miércoles, 31 de agosto de 2016

¡MIRA QUÉ CURAR A LA SUEGRA!
¡UN POQUITO DE POR FAVOR!


Hay un chiste que dice: "¿Sabes cómo se dice "suegra" en griego?" y ante la negativa del interlocutor se le contesta "¡Storbas!", siempre se suele decir que los chistes, lo mismo que los proverbios o los refranes, forman parte de acerbo de la cultura popular de cualquier sociedad, además, tan popular que suelen ser de transmisión oral, no hay nada más acertado, en una conversación que de repente alguien diga un refrán que viene al caso, o rompa e hielo con un chiste, pero siempre desde la oralidad, no hay nada más aburrido que leer un libro de chistes, o de refranes, así, todos seguidos, carentes de contexto, de la viveza de una situación concreta. 


Debe de ser lo anterior cierto, porque todos sabemos la culturilla popular que suele haber acerca del eterno enfrentamiento entre las suegras y los yernos o nueras, me acuerdo que en el viaje a TIERRA SANTA, en determinados lugares los peregrinos suelen hacer una serie de costumbres: Por ejemplo, en el MURO DE LAS LAMENTACIONES es tradicional escribir una oración en un papelillo, doblarlo, y meterlo entre los huecos de las piedras; en la GRUTA DEL PADRENUESTRO, lo mismo, pero con la oración del Padrenuestro; en el JORDÁN es costumbre renovar las promesas del bautismo y recibir el agua del JORDÁN mismo; cuando visitamos las ruinas de la casa de PEDRO en CAFARNAÚM yo dije emocionado a nuestro guía franciscano (un santo varón, no tanto por él, sino por tener que aguantarme os diez días de peregrinación): "¡Aquí la costumbre es meter aspirinas entre los huecos de las piedras!" y él muy sorprendido me dijo "¿Y eso de dónde te lo sacas?" y yo le respondí "¡De la sanación de la fiebre de la suegra de PEDRO! ¿No?", ni qué decir tiene la sonrisa que levanté entre todos los demás peregrinos presentes...

Evidentemente, en esta relación tormentosa entre suegras y yernos y nueras, los que son más de defender la tesis del enfrentamiento como algo normal, te dirán aquello de "estarán divididos (...) la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra" (Lucas 12,53) para no salirnos del Evangelio de LUCAS, que sirve también de referencia para los que defienden las buenas relaciones "¡El Señor sanó a la suegra de PEDRO!", que es el Evangelio de hoy.

Bromas aparte, he descubierto en la página web del VATICANO, que existe un comentario de los principales milagros del Señor, relacionados con la salud, titulada EL EVANGELIO DE LA SALUD (podéis seguir el enlace AQUÍ para el que quiera saber más) comentados por el Cardenal Monseñor JAVIER LOZANO BARRAGÁN,  Presidente (ahora ya emérito) del Pontificio Consejo para la pastoral de los profesionales de la salud, y que en relación a la sanación de la suegra de PEDRO nos dice lo siguiente:

Comenzamos estos comentarios a las curaciones de enfermedades que Jesús hace, por el Evangelio de San Marcos. La primera curación de una enfermedad que encontramos es la curación de la fiebre que padecía la suegra de San Pedro. Comienza el Señor en lo íntimo del hogar; la esposa de Pedro debió quedar muy agradecida. En la Capilla Sixtina, en la pintura de la creación, del contacto del dedo de Dios con el dedo del hombre brota la expresión de la vida para toda la humanidad; aquí, en San Marcos, en la intimidad de la familia, del contacto de la mano de Cristo con la mano de la enferma brota la curación y la salud, el afecto y el reconocimiento agradecido, como preludio de la misma resurrección del Señor; Pedro se lo ha de haber contado así a Marcos: Ella se pone a servir, y es que el agradecimiento de quien ha sido salvado por Cristo no puede sino traducirse en servicio al Señor Jesús.

Fijaros en el detalle "PEDRO se lo ha debido de contar así a MARCOS", de nuevo la importancia de la oralidad, del testimonio oral, personal, cara a cara, MARCOS es el Evangelio más antiguo, más cercano a la realidad histórica, por ende, más accesible para los testigos y testimonios de primera mano, y en segundo lugar la consecuencia "ella se pone a servir, y es que el agradecimiento de quien ha sido salvado por Cristo no puede sino traducirse en servicio al Señor Jesús", así que hoy, nuevamente, un llamamiento a servir, a ser útiles a nuestros hermanos, a agradecer todo lo que el Señor nos da supliendo a aquellos que, quizás, desconocen que hay un Dios Padre que se preocupa por ellos,porque no tiene el testimonio de hermanos que le sirvan...

... Y para no dejaros con el mal sabor de boca, o la sonrisilla, -según los casos-, del chiste que os conté, "suegra" en griego, no se dice "storbas", se dice "penzeran" ¡y esto es verdad de la buena!

martes, 30 de agosto de 2016

LA PERLA PRECIOSA...
¡PRECIOSA NO SÉ, PERO CACHO GRANDE....!


El Evangelio de hoy (Mateo 13,44-46) es tan corto, que merece la pena copiarlo entero:

Jesús dijo a la multitud: "El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró." 

San BUENAVENTURA cita este Evangelio, precisamente, al hablarnos en su obra sobre la vida de San FRANCISCO de ASÍS (Leggenda Maior, capítulo VII), en lo atinente a la pobreza:

Nada le producía una herida mayor que encontrar en sus hermanos alguna cosa que no fuera conforme a la pobreza de los religiosos. Desde el inicio de su vida religiosa hasta su muerte, no tuvo otra riqueza que su túnica, una cuerda como cinturón, unos pantalones; no le hacía falta nada más. A menudo, pensando en la pobreza de Jesucristo y de su Madre, lloraba: «He aquí, decía, el porque la pobreza es la reina de las virtudes; es ella la que ha brillado en el Rey de reyes (1 Timoteo 6,15) y en la Reina, su madre». 

Un día que los hermanos le preguntaron cuál es la virtud que nos hace más amigos de Cristo, abriendo, por así decir, el secreto de su corazón, les respondió: «Saben, hermanos, que la pobreza espiritual es el camino privilegiado para la salvación, porque es la savia de la humildad y la raíz de la perfección; sus frutos son innumerables aunque escondidos. Ella es ese «tesoro escondido en el campo» que, para comprarlo, dice el Evangelio, es preciso venderlo todo y cuyo valor nos debe empujar a despreciar toda otra cosa».

Sin embargo, la enseñanza del Evangelio de hoy viene ni que pintada con un acontecimiento del que se ha sabido hace poco en los medios de comunicación: ¡Encontrada la perla más grande del mundo!


Al parecer un sencillo pescador de FILIPINAS, hace diez años, notó que su red se atoraba en el fondo, creyendo que se trataría de una roca, se lanzó al agua y vio que se había quedado enredada en un ostra gigante, así que la pescó, al fin y al cabo iba a tener suerte con aquella captura. Al abrirla luego descubrió que en su interior había una perla, más que una perla, una cosa amorfa de nácar (que al fin y al cabo no es más que una partícula de arena o cuerpo extraño, del que se defiende el delicado cuerpo de la ostra, segregando nácar a su alrededor... ¡os dais cuenta de cuán tontos somos los humanos, que damos valor a algo que para la ostra en sí no es más que una excrecencia!) que pesaba nada más, ni nada menos que... ¡34 kilos! ¿Y qué os creéis que hizo el pobre pescador? ¡Pues sencillamente guardarla en casa, debajo de la cama, como amuleto de buena suerte!


