martes, 31 de enero de 2017

SI AL MENOS TOCARE LA ORLA DE SU MANTO


El Evangelio de hoy (Marcos 5,21-43) me es especialmente grato y querido, porque nos narra la curación de la mujer hemorroísa, sin duda alguna mi milagro favorito de todos los que hiciera el Señor, puede que no sea el más espectacular, pero sí el más lleno de fe, en lo que se refiere al pensamiento de la mujer enferma "si al menos tocare su manto, quedaré sanada", y ahora os contaré por qué es mi milagro favorito.


Porque yo no es que sea especialmente delicado y tiquismiquis en lo que a las cuestiones litúrgicas se refiere, me da igual que se celebre la Eucaristía sobre una caja de madera de fruta, boca abajo, que haga de altar con el cura en vaqueros revestido sólo con la estola (lo que es de esperar, por ejemplo, en un camping, en una misa en un campamento en la montaña...), como si es la misa de campaña en pleno combate, como la de la foto, como si es en el Altar Mayor de la Catedral de LEÓN, porque siempre he tenido claro que la dignidad del momento no la dan los ornamentos (perdonadme, porque sin haberlo preparado me ha salido pareado), sino nuestra conciencia acerca de lo que se está celebrando y el respeto que ello supone: Celebrar con dignidad, arrodillarse en la consagración, comulgar con conciencia... 

...Pues lo mismo debió pensar la mujer que sufría, la hemorroísa, porque la normativa judía prohibía a la mujer durante la menstruación el contacto con nada o con nadie ¡pues lo volvía todo impuro por su propia impureza! ¡imagináos entonces la pobre cuya hemorragia no cesaba nunca! y, no obstante, se pone en camino, entre la multitud ¡encima para tocar a un rabino respetable, el Señor (en la conciencia de sus paisanos)! ¡algo más inaudito y arriesgado pues! Y no nos engañemos, no lo hizo movida por la superstición o la magia cuando para sí decía "si al menos tocare su manto, quedaré sanada", porque el Evangelio dice que "había gastado todos sus bienes en médicos", por lo que no debemos de tachar de supersticiosa la actitud de una mujer que en vez de gastar el dinero en curanderos o charlatanes, lo ha hecho con médicos, como es lo correcto... por eso ella se pone en marcha, por la fe, sabiendo que como mujer, impura y enferma no debía de dirigir la palabra, ni siquiera presentarse, ante un rabino notable es por lo que, pensaría ella, lo único que le quedaba era tocar la orla de su manto.

Y antes hablé de la liturgia, porque precisamente las palabras de la mujer hemorroísa son las que yo me digo mentalmente, siempre, en la celebración de la Eucaristía, justo después de decir las palabras del centurión "Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme" por las que nos empezamos a poner en fila para comulgar, yo camino de comulgar, añado siempre "si al menos le rozare, quedaré sanado", con la misma fe de la hemorroísa.

A modo de curiosidad, sólo de curiosidad, os diré que en algún texto apócrifo de la antigüedad, se comenzó a unir la identidad de la mujer hemorroísa (cuyo nombre no se menciona en el Evangelio) con esa otra figura tradicional de la VERÓNICA, quizás sea una forma popular de dar a entender, en ese pietismo propio de los apócrifos y el afán de dar respuesta a todo de los primeros creyentes, que lo mismo que el Señor curó la enfermedad de la sangre de la pobre mujer tocando su manto, ella le devuelve el favor, precisamente, enjugando la sangre del Señor en el vía crucis con el lienzo de su paño.

Por lo tanto, no tengamos remilgos a la hora de comulgar, que nuestros escrúpulos de conciencia no nos priven de la comunión, hemos de confesar, ciertamente, los pecados mortales especialmente, pero por dudas veniales, por los tropiezos cotidianos ¡no os privéis de comulgar! recordad que nos acercamos pobremente a la comunión diciendo las palabras de un pagano "Señor, no soy digno", añadamos la fe de la hemorroísa "si le rozo, al menos, sanaré" y la palabras tan bellas del Papa FRANCISCO en la Evangelii Gaudium "la Eucaristía es el remedio de los pecadores, no el premio de los perfectos".


Os dejo con este bello canto de la hemorroísa, compuesto por el padre EDGAR LARREA, de quien hace poco supe de su fallecimiento, el Señor le premiará evangelizar con textos musicalizados tan bellos como éste.

lunes, 30 de enero de 2017

SOMOS LEGIÓN Y SOMOS MUCHOS


El Señor se encuentra, en el Evangelio de hoy (Marcos 5,1-20) con un hombre endemoniado, al que nadie había logrado domeñar, por eso sus vecinos no tienen más remedio que abandonarlo a su suerte, en las afueras del pueblo, vagando por el cementerio y las montañas, en estado salvaje, "dando alaridos e hiriéndose a sí mismo con piedras", no es difícil imaginar el temor de aquellas gentes, quizás de noche, escuchando sus gritos en la oscuridad.

Peor que intentar vivir bajo el temor de encontrárselo, debía de ser que él mismo saliera a tu encuentro, por aquellos lugares inhóspitos, y sin saber, como en su locura podría reaccionar, y sin embargo nos narra el Evangelio que precisamente eso mismo es lo que ocurrió "apenas bajaron de la barca les salió al encuentro un hombre endemoniado", puedo figurarme a los apóstoles, que además acababan de salir de la mala experiencia de la tormenta, reculando hacia la barca o haciendo piña detrás del Señor, quien seguramente mantuvo el tipo, como cuando nos quedamos parados y firmes porque un perro viene corriendo hacia nosotros... Quizás el hombre endemoniado tuvo un momento de lucidez, de paz interior, pues dice el Evangelio que "se postró ante él"y le dijo "por Dios te pido, no me atormentes", o quizás no fuera así, y el enemigo, que es engañoso, sólo estuviese tanteando el terreno y midiendo sus fuerzas con el Señor ¡ya había salido escaldado en otras ocasiones, especialmente en las tentaciones en la montaña!...

