circunstancias o las causas de esta tragedia, ni voy a hacer de analista político internacional, ni puedo buscar culpables, vencedores o vencidos, porque de nada ello entiendo, ni está en mi mano solucionarlo, salvo esta pequeña colaboración, que sirva al menos de concienciación, lo que haré es compartir con vosotros el testimonio de una Iglesia que sufre, de cristianos, de un país remoto llamado SIRIA, que son hermanos nuestros por la gracia del bautismo y que, desgraciadamente, están siendo masacrados en aras de unos intereses que ellos tampoco comprenden, pese a ser ciudadanos sirios, y es que, aunque muchos lo ignoren:
 
HAY UNA IGLESIA EN SIRIA
 
Una tragedia de proporciones increíbles se desarrolla en SIRIA y los cristianos creen que ellos se han quedado atrapados en medio de un emparedado entre las fuerzas rebeldes con sus aliados islamistas extremistas y las fuerzas gubernamentales. Están atrapados en medio de un conflicto que ellos, como cristianos, no crearon. Lo que no dicen los medios de comunicación, pese a que los rebeldes son presentados como "adalides de la libertad" frente al régimen gubernamental es que cada vez que  las fuerzas rebeldes del FRENTE AL-NUSRA toma el control de una zona o territorio, lo que primero hace de forma sistemática es destruir todos los símbolos cristianos. Los cristianos se enfrentan ahora con un desastre de tal magnitud que incluso les lleva a preguntarse si, en un futuro inmediato, seguirá existiendo una comunidad cristiana, una Iglesia en SIRIA. Son muchos los relatos desgarradores que se pueden escuchar de los cristianos  que, a duras penas, van llegando a los campos de refugiados, con la mirada de susto e incertidumbre en sus ojos.

Entre los muchos relatos que escucharéis se encuentran el de las mujeres cristianas que quedan en la zona, con miedo de salir de sus casas para ir a trabajar por el temor de ser violadas, o el testimonio de sacerdotes, religiosos y religiosas, valientes y creativos que trabajan incansablemente para ayudar a satisfacer las necesidades de sus comunidades devastadas... Algunos zonas y barrios de la ciudad de HOMS -que parece que se ha convertido en símbolo de la resistencia frente al gobierno en todos los medios y telediarios occidentales- por ejemplo, se han convertido ya, gracias a la dominación rebelde en barrios completamente sunitas, en el que se empieza a recomendar a las mujeres, cuando no a imponerles, directamente y sin excepción, incluidas las cristianas, que se cubran el rostro con velos si han de salir a la calle por su seguridad.
 
Las vidas de los niños cristianos en SIRIA también están siendo destruida. Muchos están traumatizados por la violencia y la destrucción que les rodea. Ellos necesitan asesoramiento especializado y psicológico para ayudar a curar las heridas, físicas y psicológicas que padecen, pero este tipo de ayuda y acompañamiento profesional resulta del todo inútil mientras el escenario siga siendo de guerra, muerte y destrucción. Sin embargo, muchas iglesias y parroquias, en la medida de sus posibilidades, no cesan de planear y organizar actividades especiales para los pocos niños que quedan en la zona, cuyos padres no han reunido aún los medios o las fuerzas para huir a los campos de refugiados, y que están pensados para ayudar a aliviar algo de la tensión que están sufriendo. Los padres cristianos, evidentemente, también se encuentran en un estado de angustia permanente. En SIRIA también se ha impuesto la costumbre occidental de familias pequeñas, con uno o dos hijos, y los padres viven constantemente con el temor de poder perderlos asesinados, en un tiroteo o en un bombardeo. Por esta causa, las madres están evitando que sus hijos vayan a la escuela o a la iglesia, aunque de todas formas también para los adultos resulta casi un suicidio salir a la calle, y mantenerlos en casa, donde se sienten más seguros, salvo de los bombardeos sistemáticos y carentes de sentido, teniendo en cuenta que son barrios cristianos y residenciales. 

Además los cristianos están encontrando cada vez más dificultades para mantener a sus familias, debido a los desplazamientos, el desempleo y el alza de los precios. Y aquellos cristianos que antes eran pudientes, y ejercitaban la caridad de forma generosa entre los suyos, tales como abogados, médicos e ingenieros, de profesiones liberales, son los que están ahora pidiendo ayuda caritativa para poder alimentar a sus hijos. La mayoría de los edificios en ALEPPO han sido destruidos. Muchas casas se han convertido ahora en cementerios, ya que en su interior permanecen todos sus habitantes muertos, enterrados bajo los escombros de los bombardeos, y nadie va a retirarlos, mucho menos a habitar en ellas.  La ciudad vieja de ALEPPO, por su parte, un tesoro arquitectónico, arqueológico y cultural está totalmente destruida. Es muy difícil comunicar, no hay teléfonos móviles, ni correos, ni internet, mucho menos electricidad. Ni siquiera quedan voluntarios para retirar la basura, que permanece durante semanas en su sitio, con el riesgo sanitario que ello conlleva, algunos vecinos bienintencionados queman las montañas de basura, pero no es suficiente.
 
Además de compartir la suerte de todo un pueblo dividido y en guerra, los cristianos sirios han de enfrentar aún otro estigma, el de ser constantemente masacrados por ambas facciones en conflicto pues el gobierno, al verlos como una minoría, aunque sea religiosa, los etiqueta como disidentes peligrosos, mientras que los rebeldes, en tanto en cuanto extremistas islámicos, ya han puesto en ellos el punto de mira de una limpieza religiosa, étnica y racial. Las Iglesias y los símbolos cristianos siguen siendo deliberadamente destruidos, profanados y violentados a propósito, no como daños colaterales de los bombardeos como se quiere hacer creer a occidente. Hay rebeldes que, ocupando un barrio cristiano, han usado directamente la iglesia como gran urinario público.
 
Sus vidas también están amenazadas por los bombardeos y los francotiradores, que apuntan sin ningún pudor a zonas residenciales y barrios tradicionalmente cristianos, en lo que equivale efectivamente a una campaña de limpieza étnica. La violencia está impulsando a los cristianos de los lugares donde habían vivido pacíficamente durante generaciones a partir, abandonar SIRIA, aglomerarse como animales estabulados en los campos de refugiados. Casi los sesenta mil cristianos de la población (de todas las confesiones cristianas) de HOMS han huido ya, pero se sabe que hay un contingente de unos setenta y cinco cristianos, muchos de ellos ancianos, que han sido reunidos en un mismo lugar, por los rebeldes, en el barrio de HAMADIYA para ser usados como escudos humanos. Evidentemente, la situación de secuestro, su ancianidad, la falta de medicinas, y las penurias y las privaciones los están matando uno a uno. Es comprensible que un gran número de familias cristianas - estimadas en veinticinco mil- hayan huido del país, y muchos más estén buscando una vía de escape. Se teme que la guerra podría dar lugar a la erradicación de la presencia cristiana en SIRIA, cuya historia se remonta a la época de la Iglesia primitiva.
 
