domingo, 29 de septiembre de 2013

AÑO DE LA FE: JORNADA DE LOS CATEQUISTAS

 
Se celebra este Domingo, en el VATICANO, en el contexto del AÑO DE LA FE, la JORNADA DE LOS CATEQUISTAS, y qué mejor reflexión puedo compartir con vosotros que desgranar algunas de las palabras de Su Santidad FRANCISCO dirigidas a los participantes de un Congreso de Catequistas que se ha celebrado durante estos días previos. Como siempre, las palabras del Santo Padre van entrecomilladas, siendo el resto algún comentario mío:
 
Dice el Papa FRANCISCO, citando a su predecesor BENEDICTO XVI que: “La Iglesia no crece por proselitismo. Crece por atracción. Y lo que atrae es el testimonio. Ser catequista significa dar testimonio de la fe; ser coherente en la propia vida. Y esto no es fácil. ¡No es fácil! Ayudamos, guiamos al encuentro con Jesús con las palabras y con la vida, con el testimonio. Me gusta recordar lo que San FRANCISCO DE ASÍS a sus frailes: “Predicad siempre el Evangelio y, si fuese necesario, también con las palabras”. Las palabras vienen… pero antes el testimonio: que la gente vea en vuestra vida el Evangelio, que pueda leer el Evangelio". Todos tenemos que recordad que en esto el Santo Padre tiene razón, pensemos por ejemplo, cuántas veces hemos querido invitar a algún compañero del trabajo a alguna charla de la parroquia porque creemos que le va a hacer bien, pero nunca conseguimos "arrastrarlo hasta allí", quizás es de esas personas que no han vuelto a pisar la Iglesia desde que se casaron, o desde que bautizaron al último de sus hijos, un cristiano "social", de los que figuran en las estadísticas... y puede que nos quejemos de nuestros "pocos frutos espirituales" al no conseguir que venga con nosotros a la charla de la parroquia ¿pero por qué somos tan cabezotas? Si es compañero tuyo del trabajo no necesita ir a la parroquia para descubrir algo bueno de la Iglesia o redescubrir su fe, porque ha de hacerlo en el trabajo, día a día, gota a gota, con la fuerza de tu propio ejemplo y de tu propia actitud... a mí una vez me regañaron en el trabajo diciéndome que "era insufrible que los lunes por la mañana llegara alegre y de buen humor" ¡He ahí el modo! Seguramente se cuestionan mi alegría porque yo encaro la semana, o el hecho mismo de trabajar, de una forma diferente, desde un ser cristiano...
 
Continúa el Papa diciendo: "Hablaré de tres cosas: uno, dos y tres, como hacían los viejos jesuitas… Uno, dos y tres". Ayer puse en el TWITTER: "Cada vez que el Papa dice: "Esto lo expongo en tres puntos" ¡Pone tres nuevos pilares a nuestra fe!" -que conste que no había leído estas palabras aún a los catequistas- y es que esta forma de predicar del Papa, basándose siempre en tres ideas, breves, concisas, dirigidas al corazón, y de forma llana y lisa, se han convertido en todo un estilo papal de predicar, y bien que el Santo Padre se aplica el ejemplo de lo dicho antes, pues hace poco, afirmó: "Nadie me puede tachar de ser un charlatán bienintencionado cuando yo mismo, y mi familia, hemos conocido la pobreza de ser inmigrantes en otro país".
 
Dice el Papa FRANCISCO que para "ser catequista no basta tener un título" de esos que dan de capacitación en algunas diócesis, tras el cursillo correspondiente, porque para ser catequistas, capacitaciones pedagógicas al margen, es preciso tener un encuentro personal previo con el Señor, "tener familiaridad con él, tener esta familiaridad con Jesús: Jesús insiste sobre esto a sus discípulos en la Última Cena, cuando se apresta a vivir el más alto don de amor, el sacrificio de la cruz. Jesús usa la imagen de la vid y los sarmientos, y dice: Permanezcan en mi amor, permanezcan unidos a mí, como el sarmiento está unido a la vid. Si estamos unidos a Él, podemos dar fruto, y ésta es la familiaridad con Cristo. ¡Permanecer en Jesús! Se trata de permanecer unidos a Él, dentro de Él, con Él, hablando con Él: permanecer en Jesús. (...) ¿Cómo están ustedes en la presencia del Señor? Cuando vas a la Iglesia, miras el Sagrario, ¿qué hacéis? Sin palabras… Pero yo hablo y hablo, pienso, medito, siento… ¡Muy bien! Pero ¿te dejas mirar por el Señor? Dejarse mirar por el Señor. Él nos mira y ésta es una manera de rezar. ¿Te dejas mirar por el Señor? ¿Cómo se hace? Miras el Sagrario y te dejas mirar… Así de sencillo. Es un poco aburrido, me duermo… ¡Duérmete, duérmete! De todas formas Él te mirará, igualmente te mirará. Pero tienes la certeza de que Él te mira", y me acuerdo de una spalabras que alguien me dijo, en una ocasión, sobre esos ratos de aburrimiento, pues no siempre tenemos la misma disponibilidad, ante el Sagrario o en la Adoración Eucarística: "De la misma forma que, con independencia de tu voluntad, no puedes evitar "ponerte al sol" sin que te pongas moreno, de la misma manera, al margen de tu voluntad, el Señor siempre te afecta cuando te pones en su presencia
 