...pero esta vez no se tratan de tentaciones, de meras insinuaciones más o menos humanas, cargadas de interés, esta vez se trata de una auténtica amenaza "mi nombre es Legión, porque somos muchos", pero el Señor no se arredra por ello, su poder es siempre más grande, como cuando fueron a detenerle en el huerto, nos narra el Evangelio que el Señor se adelantó a sus captores y les dijo: «¿A quién buscáis?» Y le respondieron: «A Jesús de Nazaret.» Y que cuando el Señor respondió «Soy yo», los soldados retrocedieron y cayeron por tierra (Juan 18,4-6)... 


¡Caer por tierra es reconocer la dignidad y la grandeza de Jesús, como hijo de Dios! Porque a la presencia de Dios ningún ser vivo puede sostener la mirada, por eso MOISÉS cae rendido a tierra cuando la Zarza revela su identidad diciendo "Yo soy" (Éxodo 3,14), por eso el endemoniado también se postra en tierra, pues como dice San PABLO "al nombre de Jesús toda rodilla se dobla... también en el abismo" (Filipenses 2,10).


Nos dice San PABLO "por la fe en el Mesías Jesús todos sois hijos de Dios. Los que os habéis bautizado consagrándoos al Mesías os habéis revestido del Mesías" (Gálatas 3,26-27) Ahora que los cristianos, en modo alguno osaría yo comparar los pequeños desprecios de la sociedad actual, en Occidente, con la auténtica persecución y martirio de nuestros hermanos en Oriente, estamos siendo importunados por nuestra fe, acorralados, acobardados, reprimidos, y en el peor de los casos asesinados y perseguidos, no nos arredremos, pues estaríamos menoscabando nuestra dignidad de hijos de Dios, seamos valientes para decir a quien nos enfrente por ser cristianos "YO SOY CRISTIANO" y que sean nuestros enemigos los que caigan por tierra, pero no les demos la victoria sin plantarles cara, aunque sean legión, aunque sean muchos... 


...y hay muchas formas de plantar cara al enemigo, por más que se empeñe... Porque no nos cuesta nada el pequeño testimonio de llevar nuestras cruces, sí, esas, las del cuello, las que casi hemos convertido en una joya carente de significado ¡si hasta las venden en las teletiendas de la tele o en la tienda de los chinos de la esquina! por fuera, porque sirven para eso, para dar testimonio de fe, para decir "aquí hay un cristiano"; porque si he de hacer un trayecto largo en metro, o esperar un rato en la parada del autobús ¿por qué me habría de avergonzar de sacar mi Biblia o el Evangelio de la mochila o del bolso y ponerme a leer u orar tranquilamente?; porque -aunque esto sea meramente anecdótico- si es Viernes de Cuaresma ¿qué ridículo hago si en un bar le pido al camarero, educadamente, que la tapa de la cerveza no sea de carne, porque es vigilia?; y por qué habría de tener miedo de poner una banderola con el niño JESÚS en el balcón de casa, si al fin y al cabo, ciertamente, es NAVIDAD (lección que al respecto nos han dado los creyentes de MADRID con su plantada masiva de belenes en la PUERTA DE ALCALÁ), pues sencillamente en cada pequeño gesto de esos decimos "YO SOY CRISTIANO" y el enemigo retrocede, con cada sumisión nuestra, cobardía, o pequeña concesión, el enemigo se crece, hasta convertirse en legión. En nuestra mano está.

sábado, 28 de enero de 2017

NUNCA A LA DERIVA EN MANOS DEL SEÑOR
¡AUNQUE PAREZCA QUE DUERME!


El Evangelio de hoy (Marcos 4,35-41) nos presenta el episodio de la tormenta en el Mar de GALILEA (mal llamado mar, se trata del lago de GENNESARET), el caso es que en la peregrinación a TIERRA SANTA, el día que nos tocó navegar por el lago el fraile franciscano que era nuestro guía nos dijo que "no nos dejáramos engañar por el aspecto apacible del lago" porque -según nos explicaba- "en el momento menos pensado se meten los vientos (no me acuerdo de la procedencia de los mismos, aunque el guía lo explicó) y se encrespa en un santiamén". 

Efectivamente, en el Evangelio de hoy sucede lo mismo, el Señor y los apóstoles se suben a la barca para pasar al otro lado del lago "ellos despidieron a la gente y lo recogieron en la barca" (Marcos 4,36) y en efecto, tal como nos dijo el guía "se levantó un viento huracanado, las olas rompían contra la barca que estaba a punto de anegarse" (Marcos 4,37) y ya sabemos lo que pasó, que los discípulos empezaron a agobiarse, pensando que de verdad se ahogaban en medio de aquel vendaval que encrespaba el lago "Maestro, ¿no te importa que naufraguemos?" (Marcos 4,38), mientras que el Señor -otro detalle de su humanidad, pues estaba cansado y dormía agotado, que en esto debe de ser como yo, que soy capaz de quedarme dormido en el filo de una navaja y no me entero de nada de lo que sucede a mi alrededor- "él dormía en la popa sobre un cojín" (Marcos 4,38), hasta que despertado por el nerviosismo de los apóstoles, por fin, reacciona e "increpando sobre el viento y el lago (...) al punto se tranquilizó" (Marcos 4,39), no sin decirle a los apóstoles "¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?" (Marcos 4,40).