Al principio dije "hace diez años", porque nuestro protagonista ha seguido pescando, día tras día, en esas jornadas agotadoras de pobres y miserables pescadores de subsistencia de cualquier villorrío costero, sin alterar en nada su ritmo de vida, viviendo en su cabaña de madera, pobre y tosca... y la historia se ha sabido porque su cabaña se quemó recientemente, y ha decidido sacar a relucir -nunca mejor dicho- su perla "para el museo de la ciudad, porque a él ya no le trae suerte" No sé cómo ha terminado la historia porque la noticia sólo explica que "las autoridades se han quedado con la perla -espero que al menos hayan reconstruido la cabaña del pescador- y quieren convertirla en el foco de atención de futuros visitantes y turistas a la zona" Al parecer la perla podría tasarse en unos cien millones de dólares.

Entonces me siento interrogado por ese pobre pescador anónimo, no puedo entender -como dice el Evangelio de hoy- en qué fundará él su tesoro, ¡desde luego no en una perla gigante de cien millones de dolares!, no sé si será creyente, si será cristiano, cuáles serán sus dioses, o sus motivaciones en la vida, pero ha seguido haciendo su vida normal, en su cabaña de siempre, en su pesca diaria... durante diez años, ahí es nada... Lo envidio, porque ha sido capaz de llevar una vida normal, sin verse alterado por el tesoro, por la perla fina, por la riqueza, al fin y al cabo, con esa sencillez -como dice San BUENAVENTURA de San FRANCISCO- "pobreza espiritual es el camino privilegiado para la salvación, porque es la savia de la humildad y la raíz de la perfección", ojalá fuéramos capaces de vivir, anclados sólo en el Señor y su Palabra, desdeñando todo lo demás...

sábado, 27 de agosto de 2016

NUESTRA SEÑORA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO


Como hoy es Sábado, dedicaremos nuestra felicitación sabatina a daros a conocer la advocación de MARÍA de NUESTRA SEÑORA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO, aunque su día de celebración es el día 13 de Mayo, coincidiendo con la fiesta de NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA, aunque esta casualidad no parece ser tanta,como más adelante veremos. 

San PEDRO JULIAN EYMARD, conocido también como el "apóstol de la Eucaristía" fundó la CONGREGACIÓN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO, conocidos vulgarmente como sacramentinos, en PARÍS, en el año 1856. Anteriormente, deseoso, desde su ingreso en el seminario de ser "religioso" y por su gran amor a MARÍA, había pertenecido un tiempo a la CONGREGACIÓN DE LOS HERMANOS MARISTAS, porque eran "hijos de MARÍA". Pero su amor la Virgen MARÍA sólo era equiparable a su amor por la Eucaristía, aprendido desde niño de su madre, quien falleció pronto. Se cuenta que una hermana pequeña lo encontró pegado a la puerta del Sagrario, en una ocasión,y preguntado por aquello el niño, con doce años, le respondió, "es que así escucho mejor al Señor". Cada vez estaba más convencido de que el verdadero camino de los hombres a la salvación pasaba por la Adoración Eucarística, guiados por las manos de MARÍA, por lo que, animado por el Papa PÍO XI, fundó una congregación masculina que tendría como única finalidad "la adoración perpetua" y en segundo lugar "honrar a MARÍA en el Santísimo Sacramento".

La advocación de NUESTRA SEÑORA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO fue el título de MARÍA bajo cuya protección quiso San JULIAN EYMARD poner a su naciente congregación, aunque era una forma privada de honrar a MARÍA, se le escapó durante unas charlas dadas a sus novicios, en los que los invitaba a honrar a NUESTRA SEÑORA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO y arezarle muchas veces la jaculatoria "¡Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, ruega por nosotros que recurrimos a ti!". Pocos años después daba instrucciones sobre cómo debía de ser la imagen de Nuestra Señora: "La bendita Virgen MARÍA, sostendría al niño en sus brazos, y el niño sostendría un cáliz con una hostia"  El Papa PÍO IX reconoció el valor de la jaculatoria creada por San JULIAN EYMARD, mientras que San PÍO X manifestó que "el título de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento es el más pleno de sentido", finalmente, esta advocación de MARÍA tuvo pleno reconocimiento para toda la Iglesia por JUAN XXIII, al final de la última sesión del Concilio VATICANO II, el 9 de Diciembre del año 1962, durante la canonización de San JULIAN EYMARD, estableciendo su fiesta para el 13 de Mayo.

Antes dijimos que la fiesta de NUESTRA SEÑORA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO, el día 13 de MAYO, coincidía con la de la VIRGEN DE FÁTIMA, quizás an JULIAN EYMARD no podía saber que, cuando fundaba su congregación en el año 1856, algunos años después, en el año 1916, las apariciones de FÁTIMA vendrían precedidas, a los niños pastores, de un ángel que le enseñaría a orar y honrar el misterio de la Eucaristía con la siguiente oración:

Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo. 
Os pido perdón por los que no creen, 
no adoran, no esperan y no os aman.»
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, 
os adoro profundamente 
y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, 
Alma y Divinidad de Jesucristo, 
presente en todos los sagrarios de la tierra, 
en reparación de los ultrajes, sacrilegios 
e indiferencias con que El mismo es ofendido. 
Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón 
y del Corazón Inmaculado de María, 
os pido la conversión de los pobres pecadores.


jueves, 25 de agosto de 2016

Y SINTIÓ COMPASIÓN POR ELLOS, PORQUE ERAN COMO OVEJAS SIN PASTOR...



El centurión y los que estaban con él custodiando a Jesús, cuando vieron el terremoto y las cosas que sucedían, se asustaron mucho, y dijeron: "En verdad éste era Hijo de Dios".

(Mateo 27,54)

Ante el espectáculo dantesco de la Cruz, y eso que él mismo era uno de los artífices, el propio Centurión tuvo que reconocer "que era hijo de Dios", la actitud del Centurión me recuerda una antigua canción que decía "Santa Cruz, con tu fuerza nos arrastras; Santa Cruz, de ti cuelga la esperanza; porque ante ti, no caben más posturas, que adorar", y es que ante todo dolor, sufrimiento, muerte que se nos antoje injusta, absurda, azarosa y sin explicación... ante ese misterio, sólo cabe Cruz, y ante la Cruz, sólo cabe orar... puede que la asociación de ideas con la actitud del Centurión me la haya dado, precisamente, el contexto del terrible terremoto sucedido ayer en ITALIA.


Porque vamos a ver... ¿Es esta religiosa -como afirmaba el Centurión ante la Cruz- hija de Dios? ¡Pero qué  disparates estoy diciendo, claro que sí! Perdonad que insista... ¿Claro que sí? ¡Pues permitidme que lo dude! Antes de que creáis que he perdido la cabeza, por el dolor de las imágenes que hemos visto, dejad que os recuerde otro episodio:

En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. (...) Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua. Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.

(Hechos 12, 1-5)

"Así que Pedro estaba encarcelado, pero la Iglesia hacía oración sin cesar por él" y aquí es donde quiero llegar... La Iglesia hacia oración por él... Nos hemos acostumbrado a que, tragedia tras tragedia, nos basta con poner una foto de perfil en las redes sociales, en este caso con los colorcitos de la bandera de ITALIA, y utilizar el hashtag #PrayForItaly, y hala,a la cama a dormir tan tranquilos, como si nada de ellos fuera conmigo, yo ya he cumplido, y mi conciencia también, quizás mañana pongo los colorcitos de la bandera de MYANMAR (antigua BIRMANIA) y pongo #PrayForMyanmar, quizás tampoco sea necesario, porque como no sé ni dónde coño queda eso, y además, seguramente, ni serán cristianos... 

