martes, 31 de marzo de 2015

YO SOY EL NAZARENO
"Y no he perdido a ninguno de los que me diste"
A veces se cumplen las profecías...


Hay un refranillo humorístico, de esos que me gustan tanto, que dice de esta manera "Si dices que hablas con Dios, estás orando; pero si dices que Dios te responde, es que estás loco"... por supuesto que no comparto esta opinión, estoy firmemente convencido de que dios nos sigue hablando hoy, puede que no sea en plan "alto y claro" pero hay muchas formas de afinar el oído para ver lo que nos dice (algunas de ellas ya las comenté en la serie de artículos DIOS SIGUE HABLANDO CON SU PUEBLO, seguid el enlace el que quiera profundizar en el tema), pero, sin duda alguna, la sede de este diálogo con Dios seguirá siendo la oración personal.

Mi oración personal es un poco caótica, será que depende de mi estado de ánimo, tengo etapas de más alegría, de más canturrear, de más alabar y dar gracias... otras veces soy intercesor, todo me duele, por todo quiero pedir, todo lo quiero abarcar (más o menos como me siento ahora con este asunto de nuestros hermanos perseguidos en ORIENTE MEDIO, que no he sentido este dolor interno, esta desazón y esta desesperanza, en toda mi vida desde los acontecimientos de RUANDA o la PLAZA DE TIANNAMEN, que yo recuerde), otras veces soy más litúrgico y mi oración personal cede a fórmulas y oraciones establecidas, porque estoy más seco y árido en lo personal. 

A veces, en la oración, "siento algo", como una especie de sentimiento, intuición, una especie de percepción amorfa (no se me ocurre otra forma de expresarlo) en la que pareciera que el Señor quiere decirme algo, pero que se me queda en una especie de "no se qué"... en esos casos intento, de alguna forma, ponerlo por escrito intentando poner palabras a ese meollo de sentimientos, o a esa serie de imágenes inconexas que percibo, evidentemente al desconocer lo que estoy haciendo sólo pretendo dar coherencia gramatical a una serie de vocablos que pobremente expresan todo lo que siento (por eso no son piezas maestras de la mística), pero al menos me sirven para que "el mensaje no se pierda" si es que, de verdad, Dios se ha molestado en quererme decir algo.

Una de estas oraciones (o intuiciones vestidas de palabras) es la siguiente, que ayer tuve que buscar (en mi cuadernillo de oración personal) al hilo de algo que leí:

El Señor se muestra de una blancura tal
como la de su santo pueblo,
con sus consejeros alrededor,
y sus profetas en el centro.
Uno de ellos -preocupado- pregunta:
"¿Qué será de nuestros hijos?"
Y el Señor responde desde su trono:
"Yo haré del Carmelo, oráculo para Jerusalén,
que mis hijos no se encuentren entre los reyes
de este mundo, y los que ya están...
¡Sacadlos de ahí antes de que se corrompan!"

No tengo idea de la fecha exacta de este texto, sí puedo fecharlo en el año 2009 (que es la fecha que tiene la oración que le precede en el cuadernillo), ya que pocas veces pongo fecha a este tipo de oraciones, salvo que la fecha sea en sí misma, por su significado, algo que me parezca forma parte del mensaje... Y ahí queda, escrito, hasta que el Señor tenga a bien darme criterios de discernimiento...

Pues bien... ¡Grande es el Señor, que hace que se cumplan sus profecías! Seguramente no habría hecho falta que pasara por tanto dolor si tuviera a bien darme las claves interpretativas "antes de meter la pata" no "a toro pasado", aunque también es verdad que "a toro pasado" es cuando el discernimiento se hace mejor, o éste resulta más evidente. 

He abandonado la Cofradía a la que he pertenecido desde hace cuatro años, con gran dolor, porque he entendido que -en modo alguno- mi fe puede padecer por una categoría de "hermanos" (valgan mucho las comillas) que sólo miran por su interés y medrar puestos en su seno, en vez de servir... por una categoría de "hermanos" capaz de reír, hablar, incordiar, señalar con el dedo y hacer burla de los que comulgan, en la celebración de la Eucaristía, pese a que somos y nos llamamos "sacramentales"... por una categoría de "hermanos" más preocupados porque "el manto de la Virgen no llega" (patrimonio material) que por "ver quien se hace cargo de una niña durante la espera en el templo" (es decir, su patrimonio personal, su tesoro más grande, nunca visto, y siempre vilipendiado)... Al final he decidido que mi fe, la poca que me quede, aunque siga rezando muchas veces en mi oración personal "Señor ¡Auméntanos la fe!" -como los discípulos en la tormenta- vale mucho más que sus "palos de madera y las telas de sus vírgenes"...

Evidentemente, no ha sido una decisión fácil, ha sido doloroso, por alguna de la gente que dejo allí (¡Dios los proteja y ampare en su fe!) y por la ilusión de salir en la "estación de penitencia" (algo absolutamente válido para mí, que nunca lo he hecho ni cara a la galería, ni por ellos, ni por la Cofradía, sino por el hecho de estar seis horas callado, en silencio, lo que, en mí, ya es todo un logro, creedlo)... El caso es que, para consolarme un poco, se me ocurre anoche buscar en el evangelio la escena precisamente que representa mi ex-hermandad, curiosamente lo hago en el Evangelio de Juan (cosa rara en mí, ya para empezar, que soy "mateano" hasta la médula), y hete aquí me encuentro el siguiente texto (Juan 18,1-9):

Dicho esto, salió Jesús con los discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto; allá entró él con sus discípulos. Judas, el traidor, conocía el lugar, porque Jesús muchas veces se había reunido allí con sus discípulos. Así pues, Judas tomó un destacamento y algunos criados de los sumos sacerdotes y los fariseos, y se dirigió allá con antorchas, linternas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que le iba a pasar, se adelantó y les dijo: "¿A quién buscáis?" Le respondieron: "A Jesús, el Nazareno". Les dice: "Yo soy". También Judas, el traidor, estaba con ellos. Cuando les dijo: "Yo soy" retrocedieron y cayeron al suelo. Les preguntó de nuevo: "¿A quién buscáis?" Le respondieron: "A Jesús, el Nazareno". Contestó Jesús: "Ya os he dicho que Yo soy, pero, si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos". Así se cumplió lo que había dicho: "No he perdido ninguno de los que me has confiado". 