Quizás el Señor, con este episodio de la tormenta en el lago, durante la etapa de discipulado y enseñanza de los apóstoles, quería darles una enseñanza acerca de algo que siempre ha interrogado a la humanidad, desde que el mundo es mundo, de una duda que nos amarga a nosotros mismos cuando las cosas se tuercen, el horizonte se pone sombrío y aparecen los nubarrones, sean los que fueren, sobre nuestras vidas: El aparente silencio de Dios, la ausencia del Señor, cuando todas estas cosas se ciernen sobre nosotros, para que en esos turbios momentos de nuestra vida recordemos "¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?"... Para que llegados a este punto no seamos cobardes, no vayamos a pensar, como aquel estribillo de EUROVISIÓN de la célebre canción de REMEDIOS AMAYA: "Ay, ¿quién maneja mi barca, quién? Que a la deriva me lleva, ¿quién? Ay, ¿quién maneja mi barca, quién? Que a la deriva me lleva, ¿quién?", porque aunque aquella cantinela nos llevará al naufragio, al menos en el festival de EUROVISIÓN de aquel año así fue -que no nos dieron ni un puntillo-, no es menos cierto que en nuestra vida no sucede lo mismo, si hemos de creer que el Señor es "quien maneja nuestras barcas", no menos cierto es que él no quiere que "vayamos a la deriva", porque como dice el Salmo 116,15: "Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus hijos", es decir él no quiere nada malo para nosotros, pues como bien nos recuerda el propio Señor, refiriéndose a sí mismo: "Dios al mundo amó, a su hijo dio, para que todo aquel, que crea en él, no se pierda y tenga vida en él" (Juan 3,16).

Y ya que estamos hablando de barcas, de tormentas, de dudas y de seguridades, no hay nada mejor, en estos menesteres, que acordarse de MARÍA, nuestra barca en medio de la tormenta, según esta bella oración compuesta por San BERNARDO:

Si se levanta la tempestad de las
tentaciones, si caes en el escollo de
las tristezas, eleva tus ojos a la Estrella
del Mar: ¡Invoca a María!

Si te golpean las olas de la soberbia,
de la maledicencia, de la envidia,
mira a la estrella: ¡Invoca a María!

Si ante el recuerdo desconsolador 
de tus muchos pecados 
y de la severidad de Dios, 
te sientes ir hacia el abismo del desaliento 
o de la desesperación,
lánzale una mirada a la estrella, 
e invoca a la Madre de Dios.

Si Ella te tiene de la mano no te puedes hundir. 
Bajo su manto nada hay que temer. 
¡Bajo su guía no habrá cansancio,
y con su favor llegarás felizmente 
al Puerto de la Patria Celestial!

viernes, 27 de enero de 2017

¡NOS QUEDA MUCHO POR SEMBRAR TODAVÍA!

En el Evangelio de hoy (Marcos 4,26-34) el Señor nos dice:

El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega"

En un comentario a este pasaje de CARLOS LATORRE, Misionero Claretiano, he leído al respecto lo siguiente:

Aquí se resalta la fuerza vital de la semilla, es decir, de la Palabra de Dios: Crece progresivamente en el silencio, más allá de los éxitos y fracasos humanos, pues es Dios mismo quien la hace crecer. Pero esto no niega el esfuerzo humano, pues en la parábola se habla de la siembra y de la cosecha, que es el trabajo concreto que Dios ha confiado al agricultor. Aunque nos parezca mentira, Dios nos necesita, pues no le parece bueno hacer Él solito todo el trabajo y quiere que nosotros le colaboremos con entusiasmo. ¡Qué honor tan grande, hermanos, ser colaboradores del Señor en la obra de la evangelización!

Esta parábola, junto con la de la semilla de mostaza son un mensaje de ánimo y de esperanza, no sólo para los discípulos de aquel entonces, sino también para nosotros, los discípulos de ahora. Es una invitación a trabajar en los asuntos del reino, confiando no en nuestras fuerzas, sino en el poder de Dios. En una de sus cartas escribió San PABLO nos dice además: “Ni el que planta ni el que riega es importante, sino Dios que hace crecer la semilla” (1 Corintios 3,7).

Curiosamente, hemos dicho antes "la Palabra de Dios, crece progresivamente en el silencio, más allá de los éxitos y fracasos humanos" y hemos hablado de esperanza, y digo curiosamente, porque en este tiempo, quizás porque hemos salido del tiempo alegre y festivo de Navidad, y estamos en el ordinario, quizás porque acabamos de agotar este tiempo intenso de oración por la unidad de los cristianos, quizás porque muchas veces, también en esta pobre comunidad nos desalentamos, porque caemos en la rutina, en la desesperanza, en la falta de perspectiva y de horizonte, no viene mal que el Señor nos diga (antes de que como discípulos asustados le digamos nosotros "¡Sálvanos Señor, que nos hundimos!" (Mateo 8,25)), adelantándose a los acontecimientos, que es Él mismo el que hace crecer la semilla, que no es tan importante que nosotros, como agricultores, nos desalentemos por plantar o regar... como hemos dicho muchas veces "pobres siervos inútiles somos, lo que teníamos que hacer, hicimos" (Lucas 17,10).

Porque justo hoy, el Señor, por medio de su Espíritu Santo "que hace nuevas todas las cosas" (Apocalipsis 21,5), nos ha puesto en el horizonte un nuevo proyecto, una nueva ilusión por la que empezar desde ya a trabajar, a abrir surcos, a escoger con cariño las semillas y a esparcirlas entre nuestros hermanos ¡que luego la cosa resulte, crezca y frutifique como el Señor "dueño de la mies" quiera! pero para nosotros ha sido toda una bendición, ya mismo os enteraréis de todo, porque el Señor que es un "amo exigente, que recoge donde no siembra y cosecha donde no planta" (Mateo 25,26) hasta nos ha puesto fecha tope de entrega, que será el día uno de Febrero, así que mientras tanto... 


¡Id orando por nosotros, que nosotros vamos a orar mucho estos días, que al fin y al cabo es por vosotros, que el Señor, una vez más, nos ha puesto a trabajar!, y de camino ponemos también, desde ya, estos afanes y desvelos en manos de MARÍA, porque si el Señor es el dueño de la mies, no cabe duda de que ella es la que ora para que no se pierda ninguna espiga, como otra mujer, RUT, la espigadora de la Biblia, además MARÍA tiene mucho que ver con lo que estamos preparando.

jueves, 26 de enero de 2017

SANTOS TITO y TIMOTEO
Y ESTE BURRO QUE SOY YO


La Iglesia celebra hoy a los Santos TIMOTEO y TITO, ambos fueron colaboradores de San PABLO, la tradición posterior nos cuenta que ambos fueron obispos, "episcopos", TIMOTEO lo sería, después de acompañar a San PABLO en su segundo gran viaje misionero, de ÉFESO, donde permanecería hasta el año 97 DC, fecha en la que habría sido martirizado por criticar y oponerse a una fiesta pagana y corrompida de la localidad; por su parte TITO quedó en CRETA, con la misión encomendada por San PABLO de organizar la primera comunidad de creyentes, la tradición lo ahace morir en la misma CRETA, muy anciano ya.

