jueves, 30 de junio de 2016

TUS PECADOS TE SON PERDONADOS
COGE TU CAMILLA Y ANDA
¡DOBLE MISERICORDIA!


Asistimos en el Evangelio de hoy (Mateo 9,1-8) a la narración de la curación del paralítico en la camilla, sin embargo, el Señor, nada más ver al paralítico lo primero que hace es "perdonarle sus pecados" diciéndoles "ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados"-puede que lo hiciera a conciencia para suscitar la controversia posterior- (hay que añadir que en la mentalidad judía la enfermedad física, como cualquier otra desgracia- solía ser síntoma exterior de un desorden moral interior,  es decir, del pecado).

Y ahora es donde viene el meollo de este Evangelio, o al menos es donde quiero poner yo el foco de su lectura, los presentes afirman "este hombre blasfema" (porque perdonar los pecados es ciertamente un atributo divino, puesto que sanadores, hechiceros y magos ya hay muchos) pero el Señor da un golpe de efecto al preguntarles "¿Por qué piensan mal? ¿Qué es más fácil decir: 'Tus pecados te son perdonados', o 'Levántate y camina'?"  sanando a renglón seguido al paralítico de la camilla "para que sepáis que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".

Y no estaría de más, dicho sea de paso, que no andemos investigando, escrutando, denunciando, publicitando, queriendo saber el pecado de nuestros hermanos (¡bastante deberíamos tener, en conciencia, con los propios!). Quizás, si no nos comportamos, por una vez, como inquisidores de los demás, y mostráramos ser un poco más misericordiosos y atentos con nuestros hermanos, incluso cuando pecan, fuéramos capaces de mostrar al mundo el rostro del Padre bueno del Cielo, misericordioso, en vez de oscurecer su rostro con nuestras condenas humanas, entonces quizás sería posible que los presentes exclamen, de nosotros, ante esta actitud "glorificaban a Dios por haber dado semejante poder a los hombres", que no es otro sino anunciar a un Dios misericordioso al mundo de hoy.

domingo, 19 de junio de 2016

DÍA INTERNACIONAL DE LOS REFUGIADOS


Hoy es el DÍA INTERNACIONAL DE LOS REFUGIADOS, evento ONU, que según leo en la propia web de la ONU se conmemora el día 20 de Junio para hacerlo coincidir con la fecha que se firmó, en el año 1951 la Convención del Estatuto de los Refugiados.

Estoy tentado a pensar que, si no fuera porque esta jornada, al menos sirve, como tantas otras, para que al menos un día todos nos sensibilicemos, concienciemos y reflexionemos sobre el tema, que la ONU se podía meter la celebración, la reflexión y los eventos "por dónde les quepa", porque estoy firmemente convencido de que la Convención antes mencionada debe de ser algo así como el papel higiénico de reserva que tienen los funcionarios de la ONU en el baño, cuando se les termine el papel higiénico de verdad... y estoy siendo todo lo comedido de lo que soy capaz... porque las cifras hablan por sí solas: Cientos de miles de personas desplazadas por las guerras, las persecuciones, las hambrunas, las malas condiciones de vida en todos los aspectos... los miles de vidas que se ha tragado el mar... los diez mil niños que -según fuentes de INTERPOL- literalmente "han desaparecido" desde su llegada a EUROPA... los otros tantos de miles de niños que han llegado completamente solos a nuestra costas, sin familiar, ni adulto que los acompañe... ¿Cómo ha de ser la desesperación de una madre que por salvar a un hijo lo abandona en manos de desconocidos en un viaje incierto? (algo así, curiosamente, es lo que hizo la madre del propio MOISÉS para salvarlo del decreto de faraón de matar a los niños varones de los israelitas (Éxodo 2,3)), pero desgraciadamente, en este caso, la historia es distinta: A MOISÉS nadie "lo salvará de las aguas" (que es lo que significa MOISÉS), porque en este caso al niño muerto lo rescata un policía, roto de de dolor, sosteniendo su cuerpo inerte entre los brazos; MOISÉS ni será adoptado, criado o educado por la élite, porque por más que quisiéramos (y consta que diócesis, parroquias, conventos, familias, comunidades...) han abierto sus puertas y sus casas para acoger a refugiados, pero... ¿qué vamos a acoger si los gobiernos no abren las fronteras, establecen los cupos y organizan la llegada? ¡Hasta la solidaridad ciudadana se ve bloqueada por esta panzada de hijos de puta que nada hacen, ni dejan hacer! (y que nadie se me ofenda porque ante la vida humana la corrección política me importa poco).


El Papa FRANCISCO hace unos años -y aún no se había producido lo peor de lo peor de los movimientos migratorios y de refugiados- dijo, sencilla y llanamente, en su visita a LEMPEDUSA "¡Una vergüenza!".... Yo, sinceramente, poco más puedo añadir, porque esto es algo que me puede, me llena de dolor, me vence la impotencia, he llegado literalmente a llorar por ella, he optado por no ver las noticias para no seguir haciéndome daño, no por vivir de espaldas a la realidad, si no por la impotencia absoluta, casi nihilista de no poder hacer nada, por la incompetencia e insolidaridad de quienes nos gobiernan; ya casi hasta me niego a rezar porque como dice el Evangelio "no todo el que me diga "Señor, Señor" entrará en el Reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre" (Mateo 7,21) y ya sabemos bien cuál es "fui forastero y me acogistéis (...) lo que a uno de éstos hicistéis a mí me lo hicisteis" (Mateo 25,40)... En su día mandamos un correo electrónico al MINISTERIO DEL INTERIOR, cuando otro "católico de bien", nuestro señor Ministro, D. JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ, dijo que -refiriéndose a las ONG católicas que criticaban el trato dado a los refugiados en inmigrantes- "que seguramente opinarían de otra manera si tuvieran que hacerse cargo de alguno de ellos", ofreciéndonos de buena fe a acoger a un inmigrante o refugiado (somos pobres, y el piso es chico, pero haciendo un esfuerzo, a una persona sola, sin familia, y de cualquier confesión cristiana -no por nada, sino por no violentarla con el ritmo de vida, de oración, adoración y la decoración que se supone normal en una especie de eremitorio urbano- y sólo obtuvimos por respuesta un formal acuse de recibo sin decir nada, sin comprometerse a nada... 

No olvidemos que todos nosotros, en cierto modo, somos "extranjeros y peregrinos" (1 Pedro 2,12) pues "pues nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo" (Filipenses 3,20), aunque ello no nos exime de nuestra responsabilidad con el aquí y con el ahora, con nuestros hermanos refugiados, peregrinos, errantes, inmigrantes... Y nadie está exento, en un momento dado, de ser forastero, sea por los motivos que fuere, desde algo tan simple ¡que ya se nos hace un mundo! como que, por ejemplo, el trabajo o los estudios te cambien de comunidad autónoma el lugar de residencia ¡y ya cuesta adaptarse en según qué cosas!... como por circunstancias más serias como desgracias naturales, conflictos, amenazas, peligro de la vida, hambre...

Por eso, no olvidemos que

SER REFUGIADO ES... Salir de tu país con una maleta cargada de esperanza, sin mirar atrás, donde sólo hay desesperación.

SER REFUGIADO ES... Enfrentarse a una realidad en la que precisamente esa esperanza es frágil y se puede truncar.