Evidentemente, volviendo al discernimiento de mi primera oración, no cabe duda de que "el Señor se muestra de una blancura tal como la de su santo pueblo" (y yo que siempre he creído que esta referencia era sobre la Transfiguración, mira tú que estaba equivocado) y poniéndolo con el texto del Evangelio, innegable cuando con toda solemnidad afirma "Yo soy, el Nazareno" y todos, en reconocimiento de esa soberanía, "caen por tierra"; y mira, que sí, que puede que el Señor comparta mis cuitas, mis dolores y mi desgarro por la falta de fe de las Cofradías, todo sobre lo que yo tanto me he devanado la cabeza estos días "uno de ellos, preocupado -pregunta- ¿qué será de la suerte de nuestros hijos?", que no en vano en el texto del Evangelio el Señor manifiesta la misma preocupación "dejad marchar a éstos", que se da la mano con la respuesta del Señor en mi oración personal "¡sacadlos de allí!", es decir, no le des más vueltas, abandona ya la cofradía "antes de que te corrompas", esto es, esa fe preciosa pagada a precio de mi sangre que no quieres perder, y así se cumplirá la escritura "no he perdido a ninguno de los que me diste"... Los únicos elementos que me "descuadraban" y que no lograba entender, pese a la claridad de los términos, eran "Carmelo" y "Jerusalén" y hoy, regresando del trabajo, aún maravillado por esta especie de "profecía cumplida" y dándole vueltas aún, es que lo he entendido, el momento de la decisión definitiva de no salir, Sábado 28 de Marzo... ¡Claro, el cumpleaños de Santa Teresa! ¡He ahí la referencia carmelitana! y encima, en casa, tropecé con un candelabro al que le pusimos la piedrecita del Muro de las Lamentaciones de nuestro viaje a Tierra Santa y ésta se cayó al suelo, completamente destrozada, lo mismo que el corazón por el hecho de dejar la cofradía... ¡No es maravilloso, no adquiere ahora fuerza la expresión "Yo haré del Carmelo oráculo de Jerusalén"!, es decir, en la fecha de Santa Teresa te haré retornar a un culto verdadero, no de piedras muertas (en este caso de maderos y telas), como le pasó a los judíos con la destrucción de la ciudad....

Pues eso, que hay veces en las que el Señor habla "alto y claro"... 

lunes, 30 de marzo de 2015

LA CONSPIRACIÓN DE BETANIA

Todos tenemos amigos, o en palabras de mi abuelo: “un amigo es un hermano que te da la sociedad”, aquellas personas que se hacen tan íntimas de nuestra propia vida y a las que queremos, efectivamente, como si de hermanos nuestros se tratase, y que al no estar ligados por lazos de sangre, no nos une a ellos más compromiso que la mera gratuidad, el compartir la vida, dicho en plata, la amistad… Y también el Señor, en su humanidad -por mucho que pese a algunos- tuvo amigos, mención aparte de los discípulos, y el Evangelio nos ha dejado el testimonio de una familia, tres hermanos, MARTA, MARÍA y LÁZARO, con los que el Señor tenía especial amistad y en cuya casa gustaba descansar y charlar con ellos, en medio de sus idas y venidas. Y una de estas "parada y fonda" en casa de LÁZARO la que se narra en el Evangelio de hoy (Juan 12,1-11).

Pero detengámonos un momento a conocer la casa de LÁZARO, este oasis de paz y tranquilidad del Señor con sus amigos, este pequeño rincón donde podía estar a gusto, sin el agobio de las multitudes. Enclavada en BETANIA, a unos dos kilómetros y medio de JERUSALÉN, en una de las faldas del MONTE DE LOS OLIVOS, se encuentra conservada (en el subsuelo de la iglesia del mismo nombre), la casa-cueva (recordad que las casas por aquella época tenían mucha semejanza a las cuevas, por ejemplo, hoy en día, del ALABAICÍN granadino, o de GUADIX, es decir, casas en las que algunas estancias están construidas construidas en el exterior y otras excavadas en la roca) de LÁZARO, MARTA y MARÍA, cuyos mosaicos nos dan la bienvenida.


En un entorno ajardinado en el exterior se pueden apreciar algunos elementos de la edificación antigua, como por ejemplo algunas arcadas del patio de la casa al aire libre. Ya, en el interior, bajo el subsuelo, en primer lugar se encuentran las estancias útiles (los dormitorios y residencia se reservaban más al interior) así un lagar con su bodega, donde llama la atención hasta un molino, lo que es lógico si pensamos que al ser interior, y excavada en la roca, sería un lugar fresco y oscuro para conservar el vino, el aceite, el grano… y al final lo que podríamos llamar salón, o estancia principal, que es lógico que estuviese dentro del área más fresca y protegida de la casa, y que actualmente es una pequeña capilla inferior de acento marcadamente franciscano.

Nos gusta pensar en LÁZARO como un buen amigo del Señor, una especie de "enchufado" ¡Al fin y al cabo su amistad con el Señor le valió la resurrección! (aunque fuera temporal, que luego LÁZARO moriría como todo el mundo)... LÁZARO enferma y sus hermanas mandan decírselo al Señor, ellas tienen la esperanza de que, si ha sanado a otros, con más razón lo hará con su hermano, al que tanto quiere, sin embargo el Señor retrasa la llegada y LÁZARO muere… Cuando por fin, el Señor aparece en BETANIA, es lógico y comprensivo el reproche de MARTA y MARÍA: “Señor, si hubieras estado aquí, no habria muerto mi hermano” (Juan 11, 21) Hay que decir que con su actitud el Señor no fue en nada indolente, de hecho el Evangelio de Juan nos muestra que, ciertamente, el Señor lloró, conmovido por las lágrimas de las hermanas de LÁZARO muerto y de todos los presentes… era su amigo y le amaba, y la muerte es el dolor mas grande… hasta los presentes se dijeron “Mirad, cómo le amaba” (Juan 11, 36) y, finalmente, Jesús obró el milagro y Lázaro resucitó.

Y ahora viene el detalle del Evangelio de hoy, que como hemos dicho, nos gusta pensar en LÁZARO como el enchufado del Señor, su amigo, que mereció resucitar (el término exacto sería revivir) pero en todo tiene que haber una sombra, y el Evangelio la deja caer de la siguiente manera "los Sumos Sacerdotes decidieron matar también a LÁZARO, porque muchos judíos, por su causa, seguían a Jesús" (Juan 12,11) ¡Bien lo podríamos llamar, ahora que están tan de moda los best-seller de este tipo, LA CONSPIRACIÓN DE BETANIA! Y es que, nadie puede imaginar ese remanso de paz que es la casa de LÁZARO, MARTA y MARÍA como objeto de oscuras conspiraciones contra sus personas, pero así fue, por eso el evangelista JUAN lo refiere, como le gusta decir alguna vez "el que lo vio lo atestigua y su testimonio es fidedigno; sabe que dice la verdad, para que creáis vosotros" (Juan 19,35) -que es la forma en la que MATÍAS PRATS nos diría "así son las cosas y así se las hemos contado"- ¿A qué ya no nos gusta tanto el enchufe de LÁZARO, pensando que sombras de muerte se ciernen sobre él? Y el motivo no es otro que "ser amigo de JESÚS", por eso no debe nunca sorprendernos, ni alarmarnos, ni asustarnos, el poder pensar, creer o, en el peor de los casos, descubrir, que por ahí hay "alguien oculto en la sombra urdiendo algún plan contra nosotros" por el simple hecho de ser amigos de Jesús: Quizás la familia no te entiende porque tu nivel de creencia y compromiso excede su media, o alguien en el trabajo te incomoda porque tienes una cruz en tu escritorio, o en tu partido político no entienden cómo casa tu ser creyente con tu ideología política... ¡Seguro que todos tenéis experiencias al respecto!...

