sábado, 1 de marzo de 2014

PORQUE HEMOS VISTO SU ESTRELLA

 
"PORQUE HEMOS VISTO SU ESTRELLA" es el nombre de nuestro proyecto asociado a la fiesta de los Reyes Magos, por lo que, si alguien está leyendo esto, a estas alturas, que estamos a 1 de Marzo, bien pudiera decirse "¡pues que estela más larga tiene esa estrella!"; lo que sucede es que estando este proyecto asociado a dicha fiesta, que acontece a primeros de Enero, hemos de esperar a que muchos de nuestros socios, amigos y colaboradores superen la "cuesta de Enero" lo que, tal y como están las cosas, no sucede hasta Febrero, y porque como este proyecto se suelde destinar, al menos en las dos ediciones que tiene, a ayudar a las HERMANITAS DE LOS POBRES de GRANADA, siempre lo alargamos un poco más para poder recaudar otro tanto.
 
El año pasado las religiosas nos pidieron productos de aseo personal e higiene, pero este año nos solicitaron leche y café, y este es el llamamiento que hicimos en el cartel de este año, sin embargo, pese a la respuesta tan grande que hemos tenido, o que así nos lo parece a nosotros, dada cuenta de la escasez de medios que tenemos para publicitar nuestras actividades y llegar a más gente, la dificultad de hacer nuevos socios por la crisis y el inconveniente de no tener local, que hace que muchas veces las propias casas de nuestros socios se conviertan en "almacenes temporales", con la alegría y la satisfacción de que "estos cuatro gatos" que somos nosotros hayamos podido recaudar la nada despreciable cifra de 155 litros de leche y 33 paquetes de café, descubrir luego la fría realidad de los números cuando la hermana cocinera, indicándonos el camino de la cocina, nos confesaba que con eso, ella calculaba, les alcanzaba para unos tres días... ¡Tres días! Y a uno se le cae el alma a los pies pensando que tanto trabajo, tanto esfuerzo, tanto molestar a tanta gente mendigando y pidiendo, tantas llamadas de teléfono, tanta colaboración desde Enero para ¡tres días! y entonces es cuando se hace uno consciente de cuánta necesidad, y del ingente trabajo que supone para las HERMANITAS DE LOS POBRES la tarea de cuidar a los ancianos que están a su cargo, que son unos ciento veinte.
 
Me acuerdo que, el año pasado, cuando había personas que querían colaborar, mientras pedíamos los productos de aseo e higiene personal nos preguntaban "¿Y todo esto para quién es?" y al responderles nosotros "¡Para las HERMANITAS DE LOS POBRES!" la respuesta que teníamos era "¿Para esas?" -casi en tono despectivo- "¡Esas tienen mucho, no ves que tienen muchas subvenciones, muchas ayudas y las pensiones de los viejos!"... Puede ser, pero como siempre, la realidad supera a las maledicencias de la gente, o a los tópicos que tenemos sobre este tipo de residencias de ancianos llevadas por instituciones religiosas y es que, como en la gran mayoría de los casos, es mejor conocer la realidad desde dentro antes de opinar.

Así, por ejemplo, la enfermera, una muchacha jovencita, nos estuvo contando que los trabajadores "civiles" de la residencia, es decir, los que no son las religiosas, todos los meses, el día primero de mes, ponen cinco euros de su bolsillo para pagar "las magdalenas y las gambas del mes", ella entre risas decía "¡Parece que no tienen mucho que ver las magdalenas y las gambas, pero mientras que yo trabaje aquí, que a mis abuelitos no les faltarán!" y no creo yo que alguien, trabajador, currante al fin y al cabo, que trabaja "desde dentro" hiciera esta donación, de su propio dinero, si creyera o supiera que las religiosas nadan en la abundancia.
 
Otro detalle, que supimos también por otra de las trabajadoras, y que no nos contó la Madre Superiora, y otra cosa que desconocíamos, es que las religiosas, siendo fieles a su fundadora JUANA JUGAN, y a su carisma de atención y servicio a los ancianos más necesitados (desde aquella primer anciana, ciega y paralítica, que una joven JUANA se encontrara en la calle y que llevara a su casa, para acogerla y acostarla en su propia cama, a la que seguirían muchos más), cada día -con la seguridad de que dejan a los ancianos en buenas manos entre todo el resto del personal (cocineras, voluntarios, enfermeras, médicos, monitores...)- salen de la casa todas las mañanas, echándose a la calle, hasta la hora de comer, "pidiendo por sus ancianos". Una de nuestras socias preguntó "¿A pedir, qué? ¿Dinero?" y la trabajadora que nos estaba dando este testimonio nos dijo "¡Qué va, mujer! Dinero, una barra de pan, una red de naranjas, patatas o lechugas, cualquier cosa que quieran darles!".
 