Por eso, hoy me váis a permitir la licencia de que, contra lo establecido, no comente el Evangelio de hoy (), sino la primera lectura (2 Timoteo 1,1-8), la atinente a la memoria de los Santos TIMOTEO y TITO, de la que me interesa entresacar lo siguiente:

Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio. No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios.

Porque es muy parecido a este otro pasaje, en este caso (1 Timoteo 4,14-16) en la que San PABLO da a TIMOTEO los mismos consejos y recomendaciones:

Que nadie te desprecie por ser joven; procura ser modelo de los creyentes en la palabra, la conducta, el amor, la fe, la pureza. Hasta que yo llegue, dedícate a leer, exhortar y enseñar. No descuides tu carisma personal, que te fue concedido por indicación profética al imponerte las manos los ancianos. Sé diligente en estas cosas, ocúpate de ellas, de modo que todos puedan ver tus progresos. Vigila tu persona y tu enseñanza y sé constante. Haciéndolo os salvaréis tú y tus oyentes.

Y es que, cuando recibí la efusión del Espíritu Santo en la Renovación Carismática Católica, esta última palabra fue la que recibí en ese momento, a modo de padrinazgo espiritual, después de que los hermanos impusieran sus manos sobre mí igualmente y oraran, invocando la efusión del Espíritu Santo. No es raro que la Palabra nos sea otorgada para orientarnos, aconsejarnos, apadrinarnos en un momento dado de nuestra vida, sin ir más lejos, hoy mismo he recibido en el correo el boletín bimensual (de NAVIDAD, por la tardanza del correo) de las Religiosas Agustinas del Monasterio de Santa CLARA de MONTEFALCO, en ITALIA, y en la editorial, escrita por la Madre Abadesa, se dice, precisamente "Queridísimos, este año os deseamos una Estrella por amiga (...) Que por Navidad nos regalemos una frecuencia más asidua, cotidiana, con esta Estrella Amiga, que es la Palabra de Dios"

Por eso le tengo tanto cariño, a la Palabra de Dios en general, y al texto anteriormente citado de la Carta a TIMOTEO, desde entonces he intentado ser fiel a la Palabra que recibí en mi efusión "no descuidar mi carisma personal y que me fue concedido por indicación profética al imponerte las manos", y porque amo la Palabra "dedico mucho tiempo a leerla, exhortarla, enseñarla" por eso ahora, con los problemas de visión por las cataratas que padezco me agobio y me desespero, porque no puedo leer tanto como antes, menos aún escribir tanto como antes, es mi mayor dolor, más que la limitación o la enfermedad en sí.


En relación a que "todos veáis mis progresos" eso es algo que os toca juzgar a vosotros, no a mí, espero que mi "carisma personal" que el el don que el Señor me ha dado para compartir y predicar su Palabra de muchas formas muy poco heterodoxas, para llegar a tanto que no van a misa, ni leen el Evangelio de cada día, ni tienen forma de acceder a la Palabra por los cauces ordinarios, porque los que me seguís de ordinario sabéis que a veces, comentando el Evangelio, digo muchos disparates, a veces hago claves de lectura insospechadas, otras veces me enervo, "como un fuego consume mis huesos", digo refranes, cuento chistes... ¡madre mía, hacer broma del Evangelio!, y hasta digo palabrotas... Pero si todo eso sirve para dejar, en alguien, sembrada en su cabeza "la bolita del Evangelio" y dejarla ahí, dando tumbos, hasta que el Señor le toque el corazón ¡benditos sean Dios y todos estos afanes! como dice San PABLO a TIMOTEO "no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor (...) toma parte en los duros trabajos del Evangelio".

Y otra cosa, aunque ésta suene un poco a autojustificación, os habréis dado cuenta de que en el blog, casi siempre, sólo comparto "Evangelio, Evangelio y Evangelio", es rarísimo que escriba de cualquier otra cosa, por mucho que los acontecimientos, las noticias, los medios de comunicación me dan temas como para morderme las uñas por no poder escribir de ellos como quisiera, pero la Palabra de Dios merece un respeto, para eso este blog y el perfil en el TWITTER de @pobresdenazaret, donde no me reprimo, ni me corto, es mi perfil personal @franpovero ¡por ahí sí que campa el burro suelto!...



...es verdad, pero un burro que siempre va, al menos, acompañado de su Señor, y un burro al que nunca le importará llevarse todo tipo de palos, como la burra de BALAAM, por dos cuestiones: Una, defender la dignidad del hombre, porque aunque TERENCIO (autor romano, no cristiano) bien dijo "nada humano me puede ser ajeno, hombre soy", no menos cierto es que luego esta cita la tradujo en cristiano San IRENEO de LYON al afirmar "la gloria de Dios es que el hombre viva", y donde haya un hermano maltratado, denigrado, despreciado, marginado, sea por lo que sea, ahí no me callaré, ahí me encontraréis, rebuznando y dando coces si hace falta; y otros palos me llevaré por otro motivo, porque aunque por el bautismo todos hemos sido constituidos en sacerdotes, reyes y profetas, parece que a nadie le molesta su ser sacerdotal, para orar, celebrar los sacramentos, interceder, alabar... a nadie le molesta su ser real, pues lo somos, compartimos la misma dignidad de hijos de Dios... ¡pero qué difícil es encontrar profetas! y no me malinterpretéis, que no se trata de adivinar el futuro, como muchos creen, ni andar todo el día anunciando calamidades, ni e ser el agua fiestas, ni denunciar todo lo denunciable, se trata simplemente de ser "celoso por la Palabra de Dios" y corregir todas sus desviaciones, malinterpretaciones, y lo que es peor, manipulaciones, cuando todos callan según qué intereses, pues ahí, también me encontraréis, defendiendo la Palabra de Dios.

