sábado, 25 de octubre de 2014

THEOTOKOS DIALYSIDERA
MADRE DE DIOS, QUE DISUELVE EL HIERRO


Muchos conocéis ya la devoción de MARÍA, DESATANUDOS ("Maria Knotenlöserin"), de tradición alemana, obra del pintor alemán JOHANN GEORG MELCHIOR SCHMIDTNEREN, en el que se representa teológicamente, con una gran belleza plástica, a la Virgen María, intercediendo, en la forma de deshacer todos aquellos nudos que nos atan, es decir, aquellas situaciones de la vida que nos agobian y nos impiden progresar. 

Quizás no conozcáis la advocación mariana que os propongo hoy, se llama, MARÍA, MADRE DE DIOS, QUE DISUELVE EL HIERRO, y ciertamente que hay una tradición que la justifica. La Iglesia Copta Egipcia celebra el día 21 del mes copto de Baouna (equivalente, aunque con cierto margen de error, en un par de días arriba o abajo, según las fuentes consultadas, con el 28 de Junio del calendario gregoriano) una fiesta menor de la Santísima Virgen María, llamada litúrgicamente “La fiesta de María, la que disuelve el hierro de las cadenas”, que se funda en la siguiente tradición, conexa con el apostolado del Matías, el apóstol escogido por los discípulos para sustituir a Jesús (Hechos 1,28):

Matías, el apóstol, fue a la ciudad de Bartos, cerca Glatya, predicando la palabra de Dios.  Allí, la gente solía rezar a los ídolos. En las manos de Matías, los que creyeron en Dios, rompieron los ídolos en pedazos y escupieron sobre ellos. El gobernador lo supo y se puso furioso. Así, se detuvo a Matías y lo arrojó a la cárcel. La Virgen María, que estaba en Jerusalén, se enteró de sus problemas. Así, que se fue a donde estaba, se puso de pie en el exterior de la cárcel, y rogó Su amado Hijo para salvar a Matías de sus dificultades. Todo el hierro de la prisión se disolvió y fluía como el agua y lo hizo mismo hicieron todas las piezas de hierro que había en la ciudad. Los prisioneros salieron con regocijo de la prisión. El gobernador tenía un hijo que estaba loco, y la Virgen María lo curó. El gobernador le rogó, y así lo hizo ella, que todo el hierro volviera a su estado anterior. En consecuencia, el gobernador destruyó el resto de los ídolos y todos los habitantes de la ciudad fueron bautizados por las manos de Matías, el apóstol. El gobernador construyó una iglesia maravillosa y lo llamó después “de la madre de la Virgen Dios”.

El himno que entona la Iglesia Copta Egipcia, recogido en su “Liturgia de las Horas” Synaxarion en esta festividad de la Virgen María, para conmemorar este hecho es el siguiente:

Nos observa, nos escucha, nos ama,
ella nunca podría olvidarse de nosotros,
ella es Santa María, Madre de Jesús, que nos ha salvado,
somos sus hijos, y ella siempre nos guía.

Ella está en el cielo, en su gloria,
es el orgullo de todos nuestros santos,
y constantemente, está intercediendo,
con los santos, en nuestro nombre.

Ella está en el cielo, pero ella aparece
por sus hijos, en todas partes,
difunde el amor y la paz por la tierra,
y la preserva la fe de todos nosotros.

Ella está en el cielo, pero ella ve
cuando sus hijos lloran,
Matías fue esposado en la cárcel,
entonces ella vino y se rompieron las cadenas.

Ella está en el cielo, pero ella escucha
la súplica de un gran Papa,
Anba (N.N.... el nombre del Papa reinante) que representa
la fe que movió la montaña. 

Ella está en el cielo, pero ella no se va,
suceden muchos milagros donde ella aparece,
en la iglesia, en el futuro, en nuestras acciones,
y con fe somos testigos de su cuidado.

Todavía se conserva la “Iglesia de la Virgen María” que, según la tradición erigiera el gobernador, en recuerdo del milagro recordado por la Iglesia Copta Egipcia, se encuentra en la localidad egipcia de Sakha, a 135 kms al norte de El Cairo; aunque se trata de una pequeña iglesia moderna, de estilo copto, conserva algún friso y columnas, en estado fragmentario, de la iglesia antigua original. 

Curiosamente se conserva en la misma un icono que representa el referido milagro (por cierto, el único que he sido capaz de encontrar en internet, pese a que se trata de una fiesta oficial de la Iglesia copta).

Y aún más sorprendentemente, esta tradición se encuentra recogida, con mayor antigüedad incluso, en torno al Siglo III, en el llamado Papiro Heidelberg copto nº 686, compuesto por varias hojas de papiro, un total de 10 hojas, escritas con grafía copta, muy regular, y aprovechando mucho el espacio, que aparece decorado, como se dirá de grafías decorativas, algunos símbolos raros, representaciones de los ángeles y de la Virgen María misma. 



Este texto se titula “la Oración de María” o también “Oración de Santa María en Bartos” por parte de uno de los primeros estudiosos del texto, el gran coptologista alemán ANGELICUS KROPP, que encontró el texto en el Papiro Janda 9 A.B., por la asociación que se hace de los hechos narrados en el texto con la localidad de Bartos, en otras versiones del papiro, especialmente entre las versiones etíopes. Lo que contiene este texto es la "oración de intercesión que hizo la Virgen María en favor de Matías, encarcelado, y que disolvió el hierro de sus cadenas" y que es el siguiente:

Te suplico hoy,
que vives por siempre,
te alabo hoy,
Yahveh, que vienes de lo alto del cielo,
Sebaot, que eres más fuerte que todo cuanto existe,
que existes antes de todos los tiempos,
antes de que todo fuera creado,
el Cielo se ha convertido en tu trono,
y la tierra en estrado de tus pies.

Escuchame hoy,
por tu gran, santo nombre,
que todas las cosas me obedezcan,
porque Yo soy María,
yo soy Miriam,
soy la madre de la vida entera.

Que las rocas se deshagan en mi presencia,
que el hierro se disuelva en mi presencia,
que los demonios huyan en mi presencia,
que el poder de la luz aparezca sobre mí,
que los ángeles y los arcángeles vengan sobre mí,
que las puertas cerradas y selladas se abran por mí,
de forma pronta y rápida,
para que tu nombre sea mi auxilio y mi vida,
tanto de día, como de noche.

