sábado, 30 de agosto de 2014

ANTE EL AVANCE DEL ESTADO ISLÁMICO: ¡BASTA YA!
"PASTORES VOLO SECUNDUM COR MEUM"


Ante la terrible imagen de un nuevo éxodo, representado por nuestros hermanos cristianos en IRAK, huyendo por un desierto real, y en el que las nuevas plagas se llama integrismo islámico, representado en el Califato ISIS de IRAK, todos nos hemos solidarizado...hemos orado, hemos hecho etiquetas sensibleras en las redes sociales, y hemos compartido hasta el infinito las imágenes de la tragedia... sin embargo en este escenario terrible falta un actor, silencioso, no exento de la misma culpabilidad y responsabilidad en este desastre, y no es otro que nosotros mismos, nuestro propio buenismo cristiano ¿por qué no reconocerlo? y la corrección política de nuestros políticos y gobernantes.


Porque... ¿Nos vamos a quedar de brazos cruzados cuando este es el panorama que presenta el propio ISIS de IRAK para el año 2017, según sus expectativas? Diréis que no nos estamos cruzando de brazos, que estamos orando, que estamos haciendo conciencia en las redes sociales, que estamos denunciando... ¡Ja, qué te crees tu eso! Os recuerdo el terrible poema del pastor alemán MARTIN NIEMÖLLER, encarcelado, aunque sobrevivió, durante la persecución nazi de ALEMANIA:



Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante. Luego vinieron por los estudiantes,  y yo no me preocupe, pues era parte del sistema. Luego vinieron por los periodistas, y yo me quedé callado, pues no me interesaba enterarme de nada. Luego vinieron por los homosexuales y yo ni siquiera quise enterarme, pues soy heterosexual. Luego vinieron por los negros, pero como soy blanco, tampoco hice nada. Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie al que le importara ni que quisiera hacer nada por mí.

Pues exactamente podemos decir de nosotros, los cristianos comodones, de este mundo occidental, a los que por más terrible que sea la situación de nuestros hermanos en IRAK (masacrados, como decía desolado el Arzobispo de MOSUL al Papa FRANCISCO "literalmente, Santidad, mi diócesis ya no existe"), o de nuestros hermanos en la INDIA ¿Os habéis enterado que el integrismo hindú ha prohibido la venta y tráfico de bebidas alcohólicas lo que tiene a la Iglesia sin poder celebrar la Eucaristía, bajo penas de cárcel o muerte?, o de nuestros hermanos en QATAR donde pronto nos desviviremos por el fútbol, en sus mundiales, y celebramos la noticia de la apertura de una nueva parroquia, cuando en el fondo, lo que te dirán allí los cristianos es que "al concentrarnos en un templo es más fácil para las autoridades el ficharnos y controlarnos que celebrar la Eucaristía en domicilios particulares", o la situación de nuestros hermanos en TIBET que también son sometidos a las vejaciones del integrismo budista ¿Ah, pero el DALAI LAMA no es ese anciano venerable con el nobel de la paz?, y todo ello nos parece que nos pilla muy lejos, que nada tiene que ver con nosotros, y autosatifacemos nuestra comodidad, acallamos nuestra conciencia, con cuatro rezos, dos trending topic en las redes sociales y pare usted de contar...

Hasta el día que vengan por nosotros, como dice el terrible poema que os he compartido antes... Y siento deciros que no, metámonos la mano en el pecho, hagamos un examen de conciencia justo y cabal y nos daremos cuenta de que no es así, porque se lo estamos poniendo fácil a la horda bárbara del integrismo islámico, como bien ha denunciado el Arzobispo de MOSUL: "No os equivoquéis, su tolerancia es cero, vuestros derechos y libertades, tan occidentales, tan constitucionales, para ellos no valen nada, olvidáos de todo lo que sabéis sobre tolerancia y diálogo religioso, porque, simplemente, tenéis al enemigo a las puertas de vuestras casas"

Ha llegado el momento de decir BASTA YA y de gritarlo en nuestras calles, en nuestras terrazas y en nuestros balcones, para que este grito ¡BASTA YA! llegue a oídos de nuestras abuelas, de nuestros jóvenes, de nuestros niños, de nuestro pueblo, de nuestros pastores y de nuestros gobernantes... porque por encima de nuestros politicastros, o de nuestros pastores -que no nos gobiernan con el cayado del pastor, sino con la vara del ceporro- se encuentra todo el cuerpo de Cristo, el conjunto de los bautizados, que actuando y obrando como un sólo cuerpo no se equivoca, este es el "sensum fidei" que queda muy bonito en los documentos eclesiales, pero no en la práctica eclesial, que dicen las crónicas del CONCILIO DE ÉFESO, que proclamó la maternidad de MARÍA, que "hasta las vendedoras de pescado y las verduleras debatían en los puestos sobre la maternidad de MARÍA, que podía y debía ser llamada MADRE DE DIOS, Theotokos"... Ese "sensum fidei" que al Papa FRANCISCO ha invocado varias veces, pidiendo a los pastores que sepan escuchar a su grey, que sepan estar en la calle, escuchando a sus hijos, oliendo a oveja.

Os proponemos toda una batería de compromisos, ciertos y reales, no trending topics de chichinabo en las redes sociales, y os exigimos, en nuestra pobre condición de bautizados, que hagáis llegar estas propuestas a todo el que esté dispuesto a escucharos, e incluso, si hace falta, como dice el Evangelio "a hora y a deshora, tocando a las puertas de madrugada, porque si no te hacen caso por tu hambre, al menos por lo inoportuno de tu petición" (Lucas 11,5-13).

En primer lugar, vamos a ir graduando las exigencias de lo más fácil a lo más difícil, os proponemos que todos los días, los que estéis operativos en el ordenador a  las 12 del mediodía, la hora del ÁNGELUS, bajo la etiqueta en las redes sociales de #ENCARNACIÓNfranciscana ("franciscana" por el Papa FRANCISCO, que no cesa de pedirnos oración por IRAK, SIRIA, LIBIA y todo lo que se está gestando), subamos fotos de MARÍA, en la bendita hora de la ENCARNACIÓN del HIJO DE DIOS, acompañada de un título de CRISTO que mejor exprese, con vuestras propias palabras un pensamiento sobre la situación de todos nuestros hermanos y hermanas, en la fe, bautizados, como nosotros, que sufren persecución.

A modo de ejemplo:


En segundo lugar, empecemos todos, nos incluimos los primeros, a exigir responsabilidades a la Iglesia, a nuestros pastores, a nuestros gobernantes, nuestros políticos, antes de que este terrible panorama se extienda:

Que tu párroco, en la misa dominical, se ciñe a las preces de la rúbrica, sin más, en la oración de los fieles... ¿Tanto te cuesta, hacerle ver, luego, en la sacristía, que si es cierto que nos duelen nuestros hermanos cristianos, qué menos que orar por ellos en el momento de la oración universal de la Iglesia en la celebración eucarística? Quizás, para el domingo que viene, te haya entendido, y comience a hacerlo así.

¿Dónde están nuestros hermanos y hermanas de la ADORACIÓN NOCTURNA ESPAÑOLA que tenían que tener las rodillas ensangrentadas, sin levantarse de los reclinatorios, día y noche, ante el SANTÍSIMO SACRAMENTO expuesto, imprecando "con gemidos inefables" si es preciso, por la paz del mundo? A no ser que sólo nuestro compromiso sacramental sirva para pagar una cuota, hacer rifas de Navidad y cumplir con nuestros turnos...

