sábado, 23 de septiembre de 2017

EL DOLOR DE UNA MADRE
ES EL DE TODAS LAS MADRES


Aunque NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES, ergo, aquí en GRANADA, la VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS, tiene su fiesta litúrgica el 15 de Septiembre, mañana será en GRANADA su procesión.

Así que he decidido honrarla compartiendo aquella que ella representa, el momento de sostener a su Hijo muerto en sus brazos. A falta de mis pobres palabras usaré la descripción dada por CATALINA EMMERICK en sus famosas visiones "sobre la Pasión de Cristo", porque sin entrar en consideración sobre su validez, lo cierto es que literariamente son de una gran ternura, expresan muy bien el dolor de MARÍA ante su Hijo muerto, por extensión, el dolor de cualquier madre que, ahora mismo, acabe de recibir el cuerpo de su hijo muerto rescatado de los escombros de los terremotos, de un atentado, de entre los del desastre de los tornados, porque nunca será "natural" que ninguna madre, sea cual fuere la circunstancia, viva más que cualquiera de sus hijos:

La VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS es la patrona de GRANADA, ya lo sabéis, por eso lo es también deuchos pueblos de la provincia y alrededores, y hay muchas iglesias, ermitas y conventos donde la encontraréis, incluido el recinto de LA ALHAMBRA, pues aunque la talla es más reciente, sirve mejor para expresar lo descrito por CATALINA MMERICK, sobre todo en la delicadeza con que la Virgen sostiene las manos del Señor.


La Virgen Santísima se sentó sobre una amplia tela extendida en el suelo; con la rodilla derecha un poco levantada y la espalda apoyada sobre un hato de ropas. Lo habían dispuesto todo para facilitar a aquella Madre de alma profundamente afligida —la Madre de los Dolores— las tristes honras fúnebres que iba a dispensar al cuerpo de su Hijo. La sagrada cabeza de Jesús estaba reclinada sobre las rodillas de María; su cuerpo, tendido sobre una sábana. La Virgen Santísima sostenía por última vez en sus brazos el cuerpo de su querido Hijo, a quien no había podido dar ninguna prueba de amor en todo su martirio. Contemplaba sus heridas, cubría de besos su cara ensangrentada, mientras el rostro de Magdalena reposaba sobre sus pies. 

(...) 

Las santas mujeres entregaban vasijas, esponjas, paños, ungüentos y aromas, cuando les era requerido, y el resto del tiempo permanecían atentas, a corta distancia; Magdalena no se apartaba del cuerpo de Jesús; pero Juan daba continuo apoyo a la Virgen, e iba de aquí para allá, sirviendo de mensajero entre los hombres y las mujeres, ayudando a unos y a otras. Las mujeres tenían a su lado botas incipientes de cuero de boca ancha y un jarro de agua, puesto sobre un fuego de carbón. Entregaban a María y a Magdalena, conforme lo necesitaban, vasijas llenas de agua y esponjas, que exprimían después en los recipientes de cuero. La Virgen Santísima conservaba un valor admirable en su indecible dolor (...) María lavó todas las llagas de Jesús, mientras Magdalena, de rodillas, la ayudaba en algún momento, pero sin apartarse de los sagrados pies de Jesús, que bañaba con lágrimas y secaba con sus cabellos.

(...)

Las santas mujeres, arrodilladas frente a María, le presentaron una caja de donde sacaba algún ungüento precioso con el que untaba las heridas y también el cabello. Cogió en su mano izquierda las manos de Jesús, las besó con amor, y llenó de ungüento o de perfume los profundos agujeros de los clavos. Ungió también las orejas, la nariz y la llaga del costado. No tiraban el agua que habían usado, sino que la echaban en los recipientes de cuero en los que exprimían las esponjas. Yo vi muchas veces a Casio y a otros soldados ir por agua a la fuente de Gihón, que estaba bastante cerca. Cuando la Virgen hubo ungido todas las heridas, envolvió la cabeza de Nuestro Señor en paños, mas no cubrió todavía la cara; cerró los ojos entreabiertos de Jesús, y dejó reposar su mano sobre ellos algún tiempo. 

Con estos sentimientos, hagámonos hoy un todo de compasión, por todas las madres del mundo que están viviendo ahora mismo esta escena. Por todas ellas y nosotros:

¡Virgen de las Angustias,
ruega por nosotros!

viernes, 22 de septiembre de 2017

MARÍA MAGDALENA, la de los siete demonios...


El Evangelio de hoy (Lucas 8,1-3), que es tan breve que se puede reproducir:

En aquel tiempo, Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.

De estas mujeres que acompañaban al Señor, junto a los doce, la única que nos resulta conocida es MARÍA MAGDALENA, porque SUSANA es la primera y única vez que sale en el Evangelio, no sólo de LUCAS, sino en todos los demás; lo mismo se puede decir de JUANA, que es sólo conocida por LUCAS, pues luego la hace aparecer también en el grupo de mujeres que, junto con MARÍA MAGDALENA descubren el sepulcro vacío y al Señor resucitado (Lucas 24,1-12). De ella se nos dice además que era "mujer de CUSA, intendente de HERODES", por lo que estamos hablando de la mujer de un personaje notable de la Casa Real (un administrador, un tesorero, alguna especie de ecónomo), y no debe de extrañarnos, pues el Señor también tocaba el corazón de las personas de la alta sociedad de su época; algunos exegetas creen que esta conexión entre el mensaje del Señor y estos personajes nobles puede deberse a que quizás CUSA sea el mismo noble que pide al Señor la sanación de su hijo (Juan 4,46), y que, precisamente por trabajar CUSA en la Casa Real HERODES fuera teniendo noticias de la actividad del Señor, como referirá más adelante el propio LUCAS "Herodes el tetrarca oyó hablar de todo lo que estaba sucediendo. Y estaba perplejo porque algunos decían que Juan había resucitado de entre los muertos" (Lucas 9,7), y finalmente, hasta el propio hermano adoptivo de HERODES, llamado MANAHEM, aparece entre los primeros cristianos notables (Hechos 13,1), y finalmente, otras mujeres.

Cuando he leído lo de los siete demonios expulsados de MARÍA MAGDALENA me he acordado, por la casualidad, de aquellas palabras del Señor que decían, curiosamente también en LUCAS (Lucas 11,24-26):

Cuando el espíritu inmundo saliere del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Me volveré á mi casa de donde salí. Y viniendo, la halla barrida y adornada. Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, habitan allí: y lo postrero del tal hombre es peor que lo primero.