Os podéis preguntar, legítimamente "Y este best-seller, titulado LA CONSPIRACIÓN DE BETANIA ¿Cómo temrina?" No sé si en su día fuistéis de los que picásteis en la presión mediática de comprar y devorar EL CÓDIGO DA VINCI (yo lo hice, mea culpa, y me lo leí) el caso es que la sensación que te queda al final es la de decir perplejo, al menos en mi caso "¿Tanto rollo para esto, para llegar a este final tan simple?" pues en el caso de LA CONSPIRACIÓN DE BETANIA sucede lo mismo, que al final, el Señor murió por todos nosotros, que al final a precio de su sangre nos compró, que al final -como dijo el Señor a JULIANA DE NORWICH- "todo saldrá bien"... que al final, ser amigo del Señor trae siempre sus cosas buenas y sus compensaciones, que todo lo demás, es tan connatural a la condición de discípulo que no debe asustarnos "¿acaso vamos a pretender ser más que nuestro maestro?". Y termino con una frase demoledora de Monseñor JACQUES BEHNAN HINDO, de la Iglesia Católica de rito Sirio: "Ser cristiano en el Siglo XXI pasa por aceptar como probable la realidad del martirio"

domingo, 29 de marzo de 2015

DOMINGO DE RAMOS
"¡Hosanna al que viene en nombre del Señor!"
El borriquillo del Señor


Los que iban delante y detrás gritaban:
¡Hosanna! Bendito el que viene en nombre del Señor.
Bendito el reino de nuestro padre David que llega.
¡Hosanna al Altísimo!

(Marcos 11, 9-10)


Hoy, DOMINGO DE RAMOS, desde esa pequeña aldea, que no es más que un simple enclave, llamado BETFAGÉ en el Evangelio "al llegar cerca de Jerusalén, entraron en Betfagé, junto al monte de los Olivos" (Mateo 21,1), en Tierra Santa, a medio camino de JERICÓ y a la distancia que se podía recorrer en Sábado (unos dos mil codos) hasta JERUSALÉN, comienza la SEMANA SANTA, con la procesión y celebración de los ramos y las palmas, uno de los días, se me antoja, más paradójicos de estos seres volubles que somos la humanidad, tan dada a populismos, manipulaciones y falsos salvadores, que tan pronto los encumbramos, tan pronto los celebramos, como que ciertamente, de un plumazo, a la misma velocidad los defenestramos y nos olvidamos de ellos, también el Señor tuvo que pasar por este populismo, no buscado, sino provocado por nosotros, los mismos que hoy decimos "¡Hosanna al Señor, nuestro Rey!" somos los mismos que dentro de poco gritaremos sin remordimiento "¡Crucíficale, crucifícale!"


Y es que la entrada del Señor en JERUSALÉN, entre vítores de victoria, y cantos de alabanza es motivo de alegría, aunque no debemos olvidar que, detrás de cada alegría, la vida, que es así de injusta, puede que nos sorprenda una tristeza… como al Señor todos aquellos seguidores, y toda esa alabanza, se le evaporó al verse solo y abandonado en su camino por la Vía Dolorosa… “Hay que estar a las duras y a las maduras” nos dice el refrán, que compendia la sabiduría popular, aunque desgraciadamente, nosotros somos igual de inconstantes, acompañamos a nuestros familiares y amigos, con alegría, en sus momentos de victoria, pero los abandonamos en cuanto les roza la dificultad, la enfermedad o la muerte, una cosa es cierta, en ambos casos, sólo la presencia del Señor es la que permanece.


En la Iglesita de BETFAGÉ, en ISRAEL, la llamo así porque es pequeña, destacan los frescos de las paredes, en la que aparece representada la comitiva de los personajes que acompañaron al Señor en su entrada triunfal en JERUSAÉN: los niños, las mujeres, los hombres… soldados romanos contemplan preocupados la escena, al tiempo que los sumos sacerdotes se indignan por el recibimiento que se le está dando al Señor… siempre me ha gustado, sobretodo en aquellas ocasiones en las que parece que a los cristianos se nos niega la palabra, o se nos pretende hacer callar injustamente, esa respuesta que dio el Señor a los fariseos cuando le dijeron: “Maestro, reprende a tus discípulos” y él respondió: “Os digo que si éstos se callaran, gritarían las piedras” (Lucas 19, 39-40), y es que eso es lo que sucede muchas veces, que la gloria del Señor y su triunfo palidecen en el mundo por culpa de nuestra vergüenza, de nuestra hipocresía, de nuestra falta de compromiso o nuestra incoherencia, pero no pasa nada, la Gloria del Señor siempre triunfa, porque aún llegado el caso de que la Iglesia entera desapareciera, “las piedras continuarían dando gracias a Dios por Jesucristo nuestro Señor”…


En un muro del PALATINO, en ROMA, hay un dibujo en la pared, que representa a un burro crucificado, frente a él se encuentra una persona que lo contempla, que se supone es un hombre llamado ALEXÁMENOS, pues junto a este dibujo hay una inscripción, en griego, cuya traducción es de la siguiente manera: ALEXAMENOC CEBETE QEON” ("ALEXÁMENOS adora a su Dios"), y que los expertos consideran una pintura crítica e irreverente hacia los cristianos, por aquello de representar a Cristo como un burro crucificado. Esta imagen, con la que me encontré hace ya mucho tiempo, me hace preguntarme lo siguiente, al hilo de todo lo expuesto:

¿Y si fuera al revés?  ¿No seré yo el burro crucificado, para burla y escarnio de los demás, y vergüenza mía?

En el Evangelio solamente en una ocasión el Señor reclama algo para sí, precisamente, un burro: Ni una explicación, ni un motivo, simplemente lo necesita y basta (Lucas 19,30-31), precisamente en el día de hoy, el de su entrada triunfal en JERUSALÉN, entonces si el Señor es “exigente, que cosecha donde no ha sembrado, y reúne donde no ha esparcido” (Mateo 25,24) ¿No podía haberse procurado un burro mejor que mi pobre persona? Peor aún… ¿No se ha prevalido de mí? ¿No he sido para él no más que un burro inútil, mientras le servía? Pues, en efecto, así es como me siento: “Si le eres útil, se servirá de ti; si te derrengas, renuncia a ti; si tienes algo, te dirá buenas palabras,  pero te explotará sin que le duela; si te necesita, te tratará bien, y con sonrisas te infundirá confianza” (Eclesiastés 13,4-6).

