viernes, 30 de mayo de 2014

LA VIDA EN EL ESPÍRITU.- CATEQUESIS VI.- VIVID EN EL ESPÍRITU SANTO


¡Vosotros, sordos, oíd!
¡Ciegos, mirad con atención!
¿Quién está ciego, sino mi siervo?
¿Y quién tan sordo, sino mi mensajero?
¿Quién es tan ciego como el enviado,
y tan sordo como el siervo del Señor?
Mucho has visto, pero sin hacer caso,
abrías los oídos pero no escuchabas.
El Señor, por su justicia, se interesó 
por engrandecer y dar lustre a su Ley.
Pero es un pueblo saqueado y robado,
atrapados todos ellos en cuevas,
encerrados todos en mazmorras.
Los despojaban y nadie los salvaba,
los saqueaban y nadie decía: "¡Devuelve!"
¿Quién de vosotros escuchará esto,
atenderá y hará caso para el futuro?
¿Quién entregó al pillaje a Jacob,
y a Israel a los saqueadores?
¿No fue el Señor contra quien pecamos,
rehusando andar por sus caminos,
y no escuchando sus instrucciones?
Vertió sobre él el ardor de su ira,
lo expuso a la violencia de la guerra,
lo abrasó por doquier y no se apercibía,
lo consumió, sin que él reflexionase.

(Isaías 42, 19-25)

Los sordos y los ciegos de los que habla el profeta en esta larga acusación somos nosotros... En efecto, dice esta Palabra que el Señor se interesa por su justicia, por engrandecer y dar lustre a su Ley, por la que debemos entender su Palabra, esta Palabra, la misma que sostienes entre tus manos, la que te alienta y te anima cada semana, haciéndote que descubras al Señor de una forma nueva, fresca, diferente...

Ha llegado la hora de CRECER EN EL ESPÍRITU, es decir, empezar a ver de verdad y empezar a escuchar en serio... Esto es, convertir todas estas palabras en VIDA...

Y el Señor, que nos conoce muy bien, se adelanta a nuestras excusas... y lo dice bien claro: Somos un pueblo saqueado y robado, atrapados todos en cuevas, encerrados en mazmorras... es decir, en nuestras excusas, en nuestros impedimentos, en nuestras comodidades... 

Nos explicamos, se acerca PENTECOSTÉS, para que recibáis la EFUSIÓN del ESPÍRITU SANTO, como hemos venido diciendo en las catequesis anteriores: Que no leáis que DIOS OS AMA, sino que lo viváis y lo sintáis de verdad en vuestras vidas; que no digáis JESÚS ES EL SEÑOR porque lo repetís de haberlo leído en otra catequesis, sino que brote como una alabanza continúa desde vuestro corazón, con una viveza y una intensidad tal que no podáis contenerlo; que no queráis CONVERTIROS A JESÚS, porque es un sentimiento que os brota de una lectura de una palabra bonita, sino porque de verdad sentís que debéis amoldar vuestra vida a la del Señor, porque las dos son una sóla; que no RECIBIRÉIS EL ESPÍRITU SANTO porque es el tema de otra catequesis de estos días, sino porque para ello es preciso que lo queráis, y este quererlo depende de los hermanos, porque solos no podemos, porque los hermanos han de orar sobre nosotros, debemos arroparnos todos juntos en este paso y así podamos VIVIR EN EL EL ESPÍRITU con todas las promesas que hemos ido recibiendo estos días.

Pero en cuanto surge la palabra compromiso, encuentro, nos encerramos en nuestras mazmorras y en nuestras cuevas, empezamos con nuestras excusas: Es que este fin de semana vienen mis hijos a comer, es que mi madre está mayor y enferma, es que el domingo es el único día que descanso, es que no sé que planes tengo, es que, es que.... Al Señor ya no le valen nuestras excusas, en una ocasión le dijo a uno: "Sígueme" y él le respondió: "Déjame primero ir a enterrar a mi padre" pero la respuesta del Señor fue tajante: "Deja que los muertos entierren a sus muertos, tú vete a anunciar el Reino de Dios", por supuesto que el Señor sabe y entiende nuestras vidas, nuestras limitaciones, se adelanta a nuestras excusas, pero no se las anda con chiquitas cuando se trata de escurrir el bulto del compromiso, porque sin este compromiso ¿podemos decir que somos Iglesia? ¿podemos afirmar que somos hermanos? Ciertamente, no.

Por eso bien puede decirnos la Palabra de hoy que somos un pueblo despojado y saqueado, porque dejamos que todas estas excusas nos roben al Señor, con todas las maravillas que nos tiene prometidas, y con ello su palabra queda en nada, sus milagros en fuegos de artificio, su Gloria oscurecida por nuestra pobreza y nuestra nada... Verdaderamente somos ciegos y sordos, ni nos creemos la Palabra que compartimos, ni vemos los hermanos que el Señor nos regala...

Esta Palabra es muy dura, dice el Señor que de todos el más ciego es su enviado, y el más sordo su mensajero, estas palabras están dichas entonces sobre nosotros, que hemos sido mensajeros y enviados del Señor y su Palabra para vosotros en estas catequesis, confiando en que las recibís con alegría, con ilusión, que os cuestionan, que os animan y, en última instancia, os comprometen... si no es así, entonces lo hacéis por compromiso, por cumplimiento, sin sentir nada, haciendo paripé, y así resultará que nosotros hemos sido los principales sordos y ciegos... porque no hemos sabido ver que nos os interesaban en nada.

jueves, 29 de mayo de 2014

LA VIDA EN EL ESPÍRITU SANTO.- CATEQUESIS V.- VIVID EN EL ESPÍRITU SANTO


El origen de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José, y antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró haber concebido María por obra del Espíritu Santo. Su marido José, que era justo, pero no quería infamarla, resolvió repudiarla en privado. Así lo tenía planeado, cuando el ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas tomar contigo a María, tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados." Todo esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el Señor por medio del profeta: "Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Enmanuel, que traducido significa -Dios con nosotros-" Despertado José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer, la cual sin que la conociese, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Jesús.
(Mateo 1, 18-25)

Si rebuscamos entre nuestros papeles, o en ese cajón de sastre que todos tenemos en nuestras casas, donde vamos guardando cosas desordenadamente, el comentario de la Palabra de ayer, podremos recordar la cantidad de promesas que nos hacía el Señor cuando recibamos la efusión del Espíritu Santo, cuando renovemos y "desempaquetemos" el regalo de nuestro bautismo: Sentir realmente, y no leerlo o entenderlo, que el Señor me ama, convertirme a él de corazón, no con miedo, sino por unas auténticas ganas de acercarme a él y ser su hijo, desatar mi lengua en alabanzas y acción de gracias, hacer de mi oración una intercesión poderosa, cantar en lenguas, alzar mis brazos al cielo en alabanza, ejercitar los dones y carismas del Espíritu Santo, redoblar mi fe ante los problemas y las circunstancias de mi vida, etc, etc...

