lunes, 31 de julio de 2017

EN LA ANTEPUERTA...
¡MISERICORDIA!


Os traemos hoy la segunda enseñanza con motivo del JUBILEO DEL PERDÓN de la PORCIÚNCULA en ASÍS, predicado en esta ocasión por el Vicario General de los Franciscanos Capuchinos, Fray STEFAN KOZUH, OfmCap, así como el vídeo por si alguien quiere disfrutar del original de sus palabras en vez de nuestra pobre, aunque bien intencionada, traducción:


Queridos hermanos y hermanas:

¡Paz y bien!


Resuena ahora, hermanos y hermanas, el testimonio profético de San JUAN PABLO II, en su Carta Apostólica "Dives in Misericordia" de 1980, escribe "deseo pues que estas consideraciones hagan más cercano a todos tal misterio y que sean al mismo tiempo una vibrante llamada de la Iglesia a la misericordia, de la que el hombre y el mundo contemporáneo tienen tanta necesidad. Y tienen necesidad, aunque con frecuencia no lo saben" (nº 2, in fine) es necesario por tanto que el rostro de la misericordia sea desvelado de nuevo, todo ello a pesar de los prejuicios, porque la misericordia no goza de muy buena reputación en la sociedad actual, la misericordia se hace especialmente necesaria en nuestro tiempo. Si el hombre actual no tiene el coraje de pronunciar la palabra misericordia, ni de acogerla desprovista de todo su contenido religioso, no es capaz de encontrar un término equivalente, se hace preciso que la Iglesia sea capaz de pronunciarla, y no tanto en su nombre, sino en el nombre de toda la humanidad contemporánea.

He aquí el testimonio de JUAN PABLO II, como una invitación provocadora a la Iglesia entera para proclamar, realizar, implorar la misericordia de Dios. La respuesta elocuente a esta gran necesidad de  la misericordia la ha dado el Papa FRANCISCO animando y proclamándola con la fuerza de la Palabra y con el testimonio del AÑO JUBILAR DE LA MISERICORDIA. La Iglesia, que somos nosotros, es misionera de la misericordia, hemos escuchado apenas el texto de los Hechos de los Apóstoles, que describe el día de Pentecostés, el evento extraordinario del nacimiento de la Iglesia, aquellos que se encontraban reunidos en el mismo lugar, fueron todos colmados por el Espíritu Santo, y comenzó cada cual a hablar en lenguas conforme el Espíritu les daba la facultad de expresarse, mas PEDRO, elevando su voz sobre el resto habló de la siguiente manera "A este Jesús, el Nazareo, que os fue enviado por Dios, lo habéis crucificado, pero Dios lo resucitó y le constituyó Señor y heredero de todo" (Cfr. Hechos 2,22-32) no es una palabra de condena, sino un acto de generosa misericordia que se encuentra al principio del nacimiento de la Iglesia, los frutos de este anuncio de misericordia son conmovedores, la petición de la multitud -cerca de tres mil personas- recibieron el bautismo de Jesús para remisión de los pecados (Cfr. Hechos 2,38.41). El don del Espíritu Santo crea en personas extrañas el don de una comunidad unida en el nombre de Jesús. El Señor, cada día, agregaba mas hermanos a la comunidad de los que se salvaban. 

Contemplad, qué cosas hace la misericordia de Dios, y he aquí la vocación fundamental de la Iglesia, y por todos los tiempos, y para todas las generaciones, la Iglesia que nace de la misericordia de Dios, es llamada a ser misionera de la misericordia, como a nosotros, a cada uno de nosotros, llamados a ser misioneros de la misericordia. Pero ahora, cuando tanto el mundo como el hombre contemporáneo tienen tanta necesidad de la misericordia, es que el Espíritu Santo, que guía a la Iglesia ha inspirado al Papa FRANCISCO, el PEDRO de nuestros tiempos, que puesto de pie, elevó su voz sobre las demás y dijo así "Jesucristo, es el rostro de la misericordia del Padre" el misterio de la fe del cristiano es encontrar en estas palabras su síntesis, que la misericordia sea vista, vivida, que alcanza su culmen en Jesús de Nazaret, el Padre, rico en misericordia, mandó a su hijo, nacido de la Virgen MARÍA, para mostrarnos a nosotros de forma definitiva el amor del Padre. Tengamos siempre el deseo de contemplar el misterio de la misericordia, es fuente de alegría, de serenidad y de paz. La misericordia es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona, de cada uno, cuando mira con ojos sinceros a los hermanos que encuentra en el camino de la vida. La misericordia es la vía que une a Dios y al hombre porque abre el corazón del hombre a la esperanza de ser amados por siempre, sin tener en cuenta la inmensidad de nuestro pecado. Y para esto -dice el Papa FRANCISCO "os invito a un JUBILEO EXTRAORDINARIO DE LA MISERICORDIA como tiempo favorable para toda la Iglesia para que sea más fuerte el testimonio de los creyentes".