...Porque el caso es que "la Iglesia estaba en oración" por PEDRO encarcelado, quizás los que tengan un poco más de empatía con el dolor y el sufrimiento humano, con el escándalo de la Cruz, en todas sus variantes, incluyendo lo azaroso de los fenómenos naturales, hayan orado "en lo oculto de su habitación" (Mateo 6,6) como dice el Señor, o nos hayamos acordado de rezar los misterios dolorosos del Rosario, a petición del Papa FRANCISCO, si no lo hemos rezado en directo con él, en la Audiencia, cuya catequesis suspendió para orar por las victimas...


...pero "la Iglesia estaba en oración" ¡LA IGLESIA ESTABA EN ORACIÓN! Porque la Iglesia somos el conjunto de los bautizados, de los que nos decimos hermanos en Cristo, Jesús, Nuestro Señor, y ¿Cómo puedo decirme hermano, como puedo llamar a la religiosa de la foto hermana mía, en un solo bautismo, una sola fe, si no me importa? ¿Cómo desahogar mi dolor, como cristiano, como "miembro que sufre de todo el cuerpo si un solo miembro sufre" (1 Corintios 12,26-28) si no me dan la oportunidad para ello? No, no puedo creerme que soy un miembro de un cuerpo que sufre si otro miembro sufre, si no puedo orar en compañía de otros hermanos míos, si me apetece llorar por mis hermanos italianos, sintiendo quizás el abrazo o el consuelo de otro hermano, que sentado junto a mí, toma mi mano entre las suyas o me presta un kleenex para que seque mis lágrimas... ¿Y dónde está el Señor que consuela? ¿Dónde la contemplación del misterio del Dios omnipotente que se ata las manos ante las leyes de la naturaleza que él mismo les dio? ¿No lo entendería mejor en el anodadamiento de Cristo, hecho un frágil trozo de pan, que calla, pero me mira y me consuela, en la Adoración Eucarística?... 

...¿Dónde están, hoy, ahora, esta noche, no mañana, las Iglesias, las parroquias, los conventos, las catedrales, abiertas acogiendo a la Iglesia en oración, que se une y ora, sufre, se consuela y se compadece, toda una, un cuerpo, por los miembros que sufren?... Claro, que esto es como "pedirle peras al olmo", si difícilmente hemos podido obtener misericordia en los templos jubilares, la mitad siempre cerrados, sometidos a horarios, o con entradas bajo precio, porque el segurata de la puerta no distingue entre turistas y penitentes que mendigan misericordia... ¿Qué puedo esperar de mis párrocos, de mis sacerdotes, de mis obispos, de mis pastores...? ¡Pues lo mismo que pudo esperar de los demás, y de mí mismo! La corrección política de un #PrayForItalia en las redes sociales, pedir y mandar oraciones, como el que "manda besitos por teléfono" y poco más, que orar, como Iglesia, a pie enjuto, o rodilla en tierra, en compañía de otros hermanos parece que ya es demasiado pedir... porque PEDRO, después de ser liberado milagrosamente de la prisión "llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando" (Hechos 12,12) ¡Menos mal que a PEDRO no lo encarcelaron hoy, que entonces nos despachamos tan a gusto diciendo en las redes sociales #PrayForPedro y a otra cosa...!

Una vez más habré de quedarme, en mi pobreza, y soledad, con mi dolor, con el convencimiento, que me da la fe, y me corroboran los hechos, del Señor que "viendo la multitud, se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor" (Mateo 9,36), porque "aunque camine por valles de sombras y muerte....el Señor es mi pastor" (Salmo 22), porque una vez más los pastores han brillado por su ausencia, y no han sabido apacentar, en unidad, a su rebaño que sufre...

...Y ahora sí, perdonadme el exabrupto, es fruto del dolor, y la impotencia, pero como en esta Iglesia, por el bautismo, todos somos "sacerdotes", para orar, interceder y participar en la liturgia; "reyes" pues participamos de la misma condición de Cristo, hijos de Dios; y "profetas" esa dimensión tan olvidada, porque supone persecución y morir "edificáis los sepulcros de los profetas, y fueron vuestros padres quienes los mataron" (Lucas 11,47), y después de visitar las web de ciertas diócesis sensibles y polémicas, y confirmar que, en efecto, no hay ninguna vigilia de oración nocturna, ni exposición del Santísimo por las victimas del terremto, que puedo decir a boca llena ... ¡Y sin embargo que unida está la Iglesia española para las mariconadas! Y como tanto gustaba decir al Señor: "El que tenga oídos par oír que oiga" ¡Ya podéis matarme, este pobre profeta ha dicho disparates, otra vez!


miércoles, 24 de agosto de 2016

BARTOLOMÉ: EL HOMBRE BAJO LA HIGUERA


El Evangelio de hoy (Juan 1,45-51), acorde con la Fiesta de San BARTOLOMÉ apóstol, nos muestra la vocación de San BARTOLOMÉ, pero al mismo tiempo, nos trae ecos de una ciudad evangélica, CANÁ DE GALILEA, de la que si bien todos sabemos fue el lugar del primer milagro de Jesús, a instancias de MARÍA, es también, precisamente, la "patria chica" de San BARTOLOMÉ "estaban juntos Simón Pedro, y Tomás, llamado el Dídimo, y Natanael, el que era de Caná de Galilea, y los hijos de Zebedeo y otros dos de sus discípulos" (Juan 21,2). Os comparto este artículo sobre CANÁ DE GALILEA escrito por CATERINA FOPPA PEDRETTI, en la página web de la CUSTODIA FRANCISCANA DE TIERRA SANTA:

La actual CANÁ DE GALILEA, un poco más al norte de NAZARET, aún conserva su fuente hasta la que, hasta hace pocos años, se podía contemplar a las mujeres acercarse para sacar agua, y no es difícil imaginar su fisionomía en tiempos de Jesús. Tranquila y recogida, con sus casas de color blanco dispuestas a lo largo de una sola calle principal, vienen los peregrinos a recordar el primer milagro que realizó Jesús y que narra el evangelio de san JUAN, la transformación del agua en vino durante un banquete nupcial (Juan 2,1-12). Aquí, tradicionalmente, al visitar TIERRA SANTA, se tiene una celebración por la que los matrimonios presentes en la peregrinación renuevan su amor y confían a Dios su proyecto de familia, esperando recibir en este lugar una bendición especial en su día más señalado.

También en CANÁ DE GALILEA se recuerda otro suceso importante al comienzo del ministerio de Jesús, la vocación de san BARTOLOMÉ (NATANAEL), también mencionada en el Evangelio de Juan (Juan 1,43-51). NATANAEL (que en hebreo significa: Dios ha dado, don de Dios), es mencionado en la lista de los doce apóstoles por su patronímico, BARTOLOMÉ (en arameo Bar Talmay, es decir, hijo de Talmay), y se le sitúa generalmente junto a su amigo FELIPE (Mateo 10,3; Marcos 3,18; Lucas 6,14). En la misma calle princpal que lleva, en CANÁ DE GALILEA, a la Iglesia franciscana del milagro de las bodas, se encuentra la Iglesia dedicada a San BARTOLOMÉ, junto a un pequeño cementerio cristiano.

El día de la fiesta de san BARTOLOMÉ, el 24 de agosto, la pequeña comunidad árabe cristiana de CANÁ DE GALILEA, a la que se unen los peregrinos de paso por el lugar, se reúnen en la pequeña iglesia dedicada al apóstol para participar en la misa solemne que celebra el párroco franciscano de este pequeño pueblo, el padre PIER FRANCESCO MARIA, y que se anima con cantos litúrgicos en lengua árabe. 