Muchos comentaristas y algunos Santos Padres son de la creencia que la mujer que hace penitencia, enjugando con perfume precioso, los pies del Señor (nuevamente en Lucas 7, 36-50) es la misma MARÍA MAGDALENA, lo cree así, por ejemplo San BEDA, el Venerable, cuando escribe:


María Magdalena es aquella misma de quien dijo en el capítulo precedente, callando su nombre, que había hecho penitencia. Con toda oportunidad el evangelista la da a conocer con este nombre, cuando dice que seguía a Jesucristo. Pero cuando la describe como pecadora (pero penitente), la llama solamente mujer, para no empañar un nombre de tanta fama con el recuerdo de los pasados extravíos, de quien se dice habían salido siete demonios, significando que había tenido todos los vicios.

Del episodio de la unción de los pies sabemos que el Señor dijo a la mujer pecadora "Tus pecados quedan perdonados (...) Tu fe te ha salvado (...) Vete en paz", y uniéndolo con lo dicho por el Señor sobre "los siete demonios que regresan" me ha dado por pensar ¿Y si MARÍA MAGDALENA se lo creyó, como solemos decir, como cuando alguien se envalentona y decimos "mira qué creído va"? Haber sido perdonada por el Señor no es garantía de no volver a pecar en el futuro ¡qué nos lo pregunten a todos!, porque esta mujer "pecadora pública" puede que se convirtiera de su vida pasada, que dejara la prostitución, y ordenara su vida, es verdad, un primer y gran paso de conversión, pero en seguida vienen tentaciones nuevas: La de creerse mejor que las demás ¿no es esa la tentación principal de todos los que se creen buenos? ¡imagínate si el Señor te lo dijera en público "eres bueno"! ¿No se te subiría a la cabeza?, quizás -siguiendo con otras lecturas- ella tuvo que purificar también su pasión excesiva por el Señor, "era de las preferidas", y quizás malinterpretó esta cercanía del Señor, también tuvo entonces que purificar sus sentimientos; si siguiendo otras teorías, además, era una mujer pudiente, aunque fuera fruto de su pecado, también tuvo que aprender a irse despegando de los bienes materiales y la riqueza "le servían con sus bienes" (dice el texto de hoy); también dice que este grupo (de los doce y las mujeres) iban "de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo", itinerancia que supone -además- llevar al pie de la letra las palabras del Señor "el que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga."


Quiero decir con esto que seguir al Señor, en este caso ejemplificado en MARÍA MAGDALENA, supone un proceso en el que siempre hay un punto de partida, aquella vez en que el Señor te tocó el corazón y lo pusiste en el centro de tu vida, pero después, es un proceso "siempre en continuo movimiento", una purificación continúa, como esos siete demonios que esperan "volver a nosotros cuando hayamos limpiado y barrido el alma" o esos otros siete demonios de los que MARÍA MAGDALENA se fue liberando... Porque por más discípulos del Señor, amados y perdonados que nos sintamos, siempre hay que seguir limpiando, barriendo, podando de nuestra comodidad, egoísmo, apegos, querencias, intereses, caprichos, incoherencias, subterfugios, excusas, nuestras "importancias y hacernos notar"... ¿A que ya me ha salido una lista de más de siete? ¡y puedo seguir! ... No sea que, por nuestra conversión, el resultado sea peor que cuando no lo habíamos hecho.






jueves, 21 de septiembre de 2017

LO MEJOR DE CADA CASA

Nos narra el Evangelio de hoy la vocación de MATEO (¡en el Evagelio de Mateo 9,9-13, qué mejor que uno mismo para acordarse de cuando el Señor te tocó el corazón!), pero como en todo, pues tiene que haber gente dispuesta a enmendarle la plana al Señor, porque con el Colegio Apostólico tan excelso y solemne que le habría salido al Señor (con certificado de esos de Calidad HQ que dan las empresas) con doce fariseos y maestros de la ley, no tiene más ocurrencia que buscarse a unos pobres pescadores (a saber, PEDRO y ANDRÉS, SANTIAGO -el Mayor- y JUAN, TOMÁS y NATANAEL, también podrían ser pescadores (Juan 21,2-3) SIMÓN, que aunque no era una profesión, era del sector ZELOTE, una especie de revolucionarios de su época; de JUDAS Tadeo, FELIPE y SANTIAGO -el Menor- he leído por ahí que podrían ser algún tipo de comerciantes -aunque no sé de dónde se deduce aquello-, MATEO un publicano, recaudador de impuestos y finalmente JUDAS, al que siempre ponemos de traidor y ladrón "a posteriori", poco sabemos de él "a priori".

Pero al margen de las motivaciones del Señor para elegirse este ramillete de flores escogidas ¡vamos, lo mejor de cada casa!, pues eso queda dentro del secreto de su corazón (lo mismo que cuando nos llamó a cada uno de nosotros), el Señor responde a los que le echan en cara "este tipo de elecciones" diciendo:

No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos (...) porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.

Pues sólo nos queda decir ¡Gracias, Señor! porque has querido escogerte a estos doce, porque por ellos, y por ti, has querido escogernos, ahora, a nosotros... Nos has contado entre estos "pequeños (...) fatigados y cansados" a los que tu Padre, por medio de ti, ha querido "revelarnos todas estas cosas" (Cfr. Mateo 11,25-30).


Seguimos siendo, todos nosotros, enfermos y pecadores, eso es lo que nos ha valido la elección, ese es nuestro curriculum vitae para formar parte del "selecto" ¡selectísimo! grupo de discípulos y seguidores del Señor, porque si dependiera de nosotros, podríamos hacer la misma broma que GROUCHO MARX "Nunca entraría en un club que tuviera la desfachatez de aceptarme entre sus socios".  Seguimos siendo pues, lo mejor de cada casa, al servicio del Señor, ANTONIO, el barrendero; MARIA, la sacristana; FELISA la maestra de infantil; PEDRO, el taxista; JUAN, el tendero; ENCARNI, la de la lotería... y así, todos nosotros. 

Cuando Mª EMILIA RIQUELME era aún una jovenzuela de muy buen ver, a pesar de que ya tenía inquietudes religiosas, su padre la forzaba a asistir a fiestas de la alta sociedad y alcurnia sevillana, ella contrarrestaba -para que nadie se fijara en ella, los imponentes vestidos que su padre le compraba para estas fiestas, con complementos horteras que no pegaban nada; o se escabullía de la fiesta para coser, en otra estancia, con la complicidad de las mismas señoronas que daban las fiestas, para coser ropa para los pobres, pero lo mejor de todo es cuando se le acercaba algún galán, queriendo pegar la hebra y comenzaba la conversación diciendo: "¡Ah, señorita, usted es la hija del General!" y ella respondía "¡Qué va, hija de Dios, no más!"


miércoles, 20 de septiembre de 2017

UN POCO DE ESCÁNDALO NO VIENE MAL
¡PARA IR ANIMANDO EL PATIO!