Dedica el Santo Padre el segundo punto de sus palabras a desarrollar la idea de que tenemos que "Caminar desde Cristo significa imitarlo en el salir de sí e ir al encuentro del otro. Ésta es una experiencia hermosa y un poco paradójica. ¿Por qué? Porque quien pone a Cristo en el centro de su vida, se descentra. Cuanto más te unes a Jesús y él se convierte en el centro de tu vida, tanto más te hace Él salir de ti mismo, te descentra y te abre a los demás". (...) "Y ésta es la tarea del catequista: salir continuamente de sí por amor, para dar testimonio de Jesús y hablar de Jesús, predicar a Jesús. Esto es importante porque lo hace el Señor: es el mismo Señor quien nos apremia a salir". Después de que el Santo Padre, a estas alturas de sus palabras, haya citado a San FRANCISCO y la importancia de ponerse en la presencia del Señor, sea en el Sagrario o en la Adoración Eucarística, como si confirmara dos de los pilares de la pobre vocación de esta pequeña comunidad "FAMILIA EUCARÍSTICA POBRES DE NAZARET"estas palabras que anteceden bien podrían ser la definición papal de lo que siempre hemos considerado nuestro lema, personal y comunitario, de actuación: "Sembrar la Eucaristía en los caminos del hombre de hoy".
 
En el tercer punto el Papa nos dice que no seamos "comodones" y nos aconseja que releyamos la historia del profeta JONÁS (por cierto, el único libro de la Biblia, que como sabéis representa casi todos los estilos literarios, que en mi humilde opinión, es el que merece el calificativo de humorístico o de género de comedia) y es que la vida del profeta es todo "un poema" -como se suele decir:
 
Dios le manda ir a NÍNIVE (lo que para el Papa representa, dicho prudentemente "la periferia del mundo conocido", y que en palabras de un andaluz castizo sería tanto como decir "¡lo manda al quinto coño!") y el profeta, en vez de obedecer, se embarca en la dirección contraria (que por cierto, y el Papa lo dice bien claro, en la dirección contraria el pasaje de barco que compra JONÁS es a ESPAÑA -aunque la Biblia habla de TARSIS, por TARTESSOS, antiguo reino situado en el triángulo entre HUELVA, SEVILLA Y CÁDIZ). A bordo del barco se levanta una gran tormenta y cuando los marinesros dicen "¿A qué Dios habremos ofendido para que tengamos que morir de esta manera?" JONÁS revela la naturaleza de su misión y de su llamada y de cómo está, precisamente, haciendo lo contrario de lo que Dios le pidió. Los marineros le echan por la borda, por ser el causante del "mal agüero" ¡cómo no son supersticiosas las gentes del mar para estas cosas! y entonces es devorado por la ballena, en cuyo vientre, por tres días, el profeta medita sobre la voluntad de Dios y su pobre respuesta, siendo vomitado a las orillas de Nínive, en la localidad de JOPE -en cuya playa, hay precisamente, un monumento a la ballena de JONÁS-. El profeta recorre la ciudad, que se tradaba en hacerlo tres días "de cabo a rabo" predicando la conversión de NÍNIVE y está tan seguro de que nadie le hace caso, que sube a una colina para poder ver, en primera línea, la destrucción de la ciudad. Pero los ninivitas hacen penitencia, contra todo pronóstico y Dios se apiada de ellos. Mientras tanto, nuestro pobre profeta, en la colina, achicharrado por el sol, esperando en su cabezonería la destrucción de la ciudad; Dios se apiada de él y le hace crecer un árbol que le dé sombra, pero cuando al día siguiente el árbol "se chuchurre" y vuelve a ser asediado por el sol implacable, se queja de su suerte y es entonces cuando Dios le da la lección final: "¿Se siente, acaso, legitimado para quejarse de un árbol que no le ha costado nada, y él mismo, que es Dios, no puede tener misercordia de los habitantes de NÍNINVE?"
 
Al ejemplo de JONÁS el Papa FRANCISCO nos estimula diciendo "¿Qué es lo que nos enseña? Nos enseña a no tener miedo de salir de nuestros esquemas para seguir a Dios, porque Dios va siempre más allá. ¿Saben una cosa? ¡Dios no tiene miedo! ¿Lo sabían? ¡No tiene miedo! ¡Va siempre más allá de nuestros esquemas! Dios no tiene miedo de las periferias. Y si ustedes van a las periferias, allí lo encontrarán. Dios es siempre fiel, es creativo. Por favor, no se entiende un catequista que no sea creativo. Y la creatividad es como la columna vertebral del catequista. Dios es creativo, no está encerrado, y por eso nunca es rígido. Dios no es rígido. Nos acoge, sale a nuestro encuentro, nos comprende. Para ser fieles, para ser creativos, hay que saber cambiar. Saber cambiar. ¿Y para qué tengo que cambiar? Para adecuarme a las circunstancias en las que tengo que anunciar el Evangelio. Para permanecer con Dios, hay que saber salir, no tener miedo de salir".
 
Y para que seamos realistas, el Papa nos da una lección de humildad a todos: "Una de las periferias que más dolor me causa y que vi en la diócesis que tenía antes, ¿saben cuál es? La de los niños que no saben santiguarse. En Buenos Aires hay muchos niños que no saben santiguarse. ¡Ésta es una periferia!" No pretendamos empezar por grandes cosas, la catequesis no es "conseguir conversiones en masa", es empezar por pequeños gestos, como éste de saber santiguarse, porque como todo, en esta vida, se empieza siempre por cosas pequeñas, pequeños gestos, cotidianeidades, en las que poco a poco ir creciendo.

viernes, 27 de septiembre de 2013

"SIMCHAT TORÁH", LA FIESTA DE LA ALEGRÍA EN LA PALABRA DE DIOS

 
Os acordáis que en el último artículo os comentábamos que “nuestros hermanos mayores en la fe” (en bella expresión de JUAN PABLO II) se encontraban inmersos en su celebración de la “fiesta de las tiendas” (o “Sukkot”), pues hoy, Viernes, es la víspera de la fiesta llamada “Simchat Torah” que se celebrará en todo su esplendor el Sábado, no se me olvida deciros que “Simchat Torah” significa “alegrándose con la Palabra de Dios” y es la fiesta con la que los judíos celebren el fin de su lectura anual y continuada de la Palabra de Dios, y la apertura inmediatamente, de un nuevo ciclo de lectura.
 