En medio de tanta desesperación, sin embargo, hemos de alabar el trabajo, hasta la extenuación y el riesgo de la propia vida de los cristianos que aún quedan en la ciudad de HOMS para ayudar a los cristianos que aún quedan en la ciudad. Jóvenes cristianos trabajan duro distribuyendo ayuda, alimentos, mantas y calentadores, acompañando a las personas mayores o a los niños por las zonas peligrosas, haciendo recados a los ancianos, escondiendo a familias o estableciendo vías de escape seguras. Estos son días muy oscuros para los cristianos en SIRIA, y tienen mucho por lo que sufrir, llorar y lamentar. Pero están, y no es la letra de un himno, "firmes en la fe" llevando hasta la muerte el cumplimiento de las palabras de Jesús: "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si se aman unos a otros." (Juan 13,35)


martes, 30 de julio de 2013

LA JMJ BRASIL 2013 A LOS OJOS DE UN JOVEN QUE YA NO LO ES TANTO (PARTE VII)

La verdad es que esta JMJ de BRASIL 2013 ha salido de lo más carismática y franciscana, lo que ha hecho que como "pobres seguidores de San FRANCISCO" que nos decimos ser, haya habido en ella momentos que nos han emocionado sobremanera. Es por ello por lo que queremos compartir con vosotros "como el buen padre de familia que saca del arca vieja cosas nuevas para los de su casa" los momentos más franciscanos de estos días tan intensos que hemos compartido de la mano de su tocayo, el Papa FRANCISCO:
 
Dios ha querido que, después del Santuario de NUESTRA SEÑORA DE APARECIDA, mis pasos se encaminaran hacia un santuario particular del sufrimiento humano, como es el Hospital San FRANCISCO de ASÍS. Es bien conocida la conversión de su santo Patrón: el joven Francisco abandona las riquezas y comodidades para hacerse pobre entre los pobres; se da cuenta de que la verdadera riqueza y lo que da la auténtica alegría no son las cosas, el tener, los ídolos del mundo, sino el seguir a Cristo y servir a los demás; pero quizás es menos conocido el momento en que todo esto se hizo concreto en su vida: fue cuando abrazó a un leproso. Aquel hermano que sufría era «mediador de la luz (...) para san FRANCISCO de ASÍS» (cfr. Carta encíclica "Lumen fidei", nº 57), porque en cada hermano y hermana en dificultad abrazamos la carne de Cristo que sufre. Hoy, en este lugar de lucha contra la dependencia química, quisiera abrazar a cada uno y cada una de ustedes que son la carne de Cristo, y pedir que Dios colme de sentido y firme esperanza su camino, y también el mío. Abrazar, abrazar. Todos hemos de aprender a abrazar a los necesitados, como San FRANCISCO.

(Visita al Hospital de San FRANCISCO de la Providencia, RÍO DE JANEIRO, 24 de Julio, 2.013)

Y, bueno, les voy a dar la Bendición y después vamos a bendecir (…) la cruz de San FRANCISCO, que van a recorrer "misionariamente". Pero no se olviden: Hagan lío; cuiden los dos extremos de la vida, los dos extremos de la historia de los pueblos, que son los ancianos y los jóvenes, y no licuen la fe.

Señor, Vos sos un escándalo, el escándalo de la Cruz. Una Cruz que es humildad, mansedumbre; una Cruz que nos habla de la cercanía de Dios.

Bendecimos también esta imagen de la Cruz, que recorrerá el país.

(Encuentro con los jóvenes argentinos en la Catedral de San SEBASTIÁN, RÍO DE JANEIRO, 25 de Julio 2.013)

 
Al verlos a ustedes, presentes hoy aquí, me viene a la mente la historia de San FRANCISCO de ASÍS. Ante el crucifijo oye la voz de Jesús, que le dice: «Ve, FRANCISCO, y repara mi casa». Y el joven Francisco responde con prontitud y generosidad a esta llamada del Señor: repara mi casa. Pero, ¿qué casa? Poco a poco se da cuenta de que no se trataba de hacer de albañil para reparar un edificio de piedra, sino de dar su contribución a la vida de la Iglesia; se trataba de ponerse al servicio de la Iglesia, amándola y trabajando para que en ella se reflejara cada vez más el rostro de Cristo.
 
Acá estamos viendo cómo se ha construido esto aquí. Se empezaron a mover los muchachos, las chicas. Movieron y construyeron una iglesia. Cuando nuestro corazón es una tierra buena que recibe la Palabra de Dios, cuando «se suda la camiseta», tratando de vivir como cristianos, experimentamos algo grande: nunca estamos solos, formamos parte de una familia de hermanos que recorren el mismo camino: somos parte de la Iglesia. Estos muchachos, estas chicas no estaban solos, en conjunto hicieron un camino y construyeron la iglesia, en conjunto hicieron lo de San FRANCISCO: construir, reparar la iglesia. Te pregunto: ¿Quieren construir la iglesia? [todos: “¡Sí!”]  ¿Se animan? [todos: “¡Sí!”] ¿Y mañana se van a olvidar de este sí que dijeron? [todos: “¡No!”] ¡Así me gusta! Somos parte de la iglesia, más aún, nos convertimos en constructores de la Iglesia y protagonistas de la historia.  Chicos y chicas, por favor: no se metan en la cola de la historia. Sean protagonistas. Jueguen para adelante. Pateen adelante, construyan un mundo mejor. Un mundo de hermanos, un mundo de justicia, de amor, de paz, de fraternidad, de solidaridad. Jueguen adelante siempre.
 
San PEDRO nos dice que somos piedras vivas que forman una casa espiritual (cf. 1 Pedro 2,5). Y miramos este palco, vemos que tiene forma de una iglesia construida con piedras vivas. En la Iglesia de Jesús, las piedras vivas somos nosotros, y Jesús nos pide que edifiquemos su Iglesia; cada uno de nosotros es una piedra viva, es un pedacito de la construcción, y si falta ese pedacito cuando viene la lluvia entra la gotera y se mete el agua dentro de la casa. Cada pedacito vivo tiene que cuidar la unidad y la seguridad de la Iglesia.  Y no construir una pequeña capilla donde sólo cabe un grupito de personas. Jesús nos pide que su Iglesia sea tan grande que pueda alojar a toda la humanidad, que sea la casa de todos. Jesús me dice a mí, a vos, a cada uno: «Vayan, hagan discípulos a todas las naciones». Esta tarde, respondámosle: Sí, Señor, también yo quiero ser una piedra viva; juntos queremos construir la Iglesia de Jesús. Quiero ir y ser constructor de la Iglesia de Cristo. ¿Se animan a repetirlo? Quiero ir y ser constructor de la Iglesia de Cristo. A ver ahora... [todos “¡Sí!”].  Después van a pensar lo que dijeron juntos...

Tu corazón, corazón joven, quiere construir un mundo mejor. Sigo las noticias del mundo y veo que tantos jóvenes, en muchas partes del mundo, han salido por las calles para expresar el deseo de una civilización más justa y fraterna. Los jóvenes en la calle. Son jóvenes que quieren ser protagonistas del cambio. Por favor, no dejen que otros sean los protagonistas del cambio. Ustedes son los que tienen el futuro. Ustedes... Por ustedes entra el futuro en el mundo. A ustedes les pido que también sean protagonistas de este cambio. Sigan superando la apatía y ofreciendo una respuesta cristiana a las inquietudes sociales y políticas que se van planteando en diversas partes del mundo. Les pido que sean constructores del futuro, que se metan en el trabajo por un mundo mejor. Queridos jóvenes, por favor, no balconeen la vida, métanse en ella, Jesús no se quedó en el balcón, se metió; no balconeen la vida: métanse en ella como hizo Jesús. Sin embargo, queda una pregunta: ¿Por dónde empezamos? ¿A quién le pedimos que empiece esto? ¿Por dónde empezamos? Una vez, le preguntaron a la Madre TERESA qué era lo que había que cambiar en la Iglesia, para empezar: por qué pared de la Iglesia empezamos. ¿Por dónde – dijeron –, Madre, hay de empezar? Por vos y por mí, contestó ella. ¡Tenía garra esta mujer! Sabía por dónde había que empezar. Yo también hoy le robo la palabra a la madre TERESA, y te digo: ¿Empezamos? ¿Por dónde? Por vos y por mí. Cada uno, en silencio otra vez, pregúntese si tengo que empezar por mí, por dónde empiezo. Cada uno abra su corazón para que Jesús les diga por dónde empiezo.