miércoles, 25 de enero de 2017

OCTAVARIO ORACIÓN UNIDAD DE LOS CRISTIANOS
RECONCILIADOS CON DIOS


Hoy se celebra la CONVERSIÓN de San PABLO, que marca el final del OCTAVARIO DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS, en la primera lectura de hoy (Hechos 22,3-16) se nos cuenta el itinerario de la conversión del más grande misionero que haya tenido la Iglesia, si se me permite decirlo así, se nos dice que al comienzo 


"He servido a Dios con tanto fervor como vosotros mostráis ahora. Yo perseguí a muerte este nuevo camino, metiendo en la cárcel, encadenados, a hombres y mujeres; y son testigos de esto el mismo sumo sacerdote y todos los ancianos. Ellos me dieron cartas para los hermanos de Damasco, y fui allí para traerme presos a Jerusalén a los que encontrase, para que los castigaran"

Y no cabe duda de que éste es el primer paso del integrismo, sea cual sea la rama religiosa de la que brote "he servido a Dios con tanto fervor como vosotros mostráis ahora", en cuanto creemos que Dios está de nuestra parte, con esa certeza, que se convierte en un fervor desproporcionado, ya nos hemos convertido en integristas, a partir de ese momento, automáticamente, todos los demás (incluso los de nuestra propia confesión, que nos parezcan más "relajados o heterodoxos" que nosotros mismos) se convierten en el enemigo, los malos, "los de enfrente..." por eso reconoce San PABLO "perseguí a muerte este nuevo camino, metiendo en la cárcel, encadenados, a hombres y mujeres".

Sería absolutamente falso, y carente de autocrítica, el decir que en la Iglesia Católica, entre los católicos, esto no ha sido así. Estos días he leído muchos artículos, de la caverna mediática católica de siempre, ninguneando no ya al Papa FRANCISCO -esto ya es una triste inercia entre nuestros propios integristas- sino hasta la propia iniciativa de este OCTAVARIO de ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS, por aquello de que este año estaba centrado en fomentar los lazos de unión con nuestros hermanos luteranos, hasta el punto de que un reconocido sacerdote ha llegado a escribir, del documento para este octavario de la propia CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA que:

No lo digo por decir. Empecé a leer el Documento que, con tal motivo -la Semana de Oración que nos ocupa- publicó la CEE, en línea -calcada- de lo que llegó del Vaticano. Y, lo he de confesar…: no pasé del primer párrafo. Se me atragantó la lectura, como si ya no fuese capaz de leer más: se me cayó de las manos. Algo así como cuando estás comiendo y, por lo que sea, te entran náuseas de repente, y se te quitan todas las ganas y dejas, claro, de comer. Pues igual. Y no pasé de ahí.

¿Qué pone, qué se lee ahí? El primer párrafo, después de unas premisas para presentar la Semana de Oración, va enseguida a que se cumplen los 500 años de la reforma protestante; es decir, aunque la CEE no lo dice: de los 500 años de aquel largarse Lutero -desafiante y soberbio, con un portazo y con el apoyo de parte del brazo político germano- de la Iglesia Católica que, hasta entonces, lo había cobijado maternalmente; y le había pasado ya unas cuantas, por cierto, y en honor a la verdad.

Pero cuando llegué a “se invita a las distintas Iglesias y comunidades eclesiales [o sea, católicas, a los católicos] a dar gracias a Dios por los dones espirituales y teológicos de la Reforma"; y cuando a renglón seguido añade que “los católicos somos invitados a conmemorar conjuntamente este aniversario con nuestros hermanos de las iglesias y comunidades eclesiales surgidas de la Reforma"… Pues, aquí lo dejé. Me saturé, por decirlo finamente.

Verdaderamente vergonzoso, además, el medio desde el que publica el mencionado sacerdote se ha caracterizado, antaño, por defender a capa y espada a Monseñor JAVIER MARTÍNEZ, Arzobispo de GRANADA, especialmente desde los tristes acontecimientos de la presunta pederastia, aún sub iudice, en su diócesis, diciendo que "se había lanzado una campaña de descrédito, apoyada por los francisquitos de siempre y la presunta víctima, para desestabilizar a unos de los Obispos más notables, rectos y ortodoxos de ESPAÑA", y ahora parecen olvidar, aquellos mismos que lo defendían, que Monseñor JAVIER MARTÍNEZ es, precisamente, el Presidente de la Comisión de Relaciones Interconfesionales de la CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA, pues viendo como lo tratan ahora, por el mencionado documento, demostrado queda que para los integristas te puedes convertir de repente "del Obispo más notable de ESPAÑA a alguien que escribe documentos que dan naúseas", al final los que se retratan son los que obran de esta manera.

No nos narra, pues, en efecto, la conversión es un proceso gradual, por mucho que el Señor pueda "darle un empujoncito" en un momento dado, qué es lo que fue madurando la conversión en San PABLO, hasta llegar a experimentar en su interior la voz del Señor que le decía "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?", y todos hemos tenido experiencia de ello, no me refiero a la conversión, pues esto es algo entre la conciencia de cada cual y el Señor, sino a la persecución. Y persecuciones, como adelanté antes, las ha habido siempre: Tristes son en la historia la matanza de la noche de San BARTOLOMÉ, en FRANCIA, por la que los católicos ejecutaron y dieron muerte a miles de calvinistas franceses (llamados hugonotes) un total de 3000 vidas sesgadas en PARÍS, unas 20.000 en todo el país; lo mismo sucedió con el anglicanismo en GRAN BRETAÑA que sesgó las vidas de miles de católicos fieles a ROMA y no a ENRIQUE VIII, por eso resulta curioso ¡otro que tal baila! que el Arzobispo de CANTERBURY haya tenido la desfachatez de declarar hace poco "Que la reforma luterana ha causado un daño irreparable a la Iglesia" (a lo que le ha faltado tiempo a la caterva mediática católica para ponerle sordina y ningunear aún más el octavario de este año), que buena ocasión para permanecer callado, habida cuenta de la trayectoria del anglicanismo en su persecución de católicos, y las trabas irreparables que han puesto al ecumenismo con cuestiones como la ordenación sacerdotal femenina... 