SER REFUGIADO ES... Llorar de impotencia por estar lejos de tu familia, amigos, conocidos, compañeros.

SER REFUGIADO ES... Trabajar en ocupaciones que nadie quiere y en circunstancias que ni tú mismo podrías imaginar.

SER REFUGIADO ES... Caminar por las calles con la sospecha y el miedo de que puedes ser expulsado en cualquier momento.

SER REFUGIADO ES... Esperar una legalidad, un reconocimiento, como ser humano, que se te niega una y otra vez.

SER REFUGIADO ES... Soñar con el día en que pueda vivir en paz, tener una vida digna, poder reunir a tu familia en torno a ti.

SER REFUGIADO ES... Enfrentarse a la xenofobia, el miedo y los prejuicios de muchos de los habitantes de los lugares por los que pasas, por los que transitoriamente vives.

SER REFUGIADO ES... Ver tus derechos violentados y negados.

SER REFUGIADO ES... No ceder, pese a las dificultades, a la esperanza y la meta de alcanzar un futuro mejor.


Y aunque sea hoy el DÍA INTERNACIONAL DEL REFUGIADO, oficialmente, maldita sea la ONU, maldita sea la UNIÓN EUROPEA y maldito sea el político, Jefe de Estado, Presidente o autoridad nacional que hoy pronuncie este nombre sagrado "refugiado" en sus labios... ¡He dicho! Pues como dice el Salmo respecto de JERUSALÉN "Que se me pegue la lengua al paladar, que se me seque el brazo, si no me acuerdo de ti" (Salmo 136,6), lo mismo podría decirse hoy de todos los que nada hacen por parar esta hemorragia humana que está por convertir el Mar MEDITERRÁNEO en un cementerio "que se les pare el corazón, que se les llene la garganta de agua, a todos los políticos y responsables mundiales que hoy lloren por un refugiado".

Y VOSOTROS...
¿QUIÉN DECÍS QUE SOY YO?


El Evangelio de hoy (Lucas 9,18-24) nos trae de boca del Señor la pregunta por excelencia "Vosotros... ¿Quién decís que soy yo?", no me voy a ceñir a la respuesta dada por PEDRO "Tú eres el Mesías de Dios", porque es su respuesta, sabemos además, en el correlato de este episodio en MATEO que, además, esta respuesta hizo que el Señor le constituyera "cabeza de los apóstoles" al decirle "tú eres Pedro, o sea Piedra, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las fuerzas del infierno no la podrán vencer. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: todo lo que ates en la tierra será atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra será desatado en los Cielos" (Mateo 16,13-20), y es la respuesta que, con PEDRO a la cabeza, da toda la Iglesia, y nosotros mismos, al hacer la confesión de nuestra fe en el credo "creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor", si no que quiero poner el foco en nuestra respuesta, la nuestra, la propia de cada uno de nosotros.


Conocer a Señor es tener la misma experiencia que afirma JUAN en una de sus cartas "Hemos conocido el amor de Dios y hemos creído en él" (1 Juan 4, 16), es tener la misma experiencia de ANDRÉS haciendo el anuncio gozoso a su hermano PEDRO Hemos encontrado al Mesías!" (Juan 1,41), o el mismo descubrimiento manifestado por FELIPE  a NATANAEL "¡Hemos encontrado al que describen Moisés en la ley y los profetas: Jesús, hijo de José, natural de Nazaret!" (Juan 1,45), y vencer las resistencias, dudas y reparos de quienes nos interroguen al respecto diciendo, sencillamente "¡Ven y verás!" (Juan 1,46). Pero... ¿Cómo es que se conoce al Señor, para poder amarle, creer en él, anunciarlo a los demás? ¿Y dar respuesta a la pregunta: Vosotros quién decís que soy yo? Para orientar un poco valgan estas bellísimas palabras de BENEDICTO XVI:

No se comienza a ser cristiano por una decisión ética, o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, una persona, CRISTO, que da un nuevo horizonte a la vida y con ello, le da una orientación decisiva.

Antes, pues, de responder a la pregunta de hoy, debemos tener este encuentro personal con el Señor, debemos tomar conciencia de ese momento en que el Señor se hizo presente en nuestras vidas, no como idea, concepto, fe... ¡sino como persona, viva, real, presente!, ese momento en que realmente el Señor te miró a los ojos, y tu mirad se cruzó con la suya, ese momento en que el Señor se hizo el encontradizo en nuestras vidas ¡siempre lo hace, porque es el Señor el que sale a nuestro encuentro siempre, desde la Encarnación en la historia, a cada uno de nuestros corazones!, y entonces escuchamos por vez primera "Ven y sígueme" (Marcos 10,21).

A partir de este momento, cada cual, aparte como dijimos antes de la confesión de PEDRO, de la confesión de la Iglesia universal en el Credo, cada uno de nosotros podremos aventurar nuestra propia respuesta personal a la pregunta "¿Quién decís que soy yo?" Al tratarse de una respuesta personal, ésta es única e intransferible, debería haber tantas respuestas como cristianos en el mundo. Sin dejar la afirmación mayor "Tú eres el Cristo, el hijo de Dios vivo" (Mateo 16,16), quizás quien haya tenido una experiencia real de orfandad durante su infancia, al encontrarse con el Señor, se sienta más cómodo e identificado respondiendo "Tú, eres, Señor, mi Padre"; esta misma respuesta podría ser aventurada por quien dicha experiencia de orfandad hubiera sido respecto de su madre, en nada impediría que, conociendo al Señor, dijera "Tú eres, Señor, mi Madre" pues dice ISÁIAS "¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque alguna se olvidase, yo jamás te olvidaría" (Isaías 49,15); podemos decir también "Tú eres, Señor, mi hermano" con San PABLO "Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos” (Hebreos 2,11); para las religiosas y las consagradas es más cercana la imagen del esposo, al que al fin y al cabo han consagrado sus vidas, son imagen de Cristo esposo hacia la Iglesia, Santa TERESITA DE LISIEUX en las vísperas de sus votos escribía "por los votos seré yo ¡o dicha inefable! la esposa de Jesús", para ella todos los consagrados son "esposas de Jesús", y no le da reparo en que esta afirmación también se pueda predicar de los hombres, cuando en una carta dice "puede ser que esta afirmación de esposa del Señor case mejor con la sensibilidad de una religiosa que con la de un seminarista, un sacerdote o un misionero... pero ¿Acaso no está su alma prometida al Cordero de Dios?"; para los misioneros, voluntarios, cooperantes, en las circunstancias más adversas de su tarea puede que un momento dado, al borde de lo humano, respondan "Tú eres, Señor, mi fuerza" de esta tarea misionera sabe mucho San PABLO "todo lo puedo en aquél que es mi fuerza" (Filipenses 4,13)... y así podríamos seguir aventurando respuestas, tantas como las formas en las que el Señor haya tocado nuestros corazones, se haya hecho presente en nuestras vidas...

Entonces hoy es un buen día para recordar este momento del "amor primero", ese momento en que el Señor se hizo el encontradizo en nuestra vida, el día en que te miró a os ojos por vez primera, el día en que, por fin supiste responder a la pregunta "¿Quién soy yo para ti?", ya has visto que caben tantas respuestas como estuviera tu corazón ese bendito día, que puedes responder diciendo "Jesús amigo, Jesús Padre, Jesús hermano, Jesús Palabra, Jesús Eucaristía, Jesús mi fuerza, Jesús mi camino, Jesús mi vida...", pero recuerda también ¡no te detengas mucho en este gozo, sal a anunciarlo!, corre a decir a todos a los que te encuentres "¡Hemos visto al Señor!", y al que te pregunte cómo es eso, dile "Ven y verás". 