En esta segunda jornada del triduo de preparación dela fiesta del PERDÓN querría que juntos escuchemos algunos pensamientos de la exhortación del Papa a toda la Iglesia para que sea misionera de la misericordia. Perdón es don, son como los dos pilares que Jesús ha dejado a la Iglesia, en el Evangelio de LUCAS leemos "sed misericordiosos como vuestro Padre Dios es misericordioso, no juzguéis y no seréis juzgados, porque con la medida que uses con los demás, serás tu también medido" (Lucas 6,36). "Misericordiosos como el Padre" era el lema del AÑO SANTO DE LA MISERICORDIA, pero no se trata sólo de un eslogan, sino de una actitud de vida, Jesús además dice "sed perfectos, como vuestro Padre del cielo es perfecto" (Mato 5,48), sed perfectos significa sed misericordiosos, una persona que no es misericordiosa no es perfecta, y tampoco es buena, la bondad y la perfección radican en la misericordia. La Iglesia sigue siendo llamada a ser testimonio de la misericordia de Dios, que es perfecto, y de esta manera surge de forma natural el mandato, la exigencia de Jesús, que es realista, de que es posible que seamos misericordiosos como Dios, si contemplamos en la historia de la salvación en la que toda la revelación de Dios es una incesante e inmutable relación de amor con los hombres.  Dios es como un padre, es como una madre, que ama a su criatura.

Al lado de este amor que es sin medida, nuestro amor siempre parecerá imperfecto, pero Jesús quiere que sus apóstles sean señal, canal, testimonio de su misericordia. La Iglesia no puede ser otra cosa sino sacramento de la misericordia de Dios en el mundo. Cada cristiano, por tanto, está llamado a ser este testimonio de la misericordia, cada uno de nosotros. Pensemos en el ejemplo de los santos, que son tantos, todos ellos se dejaron colmar el corazón por la misericordia, cada uno lo ha manifestado de una forma diferente, en este florecer de tantas formas de caridad es posible descubrir el rostro misericordioso de Cristo. 

Preguntémonos ahora qué significa, para nosotros, como discípulos de Jesús, el ser misericordiosos. Esto nos lo explica Jesús con dos pilares "perdonar y entregarse", he aquí los dos pilares de la vida cristiana y de nuestro ser misioneros de la misericordia:

El primer pilar es el perdón, porque la misericordia se expresa en primer lugar en el perdón, no juzgar, no condenar, el Señor, con el uso de estas palabras, no pretende subvertir el orden de la justicia humana, sólo nos recuerda que para ser hermanos hemos de cesar en nuestros juicios de condena, en el perdón se muestra la gratuidad con la que Dios nos ha llamado primero. El cristiano ha de perdonar, pero... ¿Por qué? Porque ha sido perdonado. Todos nosotros, que estamos hoy aquí, en esta Basílica del Perdón, hemos sido perdonados ¡tantas veces! lo repetimos todos los días en el Padrenuestro "perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden", perdonar debería ser natural, casi lógico, si Dios me ha perdonado a mí cómo no voy a perdonar a los demás ¿somos acaso más que Dios? En la vida de los padres del desierto leemos de un monje que ha tenido conocimiento de un pecado de otro monje mucho más joven que él, y en su corazón comenzaba a juzgarlo, a condenarlo, diciendo "este hermano ha causado un grave daño a la comunidad", pero lo juzgaba sólo en su corazón, de noche se le aparece un ángel que lleva en la mano el alma de este monje más joven diciéndole al monje de mayor edad "contempla, esta alma, la de tu hermano, que tú has juzgado, esta noche ha muerto, ahora te pregunto ¿dónde quieres que o mande, al cielo o al infierno?" y este santo monje desde entonces cerró la boca, y desde entonces no la volvió a abrir jamás. Juzgar y condenara nuestros hermanos que pecan es inútil, no porque no se reconozca la gravedad de sus pecados, sino porque condenar a los pecadores rompe con ellos la ligazón de fraternidad que les debemos, y desprecia la misericordia de Dios. Tenemos el deber de recuperar a este hermano o esta hermana pecadores a la dignidad de hijos del Padre y de acompañarles en su camino. Perdón, el primer pilar de la misericordia.