Finalmente, aunque parezca una representación muy esquemática, en el texto hay una representación de la virgen María, identificada como tal, por su nombre “María”, escrito sobre su cabeza, aunque en un lateral hay referencia a otras “Marías” con relevancia bíblica “María, magdalena”, “María, la de Salomé”, mientras que en el otro lateral aparecen diversas denominaciones, o variantes del nombre de “María”, concretamente “Marian, Marisan, Marisen y Marisei”, y parece sostener entre sus manos lo que son dos cadenas, estando su manto decorado con motivos pictóricos de líneas y círculos:



De todas formas, le perdonaremos al copista copto del Siglo III que no haya sido "más artista" en la representación de MARÍA, LA QUE DISUELVE EL HIERRO, porque bastante tendría con copiar y conservar, éste y otros cientos de documentos, por lo que, no os preocupéis, que los que hayan sentido la curiosidad de ver este icono, y dado las dificultades que he encontrado para hallarlo, como he dicho antes, me he permitido el lujo de recrearlo, aunque eso sí, intentando ser lo más fiel al original, al menos, del modelo propuesto por el anónimo copista:


martes, 21 de octubre de 2014

¡CALENTANDO MOTORES, TEMPLANDO LOS CORAZONES!


Aquellos que nos siguen con cierta asiduidad, por este blog, o por medio de las redes sociales, básicamente en la cuenta de la Asociación en TWITTER que es @pobresdenazaret, sabéis que nuestro proyecto estrella, desde hace ya dos años es el que hemos venido en llamar APADRINA UNA CENA DE NOCHEBUENA.




Os diré, para los que aterricéis de nuevas por estos lares, que es el único proyecto de la Asociación en el que se trabaja con dinero (por lo que más adelante explicaré) puesto que la Asociación, por opción por los pobres (y por ingrato que es siempre el dinero) tiene absolutamente prohibido, por Estatutos Sociales y por "ideario interno" el aceptar, funcionar, o trabajar con dinero para ninguno de sus proyectos, salvo éste, el resto de los proyectos se ejecutan siempre con aportaciones de los propios socios (y siempre para cartelería, correo, fotocopias, en suma, materiales...) y en lo que se refiere a aquellos casos que hemos tenido de necesidad a lo largo del año (nuestro proyecto AYUDA INMEDIATA) siempre consiste en comida, juguetes, ropa infantil, ropa de casa, etc, etc... que recaudamos siempre sobre la marcha a fuerza de hacer llamamientos a familiares, amigos, socios, colaboradores, etc, etc...

En APADRINA UNA CENA DE NOCHEBUENA, el objetivo es bien sencillo, se trata de facilitar a familias en riesgo de exclusión social una cena de Nochebuena digna; no se trata de dar comida, como cualquier otro día del año (que cualquier día es bueno para dar garbanzos, pasta, tomate frito, atún, lentejas o arroz); se trata de que sea, de verdad, una cena de Nochebuena, como la que tú o yo tomaremos esa noche en casa, con dignidad, con carácter festivo, que de eso se trata. Para ello confeccionamos una lista (consensuada entre los miembros de la Junta Directiva), por ejemplo el año pasado la cena contenía (un pollo asado con su ración de patatas, pepinillos en vinagre, paté, biscottes de pan, piña en almibar, turrón blando, turrón duro, mantecados, vino blanco, rioja, sidra, refrescos, salchichón, chorizo, queso, aceitunas, melocotón en almíbar, naranjas, gulas, patatas fritas, chocolatinas y chucherías), una vez decidido el lote comienza la tarea verdaderamente dura:

Hay que buscar precios, por si se compra todo en el mismo establecimiento, o por si hay que economizar comprando las cosas salteadas en diversos lugares, lo que nos permitirá saber el presupuesto, una vez calculado, ya podemos empezar a pedir el dinero (sobre el precio de un lote) con independencia de que luego cada cual aporte lo que le parezca oportuno, sea más, o sea menos, ya que al final, sabiendo el dinero del que disponemos, se sabe cuántos lotes nos salen, y entonces, sólo entonces, buscamos las familias que los puedan necesitar (evidentemente no podemos ilusionar a más familias que lotes tengamos, ni permitirnos el lujo de que nos sobren lotes sin adjudicar, ante todo hay que ser responsables, tanto con las personas a las que se sirve, como con aquellas que colaboran a que todo esto sea posible).

El año pasado el lote nos salió por TREINTA EUROS (30 €) y, sinceramente, no creemos que este año vayamos a salirnos de dicho presupuesto, porque, con la crisis arreciando más todavía, mucho nos tememos que "nos las vamos a ver y nos las vamos a desear" para poder pedir más... así que habrá que reestructurar la lista para que no desmerezca en calidad y cantidad, lo que supone más quebraderos de cabeza ¡al final compraremos en trescientas tiendas diferentes!

En honor a la verdad, economizamos mucho gracias a la ayuda de los comerciantes del barrio: el frutero nos regaló la bolsa de naranjas por familia, lo mismo hizo la tienda de chucherías del barrio, de toda la vida, respecto de las chuches de los niños, la tienda de los pollos asados nos regaló las patatas de guarnición, el ultramarinos nos regaló los pepinillos en vinagre, la panadería las chocolatinas de los niños, y por aquello de que "no sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de Dios" (Mateo 4,4) para ser fieles a nuestro ser cristiano, no somos una ONG cualquiera, como dice el Papa FRANCISCO "la caridad es buena, pero la Iglesia no es una ONG, sino que debe anunciar a Cristo y ejercer su caridad en Cristo" solicitamos, y amablemente así lo hicieron, a la LIBRERÍA PAULINAS de GRANADA que nos donara tantos ejemplares del EVANGELIO DEL DÍA 2014 como lotes hicimos.



Al final, que este proyecto APADRINA UNA CENA DE NOCHEBUENA ya va por su III EDICIÓN, en los dos años precedentes, y pese a que en la Asociación somos "cuatro gatos", podemos decir, con toda alegría, que en los dos años precedentes habremos atendido un total de unas 60 familias, lo que incluye cerca de 70 menores de edad, los adultos aparte, y además, también han sido beneficiarios de este proyecto (al estar el pollo y las patatas ya cocinados) unos diez sin techo (literalmente, mendigos de la calle), y no siempre en GRANADA capital (que nuestras familias han sido de la Zona Norte y el Zaidín), sino también MARACENA, LA ZUBIA y ¡hasta VALENCIA! (a donde remitimos el equivalente económico, para que una religiosa amiga nuestra, que quería colaborar, comprara ella las cosas y buscara dos familias, de su entorno de conocidos, que las pudieran necesitar).