No pensaría de esta forma, claro está, si ultimamente el Señor se hubiera mostrado “compasivo y misericordioso” conmigo. Siento en mí la misma impotencia dicha por San PABLO de forma suave cuando afirma no hago el bien que quiero, sino que practico el mal que no quiero.”  (Romanos 7,19), o expresada de forma más cruda por el profeta Isaías al afirmar tajante que todos se sentirán defraudados por un pueblo inútil que no puede auxiliar ni servir, si no es de fracaso y decepción” (Isaías 30,5). Creo que, lo mismo que le pasó a JOB, el fracaso de mi vida, de mis proyectos, de todo cuánto emprendo, pese a ser en el nombre del Señor, me legitima para quejarme: “¡He dicho mi última palabra!, al Señor le toca responderme” (Job 34,35) ¿Acaso se burla Dios de mí, como hace el autor del dibujo del Palatino, de este pobre burro crucificado? ¿Acaso no tengo derecho a protestar?: “¿Qué te he hecho para que me apalees por tercera vez? (…) ¿No soy yo tu borrica, en la que montas desde hace tiempo? ¿Me he portado acaso mal contigo?” (Números 22,28-31).

Quizás hubo un tiempo, en que fiándome de la palabra del Señor “mi yugo es suave y mi carga es ligera” (Mateo 11,30) no me importaba, con ánimo resuelto y firme convicción, “negarme a mí mismo y cargar con mi Cruz cada día y seguirle” (Cfr. Mateo 16,24), ahora –por el contrario- estoy cansado, aunque no es esa la palabra exacta, o el sentimiento, digamos más bien, que me mantengo, es verdad, detrás del Señor, pero me siento como forzado a ello, no sé si por obligación, o por pura inercia de no tener que reconstruir de nuevo mi vida, como el CIRINEO “y lo forzaron a cargar con la Cruz.” (Marcos 15,21).



Curiosamente, regresando al dibujo del Palatino, pese a la ofensa vertida contra él y contra su Señor, consta de la misma manera que, en otra muro del Palatino, el tal ALEXÁMENOS, dándose por aludido, escribió, esta vez en latín, “Alexámenos fidelis” (es decir "ALEXÁMENOS permanece fiel"), lo mismo que yo, que inútilmente me digo: “la Palabra del Señor se me volvió escarnio y burla constantes, y me dije: no me acordaré de él, no hablaré más en su Nombre” (Jeremías 20,8-9), y sin embargo, contra toda razón humana, una y otra vez regreso al camino, como el burro obediente que se pone anteojeras y no discierne otro camino: “Si un día te empeñaste en alejarte de Dios, vuévete a buscarlo con redoblado empeño” (Baruc 4,28). 





viernes, 27 de marzo de 2015

¿PARA QUÉ LAS BUENAS OBRAS?
¡Apedreamos a los buenos!
SAN ESTEBAN AL CELIO


No me digáis que la respuesta que dan los fariseos al Señor, en el Evangelio de hoy (Juan 10,31-42) no tiene desperdicio, por sí sola bastaría para llenar todo un libro acerca de lo que es el fariseismo... "No te apedreamos por una obra buena sino por una blasfemia"

Y es que, dogmas aparte, los que hemos de creer, que son exclusivamente, quede esto bien claro, los que figuran en el credo (aparte de los dogmas marianos), sin embargo estamos rodeados de fariseos que hacen de toda cuestión, legítimamente, discutible en la Iglesia, un dogma (al margen de los anteriores), evidentemente un concepto libre de pensamiento, evolutivo y que puede cambiar con "el paso lento pero firme de la Iglesia" en algo absoluto, y se convierten en tales apologetas de sus propias ideas que, si no quedara feo, nos apedrearían a todos los que no comulgamos con ellos de forma real.

Se me ocurren cientos de ejemplo de esto: Por ejemplo, los jesuitas asesinados en EL SALVADOR, incluyendo al propio Monseñor OSCAR ROMERO ¿Cuántas barbaridades doctrinales se habrán dicho sobre ellos, contra ellos? ¡Hasta tuvieron dos documentos en contra de la Congregación de la Doctrina de la Fe! Y aún hoy en día, que Monseñor OSCAR ROMERO está a punto de ser beatificado, y los jesuitas están más que rehabilitados, aún hay cientos de páginas tildándolos de marxistas, de heterodoxos, de defensores de esa modernidad que destruye la Iglesia.... pero ¿alguien sabe cuánta labor social, cuántas mujeres acogidas, cuántos huérfanos atendidos, en sus colegios, y residencias, de FE Y ALEGRÍA?

Una santa recientemente canonizada (17 de Octubre de 2010), MARY McKILLOP, Fundadora de las Hermanas de San José del Sagrado Corazón, australianas, llamadas josefinas, que inició su labor de enseñanza de niños pobres en un establo, con unas pocas voluntarias... posteriormente abrió refugios por doquier para gente sin techo, para indigentes, mujeres maltratadas, prostitutas... y hete aquí que, pese a todo ello ¡fue excomulgada, durante cinco meses por su obispo diocesano! Ya nadie se acuerda de ello, hasta ha sido canonizada, pero en su momento, la excomunión era incompatible con el "ser fundadora de una entidad católica" lo que produjo tal desbandada de las religiosas y las novicias que las josefinas estuvieron a punto de desaparecer en aquellos fatídicos meses.

Estamos ya en las vísperas de celebrar el "cumpleaños" de Santa TERESA de JESÚS de ÁVILA, que nacio un 28 de Marzo la friolera de hace 500 años, pero a modo de conclusión no la citaré a ella, sino a otro insigne carmelita, tan ducho como ella "en las cosas de Dios y en saber escrutar sus entrañas de misericordia con el corazón" por eso nos dejó dicho que "al atardecer de la vida nos examinarán en el amor" así que, mejor, quedémonos siempre con las buenas obras, las que translucen nuestro amor, que no creo que en las puertas del cielo vengan a preguntarnos por nuestra ortodoxia, y aunque así fuera, no vayas a empezar a relatar que "si estás a favor o en contra de la comunión de los divorciados vueltos a casar", basta con que entornes los ojos y recites el Credo, que no creo que haya mucho más, lo demás, siempre son flecos opinables....

Y seguimos nuestro VIAJE DE JONÁS cuaresmal, seguimos parodiando la terquedad del profeta ¡mira que quedan pocos días de cuaresma ya! que hasta el final fue tan obtuso que aún le faltan dos días para comprender la MISERICORDIA DE DIOS:


Y concluimos visitando hoy la basílica de SAN ESTEBAN AL CELIO, que es la ESTACIÓN CUARESMAL ROMANA en la que nos detenemos hoy:


La iglesia de San ESTEBAN "en la colina del Celio" o "Rotondo" como fue llamada por los romanos tal vez conserva la misma forma que el "Magnum Macellum" obra del emperador NERÓN.