Quizás, ante este cúmulo de promesas, nos asustemos, o nos desanimemos, pensando: "Todo esto es muy bonito sobre el papel, quien escriba estos comentarios tiene una facilidad de palabra muy grande, sabe mover el corazón, pero esto no es para mí, yo no puedo hacer cosas tan grandes, ni experimentar el amor de Dios con la facilidad que sale en estos folios semanales"... Sin embargo, nada más lejos de la realidad, como venimos diciendo desde el principio de este conjunto de enseñanzas, todas estas promesas están hechas sobre cualquiera de nosotros, los bautizados, ya que él día de nuestro bautismo escuchamos por vez primera, de labios del Señor: "Este es mi hijo, o mi hija, amados, predilectos de mi corazón". ¿Cómo podría demostrároslo? Seguramente podría hablar de mi testimonio personal, o buscar otro hermano que haya recibido la efusión del Espíritu Santo, para que compartieran su experiencia con vosotros, sin embargo, el Señor ha querido otra cosa mejor...

Dice el refrán que para muestra, bien vale un botón. Y si pensamos en la humanidad como una caja de millones de botones, todos diferentes, en tamaño, en colores, en materiales, en formas, y todos mezclados y desordenados, entonces, la muestra de estos botones, la muestra de la humanidad de que todo esto es posible es MARÍA, la madre de nuestro Señor.

Puede que aún seamos reacios a ponernos en el lugar de Dios Padre del Cielo, a pesar de que el Señor nos dijo: "Sed buenos, como es bueno vuestro Padre celestial" (Mt 5, 48), y sigamos considerando a Dios inaccesible en su cielo y en su altura; puede que aún no sepamos capaces de obrar en nuestra vida con los mismos sentimientos y actitudes que Jesús, nuestro Señor, a veces -seguramente- nos decimos interiormente "al fin y al cabo Él era el hijo de Dios", porque lo encumbramos demasiado en nuestro pensamiento, y olvidamos con demasiada frecuencia su humanidad, igual en todo a la nuestra, menos en el pecado (Hebreos 4, 15). Sin embargo nada podemos objetar a MARÍA, tan humana como nosotros, primicia de la humanidad nueva y renovada que puede alcanzar todas las promesas del amor del Padre por medio del Espíritu Santo.

En efecto, MARÍA también tuvo que descubrir y experimentar, como lo hemos hecho nosotros, en primer lugar, el AMOR DE DIOS, a ella también se le dijo: "Esta es mi hija, mi amada, mi predilecta" cuando el ángel le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo" (Lucas 1, 28).

MARÍA también descubrió, de primera mano, que JESÚS VIVE Y ES EL SEÑOR, ¡ella misma le dio la vida!, como madre lo sintió crecer dentro de ella, sintió sus patadas en el seno materno, experimentó las contracciones, lo amamantó, lo vistió, lo educó y sabía, desde el principio que "el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios" (Lucas 1, 35).

MARÍA también tuvo que CONVERTIRSE AL SEÑOR, tuvo que saber adaptar su vida, sus circunstancias, su humanidad limitada, a los planes del Señor sobre ella. Lo mismo que cada uno de nosotros, ella también ponía pegas a los planes del Señor sobre su vida. Ella había decidido vivir virgen, consagrada al Señor, dedicada a la oración y a sus tareas, en una vida anónima y humilde, y de repente el Señor le pone la vida patas arriba diciéndole que va a ser la madre del Señor, evidentemente, esto trastoca su vida y lo mismo que nosotros se rebela, al principio, poniendo una excusa que a ella le parece muy convincente: "¿Cómo será esto puesto que no conozco varón?" (Lucas 1, 34), pero es de tontos ponerle pegas al Señor y a sus planes sobre nuestras vidas, él siempre es más poderoso, y su voluntad se impone, venciendo nuestras pobres excusas humanas: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y te cubrirá con su sombra" (Lucas 1, 35) Dicho y hecho, María, ya está decidido, hija mía ¿alguna excusa más? Y María aprendió a dar un giro de ciento ochenta grados a sus propios planes sobre su vida, a darle la vuelta a su voluntad como un calcetín, y decir, humildemente: "He aquí la sierva del Señor, hágase en mi según tu Palabra" (Lucas 1, 38) Y sin duda alguna, a lo largo de su vida, se repetiría muchas veces esta respuesta suya, tanto en lo bueno, como en lo malo.

Nuestras propias madres sufren por nuestras enfermedades, nuestras necesidades, nuestras hipotecas, si comemos bien o mal, con qué amistades nos movemos, si descansamos lo sufieciente, si tenemos buena cara, si en el trabajo nos van bien las cosas... Y MARÍA, como madre, tuvo que hacer lo mismo con Jesús: Tuvo que ponerse en camino, embarazada, montada en un borrico, para ponerse en camino porque una orden de Roma dispuso hacer un censo de población y tenían que ir a su ciudad de origen a empadronarse, en el camino se pone de parto, las posadas llenas por culpa del censo, buscar rápidamente un establo donde alojarse... ver como su hijo se perdía en una caravana, yendo de viaje (antes no había centros comerciales gigantes donde perder los niños, pero sí caravanas de mercaderes); también tuvo que verle partir un día de casa para hacer su propia vida; preguntándose si eran buenas esas juntas  (los discípulos) con las que iba recorriendo la región mientras predicaba  (¡si incluso fue a buscarle para llevarlo de vuelta a casa! (Mt 12, 47)); y también tuvo que asistir al espectáculo para el que ninguna madre está preparada: ver sufrir y morir a su hijo... (Juan 19, 25)...

MARÍA también RECIBIÓ EL ESPÍRITU SANTO. Ella fue la primera en experimentar la efusión del Espíritu Santo, haciéndose así muestra, botón, de todos nosotros: Primero, en la anunciación, como prueba de que el Señor cumple su Palabra en nuestras vidas: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y te cubrirá con su sombra" (Lucas 1, 35) y luego, en Pentecostés (Hechos 1, 14 - 2, 2-4) junto con los discípulos, para completar en ella la fuerza, el valor, el arrojo, el coraje de la iglesia naciente para predicar al Señor por toda la tierra, aunque su propia vida ya había sido una enseñanza hecha vida sobre su hijo, como hemos señalado.

Y nadie como MARÍA para enseñarnos que es posible VIVIR EN EL ESPÍRITU, mostrando en sí todo lo que la efusión del Espíritu Santo puede conseguir en nosotros:

a) Que la alabanza y la acción de gracias broten en nosotros: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, porque el  Poderoso ha hecho obras grandes por mí, su nombre es santo" (Lucas 1, 46-47.49) María es la primera en prorrumpir en alabanzas, en canto de acción de gracias al experimentar en su vida el Espíritu Santo, y lo hace dirigiéndose al Señor, como la más pequeña de los hombres: "porque ha mirado la humillación de su sierva" (Lucas 1, 48), y ese debe ser el motivo de nuestro constante alabar, dar gracias, alzar los brazos al cielo, cantar, reír, bailar, luchar y vivir... porque el Señor se ha fijado en nosotros.

b) MARÍA descubre el poder de la oración y la fuerza de la intercesión: Sucedió en CANÁ, estaban invitados el Señor y MARÍA a una boda, de repente los novios se quedan sin vino (¡sin vino en un banquete de boda, hábrase visto mayor despiste!) y MARÍA se da cuenta de la vergüenza y el apuro de los novios y le dice a su hijo: "No tienen vino" Jesús siente que áun no ha llegado el momento de darse a conocer mediante un milagro e intenta disimular, por eso le dice a su madre: "¿Y a nosotros qué nos importa?", pero MARÍA no le escucha, ya se ha adelantado diciéndole a los camareros de la fiesta: "Haced lo que él os diga" Y todos sabemos lo que pasó, que Jesús convirtió el agua en vino, y en un vino mejor incluso que el poco que habían previsto los novios para su banquete de bodas (Juan 2, 1-12).