(Vigilia de Oración con los jóvenes, paseo marítimo COPACABANA, 27 de Julio 2013)

 

domingo, 28 de julio de 2013

LA JMJ BRASIL A LOS OJOS DE UN JOVEN QUE YA NO LO ES TANTO (PARTE VI)


 
Ya ha concluido la JMJ BRASIL 2.013 y siempre que termina un macro evento eclesial de estas características, es inevitable, al menos para mí, el preguntarme qué es lo que quedará de todo ello cuando se apaguen los focos, cuando callen los coros, cuando los aviones aterricen dejando de nuevo a los jóvenes en sus respectivas realidades, cuando se rompa “la burbuja rosa” de comprensión en la que han estado estos días y se deshagan las maletas y comience de nuevo la vida rutinaria de cada cual…. Y he de decir que estos temores los manifestaba el propio FRANCISCO cuando, en la vigilia de oración, en su diálogo con los jóvenes, les espetaba de la siguiente manera: “¿Pero de verdad os vais a acordar mañana de todo lo que me estáis diciendo?”
 

¿Qué es lo que espero, sinceramente, de los frutos de esta JMJ BRASIL 2.013? Pues espero que todos los jóvenes, especialmente los europeos, estos días hayan tenido la experiencia de un “choque de culturas brutal”… Me explico.
 

Espero, de verdad que los jóvenes hayan aprendido estos días que hay muchos otros jóvenes, muchas comunidades eclesiales, en las que “vivir la fe” puede significar la diferencia entre la vida y la muerte… Quiero que aprendan que hay jóvenes, como el muchacho paralítico que los encaró frente a la Cruz en el testimonio de la vigilia de oración, que son tiroteados en la calle por unos sicarios a causa de su fe… de su seguimiento al Señor y no por “gilipuerteces más o menos fastidiosas, pero en nada tan graves como las del testimonio de ese muchacho”. Quiero que en ESPAÑA se dejen de decir tonterías del tipo que la “Iglesia está siendo perseguida” porque cuatro tontos laicistas intolerantes gritan cuatro disparates al paso de una procesión, o porque "tiparracas" como LILY SHANGAI –por ejemplo- buscando su minuto de gloria en los medios “insultaba” a los jóvenes de la JMJ MADRID, o que en MADRID quieren suprimir una capilla universitaria… Quiero que aprendan que todo eso son “incomodidades en la fe” pero que hay jóvenes que por ser cristianos en otros países pueden ser asesinados, tiroteados, secuestrados, extorsionados, o sus templos incendiados y sus pastores asesinados… Eso es una persecución, eso es un testimonio, eso es una fe perseguida… aquí, acaso, tenemos alguna “mosca cojonera” pero nada comparable…
 

Quiero que aprendan que ser catequistas no es transmitir a los niños o jóvenes de catequesis unas enseñanzas o unos contenidos previos a la confirmación o la primera comunión… que ser catequistas no es “soltar cuatro lagrimitas” cuando ves a tus catequetizandos el día de la celebración, o pensar si se llevan mejor o peor con su párroco si este les cambia de horario, de salones parroquiales, o si autoriza o no una excursión… Quiero que aprendan que ser catequista es, mutatis mutandis, acompañar, vivir, sufrir, padecer, con la parte de pueblo de Dios que les ha sido confiada, lo mismo que hacen los pastores, porque ellos mismos son pastores de los jóvenes y niños que se encuentran a su cargo. Espero que hayan aprendido que hay catequistas que mueren en BRASIL por su compromiso con las comunidades indígenas a  las que sirven, que hay catequistas que son tiroteados en MÉXICO por querer rescatar a sus jóvenes de las drogas, que en VENEZUELA hay catequistas perseguidos y en listas negras por enseñar a los jóvenes a pensar fuera de la uniformalidad gubernamental… eso quiero que aprendan del ser catequistas.
 

Quiero que hayan tenido la experiencia de una vivencia completamente nueva y diferente de la liturgia y de la oración… Que no hay que fijarse tanto “en el dobladillo del mantel del altar” o si de hay “dos velitas acompañando al Evangelio en su lectura”…. Y que para ellos dar testimonio de oración sea hacer en YOUTUBE esos vídeos tan “ñoños y añejos” sobre si rezan o dejan de rezar el rosario…. No, quiero que aprendan que rezar, hacer oración, como bien dijo el Papa FRANCISCO “es dialogar con el Señor, tanto cuando hacemos cosas buenas, como cuando las hacemos malas”, que aprendan que se puede alabar, cantar en lenguas, que se puede incluso uno disgustar con Dios, al más puro estilo Santo JOB y que es legítimo, humano y deseable “mandarlo a hacer puñetas si hace falta”… porque quien diga que su relación con Dios es tan plácida como “una balsa de aceite” simplemente miente, o no ha tenido nada más que una experiencia superficial de oración, porque orar, relacionarse con Dios se hace "a pecho descubierto" con todas sus consecuencias...
 

Quiero que hayan descubierto que para hacer adoración eucarística, para ponerse en la presencia del Señor, no hace falta permanecer en el reclinatorio más tiesos que si nos hubieran metido una escoba por el culo, “o almidonados” en palabras –de nuevo- del Papa FRANCISCO… quiero que aprendan que se puede adorar llorando, dando gritos, en silencio, con las manos alzadas, sentados, tumbados, de rodillas, con los brazos en cruz… como te pida, nunca mejor dicho, el cuerpo, porque también el cuerpo (que contiene nuestra corazón) se encuentra en presencia de Dios… y por favor quiero, esto va dirigido a los sacerdotes, que descubran que ante el Santísimo Sacramento expuesto él mismo basta, él mismo es suficiente, para llenar por sí un acto de adoración, que sólo es preciso encarar al que adora con la totalidad de su Dios, que hacer adoración no es excusa para rezar el rosario, o las vísperas, o poner muchas palabras en presencia del Santísimo para llenar el silencio… la gracia del silencio está precisamente en eso, en que “incomoda”, porque al no tener con qué llenarlo no queda otra que ponerse en la presencia de Dios y, acaso, afinar el oído a ver si nos dice algo.
 

Que yo sepa, el joven que dio testimonio de haber estado metido en las drogas, que encima se echó una novia satánica y que abortó, con su aquiescencia, no fue abucheado por los jóvenes que le escuchaban, que, al contrario, estaban embelesados con su historia… una historia terrible, a la que él, es cierto, supo darle la vuelta con la ayuda del Señor… pues eso, confiemos en el Señor… que aquí en ESPAÑA se ven cosas de los movimientos pro vida que claman al cielo, que sólo les falta irse a las puertas de las clínicas a tirar piedras a los que de allí salen y entran, que defendemos la vida pero nos volvemos cuasi-talibanes…


¿Y si hubiera sido ese joven del testimonio y su novia los que hubiesen sido insultados, agredidos, o agobiados por un piquete informativo de los que aquí gustan tanto en este tipo de clínicas? ¿Y si este joven en vez de encontrarse con el Señor en la eucaristía de la Vigilia de Pascua a la que le invitó su amiga se hubiera encontrado con una homilía de esas demoledoras, por ejemplo, como la que nos endiñó el Obispo de ALCALÁ DE HENARES el VIERNES SANTO del año pasado, excluyendo a las mujeres abortistas de la salvación de Dios? ¡Pues qué pena, ese muchacho lejos de ser la oveja perdida, habría terminado de ser la oveja despeñada por el barranco…! ¡Y nos habríamos perdido ese testimonio tan bonito…! Confiemos más en la misericordia de Dios que toca los corazones, pero no hagamos nada, activamente, por nuestra parte que pueda escandalizar, o hacer daño, a quien ya viene tocado en su relación con el Señor, lo dice claro la Palabra de Dios (esa que tanto escuchan los de misa diaria, pero que luego ni se enteran) “no apagarás el pábilo vacilante, ni quebrarás la caña cascada
 

Espero, ciertamente, todas estas cosas, a modo de ejemplo, y muchas más, pero bueno… como dice el refrán “la esperanza es lo último que se pierde” por lo que de corazón, sinceramente, esto es lo que espero de los frutos de esta JMJ BRASIL 2.013.