IBAN
ENTIDAD
OFICINA
DC
Nº de CUENTA
ES95
3023
129
27
5997132401

Como ya sabemos que Navidad es cuando todo el mundo pide, no queremos ir de ligeros, pero queremos hacer las cosas con calma, para que no nos pille el toro como siempre, que no nos pilla por falta de ilusión y ganas de servir, si no por mor de la necesidad, que siempre, a última hora, te enteras de nuevas familias, y nuevas necesidades, a las que es muy duro decir que no, porque, simplemente, "ya no hay más que repartir", si alguno, leyendo estas líneas, quisiere colaborar, que lo haga, os dejo para ello el número de cuenta, pero por favor, salvo que queráis el anonimato absoluto, identificaros de alguna forma en el ingreso, o mandad un correo a pobresdenazaret@hotmail.com, o mandad un mensaje directo en twitter (@pobresdenazaret) más que nada para poder luego hacer los agradecimientos oportunos, y por encima de todo, rendir cuentas, que como hemos dicho antes es el único proyecto para el que pedimos dinero y, éste, en efecto, es muy ingrato.


lunes, 20 de octubre de 2014

EL PECADO DE LA IGLESIA, A VUELTAS CON SODOMA Y GOMORRA


Ya sabemos que el SÍNODO DE LAS FAMILIAS de este año 2014 ha sido convulso, aunque la mayoría de los participantes dicen que ha sido “un evento único de apertura de la Iglesia” (en los modos y en las formas) lo cierto es que ha mostrado que la tensión, siempre existente en la vida de la Iglesia, entre el carisma y la institución (por simplificar el problema) sigue estando, desgraciadamente a la orden del día, el propio Papa FRANCISCO, en su “DISCURSO FINAL A LOS PADRES SINODALES” nos advierte de la existencia de esta tentación constante en la Iglesia “que se debate entre la tentación de la rigidez hostil, de los fanáticos tradicionalistas y la bondad carente de doctrina propia de los progresistas”, eso sin contar con el revuelo que, desde algunos medios (de entre la primera categoría, todo sea dicho de paso), se ha levantado, que no sólo han visto el Sínodo desde una clave de enfrentamiento entre carcas y progres, sino que incluso han ido más allá pretendiendo hacerlo un enfrentamiento entre “blancos y negros”, lo que roza ya el paroxismo de la esquizofrenia eclesial de la que adolecen algunos medios de comunicación.

El Papa FRANCISCO nos insta, desde el comienzo de su pontificado a que la Iglesia “vaya a la periferia”, muchos se lo han tomado en el sentido literal, las periferias de la pobreza, de la exclusión social, de los marginados, los débiles en cada sociedad, es cierto… pero muy pocos se lo han aplicado en relación a la “periferia ideológica” (más propia de la Iglesia, por eso, como suele ser poco amiga de autocríticas no le interesa tomar ese camino de introspección). Y sí, la “periferia eclesial” existe, podríamos definirla como todas aquellas personas en las que, como la parábola evangélica, cayó la “semilla buena de la Palabra de Dios” y luego se malograron porque cayeron en el camino, en la periferia, en las orillas de la vida de la Iglesia…. pensemos en los divorciados vueltos a casar, los homosexuales, los teólogos que siguen pensando y reflexionando contra corriente, los disidentes ideológicos, los que han hecho de su bautismo un ser “ovejas negras” y no meros “borregos”, etc, etc…

Voy a centrarme esta vez en un colectivo concreto: los homosexuales. Cuando se dijo –aunque la Iglesia española hizo oídos sordos- al presentar los LINEAMENTA del SÍNODO FAMILIAS desde ROMA que se invitaba a todos a responder, lo hice, aunque tuve que dar el rodeo (pues la Conferencia Episcopal Española optó por responder desde cada Obispo sin abrir mucho el diálogo) de remitir mi texto en inglés a la Conferencia Episcopal Británica (que sí habilitó en su página web la posibilidad de que cualquiera respondiera) y en este caso concreto mi aportación, básicamente fue:

Existen personas homosexuales que viven su fe de una forma sana, madura y responsable y que, en virtud de ello, deciden compartir un proyecto vital junto con otra persona, para toda la vida, con los mimos componentes de fidelidad, mutua ayuda, socorro y entrega de las parejas tradicionales y que se sienten profundamente agredidos, cuando la Iglesia, carente de tacto, arremete contra todos ellos, sin minusvalorar la sinceridad en la fe y en la vida de cada uno de ellos, de sus realidades, individualmente consideradas. Pretender de la misma manera que estas personas vivan un "celibato perpetuo" o una "castidad perfecta" como si para ellos no existiera la misma comunión corporal, como puede haberla de espíritu y vida, es cuanto menos, por parte de la Iglesia, "un brindis al sol" (aunque de hecho toda la moral sexual merece una gran revisión, no sólo en este aspecto, sino en muchos más).

Fue un gesto esperanzador que en la RELATIO POST DISCEPTATIONEM el documento de trabajo dijera:

50. Las personas homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana: ¿estamos en grado de recibir a estas personas, garantizándoles un espacio de fraternidad en nuestras comunidades? A menudo desean encontrar una Iglesia que sea casa acogedora para ellos. ¿Nuestras comunidades están en grado de serlo, aceptando y evaluando su orientación sexual, sin comprometer la doctrina católica sobre la familia y el matrimonio?

51. La cuestión homosexual nos interpela a una reflexión seria sobre cómo elaborar caminos realísticos de crecimiento afectivo y de madurez humana y evangélica integrando la dimensión sexual: por lo tanto se presenta como un importante desafío educativo.

Y resulta extraño que este punto, que tampoco es que diga “que todo el monte es orégano”, junto con el tratamiento “más misericordioso” que se pretendía dar a los divorciados vueltos a casar, es el que más polémica ha suscitado, el que más ha violentado al sector conservador, el que más ha enervado y turbado los trabajos y las discusiones sinodales.


Evidentemente, puede que para preservar la unidad de la Iglesia, en aras a seguir reflexionando con madurez y con calma, y teniendo en cuenta que aún la propio RELATIO SYNODI final es un documento provisional, toda vez que ha de convertirse en los LINEAMENTA del próximo SÍNODO DE LA FAMILIA ORDINARIO (esta vez, sí, con la presencia de todos los obispos y no sólo de un comité de expertos) el documento final ha sido menos audaz, menos valiente, tampoco es de extrañar, el pensamiento de la Iglesia, aunque sea de buena fe y pretenda adaptarse a los tiempos, como sucedió en el CONCILIO VATICANO II, ha sido siempre el mismo: “un pasito hacia delante, dos pasitos hacia atrás” ¡pero bendito paso hacia delante!, por eso al final el texto ha quedado de la siguiente manera expuesto:

55. Algunas familias viven la experiencia de tener algún miembro con orientación homosexual. En este sentido, nos hemos interrogado sobre la atención pastoral que debe ser apropiada para hacer frente a estas situaciones, remitiéndonos  a lo que enseña la Iglesia: "No hay fundamento alguno para asimilar o establecer, ni remotamente, que las uniones del mismo sexo, en el plan de Dios se puedan equiparar al matrimonio y la familia". Sin embargo, los hombres y mujeres con tendencias homosexuales deben ser acogidos con respeto y sensibilidad. "En este aspecto debe evitarse todo signo de discriminación injusta" (Congregación para la Doctrina de la Fe, Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales, 4)

Se dijo luego en la rueda de prensa de presentación (LOMBARDI insistió en ello hasta la saciedad) que este párrafo no hubiese alcanzado los dos tercios de votos para alcanzar la mayoría cualificada, no significaba que estuviera fuera de la reflexión eclesial, sólo que “no mostraba, por mor de los votos” que hubiera consenso al respecto entre los padres sinodales, y que en todo caso, había obtenido el voto mayoritario, pero no el necesario para considerarlo “sentir de la Iglesia representado en el colegio sinodal”.