A lo anterior, decir, en honor a la verdad, que no toda la culpa es de ellos ¿Acaso es posible encontrar un templo abierto, fuera de las celebraciones litúrgicas, donde un bautizado pueda estar a solas, con su Señor en el Sagrario, haciendo oración, adoración, intercesión o rezando, sin más? Ya nos conocemos la respuesta ¡Ah, es por seguridad, eso no se puede hacer, para evitar robos y profanaciones! pero también nos sabemos el antídoto ¿A qué a San JUAN MARÍA VIANNEY nunca le robaron, ni le profanaron la Iglesia? ¡Es imposible si el sacerdote se pasaba 18 horas diarias en el templo confesando! ¿O es que a los curas les da pereza estar en sus parroquias? ¿Dónde se mete un cura cuando la Iglesia está cerrada? ¿Dónde está la figura del sacristán? Y luego es que hay otros medios que son para clamar al cielo ¿Sabíais que en San JUAN DE DIOS de GRANADA, ahora hay que pagar por ver el templo? bueno esto lo han copiado de la CATEDRAL, que ya no es la casa de todos los cristianos de GRANADA, que lo es sólo de los turistas ¡He de pagar, fuera de hora, para visitar el Sagrario de la Catedral, de donde brota la fe del pueblo de GRANADA! ¡Ah, los caprichos de nuestro pastor, en este caso, el tío de la vara ceporra, son muy caros, al menos disimule cuando come en los mejores restaurantes, conduce un cochazo o se reforman palacios para nada!

¿Dónde están nuestras Hermandades y Cofradías de Semana Santa, dónde sus adláteres sacramentales? A no ser, nuevamente, que sólo sirvan para el paripé de Semana Santa (dicho por la esposa de un HERMANO MAYOR a un sacerdote de GRANADA, soy testigo "Mira, si pretendes evangelizar, aquí estás equivocado, aquí estamos todos por vestir el palo")...



¡Ay, hermanos mayores, que escandalizáis tanto que no hace falta una piedra de molino al cuello para despeñaros, que el peso es el de la cantidad de medallas que os ponéis para fardar de nada, vacíos por dentro, que llenáis un templo en el besamanos "del cacho de madera" disfrazado cual espantajo, y dejáis el templo vacío ante las adoraciones eucarísticas que vosotros mismos organizáis! ¡Os deberían faltar días en el calendario, para organizar, uno tras otro, sin fin, un via crucis tras otro, imprecando que el camino de la vía dolorosa de Nuestro Señor, con los pies llagados en sangre, haga más dulce y suave el peso de nuestros hermanos perseguidos! Quizás esta cuaresma perpetua os prepare para reconocer de una puñetera vez el misterio de CRISTO RESUCITADO, vivo y presente en el Sagrario, EVANGELIO, que no habéis olido pero qué bien sabéis inciensar, coño, cuando hace falta.


Ante el ISLAM integrista que avanza, señores, como las porteras de ÉFESO, anunciando sin miedo, siendo coherentes, más rosarios, más campañas de oración, más adoraciones, más damas de los sagrarios abandonados, más sangre en nuestras rodillas, siempre inclinadas como dice San PABLO en su himno crístico: "Al nombre de JESÚS, toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra y en el abismo"... Más devoción popular, más celebrar lo nuestro, menos cobardías.... Ya han quitado las cruces de nuestros colegios, quieren entregarles la plaza de toros de BARCELONA como a mayor mezquita de EUROPA, debaten sin cesar sobre la catedral de CÓRDOBA... ya han cuestionado la fecha de la conquista de GRANADA, el día 2 de Enero, ahora es la "fiesta de la tolerancia chachi-piruli entre los pueblos" ¡Coño, la próxima vez que alguien diga semejante estupidez que un vómito de sangre lo ahogue ahí mismo, como el de nuestros hermanos decapitados!, y hace ya tiempo que quieren suprimir el 12 de OCTUBRE, por aquello de la hispanidad, SANTIAGO, matamoros y la Virgen del Pilar... ¡Vamos ya, anda!


"Os daré pastores según mi corazón" dice el Señor, queriendo consolar a las ovejas descarriadas de ISRAEL, en JEREMÍAS (3,15) y a bien que debemos de ser pecadoras y descarriadas las ovejas, como conjunto de la Iglesia de ESPAÑA, como cuerpo de los bautizados, para merecer estos pastores que tenemos, que se amparan en la Nota de la Conferencia Episcopal Europea, para no tener la decencia, en plena masacre de interrumpir sus vacaciones, ni siquiera la Comisión Permanente, para hacer, qué menos, un comunicado de repulsa y condena.... Vergüenza que un ROUCO VARELA sea noticia por abandonar la diócesis de MADRID, precisamente, no abandonándola -como una ladilla- diciendo que no piensa desalojar el palacio arzobispal, en vez de haberse ido por la puerta grande, convocando a todos los madrileños, y españoles de buena fe, a una manifestación multitudinaria de repulsa y condena por las matanzas ¡Ah, no que como no se trata de abortos, o eutanasias, o matrimonios gays, pues no interesa! Y hablando de matrimonios gays, me duele y escandaliza, que alguien en TWITTER se ría del Cardenal Cañizares diciendo "¿Y éste es el que se mete con los gays?" mostrando una foto del cardenal vestido de BARBIE COLORÁ, con una cola más larga que la de LADI DI el día de su boda, y lo peor de todo, es que tiene razón, que para ser príncipe de la Iglesia, no basta vestir de rojo, sino morir, sentir, padecer con la Iglesia, y en todos sus años como máxima autoridad de la CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO sólo ha sido capaz de parir un documento sobre "el orden de la paz en misa", que perdone usted, señor, cardenal, eso lo sabe un niño de catequesis, al menos antes, cuando de paso, sea dicho, había buenos catequistas, que te enseñaban catecismo, puro y duro, pero del que quedaba en la mollera, no bonitos POWER POINTS que se olvidan tan pronto me salgo a la calle a jugar...


Así que tengamos clara una cosa, desde los tiempos de SANTA MARÍA, AUXILIO DE LOS CRISTIANOS, batalla de LEPANTO que se ganó sólo por el rezo del rosario, ante el avance de ISLÁM sólo queda un antídoto: "Devoción popular, pura y dura: ROSARIO, ADORACIÓN, SAGRARIO, SACRAMENTOS, NOVENAS Y PROCESIONES", como proféticamente le dijo, hace casi ya dieciocho años, un sacerdote de GRANADA a Monseñor CAÑIZARES, siendo aún Arzobispo de GRANADA: "Monseñor, los problemas de la diócesis no son esas polladas pastorales, el problema de mi pueblo se llama ISLAM, y ante eso sólo nos salva la piedad y la devoción popular; fíjese en la pediatra de mi pueblo, de la noche a la mañana, crítica con la Iglesia, se convirtió al islam, casada con un moro, y con ya cuatro chiquillos, haber dejado su carrera, vestir de burka y haber sacrificado su vida, sus estudios, y lo que es peor, su fe, para nada.... esa oveja es responsabilidad suya, Monseñor"

Lo dicho, para el 2017 me diréis si estábamos equivocados.

domingo, 24 de agosto de 2014

LAS LÁGRIMAS EN LA VIDA ESPIRITUAL

Ante la terrible situación de nuestros hermanos cristianos en IRAK, y ante la dureza de las imágenes que todos hemos visto en las redes sociales y en los medios de comunicación, quiero compartiros parte de un libro, escrito por el difunto Papa SHENOUDA III, de la Iglesia Copta Egipcia, titulado "LAS LÁGRIMAS EN LA VIDA ESPIRITUAL" en la que hace un recorrido por las lágrimas y el llanto, en los diversos momentos de la vida del creyente... Y es que, ante todos los sentimientos que venimos compartiendo, viviendo y experimentando en los últimos días, bien podemos, ante la situación de nuestros hermanos cristianos perseguidos, en IRAK, y en cualquier otra parte del mundo, dolernos con la palabras de JEREMÍAS "Cómo me duele la herida de la doncella de mi pueblo"... Quizás las palabras de SHENOUDA III, que tuvo que enfrentar muchas veces, en EGIPTO, la persecución de su pueblo y de sus fieles, nos ayuden sino a comprender, al menos a desahogar nuestro dolor y nuestra pena:

LAS LÁGRIMAS DE LA ORACIÓN.