En el centro se encuentra el altar, visible desde todas partes del templo, como centro de la victoria épica de todos los mártires. En el mapa de ROMA, "forma urbis", de SEPTIMIO SEVERO, y luego las recientes excavaciones arqueológicas, dan cierta idea de como pudo ser el edificio, usado después como basílica cristiana, en la antigüedad romana.

Aquí estaban los "Castra peregrina", los cuarteles para los soldados que se encontraban de paso o temporalmente reclutados en la capital romana.

El enorme edificio fue consagrado por el Papa SIMPLICIO (468-83) en el año 470, en el lugar donde se venera a los mártires PRIMO y FELICIANO, que el Papa TEODORO trasladó a esta iglesia mediante la construcción de una capilla de la que en la actualidad sólo se puede contemplar el mosaico del ábside.

La construcción, sin embargo, tenía una planta redonda de un diámetro mucho mayor. La amplitud fue reducida, al parecer, en el siglo XV por el gran LEON BATTISTA ALBERTI, que aquí comenzó su carrera como arquitecto, por su incapacidad para sostener tan grande bóveda. La zona más conocida de esta iglesia es el "martirium" de POMARANCIO, que muestra los frescos de la historia de de los mártires, mostrando toda la crudeza del derramamiento de la sangre, sin ningún tipo de eufemismo artístico, sino con un realismo terrible.

A la salida del templo se puede ver el COLISEO, donde muchos cristianos fueron martirizados.

jueves, 26 de marzo de 2015

ES NUESTRO DIOS
"No lo conozco, sería un embustero"
SAN APOLINAR EN EL CAMPO DE MARTE


¡Mira que me va a gustar que el Evangelio de hoy (Jn 8,51-59) caiga en Jueves, precisamente! Jueves Eucarístico, solemos decir, lo que me invita a la siguiente reflexión al hilo de las palabras del Señor: "Porque vosotros decís: "Es nuestro Dios" aunque no le conocéis (...) y si dijera lo contrario, sería como vosotros, un embustero!"

Y es que ya mismo estamos en Semana Santa, nuestras calles se llenarán con las procesiones que marcarán las estaciones de penitencia de cientos de Hermandades y Cofradías de toda ESPAÑA y yo me hago siempre la misma pregunta: ¿De verdad son estaciones penitenciales, de verdad damos testimonio de fe pública de algo, de verdad todo esto nos compromete? 


¿Qué decir de esa paradoja de que no se pueda andar por nuestras calles en Semana Santa, todo el mundo abarrotando calles, plazas y esquinas, para ver pasar a Nuestro Padre Jesús "del qué sé yo" y Nuestra Señora de "vete a saber qué"? Porque luego toda esa gente brilla por su ausencia en las eucaristías dominicales, y lo que es más duro, en la procesión del CORPUS CHRISTI, que si nos ponemos a comparar -desde la fe- es Dios mismo, presente, real y verdaderamente en la Eucaristía, el que sale a la calle, no una imagen de madera, por más artística que sea, al fin y al cabo "hechura de manos humanas" que en este sentido, mucho me temo, las acusaciones del profeta JEREMÍAS contra las imágenes, o las críticas luteranas, siguen muy vigentes.


¿O esa otra paradoja de tener que escuchar, de la mujer de un Hermano Mayor, de una cofradía "qué evangelio nos vienes a vender, no te engañes, aquí estamos todos por vestir y sacar al palo"? Pues mira, hija, qué quieres que te diga, no tengo conciencia de quererte vender ningún evangelio, porque creía que ya lo compartías conmigo, y lo asumías como propio, desde las aguas del bautismo, pero que ya puestos, sigue con tu palo, que puestos a hermanarme en la fe, por el agua del bautismo, ahora me siento más hermanado y cercano al bautismo de SUSANA DÍAZ (nuestra flamante recién votada Presidenta de la Comunidad Andaluza, que fue bautizada en su día ¡y hasta catequista de joven!) que contigo, por muchos golpes que te des en ese pecho cargado de medallas cofradieras llevando tu vara de "hermana sacramental" para más cojones.... ¡Iba a decir para más "inri" pero la indignación es lo que tiene....que uno dice palabrotas cuando "el celo del Señor te consume por dentro", como los profetas del Antiguo Testamento, pero a lo bestia...!

Y ya que hablamos de cofradías y hermandades Sacramentales, es muy gratificante, en cualquier templo "sede canónica" de cualquiera de ellas, ver como se llena de hermanos el día de la procesión, y ver que luego, el JUEVES SANTO, hay las mismas cuatro abuelas de siempre acompañando al Señor en el Monumento (la reserva eucarística), o como en las eucaristías dominicales todos ellos brillan por su ausencia, e incluso, en aquellos actos de hermandad "más o menos obligatorios" -como un quinario a los titulares- incluso se permiten pasarse toda la eucaristía hablando, riendo, incordiando, y ya el colmo de los colmos, a la hora de comulgar, no sólo no haciéndolo, sino señalando con el dedo y haciendo burla de los tres o cuatro que sí que lo hacen, hasta el punto que uno de los hermanos que sí comulgó, poniéndose de rodillas detrás de los primeros les dijo "Seguid con vuestro teatro del mundo, ante vuestro muñeco de madera, que al Señor, al menos, lo llevo yo en mi corazón".


Permitidme pues que, aunque pertenezca a una Hermandad y Cofradía, os advierta que sólo pertenezcáis a una de ellas si vuestra fe es sólida, recia y bien formada, ¡porque si tenéis el menor atisbo de duda, el mejor sitio para perder la poca fe que os quede es una de ellas! y ya de paso, todas las acusaciones anteriores, carecerían de sentido si hubiera una buena formación cofrade (claro, que ellos entienden por formación continua los pregones, presentaciones de carteles, las glorias de María y conferencias absurdas del tipo "la trabajadera, ese mundo por descubrir") y para de contar si tuviéramos Obispos valientes, en el caso de ANDALUCÍA, que se tomaran en serio su valor de "velar por la fe del pueblo a ellos confiado", claro que ellos lo confunden con castigar libros sospechosos de no comulgar con su ombligo episcopal, y no por estas menudencias de la fe del pueblo sencillo, pequeñas, no tanto como un libro herético, pero que escandalizan mucho más, pues el libro lo leen los entendidos (¡encontradme una anciana de comunión diaria que haya leído un sólo escrito de ELLACURÍA!) pero seguro que hay decenas de buenos cristianos escandalizados con el rumbo de las cofradías, pero claro, señores Obispos, dar un correctivo a las cofradías significa "castigarlas a no salir", y claro, eso estropea el turismo, eso estropea los intereses económicos que hay detrás, y claro...donde se ponga el dinero, los Cristos de madera y las Vírgenes cantadas de saetas, para deleite de turistas japoneses que echan fotos diciendo: "¿Pero esto que es....?"...  ¿Qué coño importa la fe de la gente sencilla? ¡Ah, cuánto stock de piedras de molino hay, que si fuéramos coherentes, haría falta hasta producir más, para irnos despeñando con ellas alojadas al cuello por el escándalo causado!