Y una confidencia, cuando una madrugada, del 16 al 17 de Julio del año 1991, sin poder dormir, de repente en medio de la noche se hizo una pequeñita luz en mi interior que decía "Ven y sígueme", y cuando después de mucha lucha y forcejeo acabé por rendirme con una sencilla respuesta, que lo dejaba todo abierto "Habla, Señor, que tu siervo escucha" (1 Samuel 3,10), entonces me hubiera imaginado al Señor, sentado a mi lado, en la butaca del balcón, al lado de la mía, donde me había salido a contemplar el paisaje al no poder dormir, sonriendo, más que sonriendo me atrevería a decir (al fin y al cabo la experiencia es mía) partiéndose de risa ante mi torpeza... Sin embargo, varios años después, cierto es que vi al Señor riendo, tal cual aquella noche, en la maravillosa imagen que preside la capilla del Cristo de JAVIER en NAVARRA... Esta es mi respuesta "Señor, tú eres, el que se ríe de mi" y el anuncio que he de hacer "¡Hemos encontrado al Señor! ¡Tened siempre la alegría del Señor, estad alegres!" (Cfr. Filipenses 4,4).

sábado, 18 de junio de 2016

BRÚJULA PARA PERDERSE VOTANDO


Como decía ARISTÓTELES que el ser humano es un "ζώων πολιτικων" es decir "un animal social por naturaleza", y dado que estamos insertos en sociedad, es difícil sustraerse a la situación sociopolítica en la que nos encontramos, que solamente un aliénigena recién aterrizado en ESPAÑA,  a estas alturas debe de ser el único que no sepa que nos encontramos en campaña electoral... ¡Si es que salimos de ella desde el 20 de Diciembre del año pasado! ¡Del año pasado! ¡Mirad que se dice pronto, y estamos ya en Junio!... y teniendo en cuenta que votar es un derecho constitucional, amén de que como dice San PABLO "hay que someterse a las leyes civiles y no sólo por miedo al castigo, sino en conciencia" (Romanos 13,5), aparte de que este artículo me va a dar pereza escribirlo más adelante es por lo que, como también se dijo, permitidme la broma "lo que hayas de hacer hazlo pronto" (Juan 13,27).


Vaya por delante que yo no voy a orientar el voto de nadie ¡ni siquiera estoy seguro de lo que voy a votar yo! y ahí es donde radica básicamente el problema, por mucho que diga San PABLO que hemos de "obrar en conciencia" ante la sociedad civil y sus leyes, lo cierto es que la conciencia, en este aspecto, debemos tenerla -como se dice en ANDALUCÍA- "más liá que la pata de un romano", porque actualmente es imposible, repito, imposible encontrar una opción política que case perfectamente con el ideal cristiano, si se prefiere con la implantación del Reino de Dios en el mundo, pues haciendo caso a mi definición de las Bienaventuranzas y el Sermón de la Montaña como "la Constitución del Reino de Dios" no es que no exista una opción política acorde ¡es que ni nosotros mismos somos acordes si quiera con los valores del Sermón de la Montaña!, entonces políticamente, al encontrarnos con esta ausencia, no nos queda más remedio que "votar en conciencia" y esto siempre, se supone, "buscando el mal menor".


¡Claro que esto es aún más difícil si cabe! Por una parte tenemos aquellos que definiéndose, al menos antes (pues ya lo suprimieron de sus Estatutos en uno de sus últimos congresos), como "demócrata-cristianos", deberían estar más cerca de los valores que se suponen cristianos (digo que se supone porque lo cierto es que pareciera que han obrado siempre "al dictado" de la Conferencia Episcopal Española), y aunque luego resultan de lo más beligerantes al defender la dignidad de la vida, ciertas opciones matrimoniales, el respeto por cierta moralidad cristiana (a veces metida con calzador en las leyes), sin embargo luego sus políticas económicas y sociales resultan incapaces de resistir la más mínima confrontación con la Doctrina Social de la Iglesia, que se supone existe, y contravenirla debe de ser también moralmente reprochable, claro que en este tema para nada se dan por aludidos.

Luego están las opciones, me encanta usar la palabra que voy a usar, tan de moda últimamente "socialdemócratas", herederas de lo más genuino de la civilización y la democracia, que arrancaran con aquel "libertad, igualdad y fraternidad" de la Revolución Francesa a nuestros días, que han dado a la política monumentos como la reflexión y enunciado de los derechos del hombre y del ciudadano, cuyas políticas sociales y económicas, paradójicamente, casan mejor con la Doctrina Social de la Iglesia, pero que adolecen de una visión un tanto utilitarista de la vida y la dignidad humanas, en según qué casos, y que a veces adolecen de ciertos sesgos ideológicos, que resultan igual de caducos que aquellos otros que, paradójica e inversamente, critican a la opción política de enfrente. Curiosamente son los únicos que cuentan con un grupo de "militantes cristianos" reconocido como tal dentro de la estructura y aparato del partido ¡Cosas veredes que non crederes, amigo Sancho!

Luego están los que se perfilan como "tercera vía", digamos el centro -como aquel extinto Centro Democrático y Social- pero es que yo nunca he sido muy amigo de centrismos, debe de ser, en primer lugar porque -en todo, en la vida- me aterran esas palabras terribles del Señor al afirmar "porque no eres ni frío, ni caliente, sino tibio, te vomitaré de mi boca" (Apocalipsis 3,16), porque -debe ser por mi temperamento- soy de los que opinan que si te condenas, pues que sea a lo grande, si te hacen santo, el mejor de todos ¡pero términos medios no, por favor! que si hay que salvar las ballenas pues te metes en una zodiac a embestir balleneros en plan GREENPEACE, o te la trae al pairo que desaparezcan las ballenas ¡pero eso de ser ecológico sólo para suscribirse a una revista, venga ya! porque en este mundo o eres del Real Madrid o del Barça ¿qué es eso de ser del Zaragoza?, o eres de COLACAO o de NESQUIK ¡pero esa milonga del COLACAO sin grumitos! o eres ateo con todas sus consecuencias o creyente con las suyas ¡pero eso del "quizás pero yo que sé"!... Y eso es lo que me pasa con estas opciones céntricas, que me parece que son tanto como "nadar y guardar la ropa", que se escoran a según lo que me convenga, por eso resulto tan ambiguo en mis planteamientos y programas... aunque luego venga mi madre, desilusionada con su partido político de toda la vida y te suelte a la cara, así, sin anestesia ni nada: "¡Pues yo a lo mejor le voto, porque el muchacho es muy bonico y habla muy bien!", lo que ya dice bastante de la profundidad de su programa político ¡no os equivoquéis, que ese comentario no desmerece de mi madre! porque yo soy igual de bonico y hablo muy bien ¡no en vano soy su hijo!.