MARÍA no se puso a rezar rosarios como una loca, ni se puso horas y horas delante del Señor, de rodillas, intentando arrancarle un favor, como hacemos nosotros cuando oramos; le bastó con descubrir una necesidad en sus hermanos, y con pocas palabras fue al grano "No tienen vino", es más, se fiaba tanto del Señor que se puso a dar instrucciones a los camareros de la boda sin saber si quiera si su hijo la estaba escuchando... ¡Ay, si fuéramos capaces de creérnoslo, cuántas maravillas haríamos y veríamos a nuestro alrededor! ¡Cuántos regalos del Señor nos perdemos por nuestra falta de fe, por lo estrecho de nuestra mirada! Que conste además que MARÍA no estaba pidiendo grandes cosas, sólo vino para un banquete de bodas, y ya sabemos lo que eso supone: invitados sonrojados, bailando, diciendo tonterías, haciéndole bromas a los novios... ¿Acaso es malo divertirse? Ese suele ser otro error que cometemos al orar, nos encanta pedir grandes milagros, grandes sanaciones, grandes imposibles y nos damos con un muro cuando nada de ello se cumple... ¿A que a nadie se le ocurriría orar diciendo, por ejemplo: Señor, venga ya, a ver si me toca ya la lotería? Y menos aún, como MARÍA, no esperar la respuesta, sino comprar el décimo y encima comprarme un capricho, de esos que mi economía no me permite, como si ya me hubiera tocado.... No hay que orar diciendo mi madre está deprimida, Señor, sánala, hay que orar diciendo ¡Señor, sánala ya! y a continuación, da igual lo que suceda, decir mamá, arréglate, ponte guapa, que esta noche te llevo al cine, salimos a la calle, cenamos en un buen restaurante y nos corremos una buena juerga madre-hijo ¿cuánto tiempo hace que no hacemos nada juntos? Si nosotros mismos no nos lo creemos ni ponemos de nuestra parte ¿qué milagros esperamos?

c) MARÍA descubre el servicio y la disponibilidad para sus hermanos. MARÍA se entera de que su prima ISABEL , está embarazada, y como sabe que está mayor se decide ir a su casa para ayudarla con las tareas propias de una mujer de aquella época, que no eran pocas, para que no estuviese sola los últimos meses de su embarazo (Lucas 1, 39-45). Supo olvidarse de sí misma, que también estaba ya embarazada, y le faltó tiempo para acudir en ayuda de quién lo necesitaba. Solemos quejarnos cuando estamos enfermos, o solos, o deprimidos, de que el Señor la ha tomado con nosotros, que no merecemos su favor, que nos ha abandonado.... pero lo que más nos duele es la soledad con la que solemos enfrentar los malos momentos... El Señor no tiene la culpa de que seamos tan dejados, tan descastados, tan insensibles con nuestros hermanos... y que nos creamos tampoco este grupo que decimos que estamos formando...


MARÍA es el ejemplo de que todos nosotros podemos VIVIR EN EL ESPÍRITU, os invito a que cojáis una Biblia, o un Nuevo Testamento, y leáis detenidamente, los dos primeros capítulos del Evangelio de Lucas, donde se cuenta toda la vida humana, como la tuya y la mía, de MARÍA. Y está mal que lo digamos aquí, como andaluces que somos, pero no está mal, de vez en cuando, bajar a MARÍA del trono, despojarla de los oros y las platas, de los vestidos lujosos, de los oropeles y las parafernalias con que la adornamos, como hijos que la aman exageradamente, y nos quedemos con MARÍA, mujer y madre, esposa, llena del Espíritu Santo, y si áun no eres capaz de verla, siéntate en un sillón y contempla a tu propia madre, mientras cose, lava, plancha, hace croché, guisa, ora o va a misa, contempla sus arrugas, su vejez, su corazón que no deja de latir, padecer y sentir por ti, y di para tus adentros: Esta es mi madre, esta es mi María, porque nadie hay en la historia que viva más en el Espíritu, que suspire por los problemas de la vida, alzando los ojos inconscientemente al cielo, presentando al Señor una y otra vez a los suyos, aunque no lo manifieste, que una madre.

miércoles, 28 de mayo de 2014

LA VIDA EN EL ESPÍRITU SANTO.- CATEQUESIS IV.- RECIBIRÉIS EL ESPÍRITU SANTO


En la aflicción gritaste y te salvé.
Te respondí oculto en el trueno,
te probé en las aguas de Meribá.
Escucha, pueblo mío, te conjuro:
¡Ojalá me escucharas, Israel!
No tendrás un dios extranjero,
no adorarás a un dios extraño.
Yo soy el Señor, tu Dios,
que te saqué del país de Egipto;
abre tu boca y yo la llenaré.
Pero mi pueblo no me escuchó,
Israel no me obedeció;
los abandoné a su corazón obstinado,
para que caminaran según sus caprichos.
¡Ojalá me escuchara mi pueblo
e Israel siguiera mis caminos,
abatiría al punto a sus enemigos,
contra sus adversarios volvería mi mano!
Los que odian al Señor lo adularían,
y su suerte quedará fijada,
lo sustentaría con flor de harina
y los saciaría con miel de la peña.
(Salmo 81, 8-17)

Nos recuerda la Palabra de esta semana el camino que llevamos recorrido: Hemos invocado al Señor en nuestra aflicción... Le hemos dicho "¡Señor, ven en mi auxilio, date prisa en socorrerme!", para reconocer nuestra debilidad y nuestra flaqueza, para CONVERTIRNOS A JESÚS... y queremos convertirnos para poder decir JESÚS VIVE Y ES SEÑOR, porque no tengo otros dioses extraños, no sirvo a dioses extranjeros, no hay nada que me aparte del Señor... porque el Señor me sacó de Egipto, como símbolo de esclavitud, de aquello que nos obliga a ser lo que no somos, nos limita o nos agobia, y ya nos prometió el Señor la primera semana que nos llevaría a nuestro solar, al sitio en el que seríamos nosotros mismos, seríamos libres y felices, es decir, descubrir en nuestro interior que DIOS NOS AMA.

Nos recuerda la Palabra que el Señor nos ha respondido oculto en el trueno, y si hace dos días la Palabra nos hacía decir, por medio del Salmo 139: "Abro bien mi boca y hondo aspiro, que estoy ansioso de tus mandatos" como un deseo de nuestro corazón de dejarnos llenar del Señor, esta semana pareciera que nos responde, diciendo: "Abre tu boca, que yo la llenaré"... Y esta promesa del Señor, como ya adelantamos hace dos semanas es la venida del Espíritu Santo sobre nosotros: Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros, y seréis testigos míos  (Hechos 1, 8). Y nos dice la Escritura que los apóstoles, al recibir el Espíritu Santo, sintieron un gran estruendo, como de trueno, como de un gran viento, y quedaron llenos del Espíritu Santo... Un trueno, como una voz poderosa, escucharon también todos los presentes en el bautismo del Señor, o en su transfiguración, en el monte Tabor, que decía: "Este es mi hijo amado, mi predilecto, escuchadle"

El Señor llamaba a sus apóstoles, SANTIAGO y JUAN, con el mote de "hijos del trueno", por lo impetuoso de su carácter y su vehemencia... Estas catequesis han sido para cada uno de nosotros como un trueno, el de la Palabra de cada día, que ha rasgado la noche de cada uno de nosotros, para que en el breve instante de luz, el relámpago, que sigue al trueno, podamos escuchar la voz del Señor que nos dice: "Eres mi hijo amado, mi predilecto"...