Al final muy triste todo, pareciera que a costa de seguir encastrados en nuestras posiciones, en nuestra verdad, todo vale... uno tiene dudas acerca de para qué hemos estado orando estos días, para qué hemos preparado esta tanda de materiales con tanto cariño y esmero, pero si obráramos así ganaría la división, ganaría el malo, ganaría el padre de la mentira, el artífice de división, el diablo mismo... y no, esto no puede ser así, porque el lema de hoy es "reconciliados con Dios" (2 Corintios 5,20), y para esta reconciliación con Dios nos basta el ejemplo del propio San PABLO, cuya conversión celebramos hoy, "el Dios de nuestros padres te ha elegido para que conozcas su voluntad, para que vieras al Justo y oyeras su voz, porque vas a ser su testigo ante todos los hombres, de lo que has visto y oído. Ahora, no pierdas tiempo; levántate, recibe el bautismo que, por la invocación de su nombre, lavará tus pecados", pues en efecto, todos confesamos al mismo Señor, en la misma fe, en el mismo bautismo (Efesios 4,5), así, que no perdamos tiempo, levantémonos y lavemos nuestro pecado, que no es otro sino no creer que el Espíritu Santo trabaja por la unidad, bendice y protege a su Iglesia, y habría que ser osados, y carecer de temor de Dios, hacer burla de la división de los cristianos y de la oración por esta iniciativa, pues como nos recordaba el Evangelio el otro día "los pecados contra el Espíritu Santo no serán perdonados" (Mateo 12,32).

Yo no sé vosotros, pero yo prefiero pecar de heterodoxo, de esperanzado, de animado por el Espíritu Santo, porque como muchas veces ha dicho el propio Papa FRANCISCO "aquellos que se enquistan en sus posiciones, y se tornan inamovibles, son como el agua estancada, que no corre, que tarde o temprano se corrompe".

El himno luterano que os comparto hoy resume todo lo que pobremente he intentado expresar hoy, se titula "All who believe and are baptized", "Todos los que creen y han sido bautizados", sólo la he encontrado cantada por unos niños, de ahí el desorden inicial, del Coro infantil de la Iglesia de la Santa Cruz en ROCKLIN, CALIFORNIA:


All who believe and is baptized
Todos los que creen y han sido bautizados
Shall see the Lord's salvation;
verán la salvación del Señor;
Baptized into the death of Christ,
Bautizados en la muerte de Cristo,
They are a new creation.
Ellos son la nueva creación.
Through Christ's redemption they shall stand
Por la redención de Cristo se levantarán
Among the glorious heav'nly band
entre el glorioso grupo del cielo
Of ev'ry tribe and nation.
de cada tribu y nación.
With one accord, O God, we pray:
A una sola voz, Señor, oramos:
Grant us Your Holy Spirit.
Concédenos tu Santo Espíritu.
Help us in our infirmity
Ayudanos en nuestra enfermedad
Through Jesus' blood and merit.
por medio de la sangre y el mérito de Cristo.
Grant us to grow in grace each day
Concédenos crecer en gracia cada día
That by this sacrament we may
que por este sacramento podamos
Eternal life inherit.
alcanzar la vida eterna.

Y ahora, haciéndonos como niños, que con esa inocencia cantan que "todos los bautizados nos salvaremos con la ayuda del Espíritu Santo" oremos, he tomado la oración de hoy del Padre RAUL MUELAS, de PALENCIA, del programa EL POZO DE SICAR que dirige y presenta cada lunes, a las 00.00 horas, en RADIO MARÍA ESPAÑA, una oración preciosa, sentida, de alguien que se toma en serio la Iglesia, ora por sus divisiones y es un sacerdote, justo y bueno:

Dios, fuente de agua viva,
ayúdanos a entender que
cuanto más unamos los extremos
de nuestras cuerdas,
más ahondarán nuestros cubos
en las aguas divinas,
haz que nos demos cuenta
de que los dones de los otros
son una expresión
de tu misterio insondable,
y haz que nos sentemos juntos
cerca del pozo, para beber de tu agua,
que nos congrega en unidad y paz,
te pedimos esto en el nombre de tu hijo,
Jesucristo, que le pidió a la mujer samaritana
agua para calmar su sed.
Oh, Padre, concédenos la gracia
de amarnos los unos a los otros
a fin de que, en la unidad del Espíritu
profesemos nuestra fe,
viviendo en concordia y en santa paz,
siendo testigos del Evangelio de salvación
del único Señor del cielo y de la tierra,
Jesucristo, tu hijo, que vive y reina
por los siglos de los siglos.

Amén


martes, 24 de enero de 2017

OCTAVARIO UNIDAD DE LOS CRISTIANOS
EL MINISTERIO DE LA RECONCILIACIÓN


El lema de este día reza "el ministerio de la reconciliación" (2 Corintios 5,18) aunque en el texto de San PABLO que sirve de hilo conductor a estos días se lee también un poco más adelante "como embajadores de Cristo" (2 Corintios 5,20), en este contexto hemos de pensar en todos los agentes pastorales que trabajan por el ecumenismo, desde los grupos de oración más sencillos, desde las delegaciones diocesanas, hasta el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos del propio VATICANO, ahora bien ¿qué habría de distinguir a estos embajadores de Cristo, mensajeros de la unidad, creadores de ecumenismo? la respuesta la encontramos en el Evangelio de hoy (Marcos 3,31-35) en el que, curiosamente, al Señor también le mandaron una embajada con un mensaje "te buscan" y obtienen la siguiente respuesta "estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre".