Seguimos nuestro VIAJE DE JONÁS cuaresmal, esta vez experimentando en nuestras propias carnes la sensación del profeta en este "tira y afloja" que se trae de premios y castigos con el mismo Señor:


Y finalmente visitamos hoy la ESTACIÓN CUARESMAL ROMANA de la Basílica de SAN APOLINAR EN EL CAMPO DE MARTE:


La diaconía de San APOLINAR mártir, obispo de RÁVENA, es una de las muchas iglesias que, en ROMA, en el momento en que el exarcado bizantino, se dedicaban al discípulo amado de San PEDRO, que fue ordenado obispo y enviado a evangelizar la zona de la ROMAGNA italiana.

Por esta razón, tanto en San JUAN DE LETRÁN como San PEDRO DEL VATICANO (en el atrio de la basílica antigua), había una capilla dedicada a San APOLINAR con su imagen.

La iglesia se menciona por primera vez en la biografía de ADRIANO I alrededor del año 780, posteriormente LEÓN X le dio el título o advocación definitiva, y luego SIXTO V la confirmó en sus privilegios. Fue reconstruida por ALEJANDRO VI y BENEDICTO XIV (1740-1758), que encargó la restauración a FERDINANDO FUGA.

Cabe señalar que en el pórtico exterior de la iglesia se encuentra representada la "Reina de los Apóstoles" posiblemente obra de PERUGINO, pero que es sin duda de la escuela de UMBRÍA.

Destaca su alto campanario cosmatesco con vistas a las ruinas del foro. En la iglesia también descansan los mártires de la vía Latina: NEMESIO, OLIMPIO, SEMPRONIO, EXUPERIA y TEÓDULO, que fueron trasladados aquí en el año 999 por el Papa GREGORIO V.

En el dintel de la antigua iglesia estaba escrito "currite Christicolae templum ingredite cuncti. Intranti Sit pax, redeunti sancti gratia" es decir "acudid a este templo los de la escuela de CRISTO, entrad donde está la paz, los redimidos por la santa gracia" para que obedientes a la invitación del dintel de la puerta, los peregrinos entren a buscar la paz y encontrar la gracia.

miércoles, 25 de marzo de 2015

ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS
"El Sí de MARÍA"
SAN MARCELO EN EL CORSO

Casa de la Virgen (NAZARET)
"Verbum caro factum est" (Aquí se hizo carne el Verbo)

Hoy es la festividad litúrgica de la ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS, hoy, seguramente, en todas las predicaciones de todas las Iglesias, comentando el Evangelio de hoy (Lucas 1,26-38) que nos narra la escena, volveremos a escuchar aquello de la obediencia de MARÍA y su significativo "Fiat!" es decir "Sí, hagase en mí según tu Palabra". Ahora bien: Pocas veces nos preguntamos por la transcendencia de este "" de MARÍA que nos abrió de par en par las puertas de la redención del género humano, el mayor de los misterios de nuestra fe, pues como le gusta decir a @cuartapobreza "que un Dios resucite a un hombre (el Misterio de la Resurrección de Cristo) no tiene nada de especial, ciertamente ahí está el poder de Dios sobre su criatura, no es nada comparado -a la inversa- con que un Dios se haga hombre (el Misterio de la Encarnación de Cristo)".

Ahora bien, ¿de verdad era preciso el "sí" de MARÍA?, podríamos decir sin miedo a exagerar, parafraseando a San PABLO (Filipenses 2,10), “en el cielo, y en la tierra, y en el abismo”, todo se detuvo para esperar la respuesta de MARÍA, y es que, en este preciso momento, en que todo lo creado, contiene la respiración, como muy bien expresara San BERNARDO: 

Virgen de NAZARET
(Venerada en NAZARET, Tierra Santa)
¡Responde ya, oh Virgen, que nos urge! Señora, di la palabra que ansían los cielos, los infiernos y la tierra. Ya ves, que el mismo Rey y Señor de todos, se ha prendado de tu belleza y desea ardientemente el asentimiento de tu palabra, por la que se ha propuesto salvar al mundo. Hasta ahora le has complacido con tu silencio. Pero ahora suspira por escucharte. Tú eres la mujer, por medio de la cual, Dios mismo, nuestro Rey, dispuso desde el principio realizar la salvación del mundo. ¡Contesta con prontitud al ángel! ¿Qué digo yo? ¡Al Señor mismo en la persona del ángel! Di una palabra y recibe a la Palabra; pronuncia la tuya y engendra la divina; expresa la transitoria y abraza la eterna. Es encantador el silencio pudoroso, pero es más necesaria la palabra sumisa. ¡Abre, Virgen dichosa, el corazón a la fe, los labios al consentimiento y las entrañas al Creador! 

Cabría preguntarse entonces, en última instancia ¿Por qué, para qué era preciso el "sí" de MARÍA? Insistamos una vez más en las bellas palabras de San BERNARDO que acabamos de citar, pues siguen: “¡Responde ya, oh Virgen, que nos urge! Señora, di la palabra que ansían los cielos, los infiernos y la tierra”…. porque antes de que a San PEDRO le entregara el Señor el poder de las llaves del Reino de los Cielos, se hacía preciso abrir la puerta, y esta potestad, en este momento sublime, le correspondió, por designio amoroso y misterioso de Dios, a MARÍA , que bien pudo abrir las puertas del Cielo, con su llave, para luego entregárselas al pobretico de PEDRO. PEDRO administra las puertas del Reino de Dios, pero MARÍA las abrió por vez primera, por medio de su “sí, quiero, hágase en mí, según tu voluntad”, y no lo digo yo, lo dice San AMBROSIO: 

¡Bella puerta, MARÍA , que siempre se mantuvo cerrada y no se abrió! Pasó a Cristo a través de ella, pero no se abrió. Y para que aprendamos que todo hombre tiene una puerta por la cual pasa Cristo, se dice: “Elevad vuestras puertas, príncipes; elevaos puertas eternales, y penetrará el Rey de la gloria”. ¡Con cuánta mayor razón puede decirse que había en María una puerta ante la cual se sentó y por la que pasó Cristo! Esta puerta miraba a Oriente; porque difundió verdaderos resplandores aquella que engendró al Oriente y dio la luz al Sol de justicia. 

“¡Hágase, Señor, en mi tu voluntad”, esta es la única enseñanza de hoy, que todos podamos discernir, en nuestra vida, la voluntad de Dios, para poder responder como MARÍA “que se haga en nosotros¿Y cuál es la voluntad del Señor? Nos preguntamos constantemente. Dios mismo nos da la respuesta por medio del profeta ISAÍAS (Isaías 55, 10-11): 

Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé semilla al sembrador y pan para comer, así será mi Palabra, que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo. 