No os vamos a compartir, punto por punto, todos los ritos y celebraciones de esta fiesta, a fin de no hacernos demasiado pesados, al fin y al cabo no somos judíos, aunque no deja de ser, como hemos dicho en ocasiones anteriores, una bella oportunidad para que hoy Viernes, y mañana Sábado, oremos y nos acerquemos a la Palabra de Dios de una forma nueva y diferente, para no caer en la rutina de nuestra oración de siempre y renovar nuestro amor a la Palabra de Dios, que de eso se trata esta fiesta, de regocijarnos en su Palabra.
 
EN LA VÍSPERA, VIERNES:
 
Este día, lo mismo que mañana, la Palabra de Dios es el eje y centro vertebrador de la fiesta, lo primero que debemos hacer es ir a buscar nuestra Biblia (la Palabra de Dios) allá donde la tengamos (el despacho, el dormitorio, la estantería del salón…) y llevarla, junto con todos los de la casa, entre danzas, cantos y alegrías al lugar de mayor solemnidad de la casa, que puede ser perfectamente la mesa del salón. Allí será entronizada solemnemente, con algunas velas encendidas, sobre un buen paño, con algunas flores, y seguiremos danzando y cantando todos los de casa a su alrededor.
 
Llegados a este punto se procede a la lectura de la última perícopa (párrafo) del Libro del Deuteronomio (último libro de la Toráh para los judíos), lo que marca el final del ciclo de lectura (nos vamos a guiar por la última perícopa conforme a la Biblia cristiana, resultando ser):
 
Moisés subió de la estepa de Moab al Monte Nebo, a la cima del Fasga, que mira a Jericó, y el Señor le mostró toda la tierra: Galaad hasta Dan, el territorio de Neftalí, de Efraín y de Manasés, el de Judá hasta el Mar Occidental; el Negueb y la comarca del valle de Jericó -la ciudad de las palmeras- hasta Soar, y le dijo: “Ésta es la tierra que prometí a Abrahán, a Isaac y a Jacob, diciéndoles: Se la daré a tu descendencia. Te la he hecho ver con tus propios ojos, pero no entrarás en ella.” Y allí murió Moisés, siervo del Señor, en Moab, como había dicho el Señor. Lo enterraron en el valle de Moab, frente a Bet-Fegor, y hasta el día de hoy nadie ha conocido el lugar de su tumba. Moisés murió a la edad de ciento veinte años: no había perdido vista ni había decaído su vigor. Los israelitas lloraron a Moisés en la estepa de Moab treinta días, hasta que terminó el tiempo del duelo por Moisés. Josué, hijo de Nun, poseía grandes dotes de prudencia, porque Moisés le había impuesto las manos. Los israelitas le obedecieron e hicieron lo que el Señor había mandado a Moisés. Y no surgió ya en Israel otro profeta como Moisés, con quien el Señor trataba cara a cara; ni semejante a él en los signos y prodigios que el Señor le envió a hacer en Egipto contra el faraón, su corte y su país; ni en la mano poderosa, en los terribles portentos que obró Moisés en presencia de todo Israel.
 
(Deuteronomio 34,1-12)
 

Añádase que todos los presentes en el hogar han de leer este texto conclusivo de la Palabra de Dios, sin excepción, todos los hombres, mujeres y niños de la casa. Una bella costumbre llama “Novio de la Palabra” a los varones que así leen, mientras que es “Desposada con la Palabra” las mujeres que lo leen igualmente, es un gran honor para todos los presentes hacer esta lectura.
 
EN EL DÍA DE LA FIESTA, SÁBADO
 
Se comienza el día muy temprano, con todos los de casa alrededor de la Biblia, momento en el que el hombre de mayor edad, dignidad de la casa o el padre de familia pronuncia sobre todos los presentes, imponiendo las manos sobre ellos, la llamada “bendición sacerdotal” tomada de (Números 6,24-26), y entre otras cosas, mundialmente conocida como la “bendición de San FRANCISCO DE ASÍS” pues es el texto usado por el santo para sus propias bendiciones, y que dice así:
 
Que el Señor te bendiga, y te guarde,
te muestre su rostro, y te conceda la paz.
 
A continuación todos los presentes, lo mismo que sucediera la noche anterior proceden a la lectura de la primera perícopa del Libro del Génesis, de esta forma se cierra un ciclo de lectura de la Palabra de Dios, y otro nuevo comienza inmediatamente, sin ruptura alguna. Como ya dijimos ha de ser leída por todos los presentes, y se mantiene la bella referencia de llamar “Novio del Génesis” a quien de entre los varones participa de su lectura, y “Desposada con el Génesis” a las mujeres que hacen lo mismo.
 
Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era un caos informe; sobre la faz del abismo, la tiniebla. Y el aliento de Dios se cernía sobre la faz de las aguas. Dijo Dios: “Que exista la luz”. Y la luz existió. Vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de la tiniebla: llamó Dios a la luz día, y a la tiniebla noche. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero. Y dijo Dios: “Que exista una bóveda entre las aguas, que separe aguas de aguas”. E hizo Dios la bóveda para separar las aguas de debajo de la bóveda, de las aguas de encima de la bóveda. Y así fue. Y llamó Dios a la bóveda cielo. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día segundo. Y dijo Dios: “Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezcan los continentes”. Y así fue. Y llamó Dios a los continentes tierra, y a la masa de las aguas la llamó mar. Y vio Dios que era bueno. Y dijo Dios: “Verdee la tierra hierba verde que engendre semilla y árboles frutales que den fruto según su especie y que lleven semilla sobre la tierra”. Y así fue. La tierra brotó hierba verde que engendraba semilla según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla según su especie. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día tercero. Y dijo Dios: “Que existan lumbreras en la bóveda del cielo para separar el día de la noche, para señalar las fiestas, los días y los años; y sirvan de lumbreras en la bóveda del cielo para alumbrar a la tierra”. Y así fue. E hizo Dios las dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el día, la lumbrera menor para regir la noche, y las estrellas. Y las puso Dios en la bóveda del cielo para dar luz sobre la tierra; para regir el día y la noche, para separar la luz de la tiniebla. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día cuarto. Y dijo Dios: “Bullan las aguas con un bullir de vivientes, y vuelen pájaros sobre la tierra frente a la bóveda del cielo”. Y creó Dios los cetáceos y los vivientes que se deslizan y que las aguas hizo bullir según sus especies, y las aves aladas según sus especies. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: “Creced, multiplicaos, llenad las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra”. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto. Y dijo Dios: “Produzca la tierra vivientes según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras según sus especies”. Y así fue. E hizo Dios las fieras de la tierra según sus especies, los animales domésticos según sus especies y los reptiles del suelo según sus especies. Y vio Dios que era bueno. Y dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que ellos dominen los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos y todos los reptiles”. Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.[28]Y los bendijo Dios y les dijo: “Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra”. Y dijo Dios: “Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; y a todos los animales de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra -a todo ser que respira-, la hierba verde les servirá de alimento”. Y así fue. Y vio Dios todo lo que había hecho: y era muy bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.
 
(Génesis 1, 1-31)
 
Es costumbre habituar a los niños a la Palabra de Dios, pidiendo su poderosa intercesión y protección sobre ellos, por lo que a los niños se les cubre la cabeza con un gran “talit” (pañuelo judío de oración) y apoyando la Biblia sobre sus cabezas el hombre de mayor edad, dignidad de la casa o el padre de familia pronuncia la siguiente bendición:
 
Que los ángeles que me redimieron de todo lo malo bendigan a estos niños, y que mi nombre se incluya entre ellos, y entre los de mis santos padres Abrahán e Isaac, y que mi descendencia pulule como peces en el mar.
 
¡Feliz fiesta de la Alegría en la Palabra de Dios!
 

martes, 24 de septiembre de 2013

LA FIESTA DE LAS TIENDAS O DEL AGUA DE NUESTRO BAUTISMO


Creo recordar que en una ocasión os comenté la existencia de comunidades judeo-mesiánicas, es decir, judíos que comienzan a aceptar a Jesucristo como el “mesías” esperado por ISRAEL. Pues bien, hace poco los judíos celebraron la fiesta de “Sukkot” (la fiesta de las tiendas) que conmemora cuando aún eran un pueblo errante y vivían en tiendas provisionales en el desierto. Durante una semana fabrican tiendas, con elementos vegetales (palmeras, cañas, esterillas) en las terrazas, azoteas o porches de las casas, en donde tienen la obligación de residir durante esta semana, o al menos, comer y cenar, para no olvidar cuando “fueron errantes peregrinos y el brazo de Dios los acompañaba con poder sobre sus enemigos”.
 
Y como los judíos, con su tradición de la cábala, saben interpretar, desentrañar, bucear y hallar auténticas perlas escondidas hasta en una “tilde” del texto bíblico es así que hace poco, un rabino judeo-mesiánico ha realizado la siguiente interpretación de una cita, en el Libro de los Números, que os comparto:
 
El capítulo 29 del  Libro de los Números enumera los sacrificios y rituales que, precisamente, se han de hacer en la fiesta de las tiendas (“Sukkot” como hemos dicho ya), y en ella se habla muchas veces de “las libaciones” que se han de ofrecer.
 
Ante todo, señala este rabino, llamado KLASSER, una libación es una ofrenda que se realiza con líquido, su palabra hebrea es usualmente “niscáh” en el texto bíblico en hebreo, y normalmente al tratarse de una ofrenda líquida solían ser de aceite, agua o vino, si bien es verdad que leyendo con detenimiento el capítulo 29 del Libro de los Números no se especifica qué líquido es el que se ha de usar, pese a la frecuencia con la que se habla de las mencionadas libaciones.
 
Este rabino nos hace notar que en el texto hebreo de los versículos 19, 31 y 33 del ya dicho capítulo 29 del Libro de los Números, se dice:
 
19.- Ofreceréis un macho cabrío en sacrificio expiatorio, además del holocausto diario, con su ofrenda y sus libaciones.
 
31.- Ofreceréis un macho cabrío en sacrificio expiatorio, además del holocausto diario, con su ofrenda y su libación.
 
33.-Con las ofrendas y libaciones correspondientes al número de novillos, carneros y corderos.
 