Parece -si os remitís a mis comentarios anteriores- que esta va a ser "la semana del Evangelio comentado en refranes", porque si hay un refrán para comentar el Evangelio de hoy (Lucas 7,31-35) es, sin duda alguna "sois como el perro del hortelano, que ni come, ni deja comer", que es lo que solemos decir de la actitud de aquellas personas que se molestan por una actitud pero también ¡se molestan por la actitud contraria! El Señor lo expresa notablemente con estas palabras:


¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos? Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: "Tocamos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis"

Y eso que, por lo general, es difícil para cualquier persona de bien, sustraerse a los juegos y las canciones de niños que juegan inocentemente... Por ejemplo, fijáos en esta, es una típica canción infantil judía, se titula "SEVIVON, SOV, SOV, SOV":


Sevivon, sov sov sov, chanukah hu chag tov,
chanukah hu chag tov, sevivon, sov sov sov.
Sov na sov, ko vacho, nes gadol haya po/sham
nes gadol haya po/sham, sov na sov, ko vacho.

Gírate, gira, gira, gira, Januka es una gran fiesta,
Januka es una gran fiesta, gírate, gira, gira, gira.
Gira, por aquí y por allí, un gran milagro ha sucedido, aquí y allí,
un gran milagro ha sucedido, aquí y allí, gira, por aquí y por allí.

Y es que a esta canción le acompaña, en la fiesta de Januka, otro juego infantil que es el DREIDEL, una especie de perinola o trompo hebreo, que es de cuatro caras, donde se insertan las letras hebreas נ (Nun), ג (Gimel), ה (Hei), ש (Shin), que juntas forman el acrónimo de "נס גדול היה שם" ("Nes Gadol Haia Sham" - "un gran milagro ocurrió allí"). Y se juega de la siguiente manera, cada jugador tiene diez piezas en su poder al comenzar la partida (monedas, galletas, pastas, caramelos) y cada jugador va lanzando la perinola en orden; Si le sale נ (el jugador no hace nada, ni gana, ni pierde), ג (el jugador gana todo el bote de la mesa), ה (el jugador gana la mitad del bote de la mesa), y  finalmente ש (todos los jugadores aportan tres piezas al bote).

Ahora ya podemos hacernos mejor idea de la imagen usada por el Señor "de niños hebreos jugando y cantando en la plaza" y ahora, vamos con "el perro del hortelano, que ni come, ni deja comer", porque a JUAN BAUTISTA le recriminaron sus contemporáneos que "ni comía ni bebía, y dijisteis que tenla un demonio", mientras que al Señor (vamos a suponer que para los judíos fuera otro profeta en pugna, contrario, a JUAN BAUTISTA) ¡le recriminan, precisamente, todo lo contrario! que "come y bebe, y decís: "Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de publicanos y pecadores."


CHARLES DE FOUCAULD
Hay otro refrán ¡vaya por Dios! para contrarrestar "al perro del hortelano" y es algo así como "cada uno en su casa, y Dios en la de todos" ¿Acaso no es fácil? ¡Pues debe resultar de lo más difícil! Es algo que está a la orden del día, en todo y en todos, y todos pecamos de ello... Si somos de misa latina y de espaldas ¡nos parecerá una barbaridad que haya niñas monaguillas sirviendo el altar! y los de este lado pensarán ¡con ese rollo en latín y sin ver nada, cómo le explicas a un niño la alegría de la Eucaristía dominical! pero lo cierto es que, sea como fuere, en ambos extremos SE CELEBRA LA EUCARISTÍA, el SEÑOR se hace presente en el PAN y en el VINO, considerar ambas posturas enfrentadas entre sí es tanto como insultar al pobre CHARLES DE FOUCAULD, en el desierto, entre los tuaregs, pese a ser sacerdote, privado de celebrar y conservar la Eucaristía, permiso que no recibió hasta muchos años después.


El Padre KINVI, religioso y sacerdote camilo,
en los campos de refugiados.
Que si San JUAN PABLO II era un gigante de ortodoxia, Palabra y liturgia, que este Papa FRANCISCO está dilapidando con su heterodoxia, con sus predicaciones de andar por casa, y sus gestos cercanos, y claro, muchos seguidores de FRANCISCO, para defenderle, están haciendo algo muy feo, empezar a enturbiar los pontificados previos de JUAN PABLO II y BENEDICTO XVI... pues los unos y los otros, a mi modesto entender, están insultando y faltando al respeto, quizás, a ese misionero que se deja la vida en medio de un campo de refugiados mostrando el rostro humano y amable de un Dios amor y providente, quizás la culpa sea del misionero ¡cómo no le queda tiempo de leer documentos papales, quizás aún no ha tomado partido! ¡claro, como si no tuviera cosas más importantes en la cabeza que hacer, rodeado de necesidad, pobreza,enfermedad y muerte!

Es verdad, todo está muy revuelto, vivimos tiempos convulsos, las fronteras de todo, lo físico y lo ideológico se desdibujan, todo parece muy relativista, los valores de siempre parece que ahora se tornan arenas movedizas, todo el mundo echa la culpa de este despiste moral a los de enfrente, a los que no piensan como ellos... pues es verdad ¡a qué negarlo! Por eso, ya que el Señor nos invita, en el Evangelio de hoy, a ser más tolerantes y comprensivos con las opciones contrarias, y de paso, ser como niños que "simplemente juegan, o cantan o ríen, según les place en cada momento", os dejo para pensar en todo ello con esta canción y video-clip de un polémico, precisamente por eso, porque invita a pensar, cantante italiano llamado FRANCESCO GABANNI (con mi pobre traducción de la letra) ¡Espero que os induzca a pensar en todo ello!



En la puerta los bárbaros, escondiendo suministros y alijos
debajo de la cola, debajo de la cola, debajo de la cola.
Y los traficantes de órganos y las bandas de mafiosos
están de moda, de moda, de moda.

Un visionario místico, en la Universidad,
me dijo que "la utopía nos salvará".
Estamos en coma etílico de infelicidad,
"la misa ha terminado, hijos, id en paz".
El viento cesa, no hay desacuerdo, todo vuelve a estar en silencio.

Y ahora avanza el pueblo 
esperando un milagro,
procesamos el duelo con un "Amén".
Desde el rico de aspecto ascético al pobre de espíritu
nos olvidamos de todo con un "Amén".

Estética atlética, tratamiento estético
están de moda, de moda, siempre de moda.
Tengo el hábito del monje, la barba del filósofo
muevo la cola, muevo la cola, tiro de la cola.