Y el segundo, la entrega. Jesús entrega a la Iglesia un segundo pilar, entregarse, donarse. El Señor se nos entrega al margen de nuestros méritos, es tanto más generoso con aquellos que aquí en la tierra son tanto más generosos. Con la medida del amor que entreguemos es con la que nosotros mismos vamos a recibir, y con la que vamos a ser juzgados. Cuánto deseo tenemos todos nosotros de ser un poco más misericordiosos, de no farfullar contra los demás, de no juzgar, esta caridad, este amor permite a los discípulos de Jesús reconocerse como hijos del mismo Padre. En el amor que practiquemos se revelará la misericordia que no tiene fin. Que cada uno de nosotros, esta tarde, se haga sinceramente la siguiente pregunta ¿qué corazón quiero tener? ¿un corazón de piedra, o un corazón lleno de amor? El egoísmo, la rabia, nos dan un corazón pequeño, que se endurece como la piedra, y he aquí el consejo  todos los cristianos: Si queréis un corazón lleno de amor, debo ser misericordioso, debo ser consciente de la misericordia recibida, ser generoso en vivirla con los hermanos y con las hermanas más cercanos a mí, e implorar y desear la misericordia sobre todo el mundo. Nosotros, discípulos de Jesús, somos llamados a saber leer los signos de los tiempos, a saber vivir como cristianos en medio del mundo de hoy.

¿Cuál es el camino que el Papa FRANCISCO ha querido mostrar a la Iglesia y a todos nosotros, al convocar el AÑO DE LA MISERICORDIA, para que seamos capaces de afrontar estos tiempos? Ante todo un camino revolucionario, básicamente contracorriente, el camino del amor y de la misericordia, ambas encarnadas en lo concreto de lo cotidiano. El amor es siempre revolucionario porque rompe las limitaciones establecidas, porque no acepta el argumento de que "esto se ha hecho siempre así", porque inventa y encuentra formas siempre nuevas de responder a aquello de lo que tiene deseo, esto es algo que sabemos todos, no se puede ser madre con un simple manual de pedagogía porque las circunstancias son siempre imprevistas, y no se puede dar a todos las mismas soluciones, porque lo que funciona para unos, puede no convenir a los otros, porque cada uno plantea problemáticas diferentes. El amor de Dios que está revelado en nuestros corazones por medio  del Espíritu Santo que nos ha sido dado tiene en nosotros esta capacidad de leer la realidad viva, nuestro caso concreto. Es un camino regenerador éste que propone el Papa FRANCISCO a toda la Iglesia, porque cada uno de nosotros, consagrados o laicos, tenemos siempre ante nosotros esta opción entre la esterilidad y la regeneración. Regenerar es la capacidad de introducir en el mundo a un hijo, a toda persona que encontremos, ayudándoles a llevar a cabo una especie de segundo nacimiento, una segunda oportunidad, favoreciendo las condiciones para una vida digna, para que sus cualidades puedan florecer, y así también nosotros participemos de este renacimiento. Misericordia es esta palabra regeneradora, puede parecer que forma parte de un vocabulario un poco pío o ñoño, pero que en realidad, en su esencia, es la única alternativa a la cultura de la indiferencia y de dominio que estamos viviendo. Misericordia es una palabra que indica un movimiento, dejarse tocar el corazón, porque un corazón endurecido no es que sea un corazón increyente, es que no es ni un corazón humano. Misericordia es la palabra regeneradora que el Papa FRANCISCO ha ofrecido al mundo como respuesta a la situación de desigualdad, muchas desigualdades en este mundo. Las relaciones entre nosotros no han de ser parejas, porque somos diferentes, pero en todos nosotros, sutilmente, ya hay una tendencia peligrosa, que a la primera de cambio es capaz de determinar nuestro comportamiento, y es ésta "hacerse pequeño delante de los grandes, y hacerse grande delante de los pequeños", la misericordia, sin embargo, corrige la desigualdad favoreciendo al más débil, donde haya una debilidad, una fragilidad, no he de ser dominante, sino servir, acoger, acompañar, y debo dejarme acompañar por esta debilidad, y no avergonzarme de ella. 