El caso de NATANAEL es emblemático de la especial relación que Jesús tiene con cada hombre, con la intimidad de su corazón, único lugar de donde puede brotar el auténtico “salto de la fe” que cambia radicalmente la vida. La vocación de NATANAEL, dice el padre PIER FRANCESCO MARÍA se desarrolla de una forma original respecto a la del resto de los apóstoles nombrados en el comienzo del Evangelio de Juan. FELIPE de Betsaida es el único al que Jesús llama directamente para seguirle (Juan 1,43), mientras que los otros dos apóstoles se unen a Jesús a instancias de JUAN BAUTISTA, que les señala a Jesús como “el cordero de Dios” (Juan 1,36). Uno de ellos es ANDRÉS, que rápidamente llama a su hermano, SIMÓN PEDRO. El otro es JUAN, el evangelista, que recordará siempre la hora de su vocación, las cuatro de la tarde (o décima hora romana), como un momento pleno, completo.

También FELIPE invita rápidamente a su amigo NATANAEL a seguir a Jesús, pero la primera reacción de NATANAEL es de desprecio, de prejuicio ante aquel hombre venido de la ciudad de NAZARET, de la que nada de bueno se puede esperar (Juan 1,46). Y Jesús, en el encuentro, sorprende a NATANAEL respondiendo a su indiferencia con la pureza de su mirada que penetra hasta lo más íntimo de la persona, le hacer salir del anonimato y le coloca en el interior de un diálogo sustancial. Jesús manifiesta conocer la pureza del corazón de NATANAEL, su disposición de ánimo, su amor por las Escrituras, que meditaba bajo la higuera, símbolo del pueblo hebreo, su sed de la verdad. Como un auténtico amigo, Jesús “hace justicia” a este hombre culto y apasionado, reconoce sus cualidades y su sensibilidad morales y le ayuda a ser todavía más él mismo, todavía más libre, llevando a cumplimiento el paso fundamental de la fe en las Escrituras a la fe en una persona, Jesús, el “Dios que salva”. Y en su límpida profesión de fe (Juan 1,49), NATANAEL penetra con gran agudeza en el misterio de Jesús.

En su simple cotidianidad, NATANAEL esperaba activamente este “diálogo de vida”, este encuentro revelador de la esencia de su humanidad. La búsqueda de la Verdad puede convertirse en un encuentro con la persona y el diálogo explica lo mejor de las propias potencialidades originales. Tras el diálogo con Jesús, NATANAEL cambia para siempre. De aquella unión existencial derivan una nueve fe y una nueva disponibilidad para compartir con el Maestro los ideales más altos, una confirmación del espíritu y un refuerzo del propio carácter, la apertura para contemplar al Eterno que se hace cercano en la simplicidad y en la pobreza de la existencia.

martes, 23 de agosto de 2016

¿SOMOS IGUAL DE CHUMINOSOS QUE LOS FARISEOS?


El Evangelio de hoy (Mateo 23,23-26) nos muestra una diatriba del Señor contra los fariseos, todas las invectivas van contra su exigencia formal externa: 

Es verdad, hay que pagar el diezmo, así lo establece la ley "los diezmos del campo, de la siembra y de los frutos pertenecen al Señor y son sagrados" (Levítico 27,30, ahora pensemos en lo absurdo de lo que el Señor denuncia, efectivamente, si tengo un campo de trigo y me da cien kilos de trigo, no está mal entregar al Templo el pago de diez kilos de trigo; pero no me digáis que pagar el diezmo de -como dice el Señor- "la menta, del hinojo y del comino"... Repito, pongámonos en situación, que todos hemos tenido alguna vez una maceta de albahaca o perejil en la cocina ¿os figuráis ir al Templo a pagar el diezmo de nuestra macetica de albahaca, o perejil o menta? ¿eso que supone? ¡Dos ramilletes insignificantes! ¡Menuda chuminada campera...! ¿A qué ahora comprendéis mejor el grado de escrúpulo absurdo de los fariseos? Claro, que no debían de ser tan chuminosos, ni tan escrupulosos como para descuidar "la justicia, la misericordia y la fidelidad" Esto es tanto como decir, por reducir el argumento al absurdo, que un Viernes de Cuaresma nos toque a la puerta un mendigo, pidiendo algo de comer, y e digamos que sí, con toda bondad y generosidad, que le vamos a dar un bocadillo, y abriendo la nevera vemos que sólo nos queda salchichón, y entonces le decimos al mendigo, sin abandonar la sonrisa amable "¿Le importaría venir mañana es que sólo tengo salchichón y hoy no se puede comer?" Pues eso...

¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello! Esta es otra que, nada más para empezar, se la pueden aplicar todos los comentaristas y tertulianos de la televisión, la radio y demás programas, da igual de lo que sean, y luego, cada uno de nosotros, porque todos solemos tener esa famosa "ley del embudo" en virtud de la cual "lo estrecho para ti, lo ancho para mí" Porque seguro que si nos ponemos a penar en corrupción política todos empezamos a despotricar y desvariar, que si es una vergüenza, que si son unos ladrones, que qué más quieren... pero luego necesito mercromina en casa y como trabajo de enfermera me la llevo a manos llenas del hospital, o los niños me han dicho que les faltan folios para el colegio y como soy profesor en un instituto pues hurto un par de paquetes -y de paso unos bolis-, o como soy el dueño de una clínica de renovar el carnet de conducir pues a mi cuñado le doy el certificado de aptitud por la cara, porque no me apetece escuchar a mi mujer, entre otras cosas... y así continuamente.... Que cada cual vea si nunca jamás se ha prevalido de su posición para hacer, por la vía fácil, lo que otos no pueden por no estar, en su posición, sea la que fuere.

Y en relación a "la limpieza de las copas" y ese falso escrúpulo del que es capaz de montar un numerito en un restaurante, porque le ponen un vaso sucio, sin darse cuenta de que con su actitud, airada y carente de sentido, salvo la educación de pedir uno limpio, quizás está vejando y humillando al pobre camarero, no me resisto a compartiros otra polémica al respecto, recogida en el llamado Papiro de Oxirrinco, nº 840, escrito en griego y que se cree pudiera ser un fragmento de algún evangelio apócrifo desconocido, o un fragmento del pretendido Evangelio de MATEO escrito en hebreo, anterior a la versión griega definitiva que conocemos como nuestro evangelio de MATEO canónico, el oficial:


Entonces el Señor tomó consigo a los apóstoles, entró en el lugar de purificación  y vagó por el templo. Luego, un cierto sacerdote de los fariseos, llamado Leví  se acercó a ellos y le dijo al Señor: "¿Cómo es que os permitís pasear por este lugar de purificación y contemplar estos vasos sagrados, a pesar de que no os habéis bañado y ni los pies de tus discípulos, ni los tuyos, os los habéis lavado? Ya que para venir aquí, y caminar por  esta zona del Templo sólo es posible a una persona que se ha bañado y cambiado de ropa, incluso una persona así no se atrevería, con todo, a mirar a estos vasos sagrados. Entonces el Señor airado le dijo: "Puesto que tú estás aquí también en el Templo ¿estás tú limpio?" El fariseo le dijo: "Estoy limpio, pues me he bañado en la piscina de David, bajé a la piscina por las escaleras de un extremo y salí por las del otro. Entonces me puse la ropa blanca y he quedado limpio. Y entonces vengo aquí y puedo ontemplar estos vasos sagrados". En respuesta a él, el Señor le dijo: "¡Ay de las personas ciegas que no ven! Te lavaste en las aguas que brotan de la fuente en la que  los perros y los cerdos se echan por la noche a dormir. Y cuando te lavaste, sólo te limpiaste la capa externa de la piel, como la capa de piel que las prostitutas y los flautistas se ungen y se lavan y se frotan cuando se ponen maquillaje para convertirse en el deseo de los hombres. Pero por dentro están llenos de escorpiones y de toda maldad. Pero mis discípulos y yo, a quienes-dices que no nos lavamos, nos hemos lavado en las aguas de la vida eterna que vienen del Dios del cielo.