Jesús se ha convertido en agnóstico, 
los asesinos, en cambio, se convierten,
alguien ya está "en el olor de santidad".
La multitud hace cola en las tiendas de inutilidad,
"la oferta ha terminado, amigos, id en paz"
El viento cesa, no hay desacuerdo, todo vuelve a estar en silencio.

Y ahora avanza el pueblo 
esperando un milagro,
procesamos el duelo con un "Amén".
Desde el rico de aspecto ascético al pobre de espíritu
nos olvidamos de todo con un "Amén".

Y el hombre se durmió, y en el sueño creó el mundo,
vivía en armonía con las aves del cielo y los peces del mar,
la tierra espontáneamente daba fruto en abundancia,
no había guerra, ni muerte, ni enfermedad, ni sufrimiento...

...luego se despertó...

Y ahora avanza el pueblo 
esperando un milagro,
procesamos el duelo con un "Amén".
Desde el rico de aspecto ascético al pobre de espíritu
nos olvidamos de todo con un "Amén".


martes, 19 de septiembre de 2017

NOS TROPEZAMOS CON LA COMITIVA...


El Evangelio de hoy (Lucas 7,11-17) nos narra la resurrección del hijo de la viuda de NAÍN, el Señor se encontraba con sus discípulos entrando en el pueblo, en las afueras, como se suele decir, que es donde se ubican los cementerios (pocas culturas entierran intramuros, algunas culturas incluso lo hacen ¡en la propia casa!), y se tropieza con la comitiva de un difunto que sale camino del cementerio, estampa que no veremos en la ciudad (si acaso la estampa fugaz de algún coche fúnebre pasando, y lo mismo que, con dos o tres añitos mi abuelo, al pasar una ambulancia, me hacía la misma broma "¡Mira, otro que no llega al turrón!" ¡tendríais que haber conocido el humor de mi abuelo!, al pasar un coche fúnebre, al contrario, se paraba y me decía "vamos a rezar un padrenuestro").



El Señor, literalmente, se "tropieza" con la comitiva fúnebre... una mera casualidad más de la vida, algo que no está previsto... a nadie nos agrada, porque nos recuerda, otra vez -como decía mi abuelo- que "¡en el viaje final ricos y pobres somos iguales, todos vamos con chófer!", reconozcámoslo, en esta sociedad no somos muy dados a pensar en "las cosas últimas", como dirían los antiguos predicadores, en "los novísimos", que nunca entendí lo de "novísimos" (¡si fuera nacer, todo por estrenar, siempre NUEVO, como el detegente ARIEL!) pero no me parece muy "de nuevo" pensar en el final, pero el Señor, pese a todo, en vez de aligerar el paso, o mirar hacia otro lado, nos dice el Evangelio que el Señor se detuvo, y miró a la pobre madre que llevaba a enterrar a su hijo único "se compadeció de ella y le dijo: «No llores.»" 

No es la madre, ni nadie de la comitiva que expresamente pidan un milagro al Señor, como hace por ejemplo JAIRO intercediendo por su hija difunta, la pobre mujer hace lo único que se espera de ella "llorar desconsoladamente" ¡lo raro es que fuera haciendo una fiesta, o era una madre desnaturalizada, o el hijo era un cabrón, con perdón, ya nos libramos de él! Porque, perdonadme, tenemos fe en la resurrección, sabemos que la muerte no es el final, pero a veces, en ciertas comunidades y grupos, cuando celebran la muerte de alguien con tanta alegría y desafección, por más esperanza escatológica que se tenga, a mí personalmente me chirría... será que como buen mediterráneo del sur opino que el dolor y la pena, el luto, son necesarios, lo que no quita la fe... ¿O no opináis lo mismo?


Si mi pobre abuelo hubiera visto este vídeo
¡Aún se estaría sonriendo el pobretico mío...!

En este caso es la sola compasión del Señor la que le mueve, su sola misericordia, dicen que el Evangelio de LUCAS es el "Evangelio de la Misericordia" y acercándose a la comitiva, porque primero vio y experimentó el dolor de la madre "
Acercándose al ataúd, lo tocó y los que lo llevaban se detuvieron. Entonces dijo Jesús: «Joven, yo te lo mando: levántate.» Inmediatamente el que había muerto se levantó y comenzó a hablar. Jesús se lo entregó a su madre".

No debemos olvidar que aunque digamos coloquialmente "la resurrección de LÁZARO, la resurrección de la hija de JAIRO, la resurrección del hijo de la viuda de NAÍN" no son resurrecciones propiamente dichas, todos ellos morirían en su tiempo, tendríamos que decir más bien "redivivos", a veces me pregunto ¿qué sentirían todos ellos? 



Seguramente vivirían, a partir de entonces, con esa paz y esa quietud de la que tantísimos testimonios tenemos hoy en día de personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte. Por su parte, en lo que hace a la reacción de los presentes, se nos dice que entre ellos se decían: "Dios ha visitado a su pueblo".


Ser una mujer sola era lo peor en aquella época, lo peor en lo que se refiere a pobreza y soledad, pasar a ser el escalafón más necesitado de la sociedad... esperemos, al menos, que en vida su hijo tuviera algún trabajo útil para mantenerla ¿Os imagináis que, por ejemplo, hubiera sido mendigo para sostener a su madre? ¡Qué triste sería que, siendo mendigo, nadie se detuviera a ofrecerle misericordia, y le tenga que pasar estando muerto! Porque hemos dicho que el Señor se tropieza con la comitiva ¿cuántas veces al día nos tropezamos con alguien en necesidad?, y hemos dicho que el Señor miró a esa madre con compasión ¿miramos nosotros de la misma forma esas situaciones de necesidad con que nos tropezamos?, y para rematar, tras ese encuentro, la gente dijo "Dios ha visitado a su pueblo" ¿de verdad alguien puede decir, al terminar el día de hoy, que Dios se ha hecho presente en su vida por nosotros? Repito ¿Dios se hace presente por nosotros?

Pidamos, hoy, en oración, con sinceridad, que así sea, yo a veces me digo, con más buena intención que resultados (todo hay que decirlo), pero al menos nos mantiene en la intención:

Señor, que no pase el día,
sin tu Palabra compartir,
sin tu presencia adorar,
sin a un hermano servir.




lunes, 18 de septiembre de 2017

¡QUÉ BUEN VASALLO, SI TUVIESE BUEN SEÑOR!


«¡Qué buen vasallo, si tuviese buen señor!»