LA JMJ BRASIL A LOS OJOS DE UN JOVEN QUE YA NO LO ES TANTO (PARTE V)

 
Aunque os dije que no me iba a dedicar a reproducir integras las palabras de Su Santidad FRANCISCO en los eventos de la JMJ BRASIL 2.013 lo cierto es que no puedo sustraerme a la "tentación" de compartir con vosotros, lectores, amigos o seguidores que paséis por aquí de forma esporádica o asidua, las palabras de FRANCISCO durante la vigilia de oración, simplemente sublimes, hacía tiempo que la Iglesia no tocaba de esta forma mi corazón:
 
Queridos jóvenes:
 
Al verlos a ustedes, que están hoy aquí, me viene a la mente la historia de San Francisco de Asís. Ante el crucifijo oye la voz de Jesús, que le dice: «Ve, Francisco, y repara mi casa». Y el joven Francisco responde con prontitud y generosidad a esta llamada del Señor: reparar su casa. Pero, ¿qué casa? Poco a poco se da cuenta de que no se trataba de hacer de albañil y reparar un edificio de piedra, sino de dar su contribución a la vida de la Iglesia; se trataba de ponerse al servicio de la Iglesia, amándola y trabajando para que en ella se reflejara cada vez más el rostro de Cristo.
 
También hoy el Señor sigue necesitando a los jóvenes para su Iglesia. Queridos jóvenes, el Señor los necesita. También hoy llama a cada uno de ustedes a seguirlo en su Iglesia y a ser misioneros. Queridos jóvenes el Señor hoy los llama. No al montón. A vos, a vos, a vos, a cada uno. Escuchen en el corazón qué les dice. Pienso que podemos aprender algo de lo que pasó en estos días: cómo tuvimos que cancelar por el mal tiempo la realización de esta vigilia en el Campus Fidei, en Guaratiba. ¿No estaría el Señor queriendo decirnos que el verdadero campo de la fe, el verdadero Campus Fidei, no es un lugar geográfico sino que somos nosotros? ¡Si! Es verdad. Cada uno de nosotros, cada uno ustedes, yo, todos. Y, ser discípulo misionero significa saber que somos el Campo de la fe de Dios. Por eso, a partir de la imagen del Campo de la fe, pensé en tres imágenes, tres, que nos pueden ayudar a entender mejor lo que significa ser un discípulo-misionero: la primera imagen, la primera, el campo como lugar donde se siembra; la segunda, el campo como lugar de entrenamiento; y la tercera, el campo como obra de construcción.
 
1. Primero: El campo como lugar donde se siembra. Todos conocemos la parábola de Jesús que habla de un sembrador que salió a sembrar en un campo; algunas simientes cayeron al borde del camino, entre piedras o en medio de espinas, y no llegaron a desarrollarse; pero otras cayeron en tierra buena y dieron mucho fruto (cf. Mt 13,1-9). Jesús mismo explicó el significado de la parábola: La simiente es la Palabra de Dios sembrada en nuestro corazón (cf. Mt 13,18-23). Hoy, todos los días, pero hoy de manera especial, Jesús siembra. Cuando aceptamos la Palabra de Dios, entonces somos el Campo de la Fe. Por favor, dejen que Cristo y su Palabra entren en su vida, dejen entrar la simiente de la Palabra de Dios, dejen que germine, dejen que crezca. Dios hace todo pero ustedes déjenlo hacer, dejen que Él trabaje en ese crecimiento.
 
Jesús nos dice que las simientes que cayeron al borde del camino, o entre las piedras y en medio de espinas, no dieron fruto. Creo que con honestidad podemos hacernos la pregunta: ¿Qué clase de terreno somos, qué clase de terreno queremos ser? Quizás a veces somos como el camino: escuchamos al Señor, pero no cambia nada en nuestra vida, porque nos dejamos atontar por tantos reclamos superficiales que escuchamos. Yo les pregunto, pero no contesten ahora, cada uno conteste en su corazón. ¿Yo soy un joven, una joven, atontado? O somos como el terreno pedregoso: acogemos a Jesús con entusiasmo, pero somos inconstantes ante las dificultades, no tenemos el valor de ir a contracorriente. Cada uno contestamos en nuestro corazón: ¿Tengo valor o soy cobarde? O somos como el terreno espinoso: las cosas, las pasiones negativas sofocan en nosotros las palabras del Señor (cf. Mt 13,18-22). ¿Tengo en mi corazón la costumbre de jugar a dos puntas, y quedar bien con Dios y quedar bien con el diablo? ¿Querer recibir la semilla de Jesús y a la vez regar las espinas y los yuyos que nacen en mi corazón? Cada uno en silencio se contesta. 

Hoy, sin embargo, yo estoy seguro de que la simiente puede caer en buena tierra. Escuchamos estos testimonios, cómo la simiente cayó en buena tierra. No padre, yo no soy buena tierra, soy una calamidad, estoy lleno de piedras, de espinas, y de todo. Sí, puede que eso esté allá arriba, pero hacé un pedacito, hacé un cachito de buena tierra y dejá que caiga allí, y vas a ver cómo germina. Yo sé que ustedes quieren ser buena tierra, cristianos en serio, no cristianos a medio tiempo, no cristianos «almidonados» con la nariz así, que parecen cristianos y en el fondo no hacen nada. No cristianos de fachada. Esos cristianos que son pura facha, sino cristianos auténticos. Sé que ustedes no quieren vivir en la ilusión de una libertad chirle que se deja arrastrar por la moda y las conveniencias del momento. Sé que ustedes apuntan a lo alto, a decisiones definitivas que den pleno sentido. ¿Es así, o me equivoco? ¿Es así? Bueno, si es así hagamos una cosa: todos en silencio, miremos al corazón y cada uno dígale a Jesús que quiere recibir la semilla. Dígale a Jesús: mira Jesús las piedras que hay, mirá las espina, mirá los yuyos, pero mirá este cachito de tierra que te ofrezco, para que entre la semilla. En silencio dejamos entrar la semilla de Jesús. Acuérdense de este momento. Cada uno sabe el nombre de la semilla que entró. Déjenla crecer y Dios la va a cuidar. 
 
2. El campo, además de ser lugar de siembra, es lugar de entrenamiento. Jesús nos pide que le sigamos toda la vida, nos pide que seamos sus discípulos, que «juguemos en su equipo». A la mayoría de ustedes les gusta el deporte. Aquí, en Brasil, como en otros países, el fútbol es pasión nacional. ¿Sí o no? Pues bien, ¿qué hace un jugador cuando se le llama para formar parte de un equipo? Tiene que entrenarse y entrenarse mucho.