Continúa el Señor diciendo que nos ha probado en las aguas de MERIBÁ. MERIBÁ es una región del desierto en la que el pueblo de ISRAEL se reveló contra MOISÉS, y murmuraba contra el Señor, porque les faltaban las fuerzas para seguir caminando por el desierto... El Señor hizo, para demostrarles que nunca les abandona, que MOISÉS hiciera salir agua de una peña, saciando así su sed y dando a su pueblo nuevas fuerzas para seguir caminando. Nuestras aguas de MERIBÁ, en las que el Señor ya nos ha probado, son las aguas de nuestro bautismo, por medio de las cuales el Señor nos dice "Eres mi hijo, mi amado, mi predilecto", que no nos abandona, y nos da fuerzas para caminar por la vida, por este desierto en el que nos asalta la enfermedad, la muerte, el pecado, la duda, la noche, el agobio, la desesperanza, la depresión....

El Señor manifiesta un deseo, dicho sobre su pueblo, y sobre nosotros, acompañado de una serie de promesas: ¡Ojalá me escuchase mi pueblo y siguiera mis caminos! Y eso es lo que estamos haciendo estos días por medio de la Palabra de estas catequesis, y empezando a vislumbrar la meta del camino: INVOCAR SOBRE NOSOTROS EL ESPÍRITU SANTO, no como un gesto, sino como una realidad.

Entonces se desatarán en nosotros, en plenitud, las promesas hechas por el Señor inmediatamente a continuación:

a) Los que odian al Señor lo adularían... Es una expresión un poco fuerte, ciertamente Israel era más duro, más desagradecido con el Señor que nosotros, no se puede decir que ninguno de nosotros odie al Señor, pero bien es cierto que aúnque todos nosotros creamos en él, lo hacemos de una forma puntual, cuando las cosas nos van mal, o débil, no sabemos relacionarnos con él... pero con la fuerza del Espíritu Santo, podremos adularle, es decir, cantadle, alzad nuestras manos al cielo reconociendo su poder, alabarle, orar dando gracias y no siempre pidiendo, manifestarle nuestra alegría con gestos nuevos, con oraciones nuevas, con cantos frescos, con baile, con risas, con gozo, con saltos... llenando nuestra boca de alabanza y acción de gracias...

b) Abatiría al punto a nuestros enemigos... Nuestros enemigos son la ira, el rencor, la enfermedad, la muerte, la tristeza, la soledad, la depresión... Y con la ayuda del Espíritu Santo aprenderemos una nueva forma de orar, la intercesión, capaz de obrar milagros si se ora con fe, nos preocuparemos más por las necesidades de nuestros hermanos, familiares o amigos que por las nuestras propias, tendremos la capacidad de retar al Señor y haced que con la oración se resuelvan hasta las situaciones más difíciles y descubriremos, de la misma manera, que hay un ejército de intercesores dispuestos a lanzarse a la conquista del corazón de Dios, en nuestro favor, cuando alguno de estos enemigos nos ande rondando...

c) Los saciaría con flor de harina y miel de la peña... Con la fuerza del Espíritu Santo descubrirás en tí toda una serie de dones que crees que no tienes, pero que son propiedad de todos los bautizados... y alimentado de esta forma, crecerás tanto en la fe, que no solamente serás capaz de dar palabra, como hasta ahora, sino que descubrirás que tú también puedes comentarla, se te desatará la lengua y el entendimiento, porque la experiencia del Señor brotará espontáneamente del fondo de tu corazón... descubrirás que tienes una palabra diferente para acoger y escuchar a quienes necesitan de ti, una nueva forma de aconsejar y resolver los problemas... descubrirás una nueva forma de orar en la que lo importante no es pedir perdón constantemente, o pedir por tus necesidades, sino que orarás simplemente porque te agrada hablar con el Señor y sentirte escuchado por él, como los niños pequeños se hartan de balbucear a sus madres, sin que éstas entiendan nada, sólo porque están felices y sus madres están ahí, delante de ellos, siempre presentes, siempre amorosas... descubrirás que brota en ti una nueva fuerza para que ni la enfermedad, ni la duda, ni la muerte, te puedan vencer nunca más...

Esto es, ni más ni menos, lo que el Señor nos tiene prometido, por el Espíritu Santo, cuya fiesta, PENTECOSTÉS está ya a la vuelta de la esquina, esto es lo que queremos celebrar, y lo que queremos descubrir, si no, en vano ha sido este caminar... este compartir de la Palabra... muchos de nosotros ya estamos ansiosos, ilusionados, contando los días, sólo falta el valor de una respuesta decidida por vuestra parte, un gesto sencillo que puede cambiar, renovar, para siempre vuestras vidas.

martes, 27 de mayo de 2014

LA VIDA EN EL ESPÍRITU.- CATEQUESIS III.- CONVIÉRTETE A JESÚS


Que vuestro adorno no esté en el exterior, en peinados, joyas y modas, sino en lo oculto del corazón, en la incorruptibilidad de un espíritu dulce y sereno: esto es precioso ante Dios. Así se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, siendo sumisas a sus maridos; así obedeció Sara a Abrahán, llamándole Señor.

(1 Pedro 3, 1-6)

Dice la Palabra, que el Señor  nos ha regalado esta semana, que nuestro adorno no esté en el exterior, en peinados, joyas y modas, sino en lo oculto del corazón, en la incorruptibilidad de un espíritu dulce y sereno... Un espíritu dulce y sereno: estas actitudes, que deberían estar presentes en todos nosotros, son las que nos ayudan a CONVERTIRNOS A JESÚS, para poder proclamarle y llamarle SEÑOR, como decíamos la semana pasada.

Hablamos de CONVERSIÓN y enseguida nos imaginamos escenas de lágrimas, arrepentimiento, exámenes de conciencia, de rodillas ante un confesionario y penitencias... Hemos distorsionado tanto el AMOR DE DIOS, como decíamos hace dos días, que somos incapaces de pensar en CONVERTIRNOS si no es haciendo uso de las imágenes antes señaladas...

Pero ¿qué es CONVERTIRSE A JESÚS?... Imaginemos un niño pequeño, que pasea con su madre, y le dice: "Hijo, no corras, que te vas a caer"  y el niño desobedece, y efectivamente, tropieza y se cae. El niño pequeño no podría nunca valorar y comprender el amor y el cuidado de su madre, cuando le cura la herida y le consuela, si primero, haciendo uso de su libertad, no desobedece a su madre y tropieza y se cae. CONVERTIRSE A JESÚS es decirse mentalmente, la próxima vez que tenga ganas de correr, no lo haré, porque si tropiezo y caigo, mi madre se preocupará y sufrirá por mí, aunque sé que si, a pesar de todo, de nuevo me tropiezo y caigo, contaré de nuevo con mi madre para levantarme y sanar mi herida.