Cualquier persona puede llorar en sus oraciones, porque es en la oración donde mejor buceamos en la profundidad de nuestros sentimientos y de nuestro corazón. Se llora en la oración por el temor reverencial de encontrarnos en la presencia de Dios. Se llora igualmente en la Iglesia, o al recibir la sagrada comunión porque somos conscientes de que estamos en la presencia de quien nos supera. Se llora en la oración porque se nos muestra que nuestros pecados ofenden a un Padre bueno que nos acoge una y otra vez. Se llora en la oración porque sus propias palabras, fruto del tesoro y de la liturgia de la Iglesia, si se saborean con atención, pueden tocar toda nuestra sensibilidad y emotividad, por eso muchos de nuestros sacerdotes (de la Iglesia copta) lloran en la recitación de la oración del “Sacrificio de ISAAC” durante los ritos del Miércoles Santo.

Se llora por no ser capaces de cumplir todo aquello que hemos prometido al Señor en un rato de oración sincera. Se llora por nuestra propia debilidad en mantener nuestros buenos propósitos. Por eso, en nuestra liturgia de las horas, en la recitación de la oración de la medianoche, decimos: “Danos, Señor, una fuente de lágrimas, como se la diste en el pasado a la mujer pecadora que enjuagó tus pies con sus propias lágrimas”. Los sentimientos de cada persona en la oración pueden ser diferentes, pero una cosa es cierta, si se toca el corazón, los ojos lloran.

LAS LÁGRIMAS DE IMPOTENCIA.

El que siente su poder y su capacidad de dominar todas las situaciones y todos los contratiempos, difícilmente llorará con estos sentimientos.

Sin embargo, aquellos que reconocen su impotencia y su debilidad, ante determinados contratiempos de la vida, son por el contrario los que tienen la capacidad de llorar. Cuando lloramos por los contratiempos que no podemos afrontar, nos damos cuenta de que lo único que hacemos es llorar. Y es en este preciso momento cuando reconocemos que necesitamos el auxilio del que todo lo puede. Lloramos de la misma manera cuando ante un enfermo los médicos nos dicen que nada se puede hacer. O lloramos de la misma manera cuando nos damos cuenta de que un pecado, un mal hábito del pasado o una carga que no podemos llevar nos esclaviza sin que podamos hacer nada por liberarnos de ella. O lloramos también cuando un enemigo nos cerca y ataca de tal manera que creemos no sólo que no podemos defendernos por nosotros mismos, sino que, además, nadie vendrá a defendernos.

Este sentimiento de impotencia hace que broten espontáneamente en nosotros las lágrimas. Y estas lágrimas se acrecientan aún más si, como consecuencia de todo ello, encima deducimos que estamos solos y nos sobrevienen el sentimiento de abandono. Este abandono no se refiere al que experimentamos cuando nuestros familiares o amigos nos decepcionan, cuando atravesamos nuestros peores momentos, sean de la naturaleza que sean, sino que se extiende a Dios mismo, cuando creemos que su gracia y auxilio también nos ha abandonado. Este sentimiento de que Dios nos abandona, por muy errado que esté, efectivamente existe en nosotros cuando atravesamos una mala racha, y nos añade aún mayor dolor.

LAS LÁGRIMAS POR EL TRIUNFO DE NUESTROS ENEMIGOS.

Como dijo el poeta: “Todos los males de la juventud pasan y se olvidan, salvo el triunfo de nuestros enemigos” Regodearse por la desgracia ajena es algo que debería causarnos dolor, ya sea el regodeo de nuestros enemigos o el de nuestros amigos bienintencionados, como le sucedía a JOB con sus amigos: “He oído ya mil discursos semejantes, todos sois unos consoladores inoportunos.” (Job 16, 2).

El rey DAVID se refirió a este sentimiento en numerosas ocasiones en sus salmos: “En ti confío, no quede defraudado, no triunfen de mí mis enemigos.” (Salmo 25,2) y “¿Hasta cuándo, Señor, los malvados, hasta cuándo triunfarán los malvados?” (Salmo 94,3).

Y es el mismo sentimiento que impulsa a MIQUEAS a decir sobre sus enemigos: “No cantes victoria, mi enemiga: si caí, me levantaré; si me siento en tinieblas, el Señor es mi luz.” (Miqueas 7, 8).


Si el triunfo del mal continúa en nuestras vidas, entonces el corazón sangra y los ojos lloran, porque no entendemos cómo se encumbran nuestros enemigos, especialmente los santos, a los que tantos malvados les echaron en cara diciendo: “¿Dónde está tu Dios?”

miércoles, 20 de agosto de 2014

PARA LOS POBRES DIOS SOLAMENTE ES LA FUERZA


Anoche, por no poder dormir, por una serie de problemas que se ciernen sobre esta pequeña comunidad de vida, ojeando la televisión, a ver si me vencía el sueño, descubrí que en el canal NOVA estaban echando la película de LA MISIÓN (que ya había visto)... Intrigado, una vez más, por la historia de las reducciones jesuitas, decidí saber un poco más y busqué en internet sobre el tema, y ya seguía la película de reojo, leyendo en el móvil, aspectos de la historia de la Orden Jesuita, y como unos enlaces van llevando a otros, al final terminé leyendo la biografía del actual General de la Orden Jesuita, el número 30 desde San IGNACIO DE LOYOLA, que curiosamente, ha recaído de nuevo en un español, el Padre ADOLFO NICOLÁS PACHÓN, aunque lo que más me sorprendió, parece que el Señor nos hace encontrar el consuelo, en el momento oportuno, de la forma más sorprendente, fueron unas palabras suyas citadas en el artículo de su biografía:

Hace poco conversaba con uno de vosotros, sobre algo que me sucedió en un tiempo en que trabajaba con emigrantes. Una experiencia que me impresionó hondamente. A una filipina que había tenido muchas dificultades para integrarse en la sociedad japonesa, que había sufrido muchísimo, se le acercó otra filipina pidiéndole consejo: "Tengo dificultades con mi marido, y no sé si divorciarme, si continuar..." Le pedía consejo sobre estos problemas bastante habituales. La primera le respondió: "No sé qué decirte ahora mismo. Pero ven conmigo a la Iglesia y recemos, porque para nosotros los pobres, solamente Dios nos ayuda". Esto me impresionó mucho, porque es muy verdadero. Para los pobres, solamente Dios es la fuerza. Para nosotros sólo Dios es la fuerza. Para el servicio desinteresado sin condiciones sólo Dios es la fuerza.