Así es nuestra vida de discípulos del Señor. San Pablo, escribiendo a los cristianos, nos dice: «Los atletas se privan de todo, y lo hacen para obtener una corona que se marchita; nosotros, en cambio, por una corona incorruptible» (1 Co 9,25). Jesús nos ofrece algo más grande que la Copa del Mundo; ¡algo más grande que la Copa del Mundo! Jesús nos ofrece la posibilidad de una vida fecunda y feliz, y también un futuro con él que no tendrá fin, allá en la vida eterna. Es lo que nos ofrece Jesús. Pero nos pide que paguemos la entrada. Y la entrada es que nos entrenemos para «estar en forma», para afrontar sin miedo todas las situaciones de la vida, dando testimonio de nuestra fe. A través del diálogo con él: la oración – “Padre, ahora nos va hacer rezar a todos, ¿no?” –. Te pregunto, pero contestan en su corazón, ¡eh! No en voz alta, en silencio. ¿Yo rezo? Cada uno se contesta. ¿Yo hablo con Jesús? O le tengo miedo al silencio. ¿Dejo que el Espíritu Santo hable en mi corazón? ¿Yo le pregunto a Jesús: Qué querés que haga? ¿Qué querés de mi vida? Esto es entrenarse. Pregúntenle a Jesús, hablen con Jesús. Y si cometen un error en la vida, si se pegan un resbalón, si hacen algo que está mal, no tengan miedo. Jesús, mirá lo que hice: ¿qué tengo que hacer ahora? Pero siempre hablen con Jesús, en las buenas y en las malas. Cuando hacen una cosa buena y cuando hacen una cosa mala. ¡No le tengan miedo! Eso es la oración. Y con eso se van entrenando en el diálogo con Jesús en este discipulado misionero.  Y también a través de los sacramentos, que hacen crecer en nosotros su presencia. A través del amor fraterno, del saber escuchar, comprender, perdonar, acoger, ayudar a los otros, a todos, sin excluir y sin marginar. Estos son los entrenamientos para seguir a Jesús: la oración, los sacramentos y la ayuda a los demás, el servicio a los demás. ¿Lo repetimos juntos todos? “Oración, sacramentos y ayuda a los demás” [todos repiten en voz alta]. No se oyó bien. Otra vez [ahora más fuerte].
 
3. Y tercero: El campo como obra de construcción. Acá estamos viendo cómo se ha construido esto aquí. Se empezaron a mover los muchachos, las chicas. Movieron y construyeron una iglesia. Cuando nuestro corazón es una tierra buena que recibe la Palabra de Dios, cuando «se suda la camiseta», tratando de vivir como cristianos, experimentamos algo grande: nunca estamos solos, formamos parte de una familia de hermanos que recorren el mismo camino: somos parte de la Iglesia. Estos muchachos, estas chicas no estaban solos, en conjunto hicieron un camino y construyeron la iglesia, en conjunto hicieron lo de San Francisco, construir, reparar la iglesia. Te pregunto: ¿Quieren construir la iglesia? ¿Se animan? ¿Y mañana se van a olvidar de este sí que dijeron? ¡Así me gusta! Somos parte de la iglesia, más aún, nos convertimos en constructores de la Iglesia y protagonistas de la historia. 

Chicos y chicas, por favor: no se metan en la cola de la historia. Sean protagonistas. Jueguen para adelante. Pateen adelante, construyan un mundo mejor. Un mundo de hermanos, un mundo de justicia, de amor, de paz, de fraternidad, de solidaridad. Jueguen adelante siempre. San Pedro nos dice que somos piedras vivas que forman una casa espiritual (cf. 1 P 2,5). Y miramos este palco, vemos que tiene forma de una iglesia construida con piedras vivas. En la Iglesia de Jesús, las piedras vivas somos nosotros, y Jesús nos pide que edifiquemos su Iglesia; cada uno de nosotros es una piedra viva, es un pedacito de la construcción, y si falta ese pedacito cuando viene la lluvia entra la gotera y se mete el agua dentro de la casa. Cada pedacito vivo tiene que cuidar la unidad y la seguridad de la Iglesia.  Y no construir una pequeña capilla donde sólo cabe un grupito de personas. Jesús nos pide que su Iglesia sea tan grande que pueda alojar a toda la humanidad, que sea la casa de todos. Jesús me dice a mí, a vos, a cada uno: «Vayan, hagan discípulos a todas las naciones». Esta tarde, respondámosle: Sí, Señor, también yo quiero ser una piedra viva; juntos queremos construir la Iglesia de Jesús. Quiero ir y ser constructor de la Iglesia de Cristo. ¿Se animan a repetirlo? Quiero ir y ser constructor de la Iglesia de Cristo. A ver ahora...  Después van a pensar lo que dijeron juntos.
 
Tu corazón, corazón joven, quiere construir un mundo mejor. Sigo las noticias del mundo y veo que tantos jóvenes, en muchas partes del mundo, han salido por las calles para expresar el deseo de una civilización más justa y fraterna. Los jóvenes en la calle. Son jóvenes que quieren ser protagonistas del cambio. Por favor, no dejen que otros sean los protagonistas del cambio.


Ustedes son los que tienen el futuro. Ustedes... Por ustedes entra el futuro en el mundo. A ustedes les pido que también sean protagonistas de este cambio. Sigan superando la apatía y ofreciendo una respuesta cristiana a las inquietudes sociales y políticas que se van planteando en diversas partes del mundo. Les pido que sean constructores del futuro, que se metan en el trabajo por un mundo mejor. Queridos jóvenes, por favor, no balconeen la vida, métanse en ella, Jesús no se quedó en el balcón, se metió, no balconeen la vida métanse en ella como hizo Jesús. Sin embargo, queda una pregunta: ¿Por dónde empezamos? ¿A quién le pedimos que empiece esto? ¿Por dónde empezamos? Una vez, le preguntaron a la Madre Teresa qué era lo que había que cambiar en la Iglesia, para empezar, por qué pared de la Iglesia empezamos. ¿Por dónde – dijeron – Madre, hay de empezar? Por vos y por mí, contestó ella. ¡Tenía garra esta mujer! Sabía por dónde había che empezar. Yo también hoy le robo la palabra a la madre Teresa, y te digo: ¿Empezamos? ¿Por dónde? Por vos y por mí. Cada uno, en silencio otra vez, pregúntese si tengo que empezar por mí, por dónde empiezo. Cada uno abra su corazón para que Jesús les diga por dónde empiezo.
 
Queridos amigos, no se olviden: ustedes son el campo de la fe. Ustedes son los atletas de Cristo. Ustedes son los constructores de una Iglesia más hermosa y de un mundo mejor. Levantemos nuestros ojos hacia la Virgen. Ella nos ayuda a seguir a Jesús, nos da ejemplo con su «sí» a Dios: «Aquí está la esclava del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho» (Lc 1,38). Se lo digamos también nosotros a Dios, junto con María: Hágase en mí según tu palabra. Que así sea.

sábado, 27 de julio de 2013

LA JMJ DE BRASIL 2013 A LOS OJOS DE UN JOVEN QUE YA NO LO ES TANTO (PARTE IV)


Como sabéis, el Papa FRANCISCO tuvo ayer, Viernes, la celebración del VÍA CRUCIS con los jóvenes de la JMJ de BRASIL 2.013 a lo largo del paseo marítimo de COPACABANA. Este es uno de los momentos más significativos en las celebraciones de las distintas JMJ ya que en él adquiere protagonismo la Cruz, que como sabemos, fue regalo del Papa JUAN PABLO II a los jóvenes, con motivo de la celebración de la primera JMJ:
 
Al concluir el Año Santo de la Redención, el beato JUAN PABLO II quiso confiarles a ustedes, jóvenes, la Cruz diciéndoles: “Llévenla por el mundo como signo del amor de Jesús a la humanidad, y anuncien a todos que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención”
 
Y porque a través del texto de las distintas estaciones se puede tomar la temperatura, a modo de termómetro espiritual, a la fe y los problemas de la juventud de cada uno de los países en los que se ha celebrado la JMJ.
 