Las palabras hebreas usadas en el original, para referirse a las libaciones, son וְנִסְכֵּיהֶֽם y וּנְסָכֶֽיהָ –respectivamente para los versículos 19 y 31- mientras que el versículo 22 se usa la palabra hebrea כְּמִשְׁפָּטָֽם, lo que resulta extraño, para este rabino es que a pesar de ser la misma palabra en el primer caso tiene una letra de más (la “m”), en el segundo caso también (aunque se trata de una “y”) y en el tercer versículo señalado, nuevamente es la “m” la letra de más. Si cogemos estas tres letras “fuera de lugar” nos resulta la palabra hebrea “mym” cuya pronunciación (recordad que el hebreo se escribe sin vocales) recuerda a “mayim” que significa “agua”. Cuando el rabino Klasser se dio cuenta de esta coincidencia exclamó “¡Aún quedan muchos misterios ocultos en la Palabra de Dios, sólo hace falta que los encontremos!”, a la postre, no contento con ello, nos recuerda que Jesucristo, precisamente, según el Evangelio, pronunció su célebre frase “Quien tenga sed acuda a mí a beber” (Juan 7,37) en el último día de la fiesta (precisamente la de las tiendas).
 
Por su parte, el profeta ZACARÍAS dice en su capítulo 14 (sobre la revelación del Mesías): “Los supervivientes de las naciones que invadieron Jerusalén vendrán cada año a rendir homenaje al Rey, al Señor Todopoderoso, y a celebrar la fiesta de las Tiendas. La tribu que no suba a Jerusalén a rendir homenaje al Rey no recibirá lluvia” (Zacarías 14,16-19) ¿Os imagináis no tener agua para beber? Moriríamos seguramente en menos de tres días, pues aunque se puede vivir varias semanas sin comer, no se puede vivir más de tres días sin beber.  ¿Acaso la sensación de tener sed sin poder beber no es equiparable al vacío que sentimos cuando pasamos varios días sin el Señor? Por eso, precisamente, Jesús nos dice: "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba”.

De esta forma, una vez más, Jesucristo da pleno cumplimiento a la escritura y las profecías sobre su persona, al identificarle como “el mesías esperado por la Casa de Israel”, en este caso, sin saberlo, puede que los judíos, al celebrar las tiendas, no estén sino manifestando, su sed de Dios, por no haberlo sabido reconocer en su Hijo, Jesucristo, Nuestro Señor, por eso la fiesta de las tiendas es la fiesta prefigurada, escondida, de las libaciones, ya lo hemos demostrado, del agua, y por ella, del bautismo, y por el bautismo de los que sí hemos reconocido al Señor y hemos sido agregados a su nuevo pueblo, la Iglesia.

domingo, 22 de septiembre de 2013

PODEROSA Y DESCONOCIDA: LA ORACIÓN DE YABÉS

En los Ministerios de Intercesión evangélicos, de los hermanos pentecostales, hay una dinámica de intercesión y oración poderosa llamada “La Oración de Yabés”. Se trata de rezar la oración de un hombre mencionado solamente una vez en la Escritura. Este Yabés aparece, concretamente, en un solo pasaje del Libro Primero de las Crónicas (4, 9-10), y puede pasar fácilmente desapercibido ya que su oración se inserta dentro de una gran lista de genealogías de las tribus de Israel.
 
¿Por qué ha llamado tanto la atención esta oración en los círculos anteriormente mencionados, para tenerla por fuerte y poderosa?
 
Pues sencilla y llanamente porque el Señor le concedió lo que pidió. Este hecho ha motivado que gran cantidad de personas hayan hecho de ella una oración para rezarla todos los días de su vida. Y ahora, desde sus ministerios de intercesión, testifican que Dios ha hecho cosas grandes por ella.
 
El texto de la oración de Yabés es el siguiente:
 
 
Pero Yabés fue más célebre que sus hermanos, y su madre le puso el nombre de Yabés, diciendo: «Di a luz con dolor» Yabés invocó al Dios de Israel, exclamando:
 
«Si me bendices verdaderamente, ensancharás mi territorio, tu mano estará conmigo y alejarás el mal para que desaparezca mi aflicción».
 
Y Dios le concedió lo que él había pedido.
 
Es una magnífica oración para cualquiera que cree que “Dios es el Padre bueno que da buenas cosas a sus hijos” (cfr. Mateo 7, 11). Tiene cierta semejanza con “El Padre Nuestro” que Jesús enseñó a sus discípulos, otra oración que sería buena para hacer el compromiso de orarla cada día. De hecho, hay muchas oraciones en la Biblia que traerían muchísimas bendiciones a nuestras vidas si las hiciéramos regularmente. “No tenéis, porque no pedís” (Santiago 4, 2).
 
La oración comienza pidiendo al Señor su bendición. sin embargo, el Señor ya nos bendijo “con toda bendición espiritual” (cfr. Efesios 1, 3). Estas bendiciones ya nos son dadas desde el momento de “creer y estar en Cristo” (cfr. 1 Corintios 1, 30) e incluyen: La elección para ser santos, la predestinación para ser hijos, la gracia impartida, la redención y el perdón por la sangre de Cristo, el conocimiento del misterio de su voluntad de reunir todas las cosas en Cristo, la herencia y el sello del Espíritu Santo que garantiza nuestra redención final (cfr. Efesios 1, 4-14).
 
Estas bendiciones ya las tenemos, no debemos seguir pidiéndolas, nos las ha ganado Cristo con su pasión, muerte y resurrección. Pero hay otras bendiciones que necesitamos pedir para recibir y seguir pidiendo día tras día. Pablo pidió éstas por los Efesios (1, 15-21 y 3, 15-20), los Filipenses (1, 9-11), los colosenses (1, 9-12) y los Tesalonicenses (3, 12-13).
 
Estas son las bendiciones espirituales que necesitamos:
 
Todos necesitamos bendiciones, tanto espirituales como materiales. Bendiciones son aquellas cosas que vienen del Padre bueno del cielo que sólo quiere lo bueno para sus hijos. El quiere que pidamos, busquemos y llamemos para que sepamos que en realidad dependemos totalmente de su cuidado, ayuda y gracia en esta vida.
 