CONVERTIRSE A JESÚS es saber actuar en nuestra vida, en todo lo que hagamos, desde trabajar, tomarse una cerveza, ir a misa, asistir a la reunión de la comunidad de vecinos, o salir con mis amigos... a la luz de ese faro interno, que alumbra nuestro corazón, que es el AMOR DE DIOS. Es reconocer en todo momento que si JESÚS ES MI SEÑOR... ¿Cómo actuaría el Señor en este caso concreto? y obrar en consecuencia.

CONVERTIRSE A JESÚS significa ser consciente de mis propias debilidades, pobrezas y flaquezas, y no avergonzarse cuando me deje dominar por ellas, sino al contrario, confiadamente decir: ¡Señor, ven en mi auxilio, date prisa en socorrerme! (Salmo 70).

CONVERTIRSE A JESÚS es experimentar en nuestra vida la contradicción que supone, como muy bien expresa San PABLO en su carta a los Romanos: Realmente mi proceder no lo entiendo, pues no hago el bien que quiero, sino que hago el mal, que no quiero (Romanos 7, 15). Cúantas veces no hemos experimentado la incapacidad de llevar a cabo nuestras buenas intenciones y propósitos, desde el más noble, como ser mejor esposo, mejor amigo, mejor compañero, o el más tonto, como hacer dieta, aprender un idioma o estudiar... y cuántas veces no hemos experimentado el desánimo, o el cargo de conciencia, después de dar una mala palabra a una persona, o haber peleado con alguien, o haber dejado de hacer algo importante... todo eso forma parte de la condición humana, y no debe desalentarnos, porque el Señor ya conoce la pasta de la que estamos hechos, por eso, constantemente, invocamos su ayuda diciendo: ¡Señor, ven en mi auxilio, date prisa en socorrerme! Porque el Señor no mira nuestras joyas, peinados y modas, como dice la Palabra de hoy, es decir, no mira nuestros resultados, lo que mira verdaderamente es lo oculto de nuestro corazón, nuestras intenciones, al menos sí, que éstas sean buenas y nobles.

CONVERTIRSE A JESÚS es reproducir en nosotros las actitudes de MARIA MAGDALENA, la prostituta, o de MATEO, el recaudador de impuestos, o de FOTINA, el nombre que da la tradición ortodoxa a la mujer adúltera que el Señor encontró junto al pozo de SICAR, o del hijo pródigo que despreció a su padre por sus riquezas, o del centurión romano... de tantos que, reconociendo su debilidad, se pusieron realmente en la presencia del Señor y le dijeron, con corazón abierto: Perdóname, necesito de tu abrazo... Y cuando sientas ese abrazo del Padre bueno del Cielo, que te estruja en sus brazos mientras dice: Hay que hacer una fiesta, porque este hijo mío estaba perdido y lo he encontrado de nuevo (Cfr. Lucas 15, 32), entonces sabrás que te has CONVERTIDO A JESÚS.

lunes, 26 de mayo de 2014

LA VIDA EN EL ESPÍRITU: CATEQUESIS II.- JESÚS VIVE Y ES EL SEÑOR


Tus dictámenes son maravillas, por eso los guarda mi alma. 
Al manifestarse, tus palabras iluminan, dando inteligencia a los sencillos.
Abro bien mi boca y hondo aspiro, que estoy ansioso de tus mandatos.
Vuélvete a mí y tenme piedad, como es justo con los que aman tu nombre.
Afirma mis pasos en tu promesa, que no me domine ningún mal.
Rescátame de la opresión humana, y yo tus ordenanzas guardaré.
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo y enséñame tus preceptos.

(Salmo 119, 129-135)

Los apóstoles, tras los terribles hechos de la muerte y de la crucifixión de Jesús, quedaron atónitos y desconcertados ante el acontecimiento extraordinario de su resurrección, y aunque seguían estando temerosos de anunciar el mensaje del Señor, pese a haber visto sus milagros, perdieron todo ese temor y obtuvieron nuevas fuerzas, crecieron en la fe, gracias a la fuerza, el poder y el empuje definitivo del Espíritu Santo, prometido por el Señor y recibido en la fiesta de Pentecostés.

Ya no tuvieron miramientos humanos en compartir con todos los presentes el gran anuncio de la muerte y resurrección de Jesús, y en reconocerle como Señor ¿De qué otra cosa iban a dar testimonio si no? Sólo podían hacerlo de Jesús, y éste vivo, cuya Palabra no muere, y además como Señor, dueño, eje y centro de sus vidas:

"Por lo tanto, todo Israel esté en lo cierto de que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías". (Hechos 2,36)

Este es el testimonio del apóstol PEDRO, inmediatamente después de Pentecostés, a todos los presentes: Este anuncio, tan sencillo y escueto, es lo que se denomina κήρυγμα, "anuncio" en griego. Y eso es lo que pobremente anunciamos a todos nuestros hermanos, eso es lo que vosotros debéis anunciar a quienes os pregunten por la causa de vuestra alegría, de vuestra esperanza, de vuestra fe... QUE JESÚS VIVE, Y ES EL SEÑOR...

Dice el Salmo, que el Señor nos ha regalado hoy que: Al manifestarse, tus palabras iluminan, dando inteligencia a los sencillos, y eso es lo que hacemos, con el compartir de la Palabra cada semana, cada Domingo, los sencillos somos nosotros, NOSOTROS, hay que insistir en que cuando la Palabra nos toca, seamos capaces de no dejar el comentario a los demás, sino hacer nuestro propio comentario, compartir lo que esa Palabra nos dice al corazón, si escuchas con atención, algo te dirá... esa es tu forma de decir "Jesús es el Señor" reconocer que Jesús está vivo, tiene palabra en tu vida, no es una idea, ni un personaje histórico, ni un eslogan, ni un proyecto publicitario.... sino que para ti, en tu vida, lo mismo que tus amigos, tu esposo, tu pareja, etc, etc... JESÚS VIVE, Y ES EL SEÑOR...

Y dice también el Salmo de esta semana que: Abro bien mi boca y hondo aspiro, que estoy ansioso de tus mandatos, y es que no podemos decir que Jesús es el Señor si lo decimos con la boca chica, es decir, sin compromiso, esto es lo que debemos entender por mandatos, pero no mandatos al estilo de órdenes, mandamientos o doctrinas que obedecer, sino someternos al señorío de Jesús en nuestras vidas, esto es, reproducir en nosotros sus mismas actitudes, su relación de confianza con Dios Padre, su oración, su preocupación por los que sufren, su estar atento a las necesidades de los demás, su compartir la vida... Si vives al estilo de Jesús, le reconoces como Señor y entonces vives, valga la expresión vulgar, como Dios manda, es decir, reconociendo que Dios te ama, que es tu Padre, como dijimos ayer, con un amor tan grande que te ha dado a Jesús, vivo y presente en tu vida, entonces afirmarás, con cada gesto de tu vida, ya sea llorar, reír, trabajar, hacer la compra, compartir la Palabra con tus hermanos, tomarte una cerveza con tus amigos, o ir a misa, da igual, que con todos tus gestos los demás noten y perciban que, para ti, JESÚS VIVE, Y ES EL SEÑOR.