Y finalmente están.... ¿A qué os pensáis que estoy a punto de decir los populismos de corte mesiánico (en el sentido peyorativo, se entiende)? ¡Pues nada más lejos de la realidad! Iba a decir que al final están "los experimentos se hacen con gaseosa", para que no puedan herir a nadie y provoquen resultados desastrosos, porque esto me huele a gaseosa pura y dura, que puede que la agitaran un 15M famoso, pero de ahí a la fecha de hoy se le va yendo la efervescencia por momentos... Ahora mismo deben tener menos fuerza que una cerveza de marca blanca... porque cuando las latas se agitan demasiado, con fuerza o sin ella, a veces explotan, y ya tenemos pruebas "allende los mares" de qué es lo que sucede... por cierto nada más lejos de lo que solía decir LAO-TSE "el pueblo se gobierna como se fríe el pescadito, sin agitarlo demasiado" (cuyas máximas políticas, dicho sea de paso, deberían estar enmarcadas presidiendo el despacho de todos nuestros politicastros).

O sea, que al final no creo que haya orientado el voto de nadie, más bien esto ha sido una especie de desahogo en voz alta, antes para ello solía ver LA SEXTA NOCHE en la tele, era como una especie de terapia de la semana, me ponía el programa, le pegaba cuatro voces al televisor y me quedaba más relajado que haciendo alpinismo, matándome en un gimnasio o yendo a unos ejercicios espirituales aun eremitorio en la montaña... pero es que ya, tan saturados, indignados y hartos estamos, que ya ni ello me ayuda... 

Así que el único consejo serio que se me ocurre compartir con vosotros es que el día 25 de Junio, cojáis a vuestra familia, a vuestro perro, a vuestra novia, novio, a vuestra pandilla de amigos, a la cuadrilla del colegio ¡a quien sea! y hagáis esa excursión que tanto tiempo lleváis postergando, cuanto más lejos del mundanal ruido y de la ciudad mejor, y que como dice San JUAN DE LA CRUZ "buscando mis amores, iré por esos montes y riberas; ni cogeré las flores, ni temeré las fieras, y pasaré los fuertes y fronteras", porque al final el día 26 de Junio va a salir -y aquí no vale decir "lo que Dios quiera"- sino lo que quiera la ciudadanía, nosotros mismos incluídos... 



...eso sí, no os perdáis, en la resaca post-electoral todos los programas que queden de la última temporada de MASTER CHEF, porque -y esto sí que me lo podéis tomar como un vaticinio- mucho me temo ¡qué vamos a hacer la misma tortilla de siglas que antes! Y esto no va a haber cocinero ¡otra vez que lo cuaje!, casi estoy por sugerirle a Su Majestad, FELIPE VI, que si no quiere perder las vacaciones de verano en rondas de consultas y bla, bla, bla... proponga como Presidentes del Gobierno a los tres presentadores de MASTER CHEF ¡a ver si cuajan un Gobierno mejor!

viernes, 17 de junio de 2016

DONDE ESTÉ TU TESORO, ESTÉ TU CORAZÓN

Nos dice el Señor en el Evangelio de hoy que "donde esté tu tesoro que esté tu corazón" (Mateo 6,19-23) y no sé por qué me he acordado de esa otra cita del Cantar de los Cantares en virtud de la cual la amada dice al amado "grábame como un sello en tu brazo, como un sello en tu corazón, porque es fuerte el amor como la muerte" (Cantar 8,6), y es que no hay nada más permanente que un tatuaje, es verdad, pero no deja de ser superficial, pero un sello, una marca indeleble, es mucho más difícil de quitar, porque es mucho más profundo, en el mismo sentido se refiere el profeta EZEQUIEL (9,4) "recorre la ciudad, atraviesa Jerusalén y marca en la frente a los que se lamentan afligidos". 

Yo quiero que mi tesoro se cifre en en el Señor, como dice San PABLO, "de nada más quiero saber, sino del Señor, y éste crucificado" (1 Corintios 2,2), y este es el tesoro que quiero guardar en mi corazón, como dice una antigua obrita anónima del Siglo XIX, titulada "Afectos de un alma religiosa enamorada de la Cruz" cuando comienza diciendo: "La Cruz es mi delicia y tesoro (...) yo en la Cruz he cifrado mi dicha", porque la Cruz es verdaderamente "el amor más fuerte que la muerte"... Si a Santa TERESITA DE LISIEUX le gustaba decir aquello de "en el corazón de la Iglesia yo quiero ser el amor", yo quiero y es mi deseo "en el corazón de la Iglesia, ser la Cruz".

Pero no quiero que este deseo sea un anhelo del corazón, quiero que sea ciertamente más profundo que una marca, que un símbolo al cuello, quiero que sea un sello, que configure y transforme mi vida, que me enseñe a ser humilde "Dios me libre de gloriarme, si no es de la cruz" (Gálatas 6,14), que me enseñe a ser obediente "se humilló, se hizo obediente hasta la muerte, una muerte en cruz" (Filipenses 2,8), que me enseñe a ser pobre "Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza" (2 Corintios 8,9), que me enseñe a estar siempre de parte de los afligidos, de los que sufren "una marca en la frente de los que sufren" (Ezequiel 9,4). 

Curiosamente en el texto de EZEQUIEL al hacer referencia a "una marca en la frente", se dice literalmente "una TAU en la frente", precisamente uno de los motivos por el que San FRACISCO gustaba tanto de la TAU para firmar sus escritos, para identificar los lugares franciscanos, y para su propia orden naciente, lo que me recuerda que es justo una TAU la que llevo al cuello, de ahí mi compromiso mayor, de ahí mi oración.

Recorre la ciudad, aTraviesa Jerusalén,
y marca en la frenTe
a los que se lamenTan afligidos.
Señor, te pido,
que la Tau que llevo al cuello,
sea la marca que me consagre
de parTe de los afligidos,
que no pase nunca de largo
ante ningún lamento
de mis hermanos...
Señor, que esta humilde Tau,
de madera me recuerde siempre:
"Que tu yugo es suave,
tu carga ligera..."
Señor, hazme digno de ser
"humilde instrumento de la Tau"

Podría terminar esta oración con la invocación de JOB (31,35) "¡Ojalá el Señor me escuchara! ¡Aquí está mi firma!", versículo en el que, curiosamente, la expresión literal del texto, aunque ahora traduzcamos como "firma" es el siguiente "¡Aquí está mi Tau!"

jueves, 16 de junio de 2016

REPARAR CAE DENTRO DEL "DEBE" DE NUESTRA RESPONSABILIDAD


Precisamente esta semana, en la que litúrgicamente los textos del Evangelio del día han ido desgranando el "Sermón de la Montaña" -auténtico plan de vida del cristiano- que se antoja como un cúmulo de paradojas y sinsentidos (desde la óptica humana) pero que nos ayudan a comprender la misericordia y la lógica de Dios y la subversión de valores que supone el Reino de Dios... ¿Cómo es eso de dar dos túnicas al que me pide una? ¿cómo es eso de darle la razón al que quiere llevarnos a juicio? ¿cómo es eso de prestar sin esperar nada a cambio? y que alcanza su máxima expresión en "amad a vuestros enemigos, rezad por los que os persiguen" (Mateo 5,44) asistimos a la noticia, una vez más, de una nueva agresión y afrenta al sentimiento del pueblo de Dios, de la Iglesia, en el nuevo asalto de la Capilla de la UNIVERSIDAD COMPLUTENSE de MADRID (antes fueron los intentos de quemar dos iglesias en MONDOÑEDO, las pintadas en aquella u otra parroquia o colegio católico, los sagrarios profanados, el póster de no se qué acto en VALENCIA, y más lejana en el tiempo queda la exposición blasfema con las hostias consagradas robadas en PAMPLONA).