Oración es dependencia, es la fe en acción. La actitud de uno que pide bendiciones es de dependencia y no de independencia, así “vivimos y andamos movidos por la fe” (cfr. 2 Corintios 5, 7).
 
¿Quieres las bendiciones de Dios? Pídelas. No te creas que el Señor va a hacer lo que nos ha insistido que pidamos primero con perseverancia. Y Yabés pide que si es verdad que el Señor le bendice, que se lo demuestre y le dé respuesta, confirmando su oración con su cumplimiento:
 
…Que ensanches mi territorio” es la petición de un agricultor que quería más lugar para sembrar o pastar sus animales. Para un hombre de negocios sería “más clientes”. Para un doctor, “más pacientes”. Para todo cristiano sería bueno orar por “más oportunidades de evangelizar, enseñar o servir.” Más territorio implica más trabajo, así que no pidas esto si no tienes la disposición de explotar el terreno nuevo a lo máximo. Eliseo pidió la doble porción del espíritu de Elías, su mentor. Recibió lo que pidió: el doble de milagros pero también el doble de vida, trabajo y sufrimiento.
 
¿Por qué hay que pedir siempre más?Que aumentes mis oportunidades para que te pueda servir mejor, agradarte más y glorificarte en verdad” es la clase de petición que Dios quiere.
 
Y que tu mano estuviera conmigo” es la petición de la presencia y poder de Dios en nuestra vida. Esa unción del Espíritu Santo sobre nosotros nos hace valientes y audaces sin ser arrogantes y vanidosos. El éxito verdadero no se mide en ganancias o posesiones, sino en resultados buenos en las vidas de los que servimos. Esto es cierto en el área de negocios y proyectos o sencillamente en la forma en que uno trabaja u orienta su profesión o su vocación. Esto es verdad en cualquier servicio espiritual cuando los dones de Dios se emplean para el bien del Cuerpo de Cristo, es decir la Iglesia, la comunidad, el grupo, los hermanos. En todo lo que hacemos, si lo hacemos en el Nombre del Señor Jesucristo y para la gloria de Dios, necesitamos “la mano del Señor” con nosotros.
 
Siempre que  el Antiguo Testamento menciona alguna obra grande del Señor, lo logró con “Su mano levantada” o “Su brazo extendido”. Dios interviene en nuestros asuntos para el bien cuando se lo pedimos. Hay que acostumbrarse a pedir que “su mano esté con nosotros”, por ejemplo, en la enseñanza que voy a dar, o en el retiro que voy a dirigir, o en la visita que voy a hacer. Debemos empapar cada acto del día con esta petición para que el Padre sea nuestro Ayudador, el Hijo sea nuestro Salvador y el Espíritu Santo nuestro Defensor.
 
Pablo se atrevió a decir que colaboraba con el Señor mismo, y cuando hablaba de los éxitos de su ministerio siempre decía “lo que el Señor había hecho con nosotros
 
¿Qué tienes que hacer hoy que necesite “la mano de Dios” contigo? Espero que digas: “Todo lo que voy a hacer necesita de su poder” porque así es en realidad. Pide su mano contigo para todo. Y que me guardaras del mal” es una petición muy necesaria. David cantó muchas veces en sus oraciones "Guárdame de mis enemigos.” Cristo nos enseñó lo mismo. Pero cuántas veces no pedimos su protección, ni nos ponemos la armadura del Señor (Efesios 6, 10-18) antes de comenzar nuestras empresas, o iniciar nuestras intercesiones.
 
Seríamos tontos si no pidiésemos todas estas cosas todos los días: Si no las pido, las pierdo. Si las pido, las recibo. Es la ley de la oración en Mateo 7,7-11. En Juan 16, 24 Jesús dijo: “Hasta ahora nada habéis pedido en mi Nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo”. No seamos los tontos que no piden. Pidamos estas cosas con perseverancia.

sábado, 21 de septiembre de 2013

POBREZA EN ESPAÑA: LA SOLUCIÓN FINAL

Hace poco puse en el TWITTER una cita del autor latino TERENCIO cuando afirmaba: "Hombre soy, nada humano me puede ser ajeno" y la traigo, de nuevo, a colación, como encabezado de este artículo para insistir que este auténtico lema vital de "nada humano me es ajeno" no sólo debería ser el lema de "todos los hombres y mujeres de buena voluntad" -como cantaban los ángeles anunciando el nacimiento de CRISTO- sino que debería ser el lema, "per se" de todo cristiano. Y digo esto, y lo digo bien, "poniéndome el barro antes de que me pique la avispa" -como solemos decir en ANDALUCÍA- porque este artículo puede que me gane nuevos detractores, que de nuevo pierda seguidores o lectores tachándome ideológicamente de izquierdas, o no, vete a saber, y que nuevamente tenga que justificarme como lo hice en su día, y yo me digo ¿qué más da? al fin y al cabo el propio Papa FRANCISCO ha dicho bien a las claras "Yo nunca he sido de derechas".
 