Dice, igualmente, el Salmo de hoy: Afiánzame en tu promesa, y el Señor sólo hizo una promesa a sus discípulos, a modo de despedida, en el momento de su Ascensión al cielo, cuando les dijo: "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros, y seréis testigos míos"  (Hechos 1, 8), lo que se cumplió en Pentecostés con la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles, lo que ya se ha hecho realidad en tu vida, el día de tu bautismo, como niño, o de tu confirmación, como adulto, y lo que los grupos de oración de la Renovación Carismática Católica celebran todos los días de Pentecostés, renovando -de ahí el nombre- la venida del Espiritu Santo sobre nosotros, para poder decir, que JESÚS VIVE, Y ES EL SEÑOR, y ser sus testigos, porque como bien dice el apóstol Pablo: "Y nadie puede decir: ¡Jesús es el Señor ! si no es movido por el Espíritu Santo." (1 Corintios 12, 3)

sábado, 24 de mayo de 2014

LA VIDA EN EL ESPÍRITU: CATEQUESIS I.- DIOS TE AMA


Por eso, pronto llegarán días -Oráculo del Señor- en que no se dirá más: "¡Por vida de Yahvé, que subió a los israelitas de Egipto!", sino: "¡Por vida de Yahvé, que subió a los hijos de Israel del país del norte, y de todos los países por donde los dispersó!" Pues yo los devolveré a su solar, que di a sus padres.

(Jeremías 16, 14-15)

Miente el profeta porque aún no ha conocido a Jesús… ¿Qué es eso de "pronto", hermanos? ¡YA ESTÁN AQUÍ ESOS DÍAS! Es el tiempo del Espíritu, el tiempo de la Pascua en que se hacen realidad todas las promesas ¿Te lo crees? Sinceramente, creemos que… ¡NO! 

A lo peor has dejado de celebrar el Domingo, dicho vulgarmente, "ir a misa los domingos"¡No te preocupes, Jesús ha muerto por tí, él te ama! 

No sé cuánto tiempo hace que no te confiesas… ¡No te preocupes, Jesús ha muerto por tí, él te ama! 

¿Comiste carne los viernes de Cuaresma, aunque fuera por distracción? ¡Seguro que sí!... ¡No te preocupes, Jesús ha muerto por tí, él te ama! 

¿Acaso dejaste al primer amor para buscar otro que te hacía y daba realidad a tu vida?... ¡No te preocupes, Jesús ha muerto por tí, él te ama! 

¿Quizas miraste con ojos libidinosos a alguien que te atraía?... ¡No te preocupes, Jesús ha muerto por tí, él te ama! 

La lista, la tuya, la de cualquiera de nosotros, se hace interminable… ¡Son tantos los pecados de los hijos de ISRAEL que fue llevado al desierto y en él estuvieron durante 40 años…!

Puede ser… pero el milagro es la promesa… ‘Yo los devolveré a su solar’, con otras palabras: Yo los devolveré a su sitio, donde serán felices, ellos mismos, en plenitud…

Seguro que te estás preguntando al leer estas palabras… ¿Ha perdido el norte? ¿Está loco? NO HERMANO, NO, seamos realistas… ¿Por qué dejaste o te distanciaste de la Iglesia? ¿Por que no te satisface? ¿Por qué te aburre?...

Todo se ha convertido en un discurso moral donde tu vida no tiene sentido, en un discurso de buenas palabras que queda en el solo aparentar de cara a los demás y al final hasta te rasca el bolsillo o ¿a ti no te han movido el cepillo en la misa del Domingo para que te rasques dos euros y se los eches al monaguillo en la cestilla? ¡POR VIDA DE YAHVÉ! Es el mismo Dios quien lo promete, ¿no lo has celebrado? JESUS HA MUERTO Y HA RESUCITADO, ES SU PROPIA VIDA, por su propia vida que lo promete… YO LOS DEVOLVERÉ A SU SOLAR.

Es el momento de preguntarnos… ¿POR QUÉ? 

La respuesta es nimia y está vacía, ya no nos dice nada a los oídos, porque desgraciadamente hemos convertido las verdades en monedas traídas y llevadas… la respuesta es: POR QUE DIOS TE AMA. No te puedo decir nada más, te ama inmensamente desde el día de tu Bautismo, te sigue amando y te amará hasta la eternidad, porque tu nombre está escrito en las palmas de sus manos (Isaías 49, 15), por que eres su niño chico mimado y te seguirá amando aún cuando tú no lo quieras… amor de padre y madre que no se puede meter en el termómetro.

¿Te lo crees? Seguro que no… Mira a tu alrededor, descubre en este mundo roto y desvanecido la grandeza de una puesta de sol, el abrazo de tu hijo o su mirada cuando está enfermo; la mirada de tu esposa, tu esposo o tu pareja cuando no tienes hijos y está enferma, o tu madre cuando te hace de comer y te da un tupperware porque sabe que tú, con tus prisas, no tienes tiempo para comer como Dios manda, o una conversación tranquila, al caer el día, junto a la persona amada, rememorando el día vivido y aguardando el siguiente con la esperanza de que alguien nos abraza y nos protege... ¿lo entiendes ahora? ¿Cómo puedes olvidar lo que quieres y da sentido a tu vida? Así es Dios con nosotros, no nos habla, no lo vemos, no lo podemos pesar, ni medir, pero es un sentimiento que llevamos en el corazón y que fácilmente olvidamos… ¡ÉL TE QUIERE, y por más pálida que sea la comparación, de la misma forma, con la mayor intensidad, con la misma pasión con que tú puedas querer a tu esposo, esposa, novio, amante, hijos, padres, abuelos, nietos…….! ¿Con qué te compararé el amor de Dios hacia ti para que lo entiendas?

¿Por qué no le das una oportunidad para que te lleve a esa tierra, a tu primer solar, como dice la Palabra?

Te invito a que en estos días, si eres valiente, te acerques y leas pausadamente estos textos, elige uno, el que mas te guste o atraiga, y óralo durante  el día de hoy, pidiéndole al Señor que te lleve a la primera tierra, es decir aquella época en la que de verdad sentías, sinceramente sabías, creías en el fondo de tu corazón que Dios es tu Padre, QUE DIOS TE AMA: 1 Juan 4,7-14; Juan 3,1-21; Isaías 55, 1-13; Deuteronomio 7, 7-19; Lamentaciones 3,1-26; Romanos 10,5-13; 1 Juan 3,1-5.

jueves, 22 de mayo de 2014

UNA DE CIFRAS Y LETRAS


Vamos a celebrar en breve JUNTA GENERAL DE SOCIOS de la ASOCIACIÓN FAMILIA EUCARÍSTICA POBRES DE NAZARET, por lo que se impone ofrecer a nuestros socios la correspondiente memoria de actividades y cuentas; teniendo en cuenta que hemos recibido vía TWITTER el apoyo de personas que por este medio han colaborado en nuestras iniciativas, así como han donado dinero, y en aras a la transparencia, es por lo que compartimos estos datos, aunque sea un poco “grosso modo” con todos nuestros lectores, amigos, colaboradores y simpatizantes, lo que tiene su mérito si tenemos en cuenta que somos aún poquitos socios (*) (**):

En lo que se refiere a nuestro PROYECTO AYUDA INMEDIATA, es decir, solventar las situaciones de emergencia (básicamente en alimentos, ropa y juguetes) de aquellas familias de las que tenemos conocimiento, siempre por fuentes cercanas y de solvencia, para asegurarnos que esta ayuda llega a quien de verdad lo necesita, los datos han sido los siguientes:

Hemos ayudado a un total de siete (7) familias, compuestas veinticuatro (24) personas, que se desglosan en un total de trece (15) adultos y nueve (9) menores de edad, de la siguiente manera:

La atención a las familias se ha centrado en alimentos no perecederos, productos de higiene y aseo personal, ropa adecuada a las edades y juguetes.