Sin duda alguna éste es (el número 20) unos de los versos más conocidos del CANTAR DEL MIO CID, aunque puede que todo el mundo lo haya oído alguna vez, sin necesidad de leerse el clásico de la literatura española, porque desde entonces ha pasado a formar parte del "corpus" de la sabiduría popular recogido en el refranero. Casi siempre lo citamos en cualquier contexto de autoridad, pero para dar a entender que "quien sea que esté por encima" -en régimen de autoridad- de la persona a la que nos estemos refiriendo es "un mal jefe", o no sabe ejercer la autoridad, o no se merece la calidad de las personas que están a su servicio porque no sabe motivarlas, sacar de ellos lo mejor, que en el caso de EL CID sería el Rey ALFONSO VI.

El estudioso ALFONSO BOIX JOVANÍ nos ofrece un comentario de lo que puede significar esta expresión, citando a otro editor y estudioso del CANTAR DE MIO CID:

Teniendo en cuenta la mentalidad feudal y los efectos jurídicos de la "ira regia", la interpretación que parece más adecuada es ésta: El exiliado dejaba de ser vasallo de su Rey y para poder subsistir tenía que buscar "a un nuevo señor" al que prestar sus servicios (cf. Partidas, IV, xxv, 8 y ii). Como, mientras tanto, no era vasallo de nadie, la frase ha de tener sentido condicional, y con ella los ciudadanos de BURGOS expresan las nuevas posibilidades que se le abren al CID como consecuencia del destierro. [...] De este modo, se acusa veladamente al Rey de haber repudiado a tan buen vasallo, pero, a la vez, se permite identificarlo en el futuro con "ese buen señor" que el CID recobrará desde el exilio. 

(Cantar de Mio Cid; Con un estudio preliminar de Francisco Rico, Alberto Montaner Frutos, Barcelona, Año 1993; páginas 394-395)

Me he acordado de todo lo anterior, precisamente al hilo del Evangelio de hoy (Lucas 7,1-10) que nos presenta el milagro de la sanación del Centurión romano en el Evangelio de Lucas. Ciertamente que no se puede predicar el consabido refrán sobre el Centurión romano porque nos dice el texto:


Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado, a quien estimaba mucho. Al oír hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, para rogarle que fuera a curar a su criado. 

Quizás no se fiara mucho de los emisarios, o considerase una falta de respeto el no haber ido él mismo con su petición, o en todo caso no se sentía digno de ello, pues manda una segunda tanda de emisarios, ya casi a las puertas de la casa para decirle "no soy yo quién para que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir personalmente".

El Centurión es un buen amo, se preocupa por sus subalternos, no sólo por sus soldados, lo que además es su responsabilidad, sino por otras categorías inferiores de los que se hayan bajo su cargo, pues es un criado enfermo el objeto de su preocupación; no vale que seamos buenos compañeros en la oficina (por ejemplo) si no somos capaces de decir "¡Buenos días!" alegre, generoso y espontáneo a la mujer que friega la escalera del edificio de oficinas o al conserje, puede que no sean tus compañeros en sentido estricto, pero forman parte de la estructura en la que trabajas, son tus compañeros en ganarse un sueldo, realizar un trabajo, hacer que todo funcione en la parte que le toca, es una llamada de atención a que consideremos que todos somos iguales, todos tenemos la misma dignidad. 

Pero no debe de ser el Centurión romano sólo "un buen señor" por lo anterior, porque además, sus amigos le dicen al Señor que, según él entiende, basta con que realice la sanación "de palabra" porque "yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes, y le digo a uno: "ve", y va; al otro: "ven", y viene; y a mi criado: "haz esto", y lo hace", es decir, que se le obedece, ya sea por autoridad, o por buen mando, se le obedece, queda constancia de ello, luego no debe de ejercer la autoridad de forma tan mala, déspota o autoritaria (pensad en el ejemplo de ayer, en que un amo quería vender a un siervo por no cuadrarle las cuentas (Mateo (18,21-35)).

El Señor se queda maravillado, vamos a creerlo así, por lo que se deduce del texto, de las actitudes del Centurión: 

De la autoridad bien entendida del Centurión (forma parte de la enseñanza del Señor que "si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos" (Marcos 9,35) pues se preocupa de su criado, debe de ser confortante y desesperante para el Señor que haya "extraños, paganos, ajenos a la casa de Israel" más capaces de misericordia, caridad y servicio que los suyos propios, ¿Acaso no son estos los "cristianos anónimos" de los que habla KARL RAHNER?

Es ésta una reflexión del teólogo  KARL RAHNER para designar a aquellos que viven en la gracia de Cristo, aun cuando (sin culpa por su parte) no saben de Cristo como salvador, no están bautizados y no pertenecen a la comunidad cristiana:

Y la divina Providencia tampoco niega los auxilios necesarios para la salvación a quienes sin culpa no han llegado todavía a un conocimiento expreso de Dios y se esfuerzan en llevar una vida recta, no sin la gracia de Dios. Cuanto hay de bueno y verdadero entre ellos, la Iglesia lo juzga como una preparación al Evangelio y otorgado por quien ilumina a todos los hombres para que al fin tengan la vida.
(...)
Esto vale no solamente para los cristianos, sino también para todos los hombres de buena voluntad, en cuyo corazón obra la gracia de modo invisible. Cristo murió por todos, y la vocación suprema del hombre en realidad es una sola, es decir, la divina. En consecuencia, debemos creer que el Espíritu Santo ofrece a todos la posibilidad de que, en la forma de sólo Dios conocida, se asocien a este misterio pascual.

(Concilio VTICANO II, Lumen Gentium, nº 16; Gaudium et Spes, nº 22) 

Este pensamiento de RAHNER no fue muy bien acogido en su época, muchos le reprochaban que si se puede hablar de "cristianos anónimos" entre quienes buscan, de buena fe, a Dios, en otras religiones, de la misma manera las demás confesiones podrían arrogarse a sí mismos la verdad de la revelación, llamándonos a nosotros, por ejemplo como buenos "hindúes anónimos", y que según esto no haría falta la actividad misionera de la Iglesia. Esto no es verdad, RAHNER ofrece una aproximación válida a una cuestión que ha preocupado a pensadores cristianos desde la época de padres tan antiguos como IRENEO, JUSTINO o CLEMENTE de ALEJANDRÍA. Dada la voluntad divina de salvar a todos a través de Cristo, ¿cómo podemos entender e interpretar la situación de aquellos no cristianos que, al menos implícitamente, creen en Dios y aceptan su vocación sobrenatural? La verdad, sin embargo, es que su tesis de los "cristianos anónimos" indica cómo el evangelio habla y llama a la expresión plena de una realidad escondida de gracia que está presente, al menos imperfectamente, en cada vida humana, no en vano, como apostilla el CONCILIO VATICANO II, como hemos visto, la buena fe de los que creen en Dios, aún sin ser cristianos es precisamente "una preparación al Evangelio" lo que lejos de impedir la actividad misionera de la Iglesia, o el diálogo ecuménico, ayuda a trabajar y sembrar sobre lo previamente abonado por el Señor.