Esta debe de ser la actitud de todos los agentes de pastoral involucrados en el ecumenismo, no ver en los otros hermanos de las distintas confesiones cristianas a personas sin razón, a las que hemos de atraer a la verdad, la nuestra, sino partir de una base, mucho más humilde, pero mucho más estable y cierta, que ante todo son hermanos nuestros que cumplen la voluntad de Dios y escuchan su Palabra, así, como hermanos, podamos empezar a caminar. Y si todos somos hermanos, en el bautismo, en la confesión del Señor, en la voluntad del Padre y en la Palabra, pongamos además todos nuestros esfuerzos ecuménicos al amparo de MARÍA, la que hizo de todo ello su vida. 

Y hablando de MARÍA, siempre hemos hecho de ella, quizás por desconocimiento, la bandera que nos distingue de los protestantes, sin embargo, nada más lejos de la realidad, digamos que el protestantismo actual, gracias al ecumenismo, en la actualidad ha retomado la reflexión teológica sobre MARÍA, tan devaluado por el paso de los excesos protestantes, a su vez, por distinguirse de los católicos, pues al contrario de lo que se cree, y con todos los excesos y defectos que queramos, LUTERO en sus comienzos tenía palabras maravillosas, como no puede ser de otra manera en cualquier hijo, acerca de MARÍA:

Imagen de MARÍA, en la Iglesia protestante de San PEDRO, EL JOVEN
en ESTRASBURGO

Una reflexión que se alimenta del Evangelio y que toma en cuenta la misma fe de MARÍA expresada en la oración del Magníficat: “Las grandes cosas que Dios ha realizado en María, escribía LUTERO, se reducen a ser la Madre de Dios. Con esto le han sido concedidos muchísimos otros bienes, que nadie podrá nunca comprender. De ahí se deriva todo su honor, toda su bienaventuranza y que ella sea en medio de toda la raza humana una persona del todo singular e incomparable. Ella ha tenido con el Padre celeste un niño, y un niño tal… Se comprende todo su honor, cuando se la llama Madre de Dios. Nadie puede decir otra cosa mayor de ella, aunque uno tuviera tantas lenguas como follaje tiene la hierba, como estrellas el cielo o arena las playas. Hay que meditar en el corazón lo que significa ser Madre de Dios”.

El himno que os comparto hoy se titula "The Virgin Mary had a boy" y es un típico gospel negro, disfrutadlo, como todos sus cantos, es pegadizo:




The Virgin Mary had a baby boy
La Virgen María ha tenido un niño,
The Virgin Mary had a baby boy
La Virgen María ha tenido un niño,
The Virgin Mary had a baby boy
La Virgen María ha tenido un niño,
And they say that his name was Jesus.
Y se dice que su nombre era Jesús.

The Virgin Mary had a baby boy
La Virgen María ha tenido un niño,
The Virgin Mary had a baby boy

La Virgen María ha tenido un niño,
The Virgin Mary had a baby boy
La Virgen María ha tenido un niño,
And they say that his name was Jesus.
Y se dice que su nombre era Jesús.

He come from the Glory,
Él viene desde la Gloria,
He come from the Glorious Kingdom,
Él viene desde su Glorioso Reino,
He come from the Glory,
Él viene desde la Gloria,
He come from the Glorious Kingdom,
Él viene desde su Glorioso Reino.

Oh yes, believer, oh, yes, believer!
¡Oh, sí, creyentes, oh, sí, creyentes!

The wise men saw when the baby was born
Los sabios vieron cuando el niño nació
The wise men saw where the baby was born
Los sabios vieron cuando el niño nació
The wise men went where the baby was born
Los sabios vieron cuando el niño nació
And they said that his name was Jesus.
Y ellos dicen que su nombre era Jesús.

He come from the Glory,
Él viene desde la Gloria,
He come from the Glorious Kingdom,
Él viene desde su Glorioso Reino,
He come from the Glory,
Él viene desde la Gloria,
He come from the Glorious Kingdom,
Él viene desde su Glorioso Reino.

Oh yes, believer, oh, yes, believer!
¡Oh, sí, creyentes, oh, sí, creyentes!

The angels sang when the baby was born
Los ángeles cantaron cuando el niño nació,
The angels sang when the baby was born
Los ángeles cantaron cuando el niño nació,
The angels sang when the baby was born
Los ángeles cantaron cuando el niño nació,
And they proclaimed that his name was Jesus.
Y ellos proclamaron que su nombre era Jesús.

The Virgin Mary had a baby boy
La Virgen María ha tenido un niño,
The Virgin Mary had a baby boy

La Virgen María ha tenido un niño,
The Virgin Mary had a baby boy
La Virgen María ha tenido un niño,
And they say that his name was Jesus.
Y se dice que su nombre era Jesús.

Por eso, si hay un día para orar a MARÍA, Madre del Ecumenismo, Estrella de la Nueva Evangelización, es hoy:

MARÍA de la CRUZ del SUR
AUXILIO de los CRISTIANOS
(Patrona de AUSTRALIA)
También llamada ESTRELLA de la EVANGELIZACIÓN
María, madre, 
maestra y reina nuestra,
que en ti encontremos la senda 
para llegar a Cristo, 
pues el Padre 
te ha constituido "apóstol" 
para dar al mundo a Jesús, 
camino, verdad y vida.
Por ti, todos los católicos, 
con todas las energías, 
por todas las vocaciones, 
para todos los apostolados.
Por ti, todos los creyentes 
por todos los no creyentes; 
todos los comprometidos 
por todos los indiferentes; 
todos los católicos 
por todos los no católicos.
Por ti, todos los llamados 
sean fieles a su vocación, 
todos los apóstoles 
sean santos, 
todos los hombres los acojan.



domingo, 22 de enero de 2017

OCTAVARIO UNIDAD DE LOS CRISTIANOS
DIOS NOS RECONCILIÓ CON ÉL


¡Hoy sí que hacemos pleno y acertamos en la diana! ¿Qué mejor texto para interrogarnos sobre el escándalo de las divisiones que el Evangelio de hoy (Marcos 3,22-30)? Porque el Señor lo dice bien claro "un reino en guerra civil no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir", y consciente de ello, y de nuestra debilidad, es que él mismo oraba a Dios Padre diciendo:

No sólo ruego por ellos, sino también por los que han de creer en mí por medio de sus palabras. Que todos sean uno; como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Yo les di la gloria que tú me diste para que sean uno como lo somos nosotros. Yo en ellos y tú en mí, para que sean plenamente uno; para que el mundo conozca que tú me enviaste y los amaste como me amaste a mí.