Yo no soy teólogo, ni canonista, pero hay algo que me llama la atención, sobre lo que quiero haceros reflexionar: Si este punto nº 55 de la RELATIO SYNODI no es más que “una mera manifestación de principios”, basados en una referencia al CATECISMO DE LA IGLESIA y a un documento de la DOCTRINA DE LA FE, que no compromete a nada, ni eclesial, ni doctrinal, ni pastoralmente… ¿Cómo es que 62 padres sinodales han votado en contra? Debe ser lo malo de redactar párrafos haciendo un collage de documentos previos, porque lo único que se me ocurre pensar es que, con todo, ¿quiere esto decir que hay 62 padres sinodales que están en contra del CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA y de la DOCTRINA DE LA FE? A no ser que, esos votos en contra se deban a que dichos padres sinodales no estaban de acuerdo con esa redacción tan genérica y quisieran, o una condena mayor, o una aceptación mayor…. en fin, habrá que esperar a la reflexión del año que viene.

Para terminar, durante este tiempo, siempre azuzados por los medios más conservadores, se han escuchado todo tipo de argumentos, algunos verdaderamente soeces y faltos de toda humanidad, por los que la Iglesia debería seguir manteniendo a este colectivo en la periferia eclesial… Aquellos que parece que disfrutan más proponiendo un modelo de Iglesia “madrastra y antitestimonial” que escupe a sus hijos, en vez de esa otra “Mater et Magistra” que nos mostró el Papa bueno JUAN XXIII.

Y claro, como la Escritura, que lo mismo nos sirve “para un roto, como para un descosido” cuando se utiliza fuera de contexto, ha sido una de las armas dialécticas usadas por el sector conservador, pero de todas las citas, me quedo con la célebre referida a SODOMA Y GOMORRA que todos conocemos: Llamaron a Lot y le dijeron: «¿Dónde están esos hombres que llegaron a tu casa esta noche? Mándanoslos afuera, para que abusemos de ellos.» (Génesis 19,5) que es una de las “perlas de la corona de la argumentación de los conservadores”.

Es evidente que el texto parece lo suficientemente explícito como para concluir, de forma superficial y pronta, que el pecado de SODOMA Y GOMORRA era la homosexualidad de sus habitantes, sin embargo hemos dicho que no hay nada como citar la Escritura fuera de contexto para manipularla ¿Realmente fue la homosexualidad el pecado de SODOMA Y GOMORRA?, vayamos pues al contexto, a los otros lugares en los que se citan estas ciudades, a modo de ejemplo negativo, en la propia escritura:

No perdonó a la ciudad donde vivía Lot: odiaba a esos orgullosos.(Eclesiástico 16, 8)

¿Cuál fue el pecado de tu hermana Sodoma? Era orgullosa, comía bien y vivía sin preocupaciones, ella y sus hijas no hicieron nada por el pobre y el desgraciado. (Ezequiel 16, 49)

Pero si entran en una ciudad y no quieren recibirles, vayan a sus plazas y digan: Nos sacudimos y les dejamos hasta el polvo de su ciudad que se ha pegado a nuestros pies. Con todo, sépanlo bien: el Reino de Dios ha venido a ustedes. Yo les aseguro que, en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad. (Lucas 10, 10-12)

Y si en algún lugar no los reciben ni escuchan sus palabras, salgan de esa familia o de esa ciudad, sacudiendo el polvo de los pies. Yo les aseguro que esa ciudad, en el día del juicio, será tratada con mayor rigor que Sodoma y Gomorra. (Mateo 10, 5-15)

De donde se concluye que cuando el pecado de SODOMA Y GOMORRA se menciona por otros autores o personajes bíblicos, especialmente Jesucristo, no están poniéndola como ejemplo de un pecado de tipo sexual, sino de una falta de hospitalidad, que como se sabe en la mentalidad oriental constituye una gran ofensa hacia la dignidad del invitado.


Entonces, en efecto, se puede decir que la Iglesia, con esta polémica suscitada, dejando de nuevo a este colectivo relegado a la periferia eclesial, ha pecado, como SODOMA Y GOMORRA, por faltar a la hospitalidad, a esa “casa de puertas abiertas, acogedora” que el Papa FRANCISCO desea para la Iglesia, gracias a su sector más conservador de pensamiento, lo que me hace hacerme otra pregunta maliciosa, si nuestros obispos sólo saben tener palabras desagradables y condenatorias hacia este colectivo, entre todos ellos nuestro Monseñor REIG PLA, que resulta monotemático a este respecto, cabría hacerse en voz alta, o baja, la siguiente pregunta: Si la experiencia de nuestros obispos, valga Monseñor REIG PLA es tan negativa, que pareciera que nunca ha conocido una pareja de homosexuales cristiana, madura, en pareja, comprometida, fiel (entre ellos), alejada por completo del estereotipo del colectivo (ya sea el cultural, el social, o el fomentado desde sus propios lobbies –que también marginan a quienes no responden a una especie de pauta-) ¿No será entonces porque sólo se relacionan con “hombres de clubs nocturnos” como él mismo denuncia en su condena? En fin, mucho me temo, que queda mucho que caminar en este sentido….

sábado, 18 de octubre de 2014

REQUIEM POR LOS VIVOS


Hemos tenido, recientemente, malas noticias en esta pequeña comunidad, referentes a personas, muy cercanas a nosotros, y muy queridas en el barrio, temas serios, de esos relacionados con la enfermedad y la muerte, de los que te hacen elevar, instintivamente, los ojos al cielo y exclamar "Desde lo hondo a ti grito, Señor.... ¿Por qué?"... Hemos orado mucho por estas situaciones, dándonos cuenta, una vez más, de la forma más dolorosa, que orar -muchas veces- no es tanto para cambiar la voluntad de Dios, sino como para amoldar, poco a poco, de forma imperceptible, nuestra voluntad a la suya, lo que no quita que hayan sido golpes muy dolorosos, muy sentidos, o no seríamos humanos, no tendríamos sentimientos.

Ya sabéis cómo son este tipo de cosas, que cada uno las vive, las exterioriza, las sobrelleva como puede: hay quien se refugia en la fe, quien llora desconsoladamente, lo que no es malo, exteriorizar el dolor y la rabia, quien lo lleva en silencio -aunque pudiera parecer que no le afecta- y aquellos otros que, haciendo carpetazo, prefieren protegerse mirando hacia otro lado, como si algún día ellos mismos no tuvieran que mirar a la muerte cara a cara... sea como fuere, todas ellas, actitudes humanas y legítimas, tantas, como ese misterio insondable que es cada persona.