Y en segundo lugar por su humildad "no soy yo quién para que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir personalmente" y su confianza, en el reconocimiento de la autoridad del Señor "dilo de palabra, y mi criado quedará sano", reconocer la autoridad de otro sobre nosotros es un ejercicio de humildad, no tiene mucho mérito cuando es una autoridad que nos viene impuesta como puede ser un padre o una madre, en la familia, o un jefe, en el trabajo, o un Capitán para sus soldados; aunque reconozcamos que tienen autoridad sobre nosotros, es humilde obedecerles, humildad en la parte de nuestra voluntad y capricho que hemos de recortar por ellos, por el reconocimiento de su autoridad ¿quién no entra con un temor reverencial en el despacho del jefe cuando queremos pedirle un adelanto de nómina, un día libre, o cualquier otra cuestión? ¿quién no ha ido nunca con "cara de niño bueno" a entregarle a sus padres las notas, o pedirles permiso para ir a una excursion o regresar más tarde de lo convenido?... Más meritorio es entonces, más humilde, más obediente, cuando somos nosotros los que renunciamos libremente a parte de nuestro capricho y voluntad, dotando de autoridad, a una persona que, en principio, no la tiene sobre nosotros: A un Director Espiritual, a un Superior Religioso, a un Obispo.... 



Es mas meritorio, ciertamente, partiendo de la base de que lo hacemos por el Señor, al que ya, desde el primer paso, hemos entregado toda nuestra voluntad "el que quiera seguirme, niéguese a sí mismo" (Lucas 9,22-25), pero no deja de ser una seria advertencia a todos los que se encuentran por encima de nosotros ejerciendo esa voluntad a la que hemos renunciado: Recuerden los directores espirituales, los superiores religiosos, los Obispos, nuestros padres, nuestros jefes... incluso me atrevería a decir nuestros gobernantes, políticos y "servidores públicos" (las comillas son irónicas en este caso), ojalá se pueda decir, de todos nosotros, respecto de vosotros:

«¡Qué buen vasallo, si tuviese buen señor!»

domingo, 17 de septiembre de 2017

LA SEXTA LLAGA
La gran desconocida y olvidada...


En esta fiesta de hoy, de las LLAGAS DE NUESTRO PADRE SAN FRANCISCO, queremos venerar la más escondida, la más íntima, ¡y maldita la falta que nos hizo!...

...Se hace precisa una explicación a este dicho, muy frecuente que alguien te responda así, popularmente, al mentar el nombre del "poverello", es una enseñanza más de humildad, porque ninguno somos imprescindibles, ni siquiera los más santos, lo cita, por ejemplo San JOSÉ DE CALASANZ en una Carta dirigida a Mª ÁNGELES GONZÁLEZ LEÓN, escrita en GETAFE, sin fecha:

Achaques de abuela también: Segura puedes estar que ni por ti, ni por mí, se ha de hundir el mundo cuando faltemos. Ninguno podía ser más útil y necesario que San Francisco de Asís, y a su muerte se refiere que dijeron unos Religiosos ante quienes se lamentaban otras personas de la falta de un fraile tan notable: ¡Ah! «No se apuren ustedes, que murió nuestro P. San Francisco y maldita la falta que nos hizo»...


...En buena casa de franciscanos no ha de faltar un animal acogido, a veces son más que del género humano, harina de otro costal, pero... ¡Es verdad! Hasta la ciencia ha reconocido que el olfato de los perros es capaz de buscar ciertos cánceres:

Podría parecer un perro normal a simple vista, pero sus habilidades son extraordinarias. BLAT, un ejemplar de tres años y medio mezcla de las razas Labrador Retriever y Pitbull, se basta de su olfato para diagnosticar un cáncer de pulmón con una eficacia asombrosa, según publican científicos del Hospital Clínic de BARCELONA en la revista European Journal of Cardio-Thoracic Surgery. Sus resultados son un avance importante a la hora de mejorar la detección precoz de este tipo de tumores. Si el perro es capaz de detectar el cáncer del pulmón olfateando el aliento de un paciente, debe de ser porque ciertos tumores de pulmón liberan ciertas moléculas que pasarían al aire expirado del paciente, ahora la ciencia trata de identificar estas moléculas.

¿No tendría que ser éste motivo de nuestra oración y nuestra acción de gracias? Como sexto sentido que detecta lo escondido... ¡El amor de Dios que salva a sus criaturas por el don del olfato de otra criatura! Una manifestación más del amor de Dios, que en este caso no es MARÍA, Señora de los Ángeles, como hemos celebrado hace poco, sino en otro pobre mortal como es Francisco... Habremos de prestar más atención, en su nombre, a nuestras mascotas, que tan poco dan... pero siempre están...

@cuartapobreza sufre a veces dolorosísimos dolores de espalda porque tiene una artrosis deformante en la unión de la columna vertebral con la pelvis; una vez el médico se preguntaba "cómo ha sido capaz de llegar usted aquí, andando". Ya sabéis que tenemos tres perros, tres pinscher mini, JULIO, el padre, LÍA, la madre y PÉREZ (de ratón, por ser el más pequeño), el hijo. En una ocasión los perros dormitaban en el sofá, en el otro extremo donde estaba @cuartapobreza, que se fue a levantar, se escuchó un "crack" perfectamente, y a él se le demudó la cara de dolor, y se volvió a sentar incapaz de ponerse de pie. En ese momento, los perros, como accionados por un resorte, saltaron de su sitio y se peleaban ¡literalmente! por ponerse detrás de él, entre su espalda y el respaldo del sofá, y darles calor.


Sigamos al hilo de lo que hoy queremos compartir, las llagas de Nuestro Padre San FRANCISCO. Los eruditos buscan cualquier excusa para declarar santos y beatos. San FRANCISCO de ASÍS, según la historia fue el primer llagado, luego le siguieron otros, entre los más recientes el padre San PÍO DE PIETRELCINA, capuchino, que tuvo que pasar por todo un calvario institucional, eclesial y médico, acusado de falsedad, pero hay detalles que no pueden ser falseados:

San BERNARDO de CLARAVAL, el místico francés que ayudó a renovar la Orden de los Cistercienses en el siglo XII, de acuerdo con los anales de la Orden, tuvo una conversación con nuestro Señor. El oró, preguntándole a Jesús cuál fue su mayor sufrimiento que no se recuerda; y el Señor le respondió:

Tenía en mi hombro, mientras soporté Mi Cruz en el Camino de los Dolores, una herida grave que era más dolorosa que las demás, y que no es recordada por los hombres. Honra esta herida con tu devoción, y te daré todo lo que me pidas a través de su virtud y el mérito. Y en lo que se refiere a todos aquellos que veneren esta llaga, les perdonaré todos sus pecados veniales y no recordaré sus pecados mortales.