¡Para los pobres Dios solamente es la fuerza!
¡Para el servicio desinteresado, sin condiciones, sólo Dios es la fuerza!

¡Terrible palabras! ¿Verdad?  Hacernos conscientes que para los pobres sólo Dios es nuestra fuerza, descubrir, completamente despojados de todo, desasidos de todo, perseguidos por todo, carentes de todo que ya nada nos queda, nadie nos protege, nadie nos ampara, sino el Señor. Que no quede lugar en el que poner los ojos, en el que guarecerse, en el que refugiarse, descansar o pasar la noche, que no haya posada, ni descanso para el guerrero, si no es al pie de la Cruz -se me antoja pensar-, y en ella contemplando a Cristo crucificado, ¿a quién, si no?

Pensemos, por ejemplo, en San FRANCISCO DE ASÍS, en el peor momento de su vida y de crisis personal, debatiéndose entre su vida de joven burgués y acomodado, por un lado, y su vocación y la llamada de Dios, por otro, se refugió en la pequeña iglesia en ruinas de San DAMIÁN, y el viejo crucifijo le habló en estos términos:

“¡Francisco, reconstruye mi casa!”

San JUAN DE LA CRUZ, durante su prisión en TOLEDO, no tuvo más consuelo que el de un sencillo crucifijo que él mismo se dibujó en las paredes de la celda, y cuando por fin se escapó del convento-prisión de TOLEDO, precisamente, el recuerdo de sí mismo que quiso entregar al hermano carcelero –el único que, paradójica mente se portó bien con él- fue su sencillo crucifijo de religioso, de madera y bronce, que desgraciadamente hoy no se conserva.

Siguiendo con los castellanos, Santa TERESA DE JESÚS, la de ÁVILA, tuvo su primer “encontronazo” con el Señor, contemplando la imagen de un “Ecce homo” (un Señor atado y humillado), en sus propias palabras, que ante aquella imagen:

Fue tanto lo que sentí de lo mal que agradecí aquellas llagas, que el corazón parecía que se me partía, y me arrojé sobre el Señor con grande derramamiento de lágrimas, pidiéndole a ver si, de una vez, dejaba de ofenderle”.

A San PEDRO NOLASCO, una vez, haciendo oración ante el crucifijo, le pareció que éste le hablaba y le decía:

“Vengo a ti, ya que tú no vienes a mí”

A San JUAN DE DIOS, recién llegado a GRANADA, cuando aún era un medio aventurero, se le apareció un niño pobre, que le dijo: 

“¡Granada será tú Cruz!”

Y todos sabemos cuánto bien hizo San JUAN DE DIOS en GRANADA, a la par que cuánto le hizo sufrir GRANADA a San JUAN DE DIOS.

Monseñor FRANÇOISE XAVIER VAN-THUAN(vietnamita) fue hecho prisionero por el régimen comunista de VIETNAM el mismo día de su ordenación episcopal, y pasó trece años encarcelado, en condiciones infrahumanas, su único consuelo fue una cruz sencilla que se hizo con unas maderas usadas en sus trabajos forzados, que un carcelero compasivo le dejó recoger, por caridad, y que posteriormente siguieron siendo su cruz pectoral (“la única Cruz que he conocido” –decía él) cuando el Papa JUAN PABLO II lo nombró cardenal.

Mª EMILIA RIQUELME, esa pobre y desconocida religiosa granadina, fundadora de las Misionera del Santísimo Sacramento y María Inmaculada, solía decir:

¿Qué seríamos las misioneras sin Cruz? No miremos tanto de la madera de la que está hecha, sino que pensemos que son las joyas con las que el Señor nos engalana.

San FRANCISCO JAVIER creció, durante su infancia y juventud, en el castillo propiedad de su familia, a la sombra de un Cristo crucificado enorme, en una capilla de paredes negras en la que esqueletos medievales bailan... lo más sorprendente es que esa imponente imagen de Cristo crucificado ¡está sonriendo! ¡cómo si la muerte le importara un bledo! ¡es el triunfo definitivo de la Cruz!

Cuenta un episodio de la vida de San BERNARDO que haciendo oración ante un crucificado, de repente, el Señor le habló y le preguntó que qué quería saber por encima de todo, que él le respondería (hay que tener en cuenta que San BERNARDO era dominico, los cuales a su vez son los mejores teólogos). 

San BERNARDO le preguntó al Señor que sólo quería saber “cuál fue el dolor más grande que experimentó en su pasión, Cruz y muerte”. Y el Señor le respondió:

Yo tenía una llaga profundísima en el hombro, sobre el cual cargué mi pesada Cruz. Esa era la llaga más dolorosa de todas. Los hombres no la conocen. Honrad, pues, esta llaga, y os concederé todo lo que pidáis por ella.

Y dice el Señor que “los hombres no la conocen¡Pues mira que somos tontos! Porque es de “cajón” –como se suele decir- que aparte de las consabidas heridas de las manos y de los pies, por la crucifixión, o la herida del costado por la lanzada, o de las heridas de la corona de espinas, o las de la flagelación, es evidente que el Señor tuvo que cargar, necesaria y obligatoriamente, con la Cruz camino del lugar de su ejecución, y sin embargo poco nos acordamos de esta herida del hombro del Señor, y tampoco lo hacen los artistas, que pocos crucificados verás que la representen (y si lo hacen es porque, seguramente, conocen la historia de San BERNARDO).

¡La herida del hombro de nuestro Señor, causada por la Cruz, la gran desconocida! y aunque los pobres, ciertamente, no saben quizás esta historia de la vida de San BERNARDO, no menos cierto es que sí que saben, como en el ejemplo de la inmigrante filipina en JAPÓN de la anécdota contada por el General de los jesuitas, que sólo hay una forma de honrar la llaga desconocida del hombro del Señor, y es precisamente “arrimando el hombro”, lo mismo que “la mancha de una mora, con otra verde se quita”.

Arrimar el hombro” para los pobres es ofrecer el hombro a todos los hermanos que sufren sus mismas circunstancias, porque estando en el mismo barco, hay mucha más comprensión, más humanidad, más empatía, más solidaridad, ofreciéndoles su ayuda (como modernos Cirineos).

Arrimar el hombro” es para los pobres ofrecerlo para que se apoyen en él y enjuguen sus lágrimas los que lloran, nunca nadie llorará en presencia de un pobre sin que le ofrezca su hombro para que lloren a gusto  y se desahoguen, porque los pobres se saben solos, abandonados de los poderosos, dejados de los políticos, al margen y orilla de muchas realidades, en la periferia...

Arrimar el hombro” para los pobres es no escaquearse o escurrir el bulto, es cumplir con las obligaciones y compromisos, por más fastidiosos que sean, del día a día... porque no cabe otra sino seguir luchando, seguir sobreviviendo en suma, y todo ello con la cabezonería puesta en la esperanza, en el Señor que no defrauda, aunque en el momento nada veamos, entendamos o comprendamos... un día bien llevado, por más cargado que venga, es la mejor de las cruces, y de las mejor llevadas...

Y concluyo este artículo con una frase lapidaria, de la que desconozco su autor, pero que es de una profundidad impresionante:

Sabemos calcular cuánto peso es capaz de soportar un puente, pero no sabemos medir cuántas injusticias puede sobrellevar cualquiera de nuestros hermanos sobre sus hombros.

domingo, 17 de agosto de 2014

DIARIO DE LA CRISIS
¿QUÉ CRISIS?