En mi caso, como casi siempre, escribir es mi forma de exteriorizarlo todo, de orarlo todo, por lo que dándole vueltas, al final, he garabateado (siguiendo de cerca el texto del REQUIEM DE MOZART) una especie de REQUIEM POR LOS VIVOS, cuyo parecido con el original es pura coincidencia, pues sólo he aprovechado la estructura y algunos versos sueltos.

INTROITO

Señor, danos esperanza, a los que aún caminamos
llevando nuestras lámparas encendidas,
que tu Palabra conduzca nuestros pasos.
En el Sión de la vida cantaremos tus alabanzas, 
que cuando estemos en la Jerusalén del cielo
ya las cantarán otros por nosotros.
Escucha, Señor, nuestra oración,
que no temamos tanto la muerte,
como para no apreciar la vida que nos has dado.
Señor, danos esperanza, a los que aún caminamos
llevando nuestras lámparas encendidas,
que tu Palabra conduzca nuestros pasos.

KYRIE

Kyrie, Señor, mi caridad.
Christe, Señor, nuestra esperanza.
Kyrie, Señor, la fe de la Iglesia.

GRADUAL

Señor, danos esperanza, a los que aún caminamos
llevando nuestras lámparas encendidas,
que tu Palabra conduzca nuestros pasos.
Porque todos tenemos buena reputación
entre nuestros conocidos al tiempo de morir,
que no mancillemos nosotros la reputación de nadie en vida.

TRACTO

Líbranos, Señor,
de los cansancios de la vida,
para que ayudados por tu gracia, 
Cirineo de nuestra vida,
podamos llegar a las puertas de la muerte
portando la luz del esposo
sin haber derramado el aceite.

SECUENCIA

Día de alegría, ese día
en que mi cuerpo yazca en tierra,
sea mi testigo Samuel, el profeta.
¡Cuánto miedo en mis enemigos
cuando al tribunal yo llegue
para poder litigar ante tu trono!

Que la trompeta, como en Jericó,
derribe los muros eternos
de mi inocente culpa,
no será mi cuerpo, sino mi alma
la que se alegre a las puertas del cielo
y allí, antes de entrar, 
escucharé anticipada la sentencia:
Que los ángeles traigan el libro
en el que están escritas todas las cosas,
y que sean mis testigos,
si es que he errado en el camino,
Así, al abrirse las puertas,
se mostrará todo lo escondido,
y nadie quedará sin condena:
¿Qué dirá ahora, el Padre bueno?
¿Qué hará, el Juez eterno?
¿Qué expondrá, el Espíritu paráclito?
Recuerda, Cristo, crucificado,
que soy la causa de tu Calvario,
no me pierdas ese día
a mí, que siempre he estado buscando,
sentado bajo el madero
cegado por la luz del resucitado,
que no sea vano tanto esfuerzo.
Juez justo, no espero otra sentencia,
distinta al regalo de la redención,
y como no quiero ser mal siervo,
perdonaré también a mis enemigos.
Alabaré, como los ángeles,
el cambio del rojo de mi culpa
en la túnica blanca del redimido.
Entre las ovejas del rebaño,
Pastor bueno, que prefieres
a tu oveja negra,
a tu oveja herida,
de enredada lana en la vida.
Ese día de vergüenza
en que vaya yo al banquete
frente a los que me querían fuera
a esos, Señor, perdónalos,
que hasta que se sirva el vino,
yo intercederé por ellos.

OFERTORIO

Señor, Jesucristo, fuente de misericordia,
ante el que interceden las almas de los difuntos,
tus santos, desconocidos o proclamados,
que extienden el triunfo de tu redención
como un océano de misericordia.
León de Judá, padre celoso,
que proteges a los que se te han dado,
para que no caigan en los lazos de las tinieblas.
Te ofrecemos el sacrificio
de nuestras peticiones y alabanzas.
Acepta, con nuestro padecimiento,
lo que en su memoria te presentamos,
porque nadie ama más a su pueblo
que el que intercede mucho por ellos.

SANCTUS

Santo, santo, santo,
hosanna en el cielo,
te exalta la liturgia del cielo,
entre los coros angélicos.

Bendito, bendito, bendito,
marana tha, ven, Señor, desde el cielo
te pide la liturgia de la tierra
en la asamblea de la Iglesia.

AGNUS DEI



Pastor de Dios,
que buscas a la oveja perdida,
te damos gracias.

Pastor de Dios,
que sanas a la oveja herida,
te damos gracias.

Pastor de Dios,
que amas a la oveja negra,
te damos gracias.




COMUNIÓN

Señor, danos esperanza, a los que aún caminamos
llevando nuestras lámparas encendidas,
que tu Palabra conduzca nuestros pasos,
que tu pan restituya nuestras fuerzas.

lunes, 13 de octubre de 2014

"ALEGRAOS"
INTERROGANTES A LA VIDA CONSAGRADA
PREPARACIÓN "AÑO VIDA CONSAGRADA"


Como sabéis, el próximo día 30 de Noviembre, festividad de San ANDRÉS, coincidiendo además con el Primer Domingo de Adviento, se producirá la apertura solemne del acontecimiento, querido y deseado por el Papa FRANCISCO, de un "AÑO DE LA VIDA CONSAGRADA" para orar, reflexionar, compartir, sobre el sentido de la vida religiosa y su testimonio para el mundo de hoy.

Desde el VATICANO, hace ya, se anunció que este evento vendría acompañado de cuatro grandes documentos dirigidos a los consagrados y consagradas, el primero de ellos fue la Carta Circular "ALEGRAOS" de la Sagrada Congregación para la Vida Consagrada, y recientemente se ha publicado otra, titulada "ESCRUTAD". Aún no me ha dado tiempo a leerme la segunda, por lo recién de su edición, pero sí que lo he hecho con la primera, a cuyo final, el prefecto, Cardenal JOAO BRAZ DE AVIZ, nos invitaba a responder una serie de preguntas, espurgadas de los discursos del Papa FRANCISCO a los religiosos en diversos momentos de su pontificado, a modo de reflexión previa.

En tanto en cuanto me leo "ESCRUTAD" he decidido compartir mis reflexiones sobre "ALEGRAOS":

·         Quería deciros una palabra, y la palabra era alegría. Siempre, donde están los consagrados, los seminaristas, las religiosas y los religiosos, los jóvenes, hay alegría, siempre hay alegría. Es la alegría de la lozanía, es la alegría de seguir a Cristo; la alegría que nos da el Espíritu Santo, no la alegría del mundo. ¡Hay alegría!

¿Dónde nace la alegría?