Fuimos acogidos con toda alegría y disponibilidad por parte de la Madre Superiora, quien nos dio las gracias nuevamente, rogándonos que lo hiciéramos llegar a todos los que han colaborado en este proyecto, y como gratitud obliga, hemos de decir, en honor a la verdad, que este año todo el peso del proyecto ha recaído sobre los trabajadores de EL CORTE INGLÉS-HIPERCOR de GRANADA (Arabial), como el año pasado, por ejemplo, todo el grueso de los productos de higiene personal y aseo fue aportado, en su gran medida, por los trabajadores de MERCADONA; amén de las pequeñas aportaciones personales de nuestros socios, amigos y colaboradores de siempre, mientras que en el barrio ha sido, una vez más, FOTO ESTUDIO LOREN la que tuvo en su establecimiento comercial el punto de recogida. Lo mismo que el año pasado, habiendo sido tan grande la respuesta, nos hemos dejado un pequeño resto (unos 42 litros de leche y unos 10 paquetes de café) -que no entran dentro del cómputo anterior- para atender otras necesidades, para compartirlo con otras comunidades religiosas, o para dejarlo en caso de que nos surja alguna AYUDA URGENTE de alguna familia en los próximos días.

Este año, como llegamos -en relación al año pasado- con un poco más de tiempo antes de la celebración de la Eucaristía, que como resulta evidente las religiosas no pueden dejar de asistir, la Madre Superiora pudo enseñarnos más de las instalaciones, pues el año pasado íbamos con tanta prisa que casi no vimos nada más allá de la capilla, los comedores, y la planta baja con el jardín, por lo que pudimos visitar la enfermería, situada en la planta primera (de ahí la conversación con la enfermera que os hemos referido más arriba) y allí, en el recibidor de la planta primera, vimos un detalle que nos llamó la atención, una imagen de San JUAN DE DIOS, otro de nuestros santos granadinos (aunque él era portugués de nacimiento) que por estas tierras vivió sus andanzas en el Señor y llevó a cabo su servicio (en este caso atendiendo y recogiendo enfermos, germen de lo que sería, más adelante la Orden Hospitalaria)  en el recibidor de la planta destinada a enfermería, porque puede que JUANA JUGAN fuera francesa, pero las religiosas han tenido a bien dedicar la planta de la enfermería a San JUAN DE DIOS ¿a quién mejor si no? Un San JUAN DE DIOS (su conversión ocurrió en torno a sus cuarenta y tantos años de edad) que nos muestra una granada abierta en una de sus manos y una cruz en la otra; puede que haga referencia a esa anécdota de la vida del santo por la que, un día, andando por Granada se encontró con el niño Jesús que le dijo "Juan, GRANADA será tu cruz" por las vejaciones, oprobios y sinsabores que habría de padecer en nuestra ciudad en aras de atender a los más necesitados, hasta el punto de ser tomado por loco... pero una cosa es cierta, una granada abierta simboliza muchas cosas más, la rotura de su cáscara y la multiplicidad de sus frutos nos habla de que hemos de rompernos para que brote de dentro de nosotros lo mejor de cada cual, y eso significa, en efecto, generosidad, entrega, sacrificio, y la multiplicidad de sus frutos nos habla de abundancia, generosidad y multiplicidad de dones.

Por lo que sólo nos queda decir, a modo de conclusión, en nuestro nombre y en el de la propia Madre Superiora, una cosa "¡Gracias, GRANADA!", sin dejar de recomendaros que si vivís en GRANADA os paséis de vez en cuando por las HERMANITAS DE LOS POBRES, para conocer su tarea y su obra, para echarles una mano que voluntarios, ayuda y buena disposición siempre les harán falta, y ya sabéis, en palabras de la cocinera, "la leche es en esta casa como el agua", así que, aunque hayan pasado ya con creces los Reyes Magos, no dejéis de seguir colaborando... ¡que el año es muy largo!