Y es que, en mis tiempos de estudiante de Instituto (que ahora se dice finamente, de Secundaria) había un chiste, de muy mal gusto que decí: "¿Cómo meterías cinco mil judíos en un seiscientos?" y anta la cara de no saber la respuesta del interpelado se decía "¡muy fácil, en el cenicero!",  y me trae el chiste a la memoria la reciente medida, adoptada por el Gobierno, de hacernos pagar -en aras a los inhumanos recortes a los que nos tienen sometidos en virtud de una crisis que los ciudadanos no hemos creado- el 10 % de los medicamentos llamados "hospitalarios", es decir, aquellos que se adquieren en las farmacias de los hospitales (no en las farmacias de barrio) por aquellas personas que los necesitan, sobretodo en tratamientos crónicos de cierta envergadura y seriedad (dependencias, alzheimer, cánceres, leucemias...) pero que no se hayan hospitalizadas. Porque pareciera que para cuadrar las cuentas de la Seguridad Social este Gobierno no tiene mejor idea que la de exterminarnos a todos (con el mismo pensamiento: niños, ancianos, dependientes, enfermos crónicos, enfermos graves...) que al final va a ser verdad que eliminando a los improductivos, a la par que costosos, miembros de la sociedad -entre los que me hallo, pues no olvido que la GAMMAGLOBULINA que me administran, cuando es preciso, por mi Púrpura Trombocitopénica Idiopática, asciende a la friolera de 800 euros cada vez que necesito tratamiento- va a ser la única "solución final" que tiene este Gobierno para cuadrar las cifras, en cuanto desaparezcamos todos los que hacemos gastos, evidentemente, el presupuesto de la Seguridad Social debe de volver a cuadrar.
 
Quien diga que exagero, simplemente es que no está en el mundo... Acordémonos de cuánto nos indignamos los españoles cuando un periódico norteamericano, THE NEW YORK TIMES creo, hizo ese reportaje de fotos en blanco y negro mostrando una España empobrecida, de gente rebuscando en los contenedores de basura... pero ¿es que acaso no es verdad? Dicen las estadísticas que "cada tres minutos un niño entra en el umbral de la pobreza en España", yo cada vez más veo gente vendiendo pañuelos de papel en los semáforos (escena que creíamos desterrada de nuestro imaginario colectivo), regresando del trabajo, por la noche, me encuentro una media de tres o cuatro personas rebuscando en la basura, y muchas más que se dirigen con su carro de la compra a rebuscar en la basura de un MERCADONA cercano, el LIDL de mi barrio a encerrado su contenedor de basura ¡en una jaula metálica!, los colegios de Granada, tanto públicos como privados, en honor a la verdad, andan más preoucpados en ofrecer desayunos o meriendas a los niños que en potenciar los currículos escolares, porque ¿qué vas a enseñar a un niño que se te duerme de hambre en clase?, ni qué decir de las becas de comedores escolares, cuyas peticiones se han disparado...
 
Reducimos las ayudas a la dependencia, lo que no sólo va en detrimento de los pacientes, sino de la propia calidad de vida de sus familiares y amigos, su entorno cuidador más cercano; defendemos a ultranza la vida y "erre que erre con el aborto" (permitidme la "argumentación al absurdo" que voy a hacer para dar énfasis a la paradoja) mientras que después dejamos a su suerte económica a la madre que da a luz un hijo con Síndrome de Dawn o alguna otra enfermedad "de las clasificadas como raras" ¡vaya consuelo, toda vida es sagrada, pero la mantienes tú, no te jode!... Recortamos en cuestiones fundamentales como la rehabilitación, que tan precisa y fundamental es para personas que necesitan una estimulación precos psico-motriz, que es donde radica la diferencia entre una persona enferma que se "medio valga por sí misma" a una "gran dependiente"...
 
Y el otro día hablaron en ANTENA3 de los llamados "parias energéticos" de gente que está dejando de pagar, literalmente, la luz o el agua, para poder comer, simple y llanamente, a la par que desgarrador, o que optan por no hacerlo para salvar la hipoteca... Con ello conseguimos estyrangular y cerrar más aún el círculo de la pobreza porque sin agua, la falta de higiene, tanto personal como de las comidas, puede traer nuevos problemas sanitarios (desnutrición, diarreas, enfermedades de la piel, piojos, sarna, suciedad, cucarachas, proliferación de basuras), añadirle la ausencia de un frigorífico o de una lavadora... y entre estos "parias energéticos" había muchos ancianos solos y familias deprimidas socialmente con niños a su cargo.
 
Y si HITLER en la aplicación de su "solución final" sobre el pueblo judío tuvo en HIMMLER su principal mentor, no cabe duda de que en lo que al Gobierno se refiere, éste ha encontrado su aliado por excelencia en la Ministra de Sanidad, ANA MATO, que ya me dejó perplejo, en el primer "medicamentazo" diciendo que "no era para tanto, que en vez de consumir tantos medicamentos deberíamos confiar más en las terapias alternativas", que yo me quedé con la duda de saber si por "terapias alternativas" se refería a que cuando me duelan las muelas, en vez de recurrir al RHODOGIL de toda la vida, le rezara una novena a Santa APOLONIA, la patrona del dolor de muelas, o que me vaya a la "tienda de los chinos" a comprar un RHODOGIL falsificado, como todo lo chino, y vete a saber con qué controles de sanidad.... claro que, siguiendo su lógica, los grandes dependientes, enfermos crónicos y graves de largo recorrido, deberíamos recurrir a la VIRGEN DE LOOURDES directamente, que una cosa está clara ¡el que no sana es porque no quiere, con lo fácil que es tener un poquito de fe en la labor del Gobierno! ¡Ah, vale, ya me quedo más tranquilo!...
 