Además hemos venido atendiendo, con cierta periodicidad y regularidad, a un total de cinco (5) “sin techo”, siendo esta ayuda en alimentos no perecederos, especialmente aquellos más útiles para la vida en la calle: Galletas, frutos secos, zumos, leche, bocadillos, platos preparados.

En lo que se refiere al PROYECTO APADRINA UNA CENA DE NOCHEBUENA, consistente en dar una cena de Nochebuena digna, mediante un lote compuesto de un pollo asado, comida propia de una celebración (entremeses, panecillos, paté, gulas, etc, etc…) y bebidas, hemos atendido un total de sesenta (60) familias, con un total de ciento veinte (120) adultos y cuarenta (40) menores.

En lo que se refiere a nuestro PROYECTO PORQUE HEMOS VISTO SU ESTRELLA, asociado a la festividad de Epifanía, Reyes Magos, los beneficiarios del mismo han sido:

LAS HERMANITAS DE LOS POBRES DE GRANADA (con productos de aseo, limpieza e higiene personal) en la edición de 2013 y con leche (155 litros) y café (30 paquetes) en la edición de 2014.

LAS RELIGIOSAS CLARISAS DEL MONASTERIO DE LA ENCARNACIÓN (con productos de aseo personal e higiene) en la edición de 2013, reiterada otra entrega en 2014.

LA INSTITUCIÓN BENÉFICA DEL SAGRADO CORAZÓN (vulgarmente llamado “cottolengo”) (con productos de aseo, limpieza e higiene personal) en la edición de 2013.

Este proyecto, además, en la edición de 2014 tuvo una prolongación, gracias a EL ASADOR DANI, que se ofreció a dar el Día de Reyes, arroz (paella), pan, postre  y bebida a las mismas familias que se atendieron en Nochebuena 2014, por lo que siendo ese su compromiso que llegó a un total de veinte familias (unos cuarenta (40) adultos con un total de diecinueve (19) menores) por lo que la Asociación le agradeció el gesto procurando juguetes (nuevos y recién comprados) para todos esos mismos menores.

En lo que se refiere a nuestro PROYECTO UN CHAVICO PARA LA SANTA CRUZ, en sus dos ediciones, ha sido todo un éxito, en la solidaridad y respuesta del barrio de CAMPO VERDE (de Granada), siendo así que con los alimentos no perecederos, productos de higiene y limpieza, recaudados es de lo que se ha venido administrando y surtiendo las AYUDAS INMEDIATAS de las que teníamos conocimiento a lo largo del año.

En lo que se refiere al PROYECTO GECI, a instancias de la Asociación de Trabajadores de EL CORTE INGLÉS, especie de recogida de alimentos u OPERACIÓN KILO fomentada a nivel interno, se ha desbordado igualmente su solidaridad y apoyo, recogiendo gran cantidad de alimentos no perecederos, ropa y juguetes (por otras donaciones particulares de trabajadores a lo largo del año) que vienen surtiendo también las AYUDAS INMEDIATAS del resto del año. Y en este capítulo, agradecer también a la DIRECCIÓN DE EL CORTE INGLES DE GRANADA, que a través de su secretaria, nos ha hecho donación de gran cantidad de ropa infantil, juguetes y zapatillas infantiles (unos cien pares).

En lo que se refiere a nuestro proyecto VENDAS PARA LOS LEPROSOS, entre las vendas confeccionadas por nuestros socios, amigos y colaboradores, y vendas recibidas por correo de personas que se han puesto en contacto con nosotros por el correo electrónico y las redes sociales, se habrán entregado un total del sesenta (60) vendas, que han sido destinadas al COLEGIO DE RELIGIOSAS DE LA PRESENTACIÓN DE LA NIÑA MARÍA en Granada, que se encarga de hacerlas llegar a LA INDIA. Aunque las religiosas han suspendido el envío por ahora, no descartamos ponernos en contacto con el único hospital de este tipo existente en ESPAÑA, en FONTILLES, por si siguieran precisando y reanudar esta actividad.

Hemos colaborado activamente con el FONDO SOLIDARIO AVEMARIANO, dependiente de los colegios AVE MARÍA de Granada, mediante el envío de dos suministros de ropa infantil (pantalones, camisetas, polos, ropa interior, pijamas, deportiva, baberos, guantes, bufandas…), pañales, juguetes y biberones, sonajeros y peluches.

Estadísticamente las zonas a las que ha llegado nuestro quehacer social han sido, en Granada capital, familias de los barrios de EL ZAIDIN, CAMPOVERDE, ALMANJÁYAR y CASERÍA DE MONTIJO; familias de pueblos de la provincia como CÁJAR, MARACENA y LA ZUBIA; varios sin techo, indigentes y mendigos de Granada capital y dos familias más en VALENCIA, por mediación de una religiosa amiga nuestra.

En lo que se refiere a las cuentas este capítulo es el más fácil de desglosar, teniendo en cuenta que la Asociación, por opción propia y estatutaria, tiene vetado trabajar con dinero, aceptarlo u ofrecerlo, así como la inexistencia de cuotas entre nuestros socios, siendo así que el único proyecto en el que se precisa dinero es el de APADRINA UNA CENA DE NOCHEBUENA, todo lo recaudado se dedicó íntegramente a la elaboración de los lotes que se pudieron elaborar, dejando un resto para los juguetes que se compraron para los Reyes Magos de los menores de esas mismas familias y el gasto imprescindible para la cartelería y fotocopias de los folletos de todos los proyectos, los materiales de la CRUZ y poco más, por lo que la Asociación está, a Dios gracias, y no es un formalismo, “a cero patatero”.

NOTAS:

(*) Si no os cuadran las cifras en algún momento se debe a que en el concepto de familia tienen cabida tanto matrimonios, como padres separados con los menores a cargo de uno de ellos, o incluso abuelas cuidando nietos por la ausencia de los progenitores, incluyendo otros aspectos, como dos de los "sin techo" que son hermanos y van siempre juntos.

(**) Los datos de los proyectos van referidos tanto a los años 2013 como 2014.

martes, 20 de mayo de 2014

UNA GRANADINA A CONOCER: MARIANA PINEDA


GRANADA, a lo largo de su historia, ha sido, por decirlo finamente, “un poco especial” con sus hijos, debe de ser por aquello de nuestra peculiar “malafollá” o forma de ser, pero lo cierto es que grandes personajes históricos oriundos de nuestra ciudad, a los que ahora alabamos, celebramos y encumbramos (para bien de nuestras arcas municipales, en ara del turismo que esos mismos personajes generan), en su época fueron duramente tratados, vilipendiados o, directamente, maltratados: A San JUAN DE DIOS lo tuvimos por loco, los niños le apedreaban y hasta lo encerramos en el manicomio; a FEDERICO GARCÍA LORCA, ya se sabe “nadie es profeta en su tierra”, pero sí en NUEVA YORK, en MADRID,  aquí sólo encontró la muerte; Fray LUIS DE GRANADA, murió sólo, enfermo, amargado y atosigado por la Inquisición, que viendo como se le acababa el material protestante de sus pesquisas, empezó a revisar, hacia dentro, las obras de su l propio clero… y así sucesivamente, pero ahora bien que nos enorgullecemos de todos estos personajes que dan lustre a GRANADA.