No seamos como los fariseos, no seamos formales, ni chuminosos, no convirtamos la gracia de nuestro bautismo en una mera agua sobre nosotros, curiosamente en su carta, PEDRO, utiliza una terminología muy parecida a la del anterior texto "para vosotros es símbolo del bautismo que ahora os salva, que no consiste en lavar la suciedad del cuerpo, sino en el compromiso con Dios de una conciencia limpia; por la resurrección de Jesucristo" (1 Pedro 3,21), una vez más, en la eterna contradicción entre, como dice el refrán "haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga", o si lo preferís



lunes, 22 de agosto de 2016

CORONACIÓN DE MARÍA
REINA, MADRE Y SEÑORA DE TODO LO CREADO


En las visiones de MARÍA VALTORTA (una mística italiana, que en cama, tuvo visiones sobre la vida de Jesucristo, muy parecidas a las de la más conocida CATALINA EMMERICK, y que en sus escritos viene a hacer una narración del Evangelio, de forma más extensa, aunque sin negar aquellos, sino añadiendo detalles ¡algunos de los cuales se han confirmado arqueológicamente!) en el episodio de PENTECOSTÉS se narra lo siguiente:

Pero la llama que desciende sobre María no es lengua de llama vertical sobre besadas frentes: es corona que abraza y nimba la cabeza virginal, coronando Reina a la Hija, a la Madre, a la Esposa de Dios, a la incorruptible Virgen, a la Llena de Hermosura, a la eterna Amada y a la eterna Niña; pues que nada puede mancillar, y en nada, a Aquella a quien el dolor había envejecido, pero que ha resucitado en la alegría de la Resurrección y tiene en común con su Hijo una acentuación de hermosura y de frescura de su cuerpo, de sus miradas, de su vitalidad... gozando ya de una anticipación de la belleza de su glorioso Cuerpo elevado al Cielo para ser la flor del Paraíso.

Dice "la llama que desciende sobre MARÍA es corona que abraza y nimba la cabeza virginal", quizás puede que sea a partir de esta visión que he encontrad varias referencias y tradiciones que indican que, en Pentecostés, sobre MARÍA no descendió una llama, sino una corona, ya que no he sido capaz de encontrar ninguna otra referencia al respecto. He hecho esta entradilla porque hoy se celebra la fiesta de la CORONACIÓN DE MARÍA COMO REINA Y SEÑORA DE TODO LO CREADO.

Ya sabemos que la manifestación externa de esta fiesta por la que "la Virgen Inmaculada, asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial, fue ensalzada por el Señor como Reina universal, con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores, y vencedor del pecado y de la muerte" (Concilio Vaticano II, Lumen Gentium, nº 59) es la llamada coronación canónica de imágenes, por la que se coronan real y verdaderamente, diversas imágenes de Nuestra Señora, MARÍA, atendiendo a criterios de antigüedad, devoción contrastada, compromiso social, permanencia en el tiempo de su advocación... muchos, como siempre considerarán que ésto es una exageración impropia, un gasto inútil, una ostentación carente de sentido, etc, etc.... lo que sin duda se podrá decir de tantas otras manifestaciones marianas.

Al hilo de lo anterior, con la finalidad de "ordenar la recta devoción y culto a la Virgen MARÍA" el Papa PABLO VI escribió en el año 1974, 2 e Febrero, la Exhortación Apostólica "MARIALIS CULTUS" para ayudar a "la reflexión de la Iglesia contemporánea sobre el misterio de Cristo y sobre su propia naturaleza la ha llevado a encontrar, como raíz del primero y como coronación de la segunda, la misma figura de mujer: la Virgen María, Madre precisamente de Cristo y Madre de la Iglesia. Un mejor conocimiento de la misión de María, se ha transformado en gozosa veneración hacia ella y en adorante respeto hacia el sabio designio de Dios, que ha colocado en su Familia -la Iglesia-, como en todo hogar doméstico, la figura de una Mujer, que calladamente y en espíritu de servicio vela por ella y "protege benignamente su camino hacia la patria, hasta que llegue el día glorioso del Señor".

En este bello texto, que bien podéis rescatar para su lectura este verano (enlace a su ubicación en la web del VATICANO) se hacen las siguientes referencias a la "realeza" de MARÍA y sus ser Reina en los siguientes puntos:


En primer lugar nos recuerda que MARÍA es ante todo "Reina de la Paz", en el día de hoy, en las actuales circunstancias convulsas y de conflicto por las que atraviesa el mundo, no está mal, ni sobra, que volvamos nuestros ojos y elevemos nuestras oraciones, en esta fiesta de la "Coronación de María", ocasión propicia, "para renovar la adoración al recién nacido Príncipe de la paz, para escuchar de nuevo el jubiloso anuncio angélico "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace" (Lucas 2, 14), para implorar de Dios, por mediación de la Reina de la paz, el don supremo de la paz (...) para que ella haga madurar frutos de paz en el corazón de tantos hombres".


Hace poco hemos celebrado "el 15 de agosto celebra la gloriosa Asunción de María al cielo: fiesta de su destino de plenitud y de bienaventuranza, de la glorificación de su alma inmaculada y de su cuerpo virginal, de su perfecta configuración con Cristo resucitado; una fiesta que propone a la Iglesia y ala humanidad la imagen y la consoladora prenda del cumplimiento de la esperanza final; pues dicha glorificación plena es el destino de aquellos que Cristo ha hechos hermanos teniendo "en común con ellos la carne y la sangre" (Hebreos 2, 14; Gálatas 4, 4). La solemnidad de la Asunción se prolonga jubilosamente en la celebración de la fiesta de la Realeza de María, que tiene lugar ocho días después y en la que se contempla a Aquella que, sentada junto al Rey de los siglos, resplandece como Reina e intercede como Madre" .

Señala el Papa PABLO VI, por otra parte, es importante observar cómo traduce la Iglesia las múltiples relaciones que la unen a María en distintas y eficaces actitudes cultuales: En veneración profunda, cuando reflexiona sobre la singular dignidad de la Virgen, convertida, por obra del Espíritu Santo, en Madre del Verbo Encarnado; en amor ardiente, cuando considera la Maternidad espiritual de María para con todos los miembros del Cuerpo místico; en confiada invocación, cuando experimenta la intercesión de su Abogada y Auxiliadora; en servicio de amor, cuando descubre en la humilde sierva del Señor a la Reina de misericordia y a la Madre de la gracia; en operosa imitación, cuando contempla la santidad y las virtudes de la "llena de gracia" (Lucas 1, 28); en conmovido estupor, cuando contempla en Ella, "como en una imagen purísima, todo lo que ella desea y espera ser"; en atento estudio, cuando reconoce en la Cooperadora del Redentor, ya plenamente partícipe de los frutos del Misterio Pascual, el cumplimiento profético de su mismo futuro, hasta el día en que, purificada de toda arruga y toda mancha (Efesios 5, 27), se convertirá en una esposa ataviada para el Esposo Jesucristo (Apocalipsis 21, 2).