Y en seguida saltan las alarmas, se alzan las voces diciendo que "vivimos una nueva etapa de persecución", se inician recogidas de firmas, se alzan los dedos señalando a aquellos u otros responsables, muchas veces dejándonos llevar por consideraciones ideológicas o políticas (antes de que las autoridades policiales se manifiesten), se lanzan hashtags ingeniosos o de denuncia en las redes sociales, se inician recogidas de firmas... pero ¿qué hay del Señor? ¿quién se siente llamado, dentro del pueblo de Dios, de este pueblo de la Cruz, a reparar la ofensa cometida?

¡Reparar la ofensa cometida! La exclamación es para recalcar lo inaudito de esta afirmación. Reparar es, en términos teológicos, el acto desprendido y generoso por el que se pretende recompensar con mayor amor el amor que Dios nos tiene, y que se violenta y rompe por el fracaso del pecado; reparar es restaurar lo que a la Gloria de Dios le ha sido robado por el egoísmo de quien comete el agravio, el pecado o la injuria. Podríamos objetar diciendo que qué sentido tiene nuestra reparación si ya de por sí fue meritoria la muerte de Cristo en la Cruz para salvación de nuestros pecados, hasta qué punto hemos de hacernos reparadores de la multitud de ofensas, de agravios e injurias que padece el Señor por nuestros pecados, los ajenos y los de la humanidad entera, y la respuesta la encontramos en las conocidas palabras del apóstol San PABLO, el mejor conocedor de la Cruz y todo lo que ella significa, cuando afirma:

"Ahora me alegro de los padecimientos que sufro por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a la tribulación de Cristo en favor de su cuerpo, que es la Iglesia
(Colosenses 1,24)

La necesidad de reparación nace de la realidad de que todos formamos un cuerpo, del que Cristo es la cabeza, pero no podríamos ser miembros de dicho cuerpo si no colaboráramos de la misma manera con Cristo, la cabeza, como dice también San PABLO:

"Y conocer más al Señor (...) la comunión en sus padecimientos hasta asemejarme a él en su muerte"
(Filipenses 3,10)

Dice el adagio latino "ubi charitas, ibi amor est" (donde está la caridad está el amor), que se puede extrapolar y predicar de la Iglesia diciendo "ubi Eucharistia, ibi Ecclesia est", es decir "donde está la Eucaristía, ahí está la Iglesia", y no hay más que saber, que entender, ni otras consideraciones a tener en cuenta ¡dónde esté mi Señor-Eucaristía, allí está la Iglesia, allí está mi pueblo, y quien al Señor-Eucaristía ofende, a mí me ofende, al santo pueblo de Dios ofende, a la Iglesia misma ofende!

Desde siempre ha habido almas que han sentido la necesidad, por haber sido dotadas por el Espíritu Santo de un don de amor a Dios y a la Iglesia más vívido e imperioso que en el resto de los demás cristianos, tibios donde los haya, de experimentar como propios el dolor de los pecados cometidos, no ya por ellos mismos, sino por el resto de la humanidad y las ofensas vertidas contra Dios, la Virgen y los santos... almas reparadoras que ha experimentado esta gracia, como decía Santa TERESITA DE LISIEUX "en el corazón de la Iglesia, yo quiero ser el amor", o de aquel otro santo, HERMANN COHEN, carmelita, judío converso, llamado "el apóstol de la Eucaristía" del Siglo XIX, iniciador de la Adoración Nocturna en FRANCIA, que en una ocasión en que vio que la reserva eucarística estaba guardada en un humilde armario, en casa de un párroco que carecía de Iglesia, y por tanto de lugar digno donde tener al Señor, al saberlo, pidió ver aquel armario y se pasó toda la noche llorando, de rodillas, lamentándose de la suerte de su Señor, allí dejado de cualquier modo... 

Hace unos años, durante la celebración de los sanfermines, una de las cuadrillas de sanfermineros, en plan reivindicativo, tuvieron a bien ir paseando la gracia de una imagen de "Cristo saludando al estilo nazi", en cuanto tuvo conocimiento de ello, el entonces Arzobispo de PAMPLONA, el ahora cardenal Monseñor FERNANDO SEBASTIÁN, convocó una procesión, en acto de reparación, desde la plaza del Ayuntamiento pamplonica, lugar del típico chupinazo y sitio donde se mostró por vez primera la vergonzosa imagen, hasta la Catedral donde se celebró la eucaristía, sin embargo, esta procesión la realizó descalzo, con la mirada baja, con gesto penitencial y sublimes algunas de las cosas que dijo durante la homilía:

Una de las peñas de las fiestas de San Fermín ha ido paseando por las calles de Pamplona una caricatura irreverente de Jesucristo, al que de manera irrespetuosa y ofensiva han vinculado a un movimiento político muy distante de las enseñanzas del Evangelio y de la Iglesia (...) Estas fiestas de San Fermín han sido algo singulares para los cristianos, pues no hemos podido compartir la alegría con espontaneidad porque hemos tenido que soportar como un dardo clavado en el costado el dolor de un recuerdo doloroso (...) es un error y un dolor, un pecado de orgullo y de ingratitud querer alcanzar las metas más altas de nuestra humanidad despreciando o ignorando a Jesucristo (...) aunque pudiéramos nunca trataríamos de imponerles nada por la fuerza. No buscamos el poder, ni pretendemos alcanzar privilegios de ninguna clase. Simplemente les pedimos respeto y estima para poder vivir juntos, sin agravios ni agresiones de nadie contra nadie.

Ayer, recordando la valentía de Monseñor FERNANDO SEBASTIÁN, que a su vez fue durante un tiempo Obispo Auxiliar de GRANADA, @cuartapobreza, conmocionado y conmovido por todo lo que está sucediendo, tomó la determinación de ir rezando el rosario, descalzo, desde la casa hasta la Iglesia de los capuchinos, aquí en GRANADA, es un buen y largo recorrido... Al llegar a los capuchinos decidió, de paso, confesar, y el fraile capuchino que le confesó, al verle descalzo, le preguntó por el motivo, a lo que él, entre sollozos se lo contó "estoy haciendo reparación por lo acontecido en MADRID", lo que resulta curiosa es la reacción del anciano y venerable capuchino, muy reconocido en GRANADA por ser un buen confesor (¡ah, nos acordamos del bueno del PADRE PÍO DE PIETRELCINA, se ve que de la casta la viene al galgo, nunca perdáis la oportunidad de confesar con un anciano capuchino!), que nada más escuchar su respuesta, salió del confesionario, tomó a nuestro sollozante y lacrimoso @cuartapobreza entre sus brazos y mientras lo estrechaba contra su pecho ("misericordiosos como el Padre, misericordiosos como el Padre...") le dijo, casi a modo de paternal reprimenda: 


"Pero ¿tú estás tonto? ¿crees que el Señor tiene necesidad de un gesto así? no es tanto que no se deba la reparación, pero ¿y si te hubieras cortado los pies? ¿y si te hubiera pasado algo por el camino? y lo más duro de todo ¿tú te crees que tu gesto vale algo, tristemente, ante los ojos de los Obispos, que no hacen nada, ni de lejos, como tú?, no sufras más, al que más se le dio, más se le exigirá, y tú ya has cumplido con creces tu parte de responsabilidad"