A esta "llaga del hombro" se le ha llamado siempre "la gran desconocida" ¡y debería ser evidente, puesto que cierto es que el Señor llevó la Cruz! 

Casi todos los Cristos crucificados mostrarán las llagas de las manos, los pies y el costado, muy pocos veréis con el hombro llagado, a no ser que su escultor, conociera esta historia de San BERNARDO.


Mucho antes de ser Papa, ni siquiera obispo, un sencillo sacerdote, atraído como tantos otros por la fama del padre PÍO, se presenta ante él, su nombre, padre KAROL WOJTYLA. Esto lo refiere un reciente libro publicado en lengua italiana por el convento de San GIOVANNI ROTONDO, titulado “Il Papa e Il Frate”, de STEFANO CAMPANELLA, y en el que se describe, que en aquel encuentro el padre WOJTYLA tuvo el valor y la franqueza de preguntarle al Padre PÍO "cuál de sus heridas era la que le causaba el mayor de los dolores". El padre WOJTYLA esperaba, de buena fe, que el Padre PÍO dijera que era su herida en el costado, pero en cambio el padre PÍO contestó: “Es mi llaga en el hombro, que nadie conoce y nunca se ha curado, ni tratado”, quizás el futuro Papa conociera la historia de San BERNARDO pero esa fue la prueba definitiva para que él creyera que no podía haber engaño en ello.

Nuestros perros fueron capaces de intuir "lo que más le dolía" a @cuartapobreza, como pocos han sabido intuir que la llaga del hombro es la que más le dolió al Señor, porque la intuición, la fe, el "sensum fidei", sea de los fieles, o el olfato de un perro, saben de dolores, no hace falta alardear de ello: El Padre PÍO decía que las llagas eran un castigo seguro "por ser yo muy pecador, por los dolores que me provocan, sin duda, una penitencia" y FRANCISCO de ASÍS fue celosísimo de ocultarlas:


Cuando fray León acudió aquella mañana a prepararle la comida, Francisco no pudo ocultarle lo sucedido. Desde aquel instante, él será su enfermero, encargado de lavarle cada día las heridas y cambiarle las vendas, para amortiguarle el dolor y las hemorragias; excepto el viernes, ya que el Santo no quería que nadie mitigara sus sufrimientos ese día.

Mª EMILIA RIQUELME no fue llagada, pero ella tuvo que afrontar muchos sufrimientos espirituales y físicos (éstos quizás tuvieran menos mérito, ¡total, siempre estaba enferma!, y ya se sabe, las personas más achacosas son las que al final nos entierran a todos ¡no en vano ella vivió hasta los noventa y tres años!) ella solía decir, a modo de discernimiento "empiezan los problemas, bien, bien, esto marcha bien..." por eso, desde esta comprensión del dolor y el sufrimiento, escribe a sus hijas:

Yo creo, como algunas de vosotras que todo esto se hará, pero a fuerza de sufrir de muerte, está visto sufrir es el sello de la Congregación: Cruz y Calvario.  

(Roma 3 de Junio de 1908)

Esta llaga escondida, la sexta, del Señor, de San FRANCISCO, de la revelación de San BERNARDO, la del padre PIO, "más dolorosa que las demás, y que no es recordada por los hombres", nos debe recordar el inmenso amor que el Señor tuvo por nosotros y nos sigue teniendo, pero no nos debe descuidar de otro aspecto: Su "PRESENCIA", igualmente olvidada, dada por amor a nosotros: "EUCARISTÍA" (diría Don MANUEL, el Obispo de los Sagrarios Abandonados), su presencia viva para todos nosotros, descubrirle en la Eucaristía es como decía el jesuita, padre VIEIRAS: "Desnudad a Francisco, y veréis a Cristo; vestid a Cristo y veréis a Francisco", que es = que servir y amar a los hermanos.


sábado, 16 de septiembre de 2017

EL SIERVO DEL SEÑOR
VISTO POR LOS POBRES:
San FRANCISCO y Mª EMILIA RIQUELME


Último día de este QUINARIO DE LAS LLAGAS DE SAN FRANCISCO, como decía la Madre Superiora de las Clarisas del MONASTERIO DE LA ENCARNACIÓN DE GRANADA, la Madre ROSA, ayer que fuimos a felicitarlas por la fiesta, que es mañana, "como es Domingo, predomina en la liturgia, por lo que no podremos celebrarlas", y si a eso le añadimos que los "Cantos del Siervo del Señor" de ISAÍAS son cuatro... ¿De qué hablaremos hoy, poniendo los ojos en FRANCISCO y en Mª EMILIA RIQUELME?

Podemos poner los ojos en lo que ha de prevaler siempre, en el Evangelio, en la lectura que la Iglesia nos propone para hoy (Lc 6,43-49):

No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano. Cada árbol se conoce por su fruto; porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos.

Como clase de botánica hay que decirle al Señor que tiene toda la razón del mundo, al fin y al cabo, el Señor habla desde su experiencia, la del pueblo sencillo, artesano, campesino, que se fija en esos detalles de la vida cotidiana... el Señor habla de "pajarillos del cielo y lirios del campo" (Mateo 6, 24-34), "de las señales del cielo que anuncian tormenta" (Lucas 12,54-59), "de sembrados en los que se mezclan trigo y cizaña" (Mateo 13, 24-30), "que un pastor se desvive por su rebaño" (Juan 10, 11-16), "que los albañiles construyen sobre cimiento" (Mateo 7,21-29)... desde esta experiencia del saber cotidiano es verdad que, como dice el refranero español "no le pidas peras al olmo", esto es "no se cosechan higos de las zarzas, ni racimos de los espinos".