Y no olvida el Papa PABLO VI que pese a las exageraciones o errores que pudieren haber empañado el debido culto y reflexión cristiana sobre la MARÍA Santísima, hay algo que no se le escapa, y es que el pueblo de Dios, la gente sencilla, ha tenido siempre muy claro aquello de "a Jesús por María", por ejemplo, como dice el himno de la VIRGEN DE LINAREJOS (Patrona de LINARES, en JAÉN) "y tú eres, Señora, el camino que conduce al amor de Jesús" `por eso incide en la necesidad de profundizar en este sentimiento: "Ciertamente, la genuina piedad cristiana no ha dejado nunca de poner de relieve el vínculo indisoluble y la esencial referencia de la Virgen al Salvador Divino (69). Sin embargo, nos parece particularmente conforme con las tendencias espirituales de nuestra época, dominada y absorbida por la "cuestión de Cristo", que en las expresiones de culto a la Virgen se ponga en particular relieve el aspecto cristológico y se haga de manera que éstas reflejen el plan de Dios, el cual preestableció "con un único y mismo decreto el origen de María y la encarnación de la divina Sabiduría". Esto contribuirá indudablemente a hacer más sólida la piedad hacia la Madre de Jesús y a que esa misma piedad sea un instrumento eficaz para llegar al "pleno conocimiento del Hijo de Dios, hasta alcanzar la medida de la plenitud de Cristo" (Efesios 4,13); por otra parte, contribuirá a incrementar el culto debido a Cristo mismo porque, según el perenne sentir de la Iglesia, confirmado de manera autorizada en nuestros días, "se atribuye al Señor, lo que se ofrece como servicio a la Esclava; de este modo redunda en favor del Hijo lo que es debido a la Madre; y así recae igualmente sobre el Rey el honor rendido como humilde tributo a la Reina".

Finalmente, en el día de hoy, os invitamos a que ante alguna imagen de MARÍA Santísima, coronada, Reina y Madre de todo lo creado, oréis -como haremos nosotros ante nuestra Virgen MARÍA de casa, siendo uno con la Iglesia, la oración que compuso PÍO XII, para honrar a MARÍA en esta solemnidad, con ocasión de la primera advocación de MARÍA que fue "coronada canónicamente", Nuestra Señora SALUS POPULIS ROMANI, en la Basílica de Santa María, La Mayor, de ROMA, el día 1 de Noviembre de 1954:

Desde lo más profundo de esta tierra de lágrimas, donde la humanidad doliente se arrastra dolorosamente, desde las olas de nuestro mar perpetuamente agitado por los vientos de las pasiones, elevamos los ojos a Ti, oh María, Madre querida, para confortarnos al contemplar tu gloria, y para saludarte, Reina y Señora del cielo y de la tierra, nuestra Reina y Señora.

Esta vuestra realeza es la que queremos exaltar con orgullo de hijos y reconocerla como excelente resumen de todo tu ser, oh Madre dulce y verdadera del Señor, que es Rey por derecho propio, por herencia, por conquista. Reina, oh Madre y Señora, muéstranos el camino de la santidad, dirígenos y ayúdanos, para que no nos alejemos.


Así como en lo alto del cielo ejerces tu primacía sobre los ejércitos de ángeles, que te aclaman como su soberana; sobre las legiones de los santos, que se recrean en la contemplación de tu belleza radiante; gobierna de esta manera sobre toda la humanidad, especialmente abre caminos de fe a los que todavía no conocen a tu Hijo. Reina sobre la Iglesia, que profesa y celebra tu dulce reinado  que constantemente es un refugio seguro en medio de los desastres de nuestro tiempo. Pero sobre todo reina, de manera especial, sobre la porción de la Iglesia que hoy está siendo perseguida y oprimida, dándole la fuerza para soportar la adversidad, la constancia con el fin de no doblegarse bajo las presiones injustas, la luz para no caer en las trampas del enemigo, la firmeza para resistir los ataques abiertos, y en cada momento muestren de forma inquebrantable la fidelidad a tu reino.

domingo, 21 de agosto de 2016

DE PRIMEROS Y ÚLTIMOS...
¡BASTANTE ES YA MANTENERSE EN EL MEDIO!


El otro día compré en la LIBRERÍA PAULINAS de GRANADA una nueva Biblia -por cierto la FAMILIA PAULINA cumplió este 20 de Agosto, o sea ayer, 102 años desde su fundación, por cierto porque la anterior estaba ya hecha cisco, aparte porque era además de letra pequeña, y ya estamos con una edad y unos achaques en los que se hace precisa una Biblia de letra grande.

El caso es que como en letra grande no encontré otra, terminé comprando la NUEVA BIBLIA traducida, editada y preparada por la CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA, y cuando llegué a casa y @cuartapobreza me a vio, enseguida me la quitó de las manos, diciendo: "¡A ver qué Biblia te has comprado, dame, que te voy a decir yo si es una traducción buena!" y añadía mientras pasaba las páginas buscando algo "porque hay un versículo clave que te da la pista de si la traducción es buena o mala" y después de encontrar el versículo que estaba buscando me dice, todo satisfecho "¡pues sí, puedes decir que es una buena traducción!". Evidentemente me picó la curiosidad y cuando me devolvió la Biblia yo también fui a mirar la cita que me había marcado (Isaías 43,5-7):

No temas porque yo estoy contigo.
Desde Oriente traeré a tu estirpe,
te reuniré desde Occidente.
Diré al Norte: "Devuélvelo"
y al Sur: "No lo retengas".
Haz venir a mis hijos desde lejos
y a mis hijas del extremo de la tierra,
a todos los que llevan mi nombre,
a los que creé para la gloria,
a los que he hecho y formado.

La verdad es que yo no encontraba la conexión entre este versículo, en concreto, y una correcta traducción del texto, se me ocurren otros versículos donde la manipulación ideológica o tendenciosa del traductor puede ser más evidente, aunque como luego me dijo @cuartapobreza era mentira, que se estaba quedando conmigo, porque sabe la importancia que doy a la Palabra de Dios como para haber comprado una mala traducción.

Sin embargo, no me digáis que el Señor no tiene sus coincidencias, porque la anécdota anterior quedaría sólo en eso, si no fuera por el Evangelio de hoy (Lucas 13,22-30), en el que el Señor dice:

Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios. Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos.


Entra la Palabra de Dios en esta casa, en la forma de una nueva Biblia, para decirnos, aunque sea de forma anecdótica que el Señor nos dice que "no temamos, que él está con nosotros", que cuando él quiera se mostrará la gloria de esta pobre familia, que hoy vive en la pobreza, el anodadamiento, la injusticia, y la pobreza... y no es el consuelo de los tontos pensar que hemos de atravesar por esta etapa de "minoridad" -por cierto de todos los nombres de su congregacion, en los comienzos, a San FRANCISCO sólo le gustaba repetir "somos hermanos menores"- para que alguna vez seamos los primeros, porque no nos importa tanto ser los últimos, con la esperanza de ser los primeros, porque entonces seríamos igual de interesados en nuestro obrar, como dice el poema "no me mueve mi Dios, para quererte, el cielo que me tienes prometido", porque bastante duro es ya simplemente "mantenerse con los del medio", mientras tanto, seguiremos caminando, seguiremos orando, seguiremos trabajando, desde esta nada, y creedme, no es poco...