Sin comentarios, porque no lo merecen, porque ciertamente las palabras del fraile capuchino más anciano, anónimo y desconocido de GRANADA valen más que cien notas de prensa de la Conferencia Episcopal Española... Ahora mismo, debería estar expuesto el Señor, en Adoración, sobre el altar de la capilla de la UNIVERSIDAD de MADRID, que no cupiese un alma más de rodillas ante el altar, reparando de verdad la ofensa cometida, doliéndonos del pecado, y no tanto del ajeno, el autor de las pintadas, sino del propio, porque somos tan cómodos, tibios y poco dados a involucrarnos en las cosas del Señor, a dolernos por los "sagrarios abandonados" -como decía Monseñor MANUEL GONZÁLEZ GARCÍA- que si hubiera siempre, alguien, velando, orando, adorando ante cualquier sagrario de cualquier Iglesia, ello ya valdría para que cualquier agresor se lo pensara... las agresiones son posibles porque las iglesias están vacías, y eso, nos guste o no nos guste, no entra dentro del "debe" de nuestros enemigos, sino de nuestra propia tibieza...

Yo, por mi parte, hoy oraré de esta manera:



Señor, ya no llores, 
Señor, ya no estés triste,
Ya no llores presente en la Eucaristía,
mira que los ángeles te adoran
y no abandonan el Sagrario,
por más que nosotros te dejemos solo.

Señor, ya no llores, 
Señor, ya no estés triste,
Ya no llores presente en la Eucaristía,
mira la patena que te ofrezco,
son mis pobres manos,
para ponerse a trabajar,
limpiando el mal que otros han hecho.

Señor, ya no llores, 
Señor, ya no estés triste,

Ya no llores presente en la Eucaristía,
mira el cáliz que te ofrezco,
son mis pies desnudos,
para ir presuroso
allá donde tú seas ultrajado.

Señor, ya no llores, 
Señor, ya no estés triste,

Ya no llores presente en la Eucaristía,
mira el Sagrario que te ofrezco,
es mi corazón abierto y herido
que quiere guardar cada una de tus heridas.

Señor, ya no llores, 
Señor, ya no estés triste,

Ya no llores presente en la Eucaristía,
te ofrezco mi alma,
las almas del mundo, las de tus ofensores,
indignos todos, salvados por tu sangre.

Señor, ya no llores, 
Señor, ya no estés triste,

Ya no llores presente en la Eucaristía,
me llevo conmigo el ángel del huerto,
para que me consuele en mi agonía
por verte una vez más humillado y ultrajado.


miércoles, 15 de junio de 2016

MUCHO LE CUESTA AL SEÑOR LA MUERTE DE SUS HIJOS
(Salmo 115)


Me resulta curioso que ante la presencia de cincuenta jóvenes vidas, sesgadas de forma injusta, por la barbarie y la sinrazón, como siempre, lejos de acordarnos de las víctimas y de sus familiares, nos perdamos en las pretendidas "justificaciones/motivaciones" de tal masacre, lo que me parece casi algo más deleznable que la propia masacre, no nos basta con los difuntos, sino que además hemos de arrastrarlos por el fango de nuestros intereses, haciendo de ellos bandera de victoria para según qué grupos de opinión, qué "lobbies de presión", y rizando el rizo qué implicaciones morales del asunto, o poniéndonos a comparar tipos de muertos y clases de persecuciones, aún peor.... Evidentemente, os habéis dado cuenta de que me estoy refiriendo a la matanza acaecida hace un par de días en una conocida discoteca gay de ORLANDO, en EE.UU.

El primer pensamiento que me viene a la cabeza, a modo de oración, ante esta y cualquier otra muerte absurda que se produce sobre la faz de la tierra, y por absurda me refiero a toda vida sesgada injustamente, por mano de los hombres, y completamente al margen del plan de Dios, al que ciertamente le corresponde el designio sobre nuestra vida y nuestra muerte "indícame, Señor, mi fin y cuál es la medida de mis años, que comprenda lo caduco que soy" (Salmo 39,5) son aquellas otras palabras del Salmo 115 "Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus hijos".

Porque al parecer, no está muy claro si esta matanza ha estado promovida por un homófobo (al margen de su condición religiosa, pues lo primero no debe ir casado necesariamente con lo segundo, por más que -desde ciertas voces- se indique lo contrario), o por un terrorista islámico -que de esta forma logramos desviar el tema sobre la condición sexual mayoritaria de las víctimas-; aunque según veo, caso mientras esto escribo en el TELEDIARIO, al final parece que el autor de la matanza tenía cierta bipolaridad entre su ser islámico y su condición sexual, al parecer no asumida, llevando una especie de doble vida, y cualquier psicólogo medianamente preparado nos dirá que este tipo de "dobles vidas" (sean cuales fueren, son muy difíciles de mantener, y que el individuo que así pretende vivir sobrelleva una serie de presiones que, no siempre, se canalizan liberan de la mejor forma, conduciendo a la violencia).

Pero la noticia salta en que, al parecer, por la polémica de una imagen emitida en el TELEDIARIO de la segunda cadena de TVE en el que se mostraba a una persona, arada con una escopeta en forma de cruz apuntando a un gay (identificado por los consabidos colores del arco-iris), y vamos a partir de la base de que cada cual se puede sentir ofendido por lo que le parezca (máxime en los tiempos en los que corren, que parece que todos tenemos la "tolerancia" a la libertad de expresión de los demás un poco baja, motivada por los populismos ideológicos de todos los bandos), amén del eterno debate sobre la libertad de expresión, el sentido de la crítica, incluso el humor gráfico (legítimo y no siempre bien estimado, ahí tenemos, por ejemplo las polémicas, a intervalos regulares, que suscitan medios de comunicación satíricos como el CHARLIE HEBDO francés, o nuestra EL JUEVES, de toda la vida...)



Pero acaso... y a la viñeta me refiero ¿No tenemos lo que nos merecemos? 

El obispo de ALCALÁ DE HENARES, JUAN ANTONIO REIG PLA, en plena homilía del VIERNES SANTO (que a no ser que yo esté equivocado, se celebra que Cristo murió en la Cruz para redimirnos del pecado) que tiene la osadía, en un día litúrgico e esta naturaleza, de atreverse a afirmar que los homosexuales, tarde o temprano "se corrompen y se prostituyen, o van a clubs de hombres nocturnos", donde, finalmente "encuentran el infierno"... Precisamente el día de la Cruz, el símbolo de la redención de los pecados por excelencia, pues pareciera que Monseñor está restando capacidad salvífica a la muerte de Cristo en Cruz a todo un colectivo de personas...

El Obispo de CÓRDOBA, DEMETRIO FERNÁNDEZ, que manifiesta que "la UNESCO tiene un plan mundial para hacer homosexual a la mitad de la población" ¡y se queda tan ancho!, y añade, en otra de sus perlas "que psicólogos amigos le han confirmado que el destino último de todo homosexual es caer, tarde o temprano, en la pedofilia", una afirmación de esta naturaleza es tan injusta como si "mutatis mutandis", y habida cuenta de los escándalos que salpican a la Iglesia periódicamente, alguien dijera que "todos los sacerdotes son pederastas", pero bueno, ya sabemos que eso de "mirarse primero la viga en el ojo propio, y no la brizna de paja del ajeno" no ha sido nunca el fuerte de la Iglesia, en lo que a una autocrítica seria, madura y responsable "ad intra" se refiere.