De la misma manera, cada Semana Santa el VÍA CRUCIS con el Papa en el COLISEO romano nos presenta la reflexión que se hace ante la Cruz, que no es otra cosa que el dolor, el sufrimiento, el absurdo y la muerte, la persona o grupo de personas invitadas en cada ocasión por el Papa para la redacción de las distintas estaciones.
 
Sin embargo no dejan de ser "posturas ante la Cruz", que por muy elaboradas que sean, vividas o expresadas, resultan un poco ajenas a nosotros, es decir, porque la respuesta ante la Cruz debe de ser la personal de cada uno en su propia vida, porque por mucho que la fe nos ayude a dar respuestas al mal en el mundo, al dolor, al sufrimiento, al abandono de Dios o al hecho de la enfermedad y la muerte (veáse la reciente desgracia del accidente de tren acaecido en SANTIAGO DE COMPOSTELA), al final el que se encuentra parado y solo, frente a la Cruz, contemplándola en su desnudez y violencia, cuando se presenta en nuestras vidas, somos nosotros.
 
Os invito que, ahora en verano, cuando estéis de vacaciones y haya pasado esta vorágine de la JMJ, cada uno de vosotros, a modo de "ejercicio espiritual" se tome el listado del título de las catorce estaciones, nada más, y se siente frente a ellas y se atreva a escribir lo que cada una de ellas le suscita, le interroga o le afecta en su vida personal...
 
Nadie puede tocar la Cruz de Jesús sin dejar en ella algo de sí mismo y sin llevar consigo algo de la cruz de Jesús a la propia vida.
 
...puede que os salga un texto que, bellezas o estilismos literarios aparte, será el mejor VIA CRUCIS jamás escrito, orado o comentado del mundo, porque será el vuestro, el de vuestra vida, el de vuestro dolor, el de vuestra enfermedad y las respuestas que vosotros dais, sentís o experimentáis ante la Cruz, ante la que insisto, como dice la canción de un antiguo grupo musical español (llamado GETSEMANÍ, quiero recordar) "No caben más posturas, que adorar"...
 
Queridos jóvenes, llevemos nuestras alegrías, nuestros sufrimientos, nuestros fracasos a la Cruz de Cristo; encontraremos un Corazón abierto que nos comprende, nos perdona, nos ama y nos pide llevar este mismo amor a nuestra vida, amar a cada hermano o hermana nuestra con ese mismo amor. Que así sea.
 

viernes, 26 de julio de 2013

LA JMJ BRASIL 2013 A LOS OJOS DE UN JOVEN QUE YA NO LO ES TANTO (PARTE III)

 
Este 25 de Julio el Papa FRANCISCO ha sido recibido por buena parte de los jóvenes peregrinos asistentes en la JMJ de BRASIL, en una especie de fiesta de acogida al Papa. Nos quedamos, con aquellas partes del discurso de su santidad que nos parecen dignas de mención, como dice el título de esta serie "a los ojos de un joven que ya no lo es tanto".
 
Veo en ustedes la belleza del rostro joven de Cristo, y mi corazón se llena de alegría.
 
Estas primeras palabras del Papa, referentes al "rostro del joven Cristo" me han hecho darme cuenta de que en la historia del arte rara vez se representa a Cristo joven, es decir, pareciera que lo mismo que el Evangelio da un salto en la narración desde el episodio de Jesús niño, a la edad de doce años, perdido en el Templo de JERUSALÉN, hasta su vida pública, con unos treinta años, los artistas se han dejado llevar de la misma tendencia. Es dificilísimo, por no decir imposible (o yo no lo he sabido encontrar) alguna representación pictórica o escultórica de Cristo adolescente o joven, todas las representaciones suelen oscilar de Jesús niño a su vida pública, pero nada de toda la etapa intermedia. En este sentido, va a tener razón el Papa, y mucha, en decir que la única forma de conocer el rostro de Cristo joven es acercándose a la belleza del rostro de los jóvenes cristianos. Pero no de unos jóvenes cualesquiera, sino de aquellos como dice, precisamente la letra del himno de la JMJ "llevan en sí, desde siempre, el sello del Redentor", la marca indeleble que nos fue dada en el agua del bautismo, y que luego fue acrisolada al fuego del Espíritu en nuestra confirmación. Así es, en efecto, para conocer a Cristo, hoy en día, más que palabras, el testimonio de nuestras propias vidas.
 
Recuerdo la primera Jornada Mundial de la Juventud a nivel internacional. Se celebró en 1.987 en Argentina, en mi ciudad de Buenos Aires. Guardo vivas en la memoria estas palabras de Juan Pablo II a los jóvenes: "¡Tengo tanta esperanza en vosotros! Espero sobre todo que renovéis vuestra fidelidad a Jesucristo y a su cruz redentora"
 
Y continuando con la idea anteriormente señalada de "llevar en nosotros la señal de Cristo" que no es tanto el símbolo de la Cruz, como el del bautismo, valga el eco de las palabras del apóstol por excelencia PABLO en su Carta a los Efesios (2,5) cuando afirma "un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo" pero ciertamente, todos los que seguimos al Señor lo somos por el mismo bautismo, por la profesión de la misma fe, pero seguir al Señor nos hace que todos tengamos que pasar (como decíamos el otro día "ningún discípulo puede ser más que su maestro") por el camino de la Cruz "en cuanto a mi, Dios me libre de gloriarme, sino es en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo" (Carta a los Gálatas 6,14). Todos debemos ser portadores de la Cruz de Cristo, aceptando las nuestras propias, como sobrellevando las de nuestros hermanos, una veces nos tocará decir, bajo el peso de nuestra Cruz "¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?" y otras veces tendremos que ser cirineos para las cruces de nuestros hermanos. Por eso, creo yo, tiene la Cruz de la JMJ tanta fuerza y atracción entre los jóvenes, porque todo el que se pone ante ella se enfrenta desde una de ambas posiciones, o el del que padece y soporta la Cruz, o del que ayuda a otros a llevarla, o como dice esa canción (creo de un antiguo grupo cristiano español llamado GETSEMANÍ) "porque ante la Cruz, no caben más posturas, que adorar..."
 
Y hasta el momento en que se produjo el incomparable evento de la ADORACIÓN EUCARÍSTICA INTERNACIONAL SIMULTÁNEA, en el que todo el planeta, a una misma hora, se puso de rodillas ante el Santísimo Sacramento, haciendo vida esas palabras de San PABLO al afirmar que "al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra y en el abismo" creía yo que este signo de unidad era, precisamente, la Cruz de la JMJ, porque verla ahora portada por jóvenes brasileños me hace partícipe de la unidad y le hermandad de la Iglesia universal, sabiendo que esa misma Cruz es la que yo adoré, besé y ante la que me arrodillé en GRANADA, a su paso con motivo de la JMJ ESPAÑA 2.011
 
Antes de continuar, quisiera recordar el trágico accidente en la Guyana francesa, en el que perdió la vida la joven SOPHIE MORINIÈRE, y otros jóvenes resultaron heridos.  Os invito a hacer un minuto de silencio y a dirigir nuestra oración a Dios por SOPHIE, los heridos y sus familiares.
 