sábado, 20 de agosto de 2016

PREPAREMOS NUESTROS CORAZONES TRAS LAS ELECCIONES

Perdonad, ante todo, el título del artículo de hoy, pero es que el texto original, del que ofrezco la traducción (no me quiero apropiar de la reflexión de nadie) es de un joven pastor norteamericano, llamado JOEL LITTLEFIELD, y se titula -en inglés- "preparing our hearts post elections" cuya traducción es "preparemos nuestros corazones tras las elecciones" y claro, en inglés no rima, pero en castellano "sin haberlo preparado me ha salido pareado", el caso es que comparto esta reflexión, del mencionado pastor, porque me parece una de las cosas más sensatas, ponderadas y comedidas que he leído últimamente en lo que se refiere a la actitud de los cristianos ante unas elecciones:

Cada nuevo período de elecciones presidenciales me deja la misma sensación en el estómago. No es miedo a que la persona equivocada entre a formar parte de la Presidencia. No es tanto una preocupación por las distintas políticas, por el aumento de los impuestos o un recorte en las libertades y derechos, que nos puedan ser despojados por imperativos externos. Es una preocupación por la Iglesia. Me he dado cuenta de que en cada ocasión electoral los cristianos temen el resultado de las elecciones como si del PALACIO DE LA MONCLOA fueran a depender nuestros destinos. Es como si las ovejas del rebaño de Dios, de repente, comenzaran a desconectar de la voz de su pastor y Señor, y sintonizaran solamente la voz de la política, de los políticos y de los contertulios de radio y televisión como si todo ello fueran las autoridades finales de sus vidas.

JOEL LITTLEFIELD, pastor estadounidense,
autor de este artículo
Hagamos un avance y pensemos en "el día después", sea de las elecciones o de la constitución de un nuevo Gobierno.  Imaginemos el día en que, después de las votaciones, se anuncia el ganador. Una persona se levanta victoriosa, como Presidente, y tiene los próximos cuatro años para hacer lo que le plazca con este país. ¿Qué vamos a hacer si no hace aquello para lo que le votamos? ¿Qué vamos a pensar si todos los meses de campaña electoral, todas las promesas hechas en las redes sociales, se demuestran inútiles y vacías de contenido? ¿Renunciará, dimitirá? ¿Vamos a estar llenos de odio contra los políticos? ¿Vamos a empezar a culpar a nuestros conciudadanos que se quedaron en casa y no votaron? Sin duda hay muchos que olvidan que la esperanza de un cristiano debe estar firmemente arraigada en la Palabra de Dios y en la sangre del Cordero.

Estas son preguntas importantes que creo que muchos en la Iglesia simplemente no se están haciendo. No sólo no se las hacen, sino que están eligiendo el conformarse con el pesimismo, la desesperación y la desolación moral, ética y ciudadana. Incluso aunque haya ganado nuestro candidato, y lo celebremos por la mañana en la oficina con los compañeros de trabajo... ¿De verdad podemos asegurar que de forma inequívoca todo va a transcurrir bien en el país ahora que esa persona vive en la MONCLOA? Claro, no soy tonto, yo sé que esto es un gran problema. Yo sé que el Presidente tiene el poder de producir cambios reales en la sociedad, ya sean para bien o para mal. Pero la realidad de todo es que Dios está dirigiendo la nave de la historia y nuestra esperanza debe estar en él, por lo que no importa quien sea el Presidente, porque nuestra confianza radica en una promesa y una esperanza mayores.

Como ya he dicho antes, mi preocupación es por la Iglesia. Así que permítanme aclarar lo que quiero decir por la Iglesia. Me refiero a las personas que son ciudadanos del cielo por medio de la fe en Jesús. Me refiero a todos los que han cedido el derecho de gobernar su propia vida para que Cristo pueda conducirlos conforme a sus deseos. Estoy hablando de los discípulos de Jesucristo, que se identifican, con el Apóstol PABLO de acuerdo con estas palabras (Hechos 20,24)

Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

Si esto no está dicho para vosotros, entonces todo lo que puedo decir es que no os culpo por tener miedo en sus mentes y en sus corazones. Yo también lo tendría. Pero aquellos que conocen el Rey de Reyes tienen una esperanza eterna, que no conoce el miedo.

A pesar de tener un país que estuviera gobernado por un desalmado y un ser sin corazón el mal no sería nunca la última palabra, no sería su triunfo el final tampoco. ¿Acaso la guerra, la muerte, el aborto, el racismo y la violencia se incrementarían? ¿Acaso habría derecho a que los padres fueran despojados de su deseo de educar a sus hijos, incluso en la escuela pública, en la forma más conveniente a sus ideales? Todo eso podría llegar a suceder, e incluso seguir aumentando, ciertamente, pero nunca será por el Gobierno, o el Presidente, será por la dejadez que hacemos de nuestro ser Iglesia, porque la misión de la Iglesia es llevar el Evangelio de Jesucristo a las almas perdidas y heridas, hasta que Cristo regrese en triunfo, todavía tenemos mucho trabajo que hacer.


Regresando de nuevo a este escenario post-electoral imaginemos si todos los cristianos en ESPAÑA, especialmente aquellos que están tomando medidas por medio de su voto, eligieran también confiar en Dios, como hacemos con todo lo demás de la vida, también con ese voto. Esto no quiere decir que votemos y a renglón seguido digamos, con miedo, "que el Señor nos pille confesados si no ganamos" Me refiero a que realmente confiemos Dios, para que no nos importa el resultado, si se produce en la paz de la manifestación de la soberanía popular,  sino para que confiemos siempre en la providencia de Dios. Imagínese si sus amigos, familiares y vecinos pudieran ser testigos de una Iglesia que no deja de latir, inánime, a la espera de los resultados electorales, o la constitución de u nuevo Gobierno, sin ningún cambio radical en la dirección de nuestras vidas, sin caer tampoco en la actitud que dice "todo está perdido" si políticamente las cosas no resultan como nuestro deseo. Eso es lo que debe suceder. Cualquier cosa diferente, que no sea confiar en la Providencia de Dios en la historia, le hará el juego al enemigo de considerar un mundo sin Dios, un Señor débil y una Iglesia muy equivocada. Y aunque ninguna de estas afirmaciones es cierta, no menos cierto es que es la percepción que suelen tener los cristianos en lo que a temas políticos se refiere.

Más importante que quién gane, a quienes vota y cuáles sean sus políticas, es que la Iglesia sigue siendo "la sal de la tierra y la luz en la oscuridad". Si tras este período post electoral, o de constitución de un nuevo Gobierno, todo pareciera más oscuro que el día anterior, tendremos entonces la oportunidad como cristianos de brillar aún con una luz más brillante con un mensaje de esperanza para este mundo. Como cristianos, necesitamos no sólo prepararnos para votar, sino ademas, tener preparados los corazones tras las elecciones. 


viernes, 19 de agosto de 2016

DEL HIJO PEQUEÑO DEL DEMONIO...
...¡AL PROFETA JEREMÍAS!


La otra noche, en no sé qué canal, mientras hacía ganas de dormir, me tragué una de esas comedias norteamericanas, de humor grueso y zafio ¡para qué negarlo, cada cuál tiene sus manías y sus querencias! (y diré, en mi descargo, que me gustan estas películas de reír mucho y pensar poco, porque para dramas, ya me pongo el telediario) que creo que se titulaba "PEQUEÑO NICKY", y cuyo argumento es que dos hijos del demonio abandonan el infierno, provocando que éste comience a desestabilizarse, tanto, que el demonio mismo pordía desaparecer si no se restaura el orden, por lo que decide mandar a la tierra, en busca de sus hermanos mayores par que los haga regresar a su hijo pequeño NICKY, más torpe y más basto que un elefante en una cristalería.