Lo que voy a decir a continuación puede que sea un disparate, no me lo tengáis a mal, puede que sea simplemente fruto de la indgnación con la que escribo, pero cuando yo era -nuevamente- estudiante de Secundaria, dando el tema de los grandes movimientos sociales y revolucionarios, me llamaba poderosamente la atención y me encandilaban cuadros como "La toma de la Bastilla" (origen de la revolución Francesa) o "Asalto al Palacio de Invierno" (origen de la Revolución Rusa), porque mientras contemplaba embelesado las figuras humanas y anónimas de esos cuadros me decía "¡Qué suerte tuvieron, al menos lucharon por lo que creían, y eso los ennoblece! ¡Yo ya no podré luchar por nada hoy en día está todo muy hecho!" ¡Iluso de mí por pensar que los derechos y las libertades, o que el Estado Social eran conquistas definitivas! porque me sorprende, o es que somos serviles por naturaleza, que ahora mismo las calles no estén siendo recorridas por muchedumbres con antorchas (recordad que tres subidas de luz seguidas nos han dejado "tan tiesos" que ni pilas para las linternas tenemos) buscando un edificio público que quemar y asaltar (¡ah, es que en este país el pueblo sólo reacciona cuando su equipo de fútbol baja injustamente a segunda!), pero no me importa que la brecha entre ricos y pobres se haga cada vez más grande, porque así me permitirá posicionarme radicalmente de parte de los débiles, siendo de nuevo, pese a que de joven creía que no sería posible, artífice de que otra sociedad es posible... y aviso a navegantes, cuando la muchedumbre, por ejemplo en RUSIA, en el siglo pasado, se hartó del hambre, se dirigió con antorchas y asaltó el Palacio del Zar, o el Parlamento, pero no la tomaron con las Iglesias.... no al menos el pueblo sencillo, que la manipulación de los grandes ideales, como siempre, viene después...

miércoles, 18 de septiembre de 2013

"SERVITE PAUPERES CHRISTI"

 
"Servite pauperes Christi” (“Sirve a los pobres de Cristo”).
 
He de reconocer que durante mucho tiempo he tenido respecto de la pobreza una relación meramente “social” al modo de los “cristianos superficiales” que tanto exasperan –según insiste en ello- al Papa Francisco, es decir, que la pobreza de los demás era vista por mí como una forma de ejercer, esporádicamente, la mal entendida “caridad cristiana” para “acallar la conciencia” de vez en cuando… Nada de hacer vida en mí las palabras de Cristo de que “aquello que hagáis a estos mis hermanos a mí me lo hacéis” (Mateo 25,40) y no digamos ya de “vende todo lo que tienes, dáselo a los pobres y luego sígueme” (Marcos 10, 17-30).
 
Pero el Señor tiene muchas formas de interpelar la conciencia y tocar el corazón, porque en mi caso, fue el tener que enfrentarme cada día, en el trabajo, al triste espectáculo de un mendigo –de unos cincuenta años- que dormía en la entrada del trabajo, en cuanto cerrábamos y nos íbamos a casa, lo que hizo que le conociera más de cerca, y como debe de ser verdad aquello que dicen de que “el roce hace el cariño”, empezar a considerar la pobreza, su situación y lo hipócrita de mi actitud desde un punto de vista completamente diferente. Durante el tiempo que acostumbró a dormir allí, puesto que unas obras lo echaron del lugar, y le he perdido la pista, le proporcionamos comida, ropa, mantas y más o menos lo teníamos controlado, por si le pasaba algo, y por él fue que hicimos nuestra campaña navideña, en la Asociación, de “APADRINA UNA CENA DE NAVIDAD” en Nochebuena, y que nos posibilitó no sólo ofrecérsela a él, sino a veinte familias más necesitadas del barrio en el que vivimos...
 
...y por ese proyecto conocimos a ENCARNA, una señora mayor, de 80 años, que vive sola en nuestro barrio, que por documentación -pues una vez le pedí el DNI para saber dónde vivía -pues ella no sabe explicarlo- para visitarla y ver en qué condiciones higiénicas y de limpieza se encuentra- ¡sólo tiene el bono transporte!, que vive -según ella- de una pensión no contributiva "que se le va en la luz y el agua" y a la que estamos atendiendo, dándole cada 21 de mes un pequeño suministro de comida y de productos de aseo personal... precisamente a final de mes ¡cuándo peor estamos nosotros! -que al final va a ser verdad que a final de mes los únicos que comen en esta casa van a ser los perrillos, y ahora también, ENCARNA, que como bien dijo alguien una vez, refiriéndose a nosotros "¡Esto es inaudito, pobres ayudando a más pobres!".
 
De esta forma, y no tanto porque "el salario estira lo que buenamente puede", la opción por los pobres se ha hecho vida en esta pequeña comunidad, ha calado entre nosotros,  y ha dejado de ser "un elemento externo, decorativo de la fe cristiana, al que acudimos de vez en cuando para acallar la conciencia". Estas vacaciones, por ejemplo, al ir a comprar al supermercado, me di cuenta que había un "transeúnte" pidiendo en la puerta del supermercado acompañado por un perro, y claro, ya me daba cargo de conciencia comprar pensando en el mendigo de la puerta, así que le compré unas cuantas cosas y -cuando iba camino de la caja pensé "¡Pues, anda, si le llevo cuatro cosas y encima las comparte con el perro, pues vaya negocio va a hacer el buen hombre!", así que media vuelta para comprarle también una lata de comida para perros... y aunque este gesto, en sí mismo, por la cantidad y por el gasto pueda parecer mínimo, bien que supone un "palo extra a nuestra maltrecha economía" aunque siempre me repito mentalmente: "No te quejes, mientras haya presupuesto para nosotros, necesariamente ha de haberlo para los demás".
 
Este camino de encuentro con la pobreza es imposible de realizar si, previamente, no lo ha experimentado uno en carne propia, que también a nosotros nos han dado de comer cuando no hemos llegado a fin de mes, y de la misma manera se me antoja un camino de recorrido irreversible, que puede que no lleguemos al extremo de "casarnos con dama pobreza" como hizo el propio San FRANCISCO de ASÍS, pero al menos, creo, hace mucho tiempo que la andamos "rondando" como enamorados.