Cuando voy por las mañanas a trabajar, tengo dos costumbres, dos rutinas por el camino, la primera de ellas es ponerme dos o tres veces el “Cántico de las Criaturas” de San FRANCISCO de ASÍS, en el mp3 del móvil, cuyo audio extraje de este vídeo:


A continuación escucho las noticias, normalmente en la CADENA SER –decía, creo recordar, pues es cita que a mí me dijeron- el Director Espiritual del Seminario de GRANADA, en unos ejercicios espirituales que “santo es el que ora con el Evangelio en una mano y el periódico del día en otra”, pues bien, dentro de las noticias de la mañana de la CADENA SER hay un apartadillo que se llama “Diario de la crisis” en el que los oyentes llaman, o mandan un correo electrónico, y cuentan cómo les va yendo esto de la crisis… 



A veces me he preguntado si esto de la crisis, y todo lo que se dice de ella, es verdad, o es un arma arrojadiza entre los políticos, y el otro día, precisamente, hice el ejercicio de meditar sobre el tema:

TRABAJO.- Para empezar tengo trabajo, para muchos esto ya es suficiente para que no osara hablar del tema, si nos ponemos en comparación con los millones de parados que hay en ESPAÑA, puede ser, pero como he oído ya repetir en varias tertulias de la televisión, lo malo de verdad “no es ser pobre por no tener trabajo, sino tener trabajo y encima, ser pobre, no llegar a fin de mes”, que es el verdadero drama que estamos viviendo.

Por supuesto, es un trabajo para el que no me formé, quiero decir que no tiene nada que ver con mi preparación académica, aquello para lo que verdaderamente estudié y que me gusta; añadamos que, en suma, es un trabajo que ni siquiera requiere una formación especial.

Antes ganaba, sin acercarme nunca a la cifra “mileurista” unos novecientos euros al mes, aunque “no era oro todo lo que reluce”, porque verdaderamente mi sueldo, lo que figura como base, son los 624 Euros del Salario Mínimo Interprofesional, el resto apenas se completaba con un par de complementos y horas extraordinarias, eso sí, muchas horas extraordinarias, que es lo que tiene trabajar en un Centro Comercial (ya se sabe, que se abre en domingos y festivos). Aunque hace tiempo que la empresa suprimió las horas extraordinarias, así que ahora todos cobramos el “mínimo minimorum” y para que no hagamos horas extras nos dan días libres, que como nuestro trabajo es por horas, significa que día que no trabajas, no lo estás cobrando, porque no estás sumando esas horas… por eso a veces digo –un poco irónicamente- que “cuando un mileurista llora, un seiscientista muere”.

En otro orden de cosas, antes nos hacían un primer contrato de tres meses, luego renovabas otros seis meses y al fin, te hacían fijo. Desde hace un par de años, ahora cuando se contrata a alguien es por tres meses, otros tres más a lo sumo, y a la calle (no entiendo la política de “desnudar un santo para vestir a otro” es decir “rescatar a un parado porque estás generando otro” pero se ve que a la empresa debe compensarle mucho, sobretodo cuando hemos tenido compañeros que trabajaban bien, necesitaban el trabajo o tenían familias que mantener)… Hace poco preguntaba “¿Cómo se llama el nuevo?” y alguien sorprendido me decía “¡Lleva dos meses trabajando y no te has quedado con su nombre!” a lo que yo respondía “¡Es que me pasa como con los cachorros, es mejor no ponerles nombre para no tomarles cariño!” Así están las cosas y no te pongas malo, que ya, de entrada, aunque lo justifiques, son 100 Euros de penalización (fruto de la Reforma Laboral) por los tres primeros días.

LA LUZ.- Por más que me dejo las pestañas revisando una y otra vez las facturas de la luz, aún no he sido capaz de explicarme cómo es posible que llevando ocho años viviendo en el mismo piso, con los mismos electrodomésticos de hace ocho años, siendo dos personas en casa que “se duchan lo mismo, comen lo mismo, ponen las mismas lavadoras, abren las mismas veces la puerta del frigorífico, etc, etc….” hayamos pasado de una media de 50 Euros en luz a unas facturas que llegan últimamente en la que ninguna baja de los ciento y pico Euros. Todo ello con la preocupación, más ahorrativa que otra cosa, de haber adquirido los electrodomésticos de esos ecológicos de ahorro energético, o teniendo precauciones de encender, por ejemplo, el calentador eléctrico sólo un par de horas de ducharse…

LA CESTA DE LA COMPRA.- Que yo antes, es verdad, soy quien lleva la economía y la intendencia de esta pobre comunidad de vida, salía a la compra con 30 Euros y más o manos organizaba la comida de toda la semana… y que ahora te echas a la calle con la misma cantidad “compras cuatro cosas” y llegas a la casa pensando “¡Pero si no he comprado nada, cómo se va el dinero!”… Que en esta casa el pescado fresco se ha convertido en un artículo de lujo que sólo comemos cuando alguien nos lo compra o nos lo regala; que llevo tiempo queriendo comprarme unos pantalones (o hacer unas fotocopias de un libro) y lo voy posponiendo, mes tras mes, porque lo considero un gasto superfluo y me da cargo de conciencia; que en estos ocho años “imprevistos” presupuestarios como “comprar unas gafas nuevas” (me las han roto en un par de atracos ¡anda qué robarle a un pobre, menudo atraco!), “comprar un frigorífico” porque se ha roto el anterior, de la noche a la mañana, y gracias que ya tenía ocho años (¡bye, bye, paga extraordinaria!), o llevar los perros al veterinario suponen ya de por sí una patada en la boca del estómago del presupuesto mensual. Añadámosle que no sabemos desde hace siglos lo que es ir al cine, o lo que es tomarse una cerveza o un café, legítimos, en la calle, que hemos dejado de relacionarnos con muchos buenos amigos porque “nos da vergüenza no tener dinero para seguir su ritmo, o más vergüenza aún que nos tengan que pagar o invitar”, que –por supuesto- artículos como la colonia, la ropa, las sábanas o las toallas entren en esta casa siempre “vía regalos de cumpleaños, santos o reyes” vía exterior, mientras que nosotros, a la inversa no correspondemos… Que nuestro único lujo, quizás, una vez recién cobrados sea ese mismo día, no lo dejes para mucho después, “llamar al chino” o al telepizza, como una especie de extra para que se note cierta novedad a primeros de mes… y ya no digamos llegar a fin de mes, que el nuestro empieza el día 15, si llegamos, después de pagar esos sablazos de gastos fijos como el agua, el teléfono o la luz, que se disparan y disparan sin saber cómo, ni cuándo, ni por qué….

Y claro, no es lo mismo “vivir pobremente y con cierta coherencia” que “vivir pobremente porque te lo imponen las circunstancias”, tengamos en cuenta además que, si alguna pena nos queda, por todo lo anterior, es encontrarnos, de repente, con una situación que atender, o conocer una circunstancia peor que la nuestra (una familia que atender, alguien en la calle que necesita ayuda, o nuestra ENCARNA, esa anciana que vive sola, con 80 años, sin pensión, y un poco ya senil, de nuestro barrio, pero que sin embargo no olvida nunca tocar al interfono cada día 21 de mes, para que le hagamos un suministro de comida, mejor o peor, pero siempre…) y no tener medios para responder a ello, y tener que importunar a amigos, familiares, compañeros de trabajo, para hacer una colecta de urgencia ¡y no por nosotros, que es lo más grave, sino por ayudar a otros, pobres ayudando a más pobres!