Y de todas las cruces, la que se nos antoja más absurda es la de la enfermedad, la limitación, la dependencia y en última instancia, la muerte.
 

Nosotros, los españoles, lo hemos podido comprobar en el accidente de tren de SANTIAGO DE COMPOSTELA, que tantas vidas humanas ha segado, mientras que el Papa (que en honor a la verdad ya pidió ayer oraciones y un minuto de oración a los periodistas en cuanto se enteró de la noticia) ha querido precisamente destacar esto mismo ejemplificándolo en la vida de la joven francesa muerta en accidente de tren en FRANCIA cuando se dirigía, precisamente, a tomar el avión para ir a la JMJ de BRASIL. Porque ella, como buena discípula "no más que su maestro" ha dado testimonio de su Señor con su vida...
 
¿Quién sabe? Si no hubiese decidido ir a la JMJ aún estaría viva... pero todo ello depende de los designios misteriosos de Dios, no respecto de las circunstancias de nuestra muerte (Dios no juega azarosamente con nuestras vidas, de lo contrario no diría el Salmo 115 que "mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles"), sino respecto del sentido y alcance de nuestras vidas, su proyecto vital, su ser en y para Cristo, para bien de la historia y gloria de Dios Padre... en que momento, como la rosa en su sazón, hayamos dado la plenitud de nuestros dones, y estemos ya en disposición de adornar el jarrón del corazón de Dios es cuando el jardinero vendrá a llevarse nuestras vidas (o así quiero creerlo). No hemos de lamentarnos por la vida de SOPHIE MORINIÈRE, sino tener la conciencia de que ya alcanzó su razón de ser, su plenitud, la rosa en su sazón, "como un perfume agradable a Dios".
 
Hoy Jesús nos sigue preguntando: ¿Quieres ser mi discípulo? ¿Quieres ser mi amigo? ¿Quieres ser testigo del Evangelio? En el corazón del Año de la fe, estas preguntas nos invitan a renovar nuestro compromiso cristiano. Sus familias y comunidades locales les han transmitido el gran don de la fe.
 
Y tiene razón, una vez más el Papa FRANCISCO al afirmar que "sus familias les han entregado el gran don de la fe", en este año de la fe es del todo preciso y necesario, casi un deber de justicia, hacer un alto en el camino de la historia de nuestra propia fe y pensar a quién se la debemos, muchos de nosotros al ejemplo de fe de nuestra familia, y aún estaría dispuesto a afirmar (aunque sí que es cierto en mi caso) que muchas veces la fe la recibimos en plan teórico en catequesis o clases de religión, o socialmente, de cumplimiento dominical y poco más por nuestros padres, pero que las grandes transmisoras de la fe, las guardianas de la palabra de Dios, de la oración, de la devoción sencilla han sido en todas las familias, las abuelas. Una oración pido yo por todas ellas, porque gracias a ellas, como sembradoras, el germen de la fe arraigó y creció en nosotros.
 
Y lo dicho, seguiremos informando.

miércoles, 24 de julio de 2013

LA JMJ BRASIL 2013 A LOS OJOS DE UN JOVEN QUE YA NO LO ES TANTO (PARTE II)

 
Quiero traeros hoy a vuestra consideración, mientras esperamos los eventos centrales de la celebración de esta JMJ BRASIL 2013 que se concentrarán en el fin de semana, las palabras pronunciadas por Su Santidad FRANCISCO en la ceremonia de bienvenida por parte de las autoridades brasileñas, nada más aterrizar en BRASIL:
 
He aprendido que, para tener acceso al pueblo brasileño, hay que entrar por el portal de su inmenso corazón; permítanme, pues, que llame suavemente a esa puerta. Pido permiso para entrar y pasar esta semana con ustedes. No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo. Vengo en su nombre para alimentar la llama de amor fraterno que arde en todo corazón; y deseo que llegue a todos y a cada uno mi saludo: «La paz de Cristo esté con ustedes».
 
Lo que me llama la atención de estas palabras es la concatenación de citas evangélicas que se encuentran en las mismas, y que no son en nada azarosas, sino que encierran en sí mismas, una profunda enseñanza y sobretodo nos permiten ver entrelíneas cómo entiende FRANCISCO su labor y su pontificado:
 
En primer lugar FRANCISCO es un enviado en el nombre del Señor, "como discípulo sabe que no puede ser más que su Maestro" (Lucas 6,40), por eso, de forma humilde, como enviado, lo primero que hace es pedir permiso para entrar "en el corazón del pueblo brasileño" dice, de esta manera vemos los ecos de aquellas otras palabras del Señor en el Apocalipsis: "Mira que estoy a la puerta llamando. Si uno escucha mi llamada y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo" (Apocalipsis 3,20). FRANCISCO no viene imponiendo, haciendo valer su categoría de Papa, término que no usa casi nunca, o de Obispo de ROMA, o menos aún como representante de Cristo en la tierra, viene como el Señor, con la humildad de llamar a la puerta, pedir permiso, porque el Señor en su relación con nosotros no exige, no se impone, no fuerza ni tensa las situaciones, siempre se hace el encontradizo con nosotros, pero somos nosotros los que debemos permitirle el acceso a nuestras vidas.
 
Cuando la primera Iglesia, tras la resurrección y pentecostés, se encontraba dando sus primeros pasos, los apóstoles, nos dicen los Hechos de los Apóstoles "eran asiduos en la oración y en la predicación en el Templo", en una de esas ocasiones un mendigo paralítico sale al paso de PEDRO pidiendo limosna y la respuesta de PEDRO, es la siguiente, la misma que ha remedado FRANCISCO en su mensaje de acogida a la bienvenida de BRASIL "Oro y plata no tengo, pero lo que tengo te doy, en nombre de Jesucristo, el Nazareno, toma tu camilla y levántate" (Apocalipsis 3,20). Queda claro que el Papa FRANCISCO no viene a BRASIL a traernos el oro de su palabra, o la plata de las soluciones a todas las dudas, temores, anhelos o esperanzas de los jóvenes, de los creyentes, o incluso de los no creyentes, de los pobres o los "indignados" brasileños cuyas manifestaciones se han incrementado estos días, porque él sólo viene a traer una cosa "Jesucristo" el encuentro personal de cada uno de nosotros, que acercándonos a Jesucristo por medio de su mediación pastoral, de sus palabras y de sus gestos, seamos los que dejemos entrar a Cristo en nuestras vidas.
 
Y finalmente, la forma misma de saludar "la paz de Cristo esté con ustedes", cuando el Señor instituye los primeros discípulos, unos setenta y dos seguidores, de un círculo más amplio que los doce apóstoles, y los envía a predicar en su nombre, les da una serie de instrucciones, y entre ellas se encuentra la siguiente: "Al entrar en una casa, saludadla con la paz" (Mateo 10,12). El Papa FRANCISCO de esta manera se presenta como auténtico misionero, auténtico enviado, siguiendo las instrucciones dadas por el Señor para aquellos que se ponen en camino en su nombre.
 
De todo ello infiero una cosa, lejos de imponer, lejos de venir con palabra de autoridad, lejos de mirarse el ombligo, o de hacer uso de sus prerrogativas o de su situación personal, FRANCISCO se me antoja un misionero, un pastor, un discípulo, un enviado, que entre otras cosas -y esta es la más importante- "se cree el Evangelio" dada cuenta de la cantidad de citas evangélicas y con tan profundo calado que ha sido capaz de hilvanar en apenas tres renglones agradeciendo la acogida del pueblo brasileño.
 