Y lo mismo sucede con el personaje granadino que os quiero compartir hoy, sobre todo a los que no sois de GRANADA, me refiero a MARIANA PINEDA, de la que puede que sepáis algo por la mini-serie de televisión que hizo de dicho personaje, interpretándolo, la incomparable PEPA FLORES, pero lo hago porque se acercan las fechas de su celebración institucional, por parte del Ayuntamiento y que, por otra parte, como últimamente “el patio de las mujeres anda revuelto” –por unas desafortunadas declaraciones- es justo que hagamos este homenaje, porque en el valor y arrojo de nuestra MARIANA PINEDA, se refleja el valor y arrojo de todas nuestras mujeres, sobre todo cuando están convencidas de que tienen razón, o defienden un noble ideal (sea cual sea), porque a tesón, coraje y constancia, todo sea dicho de paso, nos ganan a los hombres y de sobra, como se suele decir…

Nacida en el seno de una familia noble de GRANADA, su padre, MARIANO PINEDA RAMÍREZ, era capitán de navío de la Armada. Huérfana desde los quince meses de edad, quedó bajo la custodia de su tío paterno, JOSÉ PINEDA, y contrajo matrimonio a los quince años con MANUEL DE PERALTA Y VALLE, liberal y allegado a ciertos círculos constitucionalistas. Al fallecer su marido en 1822, continuó frecuentando los ambientes liberales, no olvidemos que en esta época nos hallamos en la denominada Década Ominosa (1823-1833) tras el fracaso político del llamado Trienio Liberal (1820-1823) que fue abortado por la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis, el auxilio francés prestado para que prevaleciera el modelo déspota y absolutista de FERNANDO VII.

Hacia el año 1826 MARIANA PINEDA ha logrado levantar las sospechas de la autoridad, al hacer de enlace o intermediaria entre los liberales granadinos y aquellos otros que se habían exiliado, huyendo de la persecución política en GIBRALTAR, levantando las sospechas del alcalde de la ciudad, RAMÓN DE PEDROSA Y ANDRADE, que ejercía además el cargo de subdelegado principal de policía, y que había sido comisionado en Andalucía oriental por el Ministro de Justicia, TADEO CALOMARDE (en la foto), para reprimir cualquier intento de alzamiento en favor de la Constitución de 1812.

Detenida por las autoridades, una primera vez, MARIANA PINEDA fue sometida a juicio del que fue absuelta al alegar ignorancia del contenido de las cartas y otros documentos hallados en su domicilio, y que era los que remitía como intermediaria a GIBRALTAR.

Sin embargo, cuando en el año 1828 preparó con éxito la fuga de su primo FERNÁNDEZ ÁLVAREZ DE SOTOMAYOR, comandante del Ejército que había sido condenado a muerte por su implicación en el levantamiento del General RIEGO (unos años antes, en el año 1820), MARIANA PINEDA fue detenida esta vez, bajo el pretexto de haber bordado una bandera morada con la inscripción «Ley, Libertad, Igualdad», que había de servir de insignia para un proyecto revolucionario, liderado por su primo, al que ayudó a escapar.

Tras diversos intentos de fuga y ante la negativa de MARIANA PINEDA de delatar a sus presuntos cómplices, fue recluida en el convento de SANTA MARÍA EGIPCIACA (ahora desaparecido, tras la ampliación de la Calle Recogidas, que debe su nombre a dicho convento, donde se acogían a mujeres de mala vida y prostitutas, llamado por eso, entre los granadinos, como el convento de las “recogidas”), aunque en esta ocasión, para evitar que fuera absuelta de nuevo, el juicio resultó ser un auténtico paripé, sin derechos, ni las debidas grantías “pro reo” y fue condenada a muerte. De nada sirvieron los alegatos que en favor de la joven dirigió un sector influyente de la ciudad a FERNANDO VII, pues la sentencia se cumplió el 26 de mayo de 1831 en el granadino Campo del Triunfo (en sus alrededores, actualmente, mediante el método tan hispano de ejecutar del “garrote vil”).

Y como hemos dicho en la introducción, enseguida, tras de su muerte, fue convertida en símbolo por todos los que defienden las libertades y los derechos constitucionales en GRANADA, hasta nuestros días; erigida también en icono feminista para las mujeres de GRANADA y ANDALUCÍA; y también protagonista de otras leyendas, como la que asegura que en el fondo, dejando la política al margen, la inquina que le tenía el alcalde y regidor era más debida a “un despecho de amor” que a otra cosa. En torno a su figura y partiendo del mito popular, el también malogrado FEDERICO GARCIA LORCA escribió una obra de teatro en su honor, que se estrenó el 24 de junio 1927 en BARCELONA, con decorados y vestuario de SALVADOR DALÍ y con la actriz MARGARITA XIRGÚ en el papel protagonista.

Os dejo este vídeo del momento de su ejecución, porque aunque el recorrido que se muestra en el mismo, de la cárcel al patíbulo, no se corresponde ni mucho menos con la realidad, podréis conocer algunos rincones de nuestra ciudad:




Por ejemplo, de donde parte la comitiva es la PUERTA DEL PERDÓN, al pie de la torre de la Catedral de GRANADA; donde las mujeres ponen los dos grandes crespones negros en el balcón es la MADRAZA, Universidad Árabe, fundada por YUSUF I, en el año 1349, que representa el esplendor del “arte nazarí”; luego veréis el ARCO DE ELVIRA y otro crespón negro, por otra mujer, en el PALACIO ARZOBISPAL, enfrente de la Catedral, que se atisba en la toma; y la plaza con la Virgen María en la columna es la PLAZA DEL TRIUNFO, llamada así por el “triunfo de la Concepción de María”, dogma del que GRANADA fue gran defensora antes incluso de su promulgación canónica, nuestros universitarios, profesores, abogados, médicos, solían incluir en sus juramentos gremiales “defender a la Inmaculada hasta última gota de sangre”; aunque se ha hecho el juego de cámaras de poner el TRIUNFO al frente, y el ARCO ELVIRA como si fuera un lateral, lo que no es en modo cierto).


El lugar verdadero de la ejecución está en los alrededores del TRIUNFO, claro que para la serie la ubicación de la plaza es mucho más cinematográfica que el verdadero lugar, donde actualmente hay una plaza, y una pequeña cruz de recordatorio.

Finalmente, MARIANA PINEDA, tiene, en pleno centro de GRANADA, una plaza dedicada a su figura, en donde, por cierto, se encuentra una cafetería-bar, llamada EL FÚTBOL, donde ponen los mejores chocolates y churros de toda GRANADA, así que, si no consigo que os pique la curiosidad de venir a GRANADA a conocer todas las ubicaciones del vídeo, o la plaza de nuestra protagonista de hoy, al menos, como dice el refrán “al hombre se le conquista por el estómago”, que os recuerdo, y no es una leyenda urbana, que nos encontramos en la tierra de las tapas, donde con dos cervezas, literamente, has cenado, lo que me recuerda deciros que es tan cierto como que en un bar, con la primera cerveza te ponen la “tapa” y ¡cómo será, que con la segunda caña te pone de “tapa” un flan, a modo de postre, para que pagues, te vayas y hagas sitio, figuráos cómo será la primera tapa, para que la segunda le haga de postre, y sólo por el precio de las cervezas!