Y MARÍA viene en nuestro auxilio, como maestra de la fe, para ayudarnos a discernir la voluntad de Dios, ella, que como hemos visto en este pasaje, acogió la Palabra de Dios en su vida, se dejó empapar por ella, y dio la semilla en su sazón, a su hijo, Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, y con ello nos dio pan para comer, el pan que no falta, el vino que no se gasta, la vida que es eterna, y que, finalmente, con todo su legítimo dolor de madre y con sumo desprendimiento al pie de la Cruz, dejó a la Palabra, hecha carne, regresar a Dios, preñada de humanidad, después de cumplir el encargo, y haberse hecho su voluntad, que todo ello nos comprometa a estar más atentos a la Palabra de Dios, porque ciertamente “luz para mis pasos es tu palabra Señor” –como dice el Salmo (Salmo 119, 105)- y que, de esta forma, la Palabra nos ayude, día a día, a descubrir la voluntad de Dios en nuestras vidas.

Seguimos nuestra propuesta cuaresmal en redes sociales, el VIAJE DE JONÁS, ¡tan cerca ya de la misericordia del Señor que casi la tocamos!, pues la misericordia del Señor es el grueso de la enseñanza del libro de JONÁS, que estos días nos hayan ayudado a entenderlo así:



Y vamos concluyendo también, casi, nuestro recorrido por las ESTACIONES CUARESMALES ROMANAS, hoy visitamos la basílica de SAN MARCELO EN EL CORSO:


La actual iglesia de San MARCELO es rica en obras de arte. La reconstrucción hecha tras el incendio del año 1519, que la destruyó por completo, nos muestra los frescos de PIERIN DEL VAGA y DANIELE DA VOLTERRA, PELLEGRINO TIBALDI y FEDERICO ZUCCARI. VIRGINIO VESPIGNANI acometió después la restauración del año 1874 con gran habilidad, manteniendo en el templo la armonía de líneas deseada por JACOPO SANSOVINO.


En la entrada se puede ver la tumba del cardenal MICHIEL, construida sobre pilares de mármol que simula una estantería de libros, en alusión a los 730 códices de su propiedad que donó a la iglesia.

Se puede admirar en la capilla el gran crucifijo de madera del año 1400, que permaneció intacto después del incendio, mientras que las reliquias de los mártires reposan en pleno altar. En el centro se encuentra el Papa MARCELO, cuyo nombre todavía se asocia con el de la matrona LUCINA, que vivió aquí, una de sus muchas residencias, todas ellas convertidas luego en iglesias, donde es probable que dicho Papa ejerciera su ministerio. Pero el emperador MAJENCIO ordenó convertir la casa en un granero. San MARCELO murió aquí de hambre y la misma LUCINA quiso enterrarlo en el cementerio de PRISCILA, aunque luego fue traído de vuelta aquí, a la iglesia bajo su advocación.

La liturgia de hoy de esta estación cuaresmal es un resumen de la pasión y de la resurrección. Nos recuerda los muchos acentos que tiene la muerte de CRISTO, pero que todos ellos culminan con su triunfo.

martes, 24 de marzo de 2015

COHERENCIA Y VIDA
"Predicad el Evangelio...."
SANTA MARÍA IN VIA LATA


La referencia cuaresmal al Evangelio de hoy (Juan 8,21-30) la encontramos en el versículo "cuando levantéis al Hijo del hombre, sabréis que soy yo..." donde sin duda alguna el Señor está haciendo referencia a su crucifixión, sin embargo donde el texto de hoy me pone a mí el acento es en otro detalle.

El Señor dice también "podría decir y condenar muchas cosas en vosotros" (nuevo toque de atención cuaresmal, que al fin y al cabo nos llama a la introspección, al reconocimiento previo de nuestro pecado y nuestra incoherencia, en vistas a la conversión) "pero el Padre que me envió es veraz, y yo comunico al mundo lo que he aprendido de él" lo que es todo un canto a la coherencia, a la integridad de nuestro testimonio, a imitación del Señor.

Quizás, esta sea la reflexión más importante de hoy, podemos resumirla en esas otras palabras de San FRANCISCO de ASÍS, muy parecidas a las del Señor, cuando recomendaba a sus frailecillos "predicad el Evangelio, y si es preciso, con palabras" ninguna predicación podrá superar jamás el ejemplo vivo de una vida íntegra, de un "testimonio veraz".

Recordad, este VIAJE DE JONÁS cuaresmal que os venimos proponiendo no tendrá ningún sentido si, llegados al final, no descubrimos, junto con JONÁS la finalidad del viaje y de todas sus vicisitudes: la MISERICORDIA del Señor "puede que tenga menos efectos especiales, pero luce mucho más":


Y hoy visitamos la basílica de Santa MARÍA IN VIA LATA, en nuestro recorrido diario por las ESTACIONES CUARESMALES ROMANAS:

El Misal más antiguo que hace referencia a la estación cuaresmal de hoy la designa bajo el título de "Petrum Cyriacum" ("PEDRO CIRÍACO)", ya atestiguado en los siglos V y VI que estaba "cerca de las Termas de DIOCLECIANO" en el área de la actual Calle "20 de Septiembre".

Hay restos considerables de la iglesia primitiva en el sótano de la basílica actual. En este lugar se ha querido ver el lugar de la "custodia militaris" (la "vigilancia militar" o arresto) de la que habla el Apóstol de los gentiles, San PABLO, después de llegar a ROMA, donde permaneció durante dos años para hacer llegar a los cristianos sus consejos, sus enseñanzas y también para escribir dos de sus cartas. Una tradición similar dice que así se hospedaron también San PEDRO y los Evangelistas LUCAS y JUAN.

Entrando en el templo por el pórtico de la fachada obra de PIETRO DA CORTONA, al que encargó la edificación el Papa ALEJANDRO VII, la iglesia muestra obras de arte y las tumbas monumentales de la familia BONAPARTE. 

Aquí, en la Edad Media fueron trasladados los restos y las reliquias del mártir CIRÍACO DE OSTIA.

La estación cuaresmal de hoy se enmarca dentro de una de las iglesias más bellas del centro de ROMA, y nos lleva a elevar el espíritu en un himno secular de gloria a la Santísima Virgen y las reliquias de los mártires honrados aquí, para recordarnos que hay que buscar al Señor para escuchar su Palabra y amarlo cada vez más.

lunes, 23 de marzo de 2015

"Nuestras quejas contra el Señor"
SAN CRISÓGONO EN EL TRASTÉVERE

Hoy ha sido un lunes, "lunes de verdad", ha estado nublado, el día ha sido desapacible, de esos días en los que uno no da "pie con bola", por eso he estado ausente, y casi escribo esto "a vuela pluma" por no romper la Cuaresma que os estamos ofreciendo... en fin, como se suele decir, mañana será otro día.