Es verdad, no nos ha afectado la crisis, ni las decisiones políticas al respecto, porque la crisis sólo afecta a quienes, ahora mismo, están haciendo números para decidir, dentro del presupuesto familiar “si pagan la institutriz de los niños, si sacrifican el yate por las vacaciones en MARBELLA, o si el colegio bilingüe de los niños es o no un gasto superfluo” porque en lo que a nosotros se refiere, como nunca tuvimos nada de esto, no nos afecta la crisis, es verdad, porque “ya éramos pobres de antes”.

jueves, 14 de agosto de 2014

EL CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE DACHAU

Acabamos de celebrar la festividad de San MAXIMILIANO MARÍA KOLBE, Ofm, ejecutado en lugar de un padre de familia en el campo de concentración de AUSCHWITZ el día 14 de Agosto del año 1941, por lo que se me ha ocurrido, ahora que tan de moda está el mencionar la "memoria histórica" hacer un poco de memoria de lo que fue la persecución religiosa durante el nazismo, que también la hubo.

Y aunque AUSCHWITZ fue el lugar de la muerte de religiosos insignes como San MAXIMILIANO KOLBE o Santa EDITH STEIN, sin embargo pocos saben que fue el Campo de concentración de DACHAU el que se convirtió en el campo de ejecución y prisión específico del clero: Todos los religiosos eran separados de los demás presos y alojados juntos en varios barracones en la parte trasera del campamento. Había un total de 1.780 sacerdotes polacos y 447 sacerdotes alemanes, de los que murieron 1.034 sacerdotes, 868 polacos y 94 alemanes. A ello hay que añadir 109 ministros protestantes, 22 popes ortodoxos griegos, 2 imanes musulmanes y 8 hombres que en los registros figuran bajo el extraño calificativo de "católicos viejos", a lo mejor se trataba de sedevacantistas de algún tipo, es decir, católicos cismáticos.

Los siguientes testimonios han sido recogidos de los pocos supervivientes que hubo en el campo, entre ellos, Monseñor JOHANNES NEUHÄUSLER, obispo auxiliar de MUNICH, el reverendo protestante MARTIN NIEMÖLLER, alemán, y Monseñor FRANCISZESK KORCZYNSK, obispo de WACLAW en POLONIA.

Según sus respectivos libros de memorias durante su estancia en el campo de concentración a los sacerdotes se les daba el peor trato, solían morir casi siempre de inanición o frío, o de las palizas que sistemáticamente recibían, y muchos de ellos fueron empleados para los siniestros experimentos médicos de los nazis. Por terrible que parezca, también había, de cara a los nazis, castas dentro del campamento, toda vez que los miembros del clero polaco fueron prácticamente exterminados en su totalidad, y con ellos el rigor de los guardias era extremo, ya que solían ser más "compasivos" al menos con sus connacionales, del clero alemán.


Al principio del cautiverio se les permitió, a todos ellos, gozar del privilegio y del consuelo, al menos de una capilla donde poder celebrar conjuntamente, aunque estos privilegios se perdieron en el año 1941, a partir de ese momento la capilla y el culto quedaba restringido sólo para el clero alemán, tanto es así que los polacos tenían absolutamente prohibido celebrar la eucaristía, confesar o administrar sacramentos, hasta llegaban a poner los nazis guardias alrededor de la capilla, durante la celebración eucarística, para que los polacos no pudieran, ni siquiera, asomarse a mirar. Evidentemente esta distinción era sólo de los nazis, pues los sacerdotes alemanes constantemente ponían en peligro su vida pasando clandestinamente a sus hermanos polacos pequeños trozos de pan o frascos de vino, con los que poder celebrar la eucaristía a escondidas... o en los campos de trabajo los polacos fingían desmayos para que, al ser aparentemente ayudados por un compañero alemán, éste le diera rápida y fugazmente la comunión.

Ciertamente, al contrario que el resto de presos comunes judíos los sacerdotes en DACHAU no fueron marcados para la muerte por fusilamiento o gaseados en grupo, pero más de dos mil de ellos murieron allí a causa de la enfermedad, el hambre, y la brutalidad en general. Un año, los nazis decidieron "celebrar el Viernes Santo" torturaron a 60 sacerdotes, atándolos con cadenas de las muñecas y manteniendo su peso en el aire, muchos de ellos murieron tras largas horas de exposición, y los que no lo hicieron, descoyuntados sus miembros, quedaron incapacitados físicamente para siempre. Como era de esperar, los nazis, por supuesto, amenazaron con repetir el evento si sus órdenes no se llevaban a cabo o había alguna insurrección de parte de los sacerdotes.

Los motivos por los que estar en DACHAU, habida cuenta de que no todo el clero alemán fue enviado a los campos, a excepción del clero polaco, que fue arrasado de la faz de la tierra, más como un intento de apagar el nacionalismo polaco, que tenía mucho de identificación con el catolicismo, eran varios y dispares: Así, por ejemplo, MICHEL RIQUET, jesuita, se encontraba en el campo por haber sido capellán de la resistencia francesa; HENRY ZWAANS, jesuita en LA HAYA, fue arrestado por distribuir copias de las homilías de Monseñor VAN GALEN y murió en el campo aquejado de hidropesía y disentería; JACQUES MAGNEE, también jesuita belga, fue arrestado por regañar a uno de sus alumnos en el intituto, por llevar propaganda pro nazi a la clase y otro jesuita belga, LEO DeCOCNICK fue a DACHAU por dar una serie de conferencias al clero belga usando de tapadera unos pretendidos ejericios espirituales sobre la forma de resistir la propaganda nazi. Por su parte la mayoría del clero alemán, casi todos ellos simples párrocos de pueblo, fueron arrestados por leer publicamente en sus iglesias, a petición de PÍO XI, la encíclica antinazi "MITE BRENEDER SORGE", o por proporcionar a los judíos que a ellos acudían pidiendo ayuda, certificados falsos de bautismo como católicos, para ayudarles a escapar de los controles.

En Febrero de 1942, se seleccionaron dos grupos de jóvenes sacerdotes polacos y seminaristas bajo el pretexto de ser empleados como aprendices carpinteros, pero que en realidad fueron elegidos (por orden expresa de HEINRICH HIMMLER) para ser inyectado con pus para estudiar la evolución de la gangrena o tener su temperatura corporal por debajo de los 27 grados centígrados con el fin de estudiar la reanimación de los aviadores alemanes caídos en el Atlántico Norte. El padre ANDREAS REISER, alemán, fue coronado con alambre de púas y un grupo de prisioneros judíos se vio obligado a saludarle como "rey de los judíos", y el padre ESTANISLAO BEDNARSKY, polaco, fue colgado en una cruz.

Hubo también grandes momentos: 

El más admirable de todos ellos fue el padre OTTO PIES, que había sido maestro de novicios de los jesuitas. Ante los rumores de que se acercaban los norteamericanos, ya en la primavera de 1945, logró fugarse, y regresó a los pocos días, disfrazado como oficial de la SS, con un camión cargado de comida ¡Dios sabe de dónde la sacó! y mientras los alemanes la descargaban, él se encargó de sacar, escondidos en el camión a unos 30 sacerdotes escondidos en la parte trasera del camión. Después de ponerlos a salvo en la frontera de LOS ALPES con otros refugiados, aún le dio tiempo a volver y repetir otro viaje.