ANDRÈ JOSEPH LEONARD, arzobispo de BRUSELAS, presentando un libro sobre la familia y los valores cristianos, se suelta en la rueda de prensa diciendo que "las desviaciones del amor verdadero, subvierten la naturaleza, y en consecuencia sucede lo que sucede, que el SIDA de convierte casi en un acto de justicia", por la misma regla de tres, hemos de pensar que mi pobre padre, fallecido de un cáncer, a la edad de 54 años, debió de cometer algún pecado terrible a los ojos de Dios, ya que he de creer que dicho cáncer er "otro acto de justicia", simple y llanamente, vomitivo.

El Cardenal CAÑIZARES de VALENCIA, en sus recientes y polémicas declaraciones, diciendo que "las leyes de género son una de las leyes más destructoras e insidiosas de cuantas se han legislado", consideraciones jurídicas al margen, pues los Obispos olvidan con frecuencia que los parlamentos legislan en aras a la representatividad y soberanía ciudadana de la que disponen... ¡es que el nacional catolicismo ya nos pilla tan lejos!, uno estaría dispuesto a reconocerle a monseñor la parte de razón que pueda tener, siempre y cuando, honestamente, hubiese denunciado con la misma vehemencia las "insidiosas leyes" de tipo económico  y laboral que han condenado a cientos de familias a la pobreza, los desahucios, la desesperación, los comedores sociales, etc, etc...



Y mientras, nada más saberse la noticia, el cardenal O'MALLEY, de BOSTON, en su twitter, nos invitaba a rezar por "los fallecidos y las victimas", y el VATICANO lanzaba su mensaje de condolencia "el Papa FRANCISCO se une en la oración y en la compasión al sufrimiento indecible de las familias de las víctimas y de los heridos y los encomienda al Señor para que puedan encontrar consuelo", casi de forma coetánea en el tiempo, el Arzobispo de Sevilla, Monseñor ASENJO, prohíbe la celebración de un "Acto de Oración contra la Discriminación" que iban a celebrar los colectivos homosexuales de SEVILLA junto con los dominicos... Al parecer debe ser más loable rezar por los muertos que por los vivos, habrá que esperar a que haya alguna agresión homófoba en SEVILLA, con resultado de muerte mejor, para que monseñor considere que "es justo y necesario orar por la víctima"...



... Lo anterior me recuerda que cuando falleció PEDRO ZEROLO del cáncer que padecía (recordad, un acto de justicia, como mi padre ¡Gracias Arzobispo de BRUSELAS!) se le hizo un homenaje y una oración en MADRID, en la Iglesia que gestiona MENSAJEROS DE LA PAZ por medio del Padre ÁNGEL y ni siquiera entonces los más católicos de entre los católicos fueron capaces de dejarle descansar en paz ¡cómo si yo no pudiera rezar por quien me da la gana! Cuando ni siquiera la Iglesia es capaz de condenar definitivamente, recordad, la Iglesia puede confirmar la santidad  la beatitud de alguien, pero nunca osará decir -con la misma certeza que JUDAS o HITLER están en el infierno- porque la Iglesia puede discernir quién está en el Cielo, pero nunca "quién se condenó eternamente" (bueno, salvo que seas el Obispo de ALCALÁ DE HENARES en Viernes Santo).

Por lo tanto, sí, estoy de acuerdo con el mensaje subliminal que subyace en la viñeta de marras, porque los Obispos están legitimados para hablar de lo que quieran, como quieran, sea por el bien de las almas, por las costumbres o por la fe... pero cuando sus declaraciones son, una y otra vez, "monotemas", con la que está cayendo, uno echa en falta la misma virulencia episcopal contra los desahucios, la pobreza, las estafas bancarias, los suicidios provocados por la crisis, las familias en paro, que un amplio porcentaje de la población ¡aún con trabajo! esté en el umbral de la pobreza, pero cuando todo se focaliza, monotemiza, y critica desde el mismo crisol, al final, las palabras de sus eminencias resultan "vacías y huecas de contenido" a no ser que, triste consecuencia -aunque ésta es mía- tanta insistencia no se deba a las implicaciones morales del asunto (o no entiendo que no haya cartas pastorales al respecto, a no ser que toda la Doctrina Social de la Iglesia sea un cuentecito...) sino simplemente a convertirse en las "moscas cojoneras" de todas aquellas ideologías políticas que disgustan a los monseñores, porque los pecados más graves contra la Doctrina Social de la Iglesia, siempre vienen por la visión capitalista desencarnada defendida por la derecha, pero claro, aquí los monseñores, por lo que se ve, tienen su "zona de comfort".




martes, 14 de junio de 2016

MI PORCIÓN EN LA TIERRA DE LOS VIVOS


Rezando esta mañana la "Liturgia de las Horas" he orado, junto con el Salmo 84, diciendo "el Señor nos dará la lluvia, y nuestra tierra dará su fruto", después durante el tiempo de Adoración Eucarística, al hilo de lo anterior, me venían a la mente -quizás por asociación de ideas con la imagen del campo que ha de dar su fruto, y el trabajo de los agricultores, las palabras del Señor "la mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies" (Lucas 10,2).

Sin embargo esta asociación de ideas no me ha llevado, esta vez, como cabría esperar, a orar por las vocaciones, sean sacerdotales o religiosas, sino que me ha dado por pensar que el Señor, ciertamente, pone "operarios de su mies" en cada una de sus parcelas, otra cosa bien distinta es que nosotros mismos nos consideremos, en efecto "operarios de su mies" y sepamos identificar, en efecto,"cuál es mi porción en la tierra de los vivientes" (Cfr. Salmo 142,5).

Y entonces me he dado cuenta, en efecto, todos somos "operarios de su mies", desde aquel mandato del Señor "id y predicad el Evangelio" (Marcos 16,5), y todos tenemos una porción de terreno sobre la que trabajar, sobre la que bregar, sobre la que coger el arado y sudar, cada día, desde que sale el sol hasta el ocaso, por la Palabra del Señor, su justicia y su reino, todos tenemos esa porción de pueblo de Dios, encomendada a nuestro cuidado, para que el Señor "cuide dicha tierra, la riegue y la enriquezca sin medida; para que la acequia de Dios vaya llena de agua, para que Él prepare los trigales; riegue los surcos, iguale los terrones. Para que su llovizna los deje mullidos, bendiga sus brotes; y corone el año con sus bienes" (Cfr. Salmo 64), y este terreno en lo que a mí se refiere es mi lugar de trabajo.

Debe ser mi lugar de trabajo, teniendo en cuanta que mi vida es muy sencilla, "de casa al trabajo, del trabajo a casa, y vuelta a empezar", la vida en casa es ordenada, el trabajo, las tareas domésticas, la oración y la adoración comunitarias, las compras del día a día, las cuatro gestiones que hacer en la calle, etc, etc... pero fuera de casa, entre el ir y venir y las ocho horas de trabajo reglamentarias, amén de los festivos y domingos que se trabaja (mi trabajo es de esos que incluyen algunos domingos y festivos en el año... ¡Diez en total! y siempre fiestas muy señaladas...), resulta que en el cómputo total casi sale que paso más horas en el trabajo que en cualquier otro lugar.