(Juan 17,20-23)

Somos indignos de la oración del Señor, en tanto en cuanto la historia de la Iglesia, con sus divisiones, ha demostrado cuán débiles somos, como no nos hacemos valedores de un testimonio digno de confianza ante el mundo, que contempla con desdén nuestras propias divisiones, avergoncémonos por las divisiones, pero sepamos que "Dios nos sigue reconciliando con él" (2 Corintios 5,18) restañando las heridas a la unidad por medio del Espíritu Santo:


El Espíritu Santo, aparentemente, crea desorden en el Iglesia, porque produce diversidad de carismas, de dones; sin embargo, bajo su acción, todo esto es una gran riqueza, porque el Espíritu Santo es el Espíritu de unidad, que no significa uniformidad, sino reconducir todo a la armonía. En la Iglesia, la armonía la hace el Espíritu Santo. Un Padre de la Iglesia tiene una expresión que me gusta mucho: el Espíritu Santo “ipse harmonia est”. Él es precisamente la armonía. Sólo Él puede suscitar la diversidad, la pluralidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, realizar la unidad. 

(Papa FRANCISCO, 20 de Mayo de 2013)

En una obrita de RAINIERO CANTALAMESSA, Ofm.Cap, titulada "La Eucaristía, nuestra Santificación" hablando de que la división de las distintas confesiones cristianas, en efecto, no se detiene tanto en las diferencias que nos separan, sino que, al contrario, concibe dichas diferencias como carismas, dones especiales que han sido concedidas a cada una de ellas, para enriquecer el todo, la Iglesia Universal, en este sentido literalmente afirma "no se trata de pasar por encima de las divergencias reales, o de menoscabar las verdades católicas. Se trata más bien de poner en común los aspectos positivos y los valores auténticos que hay en cada una de las distintas tradiciones, para constituir una masa de verdad común que comience a atraernos hacia la unidad (...) de esta forma como decía San PABLO "lo escrutamos todo y nos quedamos con lo bueno" (! Tesalonicenses 5,21) de esta forma todo lo que es de Dios se acumula y lo que es de los hombres se elimina". Al tratarse de una obra eucarística RAINIERO CANTALAMESA centra su estudio en el ecumenismo eucarístico, aunque ejemplifica muy bien lo que acabamos de señalar, de esta manera, la tradición católica latina ha puesto el acento en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, en la Adoración fuera de la misa, en su presencia en el Sagrario; por su parte la tradición ortodoxa oriental ha puesto el acento en "por quién" es que el Señor está presente en la Eucaristía, si no es por el Espíritu Santo, mientras que la tradición protestante ha puesto el acento en "sobre quien o para quién" es la Eucaristía, poniendo el peso de su reflexión teológica en los fieles, en la fe, pues de nada valdría lo anterior si no hubiera una predisposición de la persona hacia todo lo anterior, dice, en este sentido, "¿para qué serviría que Jesús hubiera nacido en Belén, si es que no nace de la misma manera, por la fe, en nuestros corazones?" Por tanto, se trata de construir, de añadir, de aunar, de agregar, no de dividir, fraccionar o despreciar las tesis del otro...

Os comparto hoy el himno presbiteriano recomendado en su cancionero para la cita de 2 Corintios 5,18 que se titula "Qué maravilloso Salvador, es Jesús, mi Jesús", aunque no sé si es que en este vídeo el canto ya está empezado, o es que lo están repitiendo por segunda vez, me he decantado por éste, y no por otro mejor, porque no cabe duda de que el director del canto, o de la congregación, vive lo que está cantando, precisamente otro de los aspectos de los que adolecemos, en contra, los católicos, que a veces no manifestamos, ni vivimos, ni expresamos corporalmente aquello que estamos cantando, orando o celebrando:


Christ has for sin atonement made
Cristo ha hecho expiación por el pecado
What a wonderful Savior!
¡Qué maravilloso Salvador!
We are redeemed, the price is paid
Hemos sido redimidos, el precio está pagado
What a wonderful Savior!
¡Qué maravilloso Salvador!

What a wonderful Savior is Jesus, my Jesus!
¡Qué maravilloso Salvador es Jesús, mi Jesús!
What a wonderful Savior is Jesus, my Lord!
¡Qué maravilloso Salvador es Jesús, mi Señor!

I praise Him for the cleansing blood
Le alabo por su sangre purificadora
What a wonderful Savior!
¡Qué maravilloso Salvador!
That reconciled my soul to God
que reconcilió mi alma con Dios.
What a wonderful Savior!
¡Qué maravilloso Salvador!

He cleansed my heart from all its sin
Él limpia nuestro corazón del pecado
What a wonderful Savior!
¡Qué maravilloso Salvador!
And now He reigns and rules therein
Y ahora Él reina y legisla por siempre
What a wonderful Savior!
¡Qué maravilloso Salvador!

He gives me overcoming power
Él me da el poder que de él procede
What a wonderful Savior!
¡Qué maravilloso Salvador!
And triumph in each trying hour
y triunfo en cada hora de pruebas
What a wonderful Savior!
¡Qué maravilloso Salvador!

Y ahora, oremos todos juntos, como siempre debió haber sido:

Señor, perdónanos,
el mundo no nos cree por causa de las divisiones,
Señor, sostennos,
pues somos débiles y creamos compartimentos,
Señor, ilumínanos,
que tu Santo Espíritu restaure la unidad.

Amén