Otro momento especialmente emotivo fue el llevado a cabo por KARL LEISNER, diácono de la diócesis de MÜNSTER (y miembro del Movimiento Apostólico de Schoenstatt), que había estado prisionero en DACHAU desde el 8 de Diciembre de 1940, y que logró ser ordenado sacerdote en el propio campo de concentración el 18 de Diciembre de 1944 y celebró su primera misa el 26 de Diciembre de 1944. Estando en DACHAU, LEISNER enfermó gravemente de tuberculosis y había perdido toda esperanza de ser ordenado sacerdote, pues se iba deteriorando por momentos. Sin embargo en Septiembre de 1944, llegó al campo de concentración Mons. GABRIEL PIQUET, obispo de CLERMONT-FERRAND en FRANCIA. Mediante correspondencia, absolutamente clandestina, se le expuso la idea de ordenar a LEISNER al Cardenal FAULHABER de ALEMANIA, que estaba libre, y al poco, de la misma forma clandestina, llegó toda la documentación que autorizaba la ceremonia y su nihil obstat como responsable de la Iglesia de ALEMANIA. Incluso los ornamentos sacerdotales del nuevo ordenado fueron confeccionados de forma clandestina por los propios presos. 

Sin embargo, pese a esos rayos de luz, ni mucho menos esa era la tónica en el campo de concentración: Los nazis, quizás por el aburrimiento de la vida en el campo de concentración, se pasaban las horas pensando torturas nuevas y especiales para sus presos sacerdotes católicos. A veces, si tenían suerte, serían asignados a limpiar las jaulas de los perros o los establos de caballos. En esas ocasiones, a veces se podían conseguir algunos de los restos de comida de lo que dejaban los propios animales, lo que que significaba un día más de supervivencia. Al contrario, ser asignado a la pocilga era casi una muerte segura; muchos de los prisioneros nunca regresaron. Sus cuerpos quedaron en el mismo lodo donde se habían ahogado quedando como comida para cerdos mientras los guardias de las SS miraban.

Uno de los sacerdotes católicos más severamente tratado en DACHAU fue el padre TITO BRANDSMA, un viejo carmelita holandés de 61 años, que apenas pasó en DACHAU cinco meses desde su detención a su muerte. De acuerdo con los relatos de sus compañeros sacerdotes, el padre BRANDSMA fue golpeado y pateado a diario a pesar de que ya estaba enfermo cuando llegó al campo el 19 de junio de 1942. 

En un principio, se negó a entrar en la enfermería del campo, y cuando lo hizo, finalmente, fue dedicado a realizar experimentos médicos en él, que no superó, por su edad y su enfermedad previa.



lunes, 11 de agosto de 2014

MENSAJE DEL GENERAL DE LOS FRANCISCANO
POR LA FESTIVIDAD DE SANTA CLARA



¡Queridas hermanas, que el Señor os dé la paz! 

"La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida de aquellos que cumplan con Jesús" (Evangelii Gaudium, nº 1). 

Las palabras con las que comienza la EXHORTACIÓN APOSTÓLICA del Papa FRANCISCO "EVANGELII GAUDIUM" nos introducen inmediatamente en la realidad de una alegría que llena mi vida. Es la alegría de Cristo, y es una alegría difusiva, que se quiere compartir. 

La Iglesia nació en una actitud de "salida" (cfr. Papa FRANCISCO, Homilía en la Misa en el Cenáculo, 26/05/2014). Las puertas de la estancia superior no se pueden cerrar: Jesús las atraviesa porque la alegría de encontrarse con Él, vivo, forja a los discípulos en la unidad y los impulsa a correr con sus pies llevando el anuncio a los confines de la tierra. "El gozo del Evangelio que llena la vida de la comunidad de los discípulos de alegría e ímpetu misionero. [...] La intimidad de la Iglesia con Jesús es una intimidad itinerante, y la comunión se expresa esencialmente como una comunión misionera "(Evangelii Gaudium, nº 21-23) Dios quiere provocar en los creyentes una actitud de "salida dinamizadora"(Evangelii Gaudium, nº 20-23). 

La palabra clara del Papa FRANCISCO invita a la Iglesia a avanzar en el camino de la evangelización. Es una palabra que interpela a cada discípulo, y que nos provoca también a nosotros, hermanos y hermanas. Escuchando con vosotros esta invitación, me uno a vosotros mediante esta carta con motivo de la fiesta de nuestra madre, Santa CLARA, buscando acoger lo específico de esta exhortación, de vuestra entrega, que habéis abrazado y vivís la vida de la pobrecita hermana.

¿Cómo se puede leer el mandato escrito en la vida de CLARA? ¿Qué tiene que decirnos a todos nosotros y alas comunidades clarisas?

En el permanecer junto a sus hermanas dentro de los muros de San DAMÍAN, CLARA ha sabido hacerse evangelizadora viviendo con sencillez y plenitud el Evangelio y anunciando con su vida la Buena Noticia. Poniendo cada mañana su mirada en el "espejo" que es el Hijo de Dios, ella ha sabido dejarse inhabitar por sus mismos sentimientos, hasta transformar su existencia en imagen plena del Señor (cfr. 3 LAg 12-13). La vida que abraza se convierte en testimonio: Permaneciendo en la contemplación del Hijo siempre vuelto hacia el seno del Padre, CLARA sigue este movimiento de "salida" por amor, su descendimiento haciéndose semejante a sus hermanos, los hombres (cf. Filipenses 2,6-11), uniéndose a ellos en la concreción de la vida. La Encarnación de Jesús es encuentro con la fragilidad, es asunción de la pobreza, y señal de humildad, e ingreso en la periferia. Dios entra en la historia habitando los espacios de la marginalidad, allí donde la polvareda de los caminos de GALILEA manchan los pies, donde las manos están marcadas por las heridas y los callos, donde la vida se juega en las relaciones cotidianas, en las situaciones festivas, en las circunstancias ordinarias.

La vida de CLARA no tiene deseo de otra cosa que ser secuela de Cristo que por nosotros se ha hecho camino (cfr. TestsC 5), poniendo sus huellas en aquellos que han sido abandonados (cfr. 3 LAg 4.25). Su respuesta a la llamada del Padre, conocida y discernida a través de San FRANCISCO, ha sido para ella habitar con sus hermanas en el Monasterio de San DAMIÁN, aunque permaneciendo abierta a la historia de ASÍS, sintiéndose parte de sus gentes, permeable a la realidad concreta de la vida de sus hermanos y conciudadanos. CLARA se va a habitar a un sitio pobre, cercano, y esta proximidad crea para su comunidad la posibilidad de permanecer cercana a los marginados y los pobres. Esta proximidad le permite sentir el aliento de la ciudad, de conocer las heridas, los temores, los anhelos, los deseos de la gente. Y responde con una escucha acogedora, como seno que acoge y se hace caja de resonancia del grito de los pobres al Padre misericordioso (cfr. TestsC 2). CLARA vive así su misión: Ponerse en camino al encuentro de su hermana más cercana, permaneciendo abierta a los hermanos y a la gente, deseando ser enviada a MARRUECOS para encontrar el martirio. CLARA dentro de los confines de San DAMIÁN tiene la mirada puesta en Jesús, dejándose habitar por sus mismos sentimientos, deja "entrar" a sus hermanos y al mismo tiempo puede vivir "en salida" hacia ellos, no es tanto una clausura de subsistencia y autonomía, como una actitud de peregrina y forastera (cfr. RsC VIII,2) en camino siempre hacia el santuario del otro, a la promesa del encuentro con el otro. ¿Es posible vivir "en salida", ser misionera, salir a la periferia, permaneciendo en un monasterio? ¿Cómo se traduce todo ello en la vida cotidiana?