Dice el Evangelio que, tras el encuentro del joven rico con el Señor, renunciando a la invitación que le hacía “se fue triste(Marcos 10,22), pensando en este episodio a la inversa, no cabe duda de que la alegría nace del encuentro con el Señor, siempre que aceptemos su invitación a seguirle: El testimonio de quienes tuvieron este encuentro es unánime, es la alegría de Andrés corriendo hacia Pedro diciéndole “¡Hemos encontrado al Mesías!” (Juan 1,41), la alegría de Pedro, con su ímpetu habitual, que se lanza sin dudar al agua cuando oye la noticia “¡Es el Señor!” (Juan 21,7), o esa “sensación extraña” –quizás hoy diríamos “mariposas en el corazón”- de los discípulos de Emaús al encontrarse con el Señor resucitado “¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos explicaba las Escrituras?” (Lucas 24,32), finalmente tenemos la aseveración de Pablo “Tened siempre la alegría del Señor; lo repito, estad alegres” (Filipenses 4,4)

Y sí, yo tengo esta alegría, la alegría de haberme encontrado con el Señor y haberle dicho “Habla, Señor, que tu siervo escucha(1 Samuel 3,10) y aunque parezca una ñoñez, que sin duda alguna lo parecerá, visto desde mis cuarenta años, aunque en su día me parecía una motivación más que suficiente, me acuerdo ahora, en mis años adolescentes de búsqueda y discernimiento vocacional, de una canción que había entonces que yo escuchaba siempre en clave de este encuentro con el Señor “Siempre estuve esperando, que tu amor fuese mío, pero yo sospechaba que tú jugabas con mi cariño, hoy por fin te encontré, y te vi sonreír, estoy enamorado desde el día en que te vi…” (Grupo FÓRMULA V, Single, Philips, año 1971), y es que es eso lo que experimenté al encontrar al Señor, su mirada sonriente.

·         Mira en lo profundo de tu corazón, mira en lo íntimo de ti mismo, y pregúntate: Homilía durante la Misa de apertura del Capítulo General de la Orden de San Agustín, Roma, 28 agosto 2013

¿Tienes un corazón que desea algo grande o un corazón adormecido por las cosas? ¿Tu corazón ha conservado la inquietud de la búsqueda o lo has dejado sofocar por las cosas, que acaban por atrofiarlo?

Podría responder aquello de “nuestro corazón está inquieto, Señor, y no descansará hasta estar en ti(Confesiones, I.1.1, San Agustín) pero como San Agustín no es precisamente “santo de mi devoción” como que no lo haré ¡Ah! ¿Qué ya lo he hecho? Pero en efecto, de muchas cosas me podrá acusar el Señor el día de mañana, puede que haya desparramado (Mateo 12,30), que no haya potenciado mis dones (Mateo 25,29), o como dice la célebre oración “¿Qué te diré cuando me pidas cuentas? Te diré que mi vida, humanamente, ha sido un fallo, que he volado muy bajo” (Oración del Payaso, Menchu Soler), pero de lo que no me podrá acusar será de haberme estado quieto, si cual pueblo de Israel, cuarenta años en el desierto, no es porque coincida con mi edad, no he dejado de buscar, de inquirir, de discernir, la voluntad del Señor en mi vida, y en ello estamos…

·         Dios te espera, te busca:

¿Qué respondes? ¿Te has dado cuenta de esta situación de tu alma? ¿O duermes? ¿Crees que Dios te espera o para ti esta verdad son solamente “palabras”?

Dios se hace siempre el encontradizo” no sé si es cita de algún santo, o se figura en la Biblia, tengo una memoria fotográfica, pero nunca locativa, o sea que recuerdo las citas pero nunca la procedencia o el autor, pero el que lo dijo tenía una profunda experiencia del Señor, porque si hay encuentro una cosa es “de cajón”, que alguna de las dos personas se ha tenido que poner en marcha para encontrarse con la otra, pensemos por ejemplo en María, que se puso en marcha, al encuentro de su prima Isabel (Lucas 1,39), o pensemos en las mismas palabras del Señor “mira que estoy a la puerta y llamo(Apocalipsis 3,20)… Y sí, sí que me creo que el Señor hace este movimiento de buscarme, de hecho, pues la vida no es una “balsa de aceite” (¡si precisamente los días que hay olas en la playa es cuando mejor se lo pasa uno!), en esta constante tensión búsqueda-encuentro también que se producen desencuentros, y aún en estas etapas sigue el Señor insistiendo, y lo digo por experiencia propia, cuánto más he gritado “¡Ojalá el Señor no se hubiera acordado de mí!” (cfr. Jeremías 20,17), con la misma fuerza que el Señor se ha seguido haciendo el encontradizo: Unas veces en alguien o en una circunstancia, otras veces en los sacramentos, casi siempre en la Palabra, como aquella vez: “Si un día os empeñasteis en alejaros de Dios, volveos a buscarlo con redoblado empeño” (Baruc 4,28).

·         Somos víctimas de esta cultura de lo provisional. Querría que pensarais en esto: Encuentro con los Seminaristas, los Novicios y las Novicias, Roma, 6 julio 2013

¿Cómo puedo liberarme de esta cultura de lo provisional?

Ante todo cabría preguntarse qué es lo que entiende cada uno, lo que entiendo yo, por “cultura de los provisional”, no cabe duda de que la sociedad nos impone un ritmo de vida consumista en el que caemos, con demasiada frecuencia, creándonos necesidades que son meramente superficiales… Todos decimos, auto justificándonos, “pero si el móvil es sólo para hablar y estar localizado” , y luego nos peleamos con la compañía o andamos contando puntos a ver si me puedo sacar el último modelo, que se quedará antiguo dentro de pocos meses y vuelta a empezar… hace tiempo que aprendí, aunque sólo sea por las propias circunstancias de la vida, que en lo que se refiere a bienes materiales sólo basta lo que decía el bueno de Job “desnudo salí del vientre de mi madre, desnudo he de volver al seno de la tierra” (Job 1,21).

Cabría preguntarse, a la inversa, si sabemos liberarnos, del mismo modo de la “estabilidad de la ideología”, precisamente aquellos colectivos de personas que estaban menos aferrados a la norma, a la ley, a la estructura y a lo establecido fueron los que más libremente siguieron al Señor, la novedad de su mensaje, la ruptura de sus esquemas… al contrario que, por ejemplo, fariseos y escribas. He de reconocer que también en este aspecto el Señor me va puliendo, ya no vivo tan anclado a ideologías o corrientes, el Señor me confronta constantemente a la “provisionalidad de mis creencias” cada vez que creo que he construido unas estanterías mentales. Y ello vale para lo político, para lo religioso, para mis propios planteamientos, para mi plan de vida…

·         Podemos preguntarnos: Encuentro con los Seminaristas, los Novicios y las Novicias, Roma, 6 julio 2013

¿Estoy inquieto por Dios, por anunciarlo, para darlo a conocer? ¿O me dejo fascinar por esa mundanidad espiritual que empuja a hacer todo por amor a uno mismo?