Y seguimos nuestro VIAJE DE JONÁS 


Y recorremos hoy la basílica de SAN CRISÓGONO EN EL TRASTÉVERE siguiendo la piadosa tradición de las basílicas estacionales cuaresmales de ROMA:

La estación cuaresmal de hoy está dedicada a un mártir entre los más venerados del cristianismo primitivo. Fue construida la basílica sobre la casa del mismo mártir, de origen griego, y es probablemente obra de CONSTANTINO. En el año 731 el Papa GREGORIO III la restauró con grandes columnas de pórfido y antiguamente erigió a su lado un monasterio dedicado a San LORENZO.

La actual basílica de San CRISÓGONO se debe al cardenal SCIPIONE BORGHESE, que encargó los trabajos en el año 600 a GIANBATTISTA SORIA, después hubo algunas reformas realizadas por el cardenal GIOVANNI DA CREMA en el siglo XII.

El "titulus Chrysogoni" se refiere a la basílica original construida siete metros por debajo del nivel de la calle, sobre las ruinas de antiguas edificaciones imperiales. Las excavaciones, que pueden ser visitadas, muestran el gran ábside con un zócalo decorado con medallones y también se pueden ver las dos naves laterales y el nártex. Estos restos fueron descubiertos por el erudito y profesor MARUCCHI, que fue otro de los co-fundadores de la "Academia Cultorum Martyrum".

El nombre de CRISOGONO, mártir invencible y seguidor de CRISTO, nos recuerda, junto con el canon de la misa y la liturgia a él dedicadas, que el Señor concede a su Iglesia, por mediación de sus mártires, la salud del alma y del cuerpo.

domingo, 22 de marzo de 2015

QUEREMOS VER AL SEÑOR
"San ANDRÉS, el hombre del detalle"
SAN JUAN ANTE PORTAM LATINAM

¡Mentiría si no dijera que este es uno de mis textos evangélicos preferido (además de otros dos que inmediatamente os compartiré)! Además el Evangelio de hoy (Juan 12,20-33) presenta otra característica, compartida con los otros dos textos que os digo, y es que es siempre el evangelista Juan el que más referencias hace al apóstol San ANDRÉS, al que yo siempre he llamado "el hombre del detalle", lo que enseguida entenderéis:

San Andrés, el apóstol, no es desde el punto de vista de los evangelistas el apóstol más importante entre los doce, sin embargo en sus pocas apariciones en el Evangelio nos enseña que él fue, sin duda, el hombre del detalle:

Un  grupo de griegos desea hablar con el Señor, tienen muchos impedimentos para acceder a él, y se lo dicen a los discípulos, aunque finalmente nos dice el Evangelio (Juan 12, 22) que fue el apóstol ANDRÉS el que propició el encuentro, dando lugar, además, a que el Señor pueda dar testimonio profético, una vez más, de su propia muerte.

Antes de este episodio, una gran multitud ha estado siguiendo a Jesús. Llega un momento en que Jesús se siente violento y se compadece de aquella muchedumbre, que no ha comido aún, y le dice a los apóstoles que les den de comer. Los discípulos no tienen ni idea de cómo dar de comer a tantos, y entonces, en medio de la confusión general, -de nuevo ANDRÉS le dice al Señor-: “Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces” y así posibilita que el Señor haga el milagro de la multiplicación de los panes y los peces (Juan 6, 1-15).

Y mucho antes, inlcuso antes de conocer al Señor, ya se nota que ANDRÉS es un hombre inquieto, que busca, que se interroga por las cosas, que tiene inquietudes y que no encuentra las respuestas en las explicaciones de su tiempo, es en suma, un hombre en búsqueda... Esto no es algo que lo diga yo, nos lo dice el Evangelio cuando afirma que ANDRÉS se encontraba en el círculo de los discípulos de JUAN, el Bautista, el profeta, que andaba revolucionando la comodidad y la deslealtad del pueblo para con el Señor. Y en cuanto JUAN BAUTISTA afirma, al ver a Jesús por primera vez: “He ahí el Cordero de Dios”, el resto de los discípulos de JUAN se quedan con él, sólo ANDRÉS capta “el detalle”, la diferencia entre JUAN y Jesús, y automáticamente le sigue, y no contento con eso, en seguida va a compartirlo con su hermano PEDRO: “Hemos encontrado al Mesías... y le llevó a presencia de Jesús” (Juan 1, 35-43).

¿Es o no es San ANDRÉS "el hombre del detalle"? Sólo él sabe darse cuenta de "ese pequeño detalle" desapercibido para todos los demás, que posibilita la obra del Señor y, a renglón seguido, desaparecer de la escena, como siendo consciente de aquello de "pobres siervos inútiles somos, lo que teníamos que hacer hicimos" (cfr. Lucas 17,10) Aunque no estemos en Noviembre, día de su fiesta (el 30 Noviembre) quizás esa es la enseñanza y el testimonio que tiene que quedarnos claro, a lo que hemos de ser interpelados, por parte de San ANDRÉS, que nosotros, lejos de dejarnos desconcertar por el bosque, seamos capaces de ver los árboles, de captar ese detalle, que es de Dios, y que posibilita hacer ver a los demás su gloria y su poder.

Y hoy,  nuestro VIAJE DE JONÁS cuaresmal nos invita a orar y reflexionar sobre los treinta y tres años de vida de nuestro Señor Jesucristo en la tierra, cada uno de ellos fue una bendición para quienes sí que tuvieron la posibilidad, real y cierta, de tratar humanamente con él (por cierto, la oración que se propone se encuentra en el siguiente enlace CORONA DE LA VIDA DEL SEÑOR):


E iniciamos la última semana de Cuaresma con la visita a la ESTACIÓN CUARESMAL ROMANA de la Basílica de SAN JUAN ANTE PORTAM LATINAM:


Hoy en día la estación de San JUAN "ante Portam Latinam" revela con una luz particular la belleza de la fe. Fue construida en el siglo V, aunque el templo fue reconstruido varias veces. El campanario del año 772 aún se conserva junto con doce columnas de pórfido, mármol claro y estriado del pórtico.

También son visibles fragmentos de inscripciones y restos de frescos medievales que aparecen debajo de las vigas ennegrecidas por el paso del tiempo.

Esta iglesia, que ya es mencionado por San GREGORIO, el Grande, tiene  obras de arte cosmatescas y un hermoso techo reconstruido por el Papa CLEMENTE VIII, mientras que el mosaico del ábside, del siglo XVI sería obra de CALIER D'ARPINO.

Esta diaconía, que se encuentra al principio de la Via Appia, y "ante Portam Latinam", nos recuerda el fruto de la semilla que no muere.

Desde el convento anexo de las monjas Turchine fundadas por la beata FORNARI, ahora los Siervos de la Caridad (Rosminianos) dirigen la procesión estacional partiendo de una pequeña capilla llamada "San JUAN en aleo" obra de BRAMANTE en el sitio tradicional del propio martirio del evangelista JUAN. 

A pesar de la corta distancia de esta capillita a la basílica, es particularmente interesante realizarla para simbolizar el camino cuaresmal.