El caso es que, en una escena, uno de los demonios se apodera del cuerpo del cardenal, quien en una Catedral llena de gente, lanza la siguiente y curiosa homilía:


En el Evangelio de hoy, el Señor nos dice cómo hemos de vivir si queremos alcanzar el esplendor del cielo ... o algo así, es lo que dice ese Jesús. Porque veamos... la Biblia dice esto, Moisés dice aquello, luego Moisés dice otra cosa, que si Abrahán aquella otra...

(La multitud que abarrota la Catedral se queda sin habla. Todos tienen esa cara de estupefacción que tan bien saben poner los puritanos norteamericanos cuando alguien les habla mal del Señor. Sigue el Cardenal con sus palabras.)

Sí, hermanos, seguro que el Señor dijo muchas cosas, de entre todas las chorradillas y pijadillas que solía decir, pero decidme... ¿Alguna vez el Señor ha hecho algo por vosotros? ¿Alguna vez ha puesto un JAGUAR a la puerta de vuestras casas? ¿Alguna vez le ha mandado un herpes genital a alguno de vuestros enemigos? ¡No! Porque Él no ha hecho absolutamente nada por nosotros.

(Gritos de espanto, escándalo y vergüenza entre los presentes, una mujer de mediana edad, indignada, se levanta y grita al Cardenal)

- ¡El Señor le dio a mi hijo la fuerza para conseguir salir de las drogas!

(Se escuchan aprobaciones desde los bancos)

- Señora -responde el Cardenal- Yo conocía a su hijo, créame, estaba mejor con las drogas, ahora es un aburrido, al menos antes, cuando estaba fumeta me hacía reír.

(La gente comienza a dividirse en la Iglesia, entre los que se escandalizan con las palabras del Cardenal, y los que empiezan a jalearle y reírle la gracia. Un hombre se pone en pie, junto con su mujer embarazada)

- ¡Pues después de intentarlo durante muchos años, el Señor finalmente ayudó a mi esposa concebir un bebé!.

- ¡No te creas.... -dice el Cardenal con sorna- digamos más bien que fue tu mejor migo FRITZIE el que concibió con tu esposa! ¡Y lo concibieron toda la noche! 

Teniendo en cuenta la descripción que he hecho, al principio, de la película y tono de la misma, muchos estaríais tentados de pensar que esta escena no es más que una crítica facilona a los creyentes y la fe de los cristianos, pero nada más lejos de la realidad, porque, precisamente, desde que el hombre es hombre, y se relaciona con Dios es que se ha hecho siempre la misma pregunta ¿por qué a mí, que soy bueno, me suceden cosas malas, mientras que a los malos, parece que todo les va bien?, esto es así -como he dicho antes- desde que el hombre es hombre y se relaciona con Dios, además, para pensar así, no hace falta ser ateo, también es un sentimiento del creyente, la escritura está llena de quejas de esta naturaleza: "¿Hasta cuándo, Señor, los malvados, hasta cuándo triunfarán los malvados?" (Salmo 94,3), "no envidies a los malvados ni desees vivir con ellos" (Proverbios 24,1), "¿por qué siguen vivos los malvados y al envejecer se hacen más ricos?" (Job 21,7), "sepultan a los malvados, los llevan a lugar sagrado, y la gente se marcha alabándolos por lo que hicieron en la ciudad" (Eclesiastés 8,10).... 

¡Aunque a veces, en honor a la verdad, pareciera que el Señor tiene esos detalles de humor fino, de justicia poética, o como lo llamarían algunos, de castigo del karma! A las pruebas me remito:




Pero si ya es erróneo sacar la conclusión de que sólo los malvados progresan, porque ellos no tienen los condicionantes religiosos, éticos y morales que los que se dicen buenos, peor aún es unir la bondad y la maldad de lo que nos pasa, con la maldad o bondad moral de nuestros actos, porque entonces las consecuencias son funestas, que a nadie se le escapa que tener una enfermedad grave, como un cáncer, nada tiene que ver con que el paciente sea un pecador, y que te toque la lotería primitiva en nada dice de la bondad del agraciado... desafortunadamente hay mucha gente, muchos creyentes de buena fe, que, aún hoy en día, sostienen este tipo de pensamientos, y eso que el Señor ya advirtió, a los de su generación, que sacar este tipo de conclusiones es erróneo, como cuando una torre se derrumbó en SILOÉ y mató a unos pobres viandantes, y el Señor se ve obligado a aclarar a su audiencia (Lucas 13,1-5): 

"En aquella ocasión se presentaron algunos a informarle acerca de unos galileos cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Él contestó: "¿Pensáis que aquellos galileos, dado que sufrieron aquello, eran más pecadores que los demás galileos? Os digo que no; pero si no os arrepentís, acabaréis como ellos. O aquellos dieciocho sobre los cuales se derrumbó la torre de Siloé y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que el resto de los habitantes de Jerusalén? Os digo que no; pero si no os arrepentís acabaréis como ellos

Sin embargo, a pesar de lo anterior, es legítimo que cuando las cosas no nos andan demasiado bien, caigamos en la tentación anterior, y nos enfademos un poco con el Señor, y protestemos y pataleemos por ello, el LIBRO DE JOB es un buen ejemplo de ello, a veces "fingimos", lo digo entre comillas, fingimos enfadarnos con el Señor, decimos que nos vamos a alejar de él, que nos vamos a desentender de su persona, que nunca más le vamos a hacer caso... pero en el fondo del corazón, sabemos que lo "decimos de boquilla", por más justo que sea nuestro enfado, porque al final sabemos que sin él no podemos hacer nada... Uno de los textos más bellos al respecto es la pataleta que se coge JEREMÍAS con el Señor, viendo el poco fruto y el mucho sufrimiento, que arrastra su persona por intentar ser fiel al Señor (Jeremías 20,7-13):

Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; 
me forzaste, y me violaste. 
Yo era motivo de risa todo el día, 
todos se burlaban de mí. 
Si hablo, es a gritos, clamando: ¡violencia, destrucción!, 
la Palabra del Señor se me volvió escarnio y burla constantes, 
y me dije: "No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre". 
Pero la sentía dentro como fuego ardiente encerrado en los huesos: 
Hacía esfuerzos por contenerla y no podía. 
Mis amigos acechaban mi traspié: 
A ver si se deja seducir, lo violaremos y nos vengaremos de él. 
Pero el Señor está conmigo como fiero soldado, 
mis perseguidores tropezarán y no me vencerán; 
sentirán la confusión de su fracaso, 
un sonrojo eterno e inolvidable. 
Señor Todopoderoso, examinador justo 
que ves las entrañas y el corazón, 
que yo vea cómo tomas venganza de ellos, 
pues a ti encomendé mi causa. 
Cantad al Señor, alabad al Señor, 
que libró al pobre del poder de los malvados.

Esta queja amarga de JEREMÍAS, este "quiero y no puedo dejar al Señor a un lado", este tira y afloja, ya digo, legítimo cuándo nos enfadamos con el Señor (hay quien se escandaliza de esta expresión de "enfadarse con el Señor" ¡pero es que con el Señor, si consideras que es una persona viva y real, te has de enfadar, como lo haces con tus amigos o hermanos!, hasta el propio Papa FRANCISCO lo advierte "el que diga que no ha dudado jamás del Señor, miente, o no se ha relacionado con él convenientemente") es la que me ha sugerido este artículo.



Pero no ha sido por JEREMÍAS, sino por escuchar esta canción "PROMESAS QUE NO VALEN NADA" ¡Cómo cuando nos enfadamos con el Señor! del grupo PIRATAS, que me ha evocado, actualizado, el texto de JEREMÍAS, os lo comparto para que comparéis, si la escucháis en clave de lo que he dicho, lo que da de sí una canción en nada religiosa, si se escucha "con otro filtro":