Entonces he pensado en mis compañeros del trabajo, al fin y al cabo nos vemos, nos aguantamos, nos soportamos, nos alegramos, nos incordiamos, nos apoyamos, nos enfadamos, etc, etc... cada día, de todo un largo año laboral, según los ánimos, más que con nuestros propios familiares y amigos... Y me he dado cuenta de que "ésta es mi porción de tierra entre los vivos", este es el pobre rebaño que me ha sido confiado (bueno, no tan pequeño, que aunque no coincidamos todos al mismo tiempo, y el trabajo esté ordenado por turnos, de mañana y tarde, como mi cuadrante es tan altérnico puedo pasarme meses enteros coincidiendo con los de un turno o los del contrario, y sumando toda la plantilla, de entre todas las categorías, me salen -porque me he tomado la molestia de calcularlo- unas ochenta personas).

Evidentemente en una plantilla tan amplia "de todo hay en la viña del Señor", la mayoría de ellos, por no decir todos, gente buena, honrada y trabajadora, con valores, pero que viven dichos valores buenos, como los de toda persona buena, sin la raíz y sin la consistencia del Evangelio, es decir, casi todos son cristianos sociales: Apenas bautizados, con una formación escasa, que rigen su vida de fe -el que la tiene- a impulsos de eventos BBC ("bodas, bautizos y comuniones"), cuyo mayor compromiso acaso son las fiestas de su pueblo, su Virgen y su santo patrón, o su cofradía de Semana Santa, que son de los que aprecian, por lo que de novedoso ven, al Papa FRANCISCO, pero que son críticos acérrimos con la Iglesia, cargados de tópicos, clichés y falsas imágenes y referencias... En este cuadro hay matrimonios estables, algunos con varios hijos y no "la parejita al uso", los hay separados, divorciados, arrejuntados, casados por lo civil; los hay que cuidan a familiares enfermos, grandes dependientes, cuyos padres tienen Alzheimer o dependen de ellos, los que aman los perros y las mascotas y los que los aborrecen; quienes aprecian la naturaleza, el senderismo, el ciclismo, los que practican el "silloning" y el Domingo es para estar en casa, tipo HOMER SIMPSON, etc, etc... ¡hasta tenemos podemitas convencidos, y como los riginales, bien pesados que resultan a veces!

Y aquí es donde uno, piensa, ha de trabajar por ofrecer al Señor, predicar su Palabra "a tiempo y a destiempo" (2 Timoteo 4,2), para "dar razón de la fe, de nuestra esperanza de la alegría del Evangelio" (Cfr 1 Pedro, 3,15)... y que el Señor haga el resto de su obra, acordándome de las palabras de San FRANCISCO de ASÍS, ya que somos tantos, y que tantas situaciones humanas se pueden producir, que ojalá yo pueda ser, para ellos perdón donde haya ofensa, unión donde haya discordia, verdad donde haya error, fe donde haya dudas, esperanza donde haya desesperación, luz donde haya tiniebla, alegría donde haya tristeza... Así que hoy, cumpliendo el mandato del Señor de "orar por los operarios de su mies" os pido una sencilla oración por mí, para que sea digno operario de esta porción de tierra que me ha tocado en suerte, que el Señor la bendiga y dé fruto, y por mis ovejas que son todas buenas pero a veces caminan por la vida a trompicones... 

lunes, 13 de junio de 2016

NO OPONGÁIS RESISTENCIA AL QUE OS HAGA EL MAL


"No opongáis resistencia al que os haga el mal" (Mateo 5,39)

Puede parecer una petición desmesurada del Señor, cuando precisamente, el innato deseo, que nos lleva a tomar justa venganza de aquel que nos hace daño, es uno de los sentimientos más profundos del ser humano, de hecho la afirmación"ojo por ojo y diente por diente", a la que hace referencia el Señor para ilustrar este impulso, está tomada a su vez de lo más antiguo de la legislación, no sólo la judía (Exodo 21,24), sino de toda el área de influencia, así, por ejemplo, preceptos semejantes los encontramos en el CÓDIGO DE HAMMURABI "si un hombre ha reventado el ojo de un hombre libre, se le reventará un ojo", o las leyes contenidas en las llamadas DOCE TABLAS (germen del Derecho Romano) "si alguno rompiese a otro algún miembro, queda sujeto a la pena del talion", sin embargo, en contra de lo que se cree estas disposiciones legales, tan arcaicas, no promueven la venganza, pues suponen un avance de civilización, ya que en todo caso se pretende ser justo haciendo que la respuesta del ofendido sea siempre proporcional al daño recibido, por lo que nunca sería justo o legítimo responder a un mal causando un mal mayor.

Sin embargo, pese a todo ello, "no opongáis resistencia al que os haga el mal" es una exigencia aún mayor, no responder al mal aunque sea justo, aunque sea legal, aunque sea proporcional... porque la violencia siempre genera violencia, porque la espiral de violencia sabemos cómo comienza, pero no donde termina ni hasta dónde alcanza, y el Señor nos invita a ello, además, él mismo se pone como medida y ejemplo, cuando nos dice "aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón" (Mateo 11,29), anticipado en la profecía de ISAÍAS "angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero, y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca" (Isaías 53,7), es la lógica de la Cruz, que siempre nos parece atractiva (por todo lo que simboliza) cuando a Cristo se refiere, pero que tanto nos desagrada cuando es a nosotros a quien nos toca.


Evidentemente los ejemplos puestos por el Señor de cómo responder al mal con bien, puede que hoy en día nos resulten arcaicos, pues son ejemplos moldados a las circunstancias de la época y las ofensas propias de un mundo rural, y pequeño "si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; y si te exige que lo acompañes un kilómetro, camina dos con él. Da al que te pide, y no le vuelvas la espalda al que quiere pedirte algo prestado", nada que ver con un mundo, cada vez más violento, con una violencia cada vez más irracional, global y generalizada ¡nada que ver! pero la petición del Señor es la misma, como lo es su palabra "ayer, hoy y siempre", a nosotros nos toca saber cuándo hemos de "no poner resistencia al que nos hace mal", seguro que todos tenemos experiencia de ello.

"¿Quién quiere ser mártir de la Eucaristía?" se preguntaba Mª EMILIA RIQUELME (una religiosa fundadora granadina) y ella misma daba a sus religiosas la respuesta: "¡Seguramente muchas! Pero aprendamos primero a vivir con paciencia las pequeñas contrariedades del día", termino compartiendo con vosotros una pequeña oración, que encontré en Internet, y que tengo impresa y guardada en mi cartera, se titula "ASTILLAS DE LA CRUZ"

Pequeños dolores de cabeza, del corazón,
las pequeñas ofensas de cada día,
las pruebas y caídas
¡cómo se presentan cada día
en nuestro camino como una Cruz
que se nos antoja grande y pesada!
Pero pequeñas ramas hacen el árbol,
muchas gotas conforman el mar,
no seamos impacientes...
queriendo abarcar el todo...
ya lo hizo Cristo, el todo por todos,
mientras tanto, nosotros,
vayamos atesorando con gusto
"astillas de la Cruz"