Claro, esto es así en la teoría... ¡Luego vienen los santos y desbaratan las teorías! Para "matar dos pájaros de un tiro" -será que hoy estoy refranero- así que vamos a dejar que sea Mª EMILIA RIQUELME la que nos narre el "milagro botánico" de San FRANCISCO:

Deseo contaros lo que supongo recordaréis de las rosas: Una noche de mucho frío estaba San Francisco en oración, le vino tentación de que quizá fuera mejor no hacer tanta penitencia. Conoce al tentador y desnudándose se fue a un pequeño huerto inmediato. Allí había un zarzal y destrozó su cuerpo en aquel terrible zarzal. Vuelve a su celda a la oración y a poco ve dos hermosos ángeles que le dicen que vaya a la Porciúncula, que Jesús y María le esperan. Llega y los vio... Ambos le dicen que pida lo que quiera, que todo se lo darán. El santo sólo pedía almas y, gracias para estas almas y para las que visitan aquel sitio que ellos honraban, etc. Lo que sabéis del jubileo, la Virgen le roció de flores de rosas, aquel rosal o zarzal se convirtió en rosal sin espinas. Yo he estado en él; el primitivo rosal se secó, pero como siempre de él nacen más y más rosales, todo el huertecito está lleno de rosales. Yo he visto todas las hojas, están sin una sola espina y, lo mismo los troncos, pero las hojas todas manchadas de algo que parece sangre. De estas admirables hojas llevo y aún buscaré más. ¡Ay, hijas mías y los sitios que escoge Dios para sus grandezas!, ¡cómo a Dios tan grande le enamora lo chico! Por dios, por Dios, hijas mías, no queramos más que lo pequeño para nosotras en todo. 

(Roma, 28 de Julio de 1912)  


¡Pues mira, FRANCISCO nos ganó la existencia de rosas sin espinas! De hecho, las rosas silvestres, asociadas a la presencia de zarzales, pues comparten el mismo entorno de sombría y humedad, existen y están catalogadas botánicamente como ROSA CANINA (cuyo fruto, llamado "escaramujo", es muy rico en vitamina C, y se suele tomar en infusiones), y tiene catalogadas más de cincuenta subespecies, sin embargo, estas rosas silvestres del zarzal de ASÍS, actualmente en el entorno de la basílica, en el llamado "Rosetto", es la única que no tiene espinas, que recibe por ello el nombre de "Rosa Canina Assisiensis" -que por cierto, hago un llamamiento a los de la WIKIPEDIA para que en el artículo de la ROSA CANINA ¡Entre las subespecies incluid la de ASÍS, a no ser que, por estar asociada a un milagro, os parezca políticamente incorrecto!

Es verdad, de "las zarzas no se pueden sacar higos", ni "de un árbol malo sacar frutos buenos"; a no ser que sea el Señor, mismo, por cuya misericordia siempre nos tiene más paciencia, más espera, más cariño cuánto más nos resistimos a dar fruto, lo dice la parábola de la higuera sin fruto:


Jesús les dijo esta parábola: "Un hombre tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: —Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?" Pero él le respondió: "—Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y le echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas"


(Lucas 13, 6-9)

La misericordia del Señor que siempre tiene esa capacidad de espera, esa paciencia con nosotros, debe de ser como el padre del hijo pródigo, gastándose cada día los ojos, al atardecer, oteando el horizonte, a ver si el hijo le regresaba, solo que en versión hortelana: Allí, sentado, a ver si damos fruto.

Y hablando de rosas y de frutos, en todo caso, siempre tendremos "una jardinera mejor", que es MARÍA SANTÍSIMA, al fin y al cabo, de aquellas rosas de Enero, tres rojas y tres blancas, de la ermitica (aún) de NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES, fueron las que le valieron a San FRANCISCO para recordarle al Papa HONORIO III que llevaba mucho tiempo sin acordarse de la indulgencia prometida, de hecho, el Señor así se lo dijo a FRANCISCO pero con el consentimiento previo de su madre:



Por mi madre te otorgo lo que solicitas; y sea el día aquel en que mi apóstol Pedro, encarcelado por Herodes, vio milagrosamente caer sus cadenas (1 de Agosto). Ve a Roma; notifica mi mandamiento a mi Vicario; llévale rosas de las que han brotado en la zarza; yo moveré su corazón.

También el pobrecito indio San JUAN DIEGO tuvo que llevarle a su obispo rosas, de invierno, para demostrarle que, de verdad, es que iba "de parte de la Virgen María". Quizás esta buena mano con las plantas ¡cual ya fallecido padre MUNDINA! es lo que hizo que Mª EMILIA RIQUELME, ante las noticias de que el pobretico de JOSÉ, el jardinero, no logra sacar nada útil de la huerta de las monjas ¡uno de los mejores terrenos de la GRANADA de aquella época! no tiene más feliz ocurrencia que encomendárselo, una vez más, a MARÍA SANTÍSIMA:



Ya veis el enemigo ruge, pero los ángeles alaban a Dios por sus bondades, yo deseo estar muy contenta. De verdad siento lo de la huerta, yo iré pronto, pero esto urge su arreglo porque los frutos se le secan al pobre José. Decidle de mi parte que confíe en Dios y no tenga pena, que yo les quiero a ellos. Vamos a rezar siete Ave-Marías a la Virgen de Lourdes, decidle a D. Pablo que eche una gota de agua de Lourdes en la tierra para que la Virgen riegue la huerta.

(Barcelona, 14 de Julio de 1908)



El pueblo de ISRAEL consiguió de la misericordia del Señor "que lloviera pan del cielo", FRANCISCO rosas sin espinas o apaciguar al lobo de Gubbio, JUAN DIEGO rosas de invierno del Tepeyac, TERESA DE LISIEUX una lluvia de rosas desde el cielo, ANTONIO DE PADUA consiguió que un asno reverenciara al Santísimo Sacramento, JUAN DE MATA vio un ciervo con la cruz trinitaria en su cornamenta, en ALBORAYA (VALENCIA) unos peces entregaron en la playa dos hostias consagradas que había perdido un sacerdote que llevaba la comunión a los enfermos, cruzando un río crecido, EGIDIO fue herido sin querer por una flecha dirigida a una cierva que él cuidaba y el profeta ELÍAS recibía su comida, pan y queso, de unos cuervos... ¡Pues sí que anda revuelta la naturaleza!


Quizás por ello el Señor tuvo la gracia de mostrarse resucitado "como el hortelano" del jardín del sepulcro, para que nos quede bien claro que, gracias a su triunfo sobre la muerte y su resurrección, gracias al Espíritu Santo, hasta el más castrojo de nosotros será capaz de dar fruto, él sabrá lograrlo. 


Da igual que seamos una higuera verde y frondosa, una mostaza insignificante, un leño aparentemente seco, o un plantel como el palmeral de ELCHE, lo importante es que el Señor, al menos, al pasar por nuestro lado encuentre algo, por pobre que sea... 

Yo me quedaré al nivel de un JAMARGO (esas florecillas insignificantes que crecen hasta en cualquier descampado inútil), da igual, al menos serviré de relleno en un ramo más grande.