Seguiremos informando.

martes, 23 de julio de 2013

LA JMJ BRASIL 2013 A LOS OJOS DE UN JOVEN QUE NO LO ES TANTO

 
Ha comenzado oficialmente, con la llegada del santo Padre, FRANCISCO a BRASIL, la JMJ, y seguramente en cualquier página web de contenido católico, entre ellas las del propio VATICANO, podréis encontrar todos sus discursos y palabras es por lo que, nosotros, en este caso no vamos a ser tan reiterativos, siendo así que nos ceñiremos sólo a reseñar aquellas cuestiones, palabras o gestos del Papa que nos llamen poderosamente la atención, sin perder de vista que no somos tan jóvenes, y en segundo lugar desde ese filtro que no es otro sino el decirnos, llamarnos y sentirnos FRANCISCANOS EUCARÍSTICOS POBRES DE NAZARET.
 
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que Papas, así considerados, va a haber muchos, es decir, ya sabéis como cuando las personas mayores te dicen "yo he sobrevivido a cuatro Papas" como forma de medir el tiempo, lo digo por aquello de "las comparaciones son odiosas", y no nos debemos de dejar deslumbrar por ello, pero bueno, cada cual ha tenido lo suyo, sus luces y sus sombras, porque aunque sean Papas, Obispos de Roma, personas con sus aciertos y errores, lo que me recuerdan las palabras de ese otro pontífice (me acuerdo de la cita, pero no de su nombre) que al sentirse morir, mandó trasladar su cama al altar de San PEDRO del VATICANO y desde allí dijo las siguientes palabras: "Muchas tempestades han sacudido esta Sede, pero me queda el consuelo de que el Señor mira antes la intención del corazón que los resultados", lo que debería ser el epitafio de todos nosotros.
 
Quiero decir que JUAN PABLO II fue un comunicador excepcional, un viajero infatigable, un auténtico "showman" en el buen sentido de la palabra, que arrastraba a las multitudes tras de sí... pero era de la opinión de que "los trapos sucios de casa se lavan en casa, para no escandalizar", y claro, se le fueron acumulando encima de su mesa expedientes (pederastia, abusos, legionarios de Cristo, lefevrianos....) que por falta de atención, por fueron "oliendo mal", y ello puede que no sea malo, a fin y al cabo él lo único que quería era minimizar el escándalo de esos problemas, prefiriendo paliarlos con su increíble personalidad y predicación, de la misma manera Jesucristo, al que seguían las multitudes, pero quizás descuidó los tejemanejes de JUDAS, uno de su "propia casa", de sus doce, pero ¿quién sabe? los designios de Dios son misteriosos, y nadie sabe lo que Él tiene dispuesto sobre los tiempos y ritmos de la Iglesia.
 
Luego vino BENEDICTO XVI, la antítesis, "a priori" del anterior, nada comunicativo, farragoso, tedioso, con ese estilo incomprensible propio de los teólogos de propia cepa, pero que se puso manos a la obra y limpió todo aquello que su predecesor había dejado sobre la mesa, y "a la chita callando" con su labor de despacho, estudio y oración, consiguió dejar pendiente de un hilo el cisma anglicano con ese "motu proprio" sobre los anglicanos pro-católicos que ha terminado de dar el hachazo (como en su día hiciera ENRIQUE VIII con los católicos) al cisma de INGLATERRA, y lo mismo hizo con su carta pastoral a CHINA, consiguiendo importantes avances en otro cisma doloroso, y estoy en condiciones de afirmar, creo sin exagerar, que ha dejado el camino bastante allanado para dar pasos de gigante en la unidad con la ortodoxia (griega y rusa), ha debido pagar la limpieza que ha hecho de aquello que quedaba pendiente y los escándalos de pederastia y abusos, amén de la sempiterna "jodienda" de la curia romana, terminaron por desgastarle, prematuramente, diría yo, aunque propició, en palabras de LEONARDO BOFF con su renuncia "uno de los gestos creadores de mayor impulso en toda la historia bimilenaria de la Iglesia".
 
Y ese gesto revolucionario, a la par que profético, de su renuncia nos propició "un Papa traído del otro lado del mundo", FRANCISCO, que ha puesto y sigue poniendo "patas arriba" a la Iglesia, con un estilo nuevo de predicar, con gestos frescos, con una pobreza y sencillez que no es cara a la galería, pues los que le conocieron como simple Monseñor BERGOGLIO saben que siempre fue así, y en sus propias palabras "las personas mayores somos poco dadas a cambiar", y que quiere imponer su impronta en todo aquello que a BENEDICTO XVI le quedó pendiente, empezando por aquello mismo que propició su caída, la sempiterna y corruptible curia romana y las finanzas vaticanas, y la credibilidad y coherencia de la Iglesia en su mensaje al mundo, que no es otro que "Jesucristo" como bien ha dicho en el saludo a la Sra. Presidenta de BRASIL.
 
Lo dicho, los Papas pasan las ideas de la Iglesia también maduran y evolucionan, puede que no a la velocidad de las redes sociales, de los noticiarios, o del mundo actual, ese que gira tan deprisa y del que a veces dan ganas de decir, con SARTRE "parad el mundo que me bajo"... hace poco me decía alguien por TWITTER qué como era posible que ahora "la Iglesia pareciera bendecir algunos de los postulados de la Teología de la Liberación (como paso previo a que nada impida la beatificación de Monseñor OSCAR ROMERO) cuando en otra época la combatió y la criticó con tanta beligerancia", pero eso es algo que no nos debe preocupar, en todo aquello que no es el núcleo radical de nuestra fe. llamado kerygma "Jesucristo es el Señor, resucitado de entre los muertos, para Gloria de Dios Padre y bien  nuestro", la Iglesia puede y debe evolucionar, pensemos por ejemplo en ese gesto inaudito de JUAN PABLO II, en el JUBILEO DEL AÑO 2000, pidiendo perdón, como cabeza visible de la Iglesia de todos los males que ella misma había causado al mundo en nombre de una falsa idea de Dios o del papel de la Iglesia en la historia, pero hay algo que no pasa, la PALABRA DE DIOS, JESUCRISTO, PALABRA DEL PADRE, lo dice claramente el Evangelio.
 
"Cielo y tierra pasarán, más mis palabras no pasarán" (Mateo 24,35)
 
Cuando se cumplieron los cien primeros días del pontificado de FRANCISCO creo que en el TWITTER se hizo un evento multitudinario para darle las gracias por su pontificado, organizado por los misioneros de #iMisión, y quiero recordar que en aquel momento, lo único que atiné a decir fue que "el mejor homenaje que le podemos hacer a FRANCISCO es seguir el ejemplo de sus palabras y hacerlas realidad en nuestras propias vidas", y el Papa ha venido a decir algo parecido en su discurso de bienvenida en BRASIL, o antes de partir, cuando ha afirmado que "no debemos de olvidar que los protagonistas del JMJ son los jóvenes, y éstos, invitados por Jesucristo", el Papa FRANCISCO lo tiene claro: Jesucristo, Jesucristo, y Jesucristo.... es lo único que él anuncia, predica y enseña, lo demás son personalismos, modas que, tristemente, se extinguirán cuando él fallezca, cuando los expertos hagan análisis y balances de su persona, de su perfil, de su pontificado... y es que, como decía aquel pontífice del que no me acuerdo "al final el Señor mira la intención del corazón, no los resultados" y ese corazón, como decía San Agustín "inquieto está, porque sólo descansará en su Señor" y este Señor, a la sazón, dijo San Pablo, no es otro "sino Cristo, y éste crucificado".