He de reconocer que en este aspecto soy un poco bipolar, me he dado cuenta de que en lo que se refiere al “amor a Dios, o al prójimo” o a “uno mismo” tengo una disociación importante: Muchas veces he hecho actos de caridad, o de servicio a los hermanos que han pasado completamente desapercibidos, incluso para mi compañero de comunidad, y ha sido grato saber que aquello de “lo que haga tu mano derecha, que no lo sepa tu izquierda(Mateo 6,3) puede ser posible, “no a nosotros, no a nosotros, sino a tu nombre sea la Gloria, Señor(Salmo 115,1) o como dice ese otro célebre adagio (no sé si cita de algún santo) “todo sea para Gloria de Dios y bien de los hermanos”… esto vale para la vida real, para el servicio real, para lo que se hace viendo a los hermanos cara a cara, tocando sus manos –como dice el Papa- pero en absoluto lo hago cuando se trata de las redes sociales, entonces sí que pareciera que "no tengo abuela, que me escucho a mí mismo cuando hablo", o que lo hago, en efecto, por amor a mí mismo (leánse “tener más seguidores, tener mas retuits”), supongo que a estas alturas de la vida es algo en lo que he de empezar a pulirme, a ser más humilde, a buscar, “más la Gloria del Señor” y menos “mi nombre”.

·         Nosotros, consagrados, pensamos en los intereses personales, en el funcionalismo de las obras, en el carrerismo. ¡Bah! Tantas cosas podemos pensar... Por así decirlo

¿Me he “acomodado” en mi vida cristiana, en mi vida sacerdotal, en mi vida religiosa, también en mi vida de comunidad, o conservo la fuerza de la inquietud por Dios, por su Palabra, que me lleva a “salir fuera”, hacia los demás?

Será porque vivimos en la periferia, real, de la Zona Norte de Granada (tenemos malafollá hasta para eso, que en Granada se invierte el eje tradicional de la pobreza, donde en nuestro caso el sur es la riqueza y el norte la pobreza), será que nuestra situación económica no es, en modo alguno, “para echar cohetes”, o será que la actual crisis económica se impone, sí o sí, que no nos es posible acomodarnos en modo alguno… No hay tiempo para la comodidad cuando no se llega a fin de mes en casa, pese a tener ese lujo llamado trabajo… no hay tiempo para la comodidad cuando hay ropa que recoger, alimentos que llevar, una situación que apañar… no hay tiempo para la comodidad cuando en el barrio alguien lo pasa mal, ha fallecido alguien del barrio, cuando te enteras de tantas situaciones… no hay lugar a la comodidad cuando, encima, te has de ir defendiendo de terceros que interpretan tu vida de servicio como un reproche a lo que ellos mismos no hacen (lo dicho, el mundo al revés ¡pobres ayudando a más pobres, y acomodados atacando a los primeros por ello!)… no hay lugar para la comodidad cuando descubres, con estupor, que aquellos otros círculos cristianos en los que te mueves (parroquia, cofradía, hermandades…) están más precisos del Señor y de formación que un esquimal del confín de la Patagonia. No, no hay lugar para la comodidad.

·         No de modo abstracto, no sólo las palabras, sino el hermano concreto que encontramos, ¡el hermano que tenemos al lado! Homilía durante la Misa de apertura del Capítulo General de la Orden de San Agustín, Roma, 28 agosto 2013

¿Cómo estamos con la inquietud del amor?

Dice el Papa Francisco que no responda a esta pregunta “con palabrería” sino que lo haga pensando en el hermano que tengo al lado… A veces, mucha gente, me acusan de que no tengo esta inquietud del amor, no es que no ame a las personas que me rodean, las más cercanas, es simplemente que “tengo menos empatía que un ladrillo”, a veces pienso que si la empatía es otra herramienta social en mi caso no han sabido educármela, y aunque eso no es excusa, cierto es que parezco seco y desagradable con los más cercanos… y en el otro extremo, será para compensar, por aquello –valga la expresión- de la justicia cósmica, soy un gran intercesor (confirmado por quienes tienen la capacidad de discernir dones) capaz de sufrir, de forma real, por la persecución de los cristianos en Irak, o de orar por el embarazo dificultoso de una compañera de trabajo, o ponerme el tratamiento de mi PTI en el hospital dando ánimos a quienes me rodean en la sala de tratamientos, o aplicar por ellos mi propio martirio médico, y sin embargo, luego, llegar a casa, que me llame mi madre por teléfono y no preguntarse si quiera por su brazo, que se cayó hace poco y lo sé… ¡No es paradójico! ¡Pués más me sorprende a mí!

¿Creemos en el amor a Dios y a los demás?

Esta pregunta tiene una respuesta teórica y una triste realidad práctica, podría resumir ambos aspectos de la misma con el célebre refrán “del dicho al hecho va mucho trecho”, pero lo haré en clave evangélica, en relación a lo primero, claro que creo en el amor a Dios y a los hermanos, de lo contrario, como dice acertadamente San Juan “el que dice que ama a Dios, a quien no ve, y no ama al hermano, al que ve, es un mentiroso(1 Juan 4,20), pero una cosa es saberse la teoría, y otra ponerla en práctica, de acuerdo, no somos santos, aunque los tengamos por modelos; tampoco somos superhéroes, para hacer grandes alardes de servicio y amor por los demás; pero en el andar por casa, al nivel doméstico, del día a día, creo que me quedo más en la intención que en los resultados, como San Pablo “hago el mal que no quiero y no hago el bien que pretendo(Romanos 7,19).

¿Nos dejamos inquietar por sus necesidades o nos quedamos encerrados en nosotros mismos, en nuestras comunidades, que muchas veces es para nosotros “comunidad-comodidad”?