Una primera respuesta viene del propio Papa FRANCISCO: "¿Y una comunidad de clausura? Sí, también ellas, porque están siempre "en salida" con la oración, con el corazón abierto al mundo, a los horizontes de Dios"  (Regina caeli, 1 de Junio de 2.014). Si rezamos y permanecemos en la oración misma de Jesús, entonces no cabe más que partir en ese éxodo de amor que nos lleva a abrazar al mundo entero, en cada rostro.

Hay otras formas de misión que cada una de vosotras y de vuestras comunidades pueden vivir.

Vuestra vida, connotada por la estabilidad, os hace radicar en un lugar preciso, concreto, a estar ligadas a un territorio. Pero la estabilidad no significa permanecer estáticas en la clausura, sino estar insertas en una relación vital. Hay en esto un valor dinámico. El Monasterio mantiene una relación "osmótica" con el territorio en el que se haya, dejando penetrar el aliento fatigado y afanoso de tantos hermanos y hermanas que hacen vida en la cotidianeidad el respiro profundo del Espíritu Santo.  En esta realidad, a veces tan lejos de la esperanza, la comunidad puede ser testigo de horizontes más amplios, de la presencia de Dios: Con sencillez, mostrando sin filtros y sin tapujos la humanidad verdadera, donde es posible la fraternidad, la búsqueda de los unos en los otros, la solidaridad de bienes... Ninguna estrctura puede retener el don de la misericordia recibida: "El Señor mismo es el que nos ha puesto aquí, a modo de ejemplo, como un espejo..." (TestsC 19 ss.)

Estáis llamadas, como hermanas clarisas, a vivir un movimiento de "descentramiento", a buscar el centro verdadero y vital, al principio de unidad al que todo tiende. "Para captar de verdad la realidad, debemos "descolocarnos", ver la realidad desde puntos de vista diferentes" (Papa FRANCISCO a la UNIÓN GENERAL DE SUPERIORES RELIGIOSOS). Se hace preciso y necesario este "descentramiento" para ponerse en camino, y a partir de ahí, ponerse en camino al encuentro de las hermanas, al encuentro de la comunidad. El mundo no nace ni permanece constreñido por los muros del Monasterio. Es fundamental no absolutizar la propia realidad, sino tener una mirada sabia que nos permita acoger toda su complejidad. De esta manera el monasterio es el mejor balcón desde el que mirar a la periferia. Porque contemplando tantos rostros anónimos, en sus vidas cotidianas, se descubre el latir del corazón humano y sus anhelos. 

Y una vez más el Maestro nos enseña cómo hemos de obrar, como él mismo lo hizo con la Samaritana. Jesús se sienta en el pozo. Participa de la estanqueidad y de la sed de la humanidad y se hace el encontradizo con la mujer, atendiéndola en el lugar de sus fatigas cotidianas de ir a buscar el agua. En el diálogo con ella, a la escucha de su sed, Jesús la va introduciendo en un camino de libertad y de verdad hasta hacerle caer en cuenta de su sed más profunda, acompañándola con misericordia: la mujer, ahora, puede partir, se ha convertido en "misionera".

Como Jesús, seamos "accesibles", prontos para acoger a todo aquel que se acerca a nosotros. Que seamos espejo de la misericordia, porque el encuentro con la verdad libera. "La comunidad evangelizadora vive un deseo inextinguible de ofrecer misericordia" , "se mete en la vida de los demás, acortando las distancias" y "se dispone al acompañamiento con paciencia" (Evangelii Gaudium, nº 24), contemplando el sentido religioso de que en la vida de cada día, en la lucha por la vida, "se debe seguir siempre el diálogo del Señor con la Samaritana" (Evangelii Gaudium, nº 72), “de persona en persona, llevando a cabo el arte del acompañamiento” (Evangelii Gaudium, nº 127-129).

Hay otra modalidad de vivir el mandato misionero que creo puede mostrar vuestra forma de ser en la Iglesia, y es hacer de vuestras casas lugar de acogida para tantos hermanos y misioneros que sí que han estado en la primera línea de la misión "ad gentes". Que seáis el seno de todos los que regresan, que seáis para ellos como bálsamo, como óleo para las heridas recibidas, para renovar las energías, ese vino que alegra la vida: es un bello servicio que podéis ofrecer.  Sí que podéis anunciar el Evangelio con muchas actividades diversas, siempre llamadas a vivir la caridad, con la misma pasión y premura.

es posible ejercitar hoy también el mandato misionero a través de los medios de comunicación, utilizados con sabiduría e inteligencia, y creatividad: "buscando mostrar la verdad con un lenguaje que se expresa siempre en constante novedad" (Evangelii Gaudium, nº 41). Esto supone una formación y un conocimiento serio de los medios de comunicación, de su lenguaje propio, y de sus nuevas formas de expresión, para hacer la fe accesible a todos, especialmente a los jóvenes.

En suma, el Papa nos recuerda que una "Iglesia en salida" es siempre una Iglesia con las puertas abiertas (Evangelii Gaudium, nº 46). Que el monasterio no sea un lugar cerrado, ni excluyente, sino una casa abierta que ofrezca a todos los que están en búsqueda, a todos los que están cansados, o incluso a los que están de paso, la sanación de una oración compartida y de una liturgia pausada, el agua viva de la Palabra, el calor de un abrazo que acoja, el rostro sencillo y amable de una acogida sincera y una fraternidad auténtica.  Que la clausura sea un servicio de relación profunda, libre, intensa con el Señor; su profunda pertenencia a él, contemplado y amado, os lleve a amar con corazón libre a cada hermano por el que él mismo ha dado previamente la vida. No os encerréis en la estructura: permaneciendo tan sólo en la contemplación, sed llamadas a ser un signo para todos los hombres y las mujeres de vuestro tiempo haciéndoles partícipes de vuestra vida, manifestando la alegría y la esperanza, a través de vuestra humanidad, de Cristo resucitado.

Hermanas queridas, he querido recoger para vosotras todas estas invitaciones provocativas a la vida religiosa lanzadas por el propio Papa FRANCISCO.

El Espíritu Santo con su santa acción (cfr. RsC X,9; Rb X,8) tenga siempre vuestro corazón, como el de vuestra madre CLARA, abierto a la acogida, presto para partir. Que el Espíritu Santo os conceda el don de tener una gran humanidad "que saben acoger los problemas de la humanidad, que sepan perdonar, que sepan perdonar a cada persona, como el Señor lo hizo" (Papa FRANCISCO, Encuentro en el protomonasterio, 4 de Octubre de 2013). La oración de intercesión debe motivaros a buscar el bien de vuestros hermanos y tranformar todo en acción de gracias al Señor (Evangelii Gaudium, nº 281-283).

A vuestra oración encomiedo, de paso, los frutos del próximo Capítulo General. 

Que el Señor os conceda vivir en plenitud nuestra vocación de ser hermanos y hermanas, en la alegría d euna vida que se hace anuncio. ¡Felicidades!  

Roma, 15 de Julio de 2014
En la fiesta de San BUENAVENTURA, doctor de la Iglesia

Fr. Michael Anthony Perry, ofm
Ministro General