Es difícil, como dijimos antes, vivir en la comodidad cuando te hayas inserto en las mismas necesidades que aquellos a los que pretendes servir, cuando se ha de salir a la calle a trabajar, a ir al banco a pagar luz, agua, teléfono; cuando has de salir al supermercado a comprar “los ingredientes, justos, pesados y medidos, de la comida del día” porque eso de “hacer el suministro mensual” ha pasado a ser otro lujo… no tienes más remedio que tropezar con la gente, vivir con la gente, sentir con la gente… Es difícil no ver al hermano cuando Corina, una rumana que pide chatarra a la puerta del supermercado, te impide el paso preguntando “si tienes yerros para darle”; es difícil sustraerte a las necesidades del barrio cuando sabes que cada 21 de mes, casi como los viejos con sus pensiones en el banco, va a venir Encarna a tocar al interfono para que le demos “un suministrillo de comida”; es difícil sustraerte a la situación de la inmigración (o a la escasez de valores de los tiempos de hoy) cuando escuchas, en un banco de la calle, a una anciana conversando con una amiga diciéndole “mi nieta se ha echado un novio nuevo, dice que es rumano, pero yo creo que es moldavo, le noto el acento más oriental” (que mientras te sonríes te dices mentalmente ¡cómo será la nieta con los novios que la abuela ya distingue acentos europeos orientales!); es difícil no reflexionar sobre el tema de la inmigración, o la convivencia entre religiones si tenemos la mezquita, la parroquia y a los testigos de Jehová en la misma manzana; es difícil no darte cuenta de que “este era un barrio obrero, y ahora lo han convertido en un barrio de parados”… A Dios gracias, la afortunada expresión del Papa Francisco de “ir a las periferias” era una gozosa realidad en nosotros…

·         A los pies de la cruz, María es mujer del dolor y, al mismo tiempo, de la espera vigilante de un misterio, más grande que el dolor, que está por realizarse. Todo parece verdaderamente acabado; toda esperanza podría decirse apagada. También ella, en ese momento, recordando las promesas de la anunciación habría podido decir: No se cumplieron, he sido engañada. Pero no lo dijo. Sin embargo ella, bienaventurada porque ha creído, por su fe ve nacer el futuro nuevo y espera con esperanza el mañana de Dios. A veces pienso: Celebración de Vísperas con la Comunidad de las Monjas Benedictinas Camaldulenses, Roma, 21 noviembre 2013

¿Sabemos esperar el mañana de Dios? ¿O queremos el hoy?


¡Aquí sí que me pillan! Si ya de por sí soy impaciente, que no soporto una cola de 0’2 segundos en la caja del supermercado ¡para qué decir respecto de los planes de Dios! En esto sí es que ando mal, rematadamente mal. Aquello que dice la escritura de “Señor, en tu presencia, mil años son como un ayer que pasó(Salmo 89,4) es algo que me joroba y mucho… porque Dios, si quiere, puede ser un anciano venerable que peina una barba multimilenaria, pero yo tengo una fecha de caducidad y ya ando peinando canas, ando enfermo, y aún no tengo las respuestas ¡y las quiero, las necesito, las exijo ya!... no hay nada que considere más estúpido, inútil y carente de sentido que una reunión de programación, de objetivos o de proyectos, yo quiero estar ya de mangas remangadas, poniéndolo en ejecución… y no hay nada que me mate más que esos anuncios del estilo de “el próximo mes lo sabrás” (¡mataría con mis propias manos a cualquiera que hace un anuncio de ese tipo!)

Evidentemente quiero ir tan delante que meto la pata, porque como el Señor tiene sus tiempos y yo los míos, pues nunca coincidimos, nos solemos liar muchas veces con la agenda, él y yo, claro, luego la culpa es mía ¡válgame Dios! que el Señor será siempre el Señor.

·         El mañana de Dios para ella es el alba de la mañana de Pascua, de ese primer día de la semana. Nos hará bien pensar, en la contemplación, en el abrazo del hijo con la madre. La única lámpara encendida en el sepulcro de Jesús es la esperanza de la madre, que en ese momento es la esperanza de toda la humanidad. Me pregunto a mí y a vosotros: Celebración de Vísperas con la Comunidad de las Monjas Benedictinas Camaldulenses, Roma, 21 noviembre 2013

En los monasterios, ¿Está aún encendida esta lámpara?  ¿Se espera el mañana de Dios?

Con todo, pese a lo anterior, una cosa muy distinta es no tener paciencia para la espera a no tener esperanza, que todo depende –muchas veces- de cómo se presente la cosa: Para las cosas malas, vamos a decir sufrimiento, enfermedad, limitaciones, problemas, desgracias… mi paciencia exaspera a los demás, es como si estuviera en un nirvana perfecto “nada me altera, nada me perturba”, ya llegará la explicación de este trecho, ya se hará la luz en esta noche oscura, ya pasará la tormenta y brillará de nuevo el sol… pero si es de algo bueno de lo que se trata, como niño chico en la noche de Reyes, sea lo que sea lo quiero ya, ya, ya y no admite discusión.

Digámoslo así, si yo hubiera sido una tontica del aceite esperando al novio del evangelio (Mateo 25,1-13) y viniera alguien a dar la mala noticia de que “el novio ha tenido un accidente de tráfico y está en coma” entonces sería capaz de estar a la vera de su cama, esperando contra toda esperanza a que despertara, porque Dios no quiere lo malo y todo ha de tener un sentido, por más que se tarde una vida en descubrirlo, pero si por el contrario alguna de las demás dijera, tan sólo “¡vaya, parece que se retrasa!” entonces sería la primera en saltar y decir “¡es verdad, que coñazo de tío! ¿no? ¿quién se viene conmigo a hacer algo más útil?”… Esperanza sí, paciencia en la espera, no… ese soy yo.

·         La inquietud del amor empuja siempre a ir al encuentro del otro, sin esperar que sea el otro a manifestar su necesidad. La inquietud del amor nos regala el don de la fecundidad pastoral, y nosotros debemos preguntarnos, cada uno de nosotros: Homilía durante la Misa de apertura del Capítulo General de la Orden de San Agustín, Roma, 28 agosto 2013

·         Una fe auténtica implica siempre un profundo deseo de cambiar el mundo. He aquí la pregunta que debemos plantearnos: Homilía durante la Misa en la Iglesia del Santísimo Nombre de Jesús con ocasión del SS. Nombre de Jesús, Roma, 3 enero 2014

¿También nosotros tenemos grandes visiones e impulsos? ¿También nosotros somos audaces?  ¿Vuela alto nuestro sueño?

Me repito a lo dicho antes en la pregunta “¿Tienes un corazón que desea algo grande o un corazón adormecido por las cosas?” ya respondida antes porque los términos de la pregunta son semejantes y la respuesta la misma.

¿Nos devora el celo? (cfr. Sal 69, 10)

Sí… “el celo por tu casa me devora, Señor(Salmo 68,10) desde mis tiempos adolescente, rebelde con la Iglesia, he aprendido, después de mucho tiempo, de mucha corrección y de mucho sufrimiento, a amarla como para descubrir ahora lo anti testimonial que puede ser en algunos casos para que otros se consideren legitimados para abandonarla, dejarla, o peor aún cuestionarla… Entonces ¿por qué lo haces tú? que es lo que me reprocha mucha gente, precisamente por eso, porque la amo, y porque le diría a mi madre lo que ha de corregir para que los demás la amen y la vean como yo la amo y la veo; porque siempre tiene que haber profetas que creen conciencia, por fea e ingrata que resulte esta labor, porque aunque a veces no se me entienda, cuando así sea que se me pregunte, puedo parecer un burro cuando critico a la Iglesia, pero siempre será por el Señor.