La misericordia no es solo un valor, un valor noble, no es sólo un principio humano, sino que es un movimiento de reciprocidad, que salva al que lo ofrece y al que lo recibe, San FRANCISCO que abraza y besa al leproso es el ejemplo perfecto. La misericordia nos transforma a todos, y reintroduce cualquier cosa en el mundo. La misericordia regenera. La misericordia no es un producto nuestro, que dependa de nuestras buenas acciones, sólo podemos ser misericordiosos porque hemos recibido misericordia. Podemos dar porque hemos recibido. No somos los autores de la misericordia sino sus mediadores, y podemos serlo si primero reconocemos en nosotros que estamos necesitados de misericordia, escribe el Papa FRANCISCO en la carta de clausura del AÑO DE LA MISERICORDIA las siguientes palabras: "Soy amado, luego existo; he sido perdonado, entonces renazco a una vida nueva; he sido «misericordiado», entonces me convierto en instrumento de misericordia" (nº 16, in fine) Así es como nos lo enseña magistralmente el Papa FRANCISCO. La Iglesia, misionera de la misericordia promueve el principio de liberación y de relación recíproca a la que el mundo contrapone, tristemente, la idea de la individualidad estéril que crea nuevos seres solitarios y estériles. La misericordia es un movimiento salvífico que ayuda a encarnar la fe y a convertirla de nuevo en vida. Porque la misericordia ha de ser concreta. Radica en la visión de querer el bien , de tomar cuidado por los demás, y no somos misericordiosos par perfeccionar a los demás, ni hacer proselitismo, porque la misericordia ha de hacer a los demás nacer a la libertad, en el pequeño ve al grande, en el pobre ve a Jesús, en el niño ve el misterio del adulto que puede llegar a ser.

El texto del Evangelio de MATEO, el tan conocido capítulo veinticinco, nos revela a Jesús, que al final de los tiempos, llamará a los hombres a su derecha y les dirá "porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme" (Mateo 25,35-36) el Señor nos prepara para este momento decisivo y nos llama a hacer examen de conciencia ¿tenemos en nosotros esta actitud de salir al encuentro de los hermanos? La misericordia es un estilo de vida ¿me desenvuelvo en la vida, cotidianamente como misericordioso, o como no misericordioso? Una cosa es hablar de misericordia y otra vivir la misericordia. Parafraseando al apóstol Santiago podemos afirmar "la misericordia sin obras está muerta en sí misma" (Santiago 2,14-17) Porque la misericordia tiene su propio dinamismo, ponerse en camino al encuentro de los necesitados, de los necesitados, de las personas en necesidad. El misericordioso tiene ojos para ver, oídos para escuchar, y manos para levantar. La indiferencia nos hace estériles, como hemos dicho, la vida cotidiana nos permite tocar todas las necesidades de esas personas que son más pobres que nosotros, todos nosotros estamos llamados a acoger estas situaciones de necesidad en que se encuentran tantos hermanos y hermanas, pero no basta sólo con mirar, tenemos que actuar, tener la fantasía del amor que se manifiesta en la misericordia. Cuántos son los aspectos de la misericordia de Dios para con nosotros, y cuántos son los que se dirigen a nosotros buscando esa misericordia, porque el que ha experimentado la misericordia del Padre no puede permanecer impasible frente a la necesidad de los demás. La Palabra de Jesús en el capítulo veinticinco de MATEO no nos permite evadirnos "porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis" (Mateo 25,42-43), sólo hay dos caminos, si hay alguno intermedio, no lo se, ni lo hay, las obras de misericordia nos exigen poner nuestras manos a trabajar para aliviar las situaciones de sufrimiento, la mirada del cristiano contempla lo esencial, tenemos que saber contemplar a Jesús en el enfermo, en el encarcelado, en el que no tiene trabajo y ha de sacar adelante una familia, en el que está solo y triste, en cada uno que tenga necesidad y hace el camino a nuestro lado, en silencio, para que se sienta acompañado, estas son las obras que el Señor nos pide, porque el Señor contempla así, con ojos llenos de misericordia, y de atención, también nosotros, que somos miembros de la Iglesia, contribuyamos para que ella sea misionera de la misericordia.

Concluyo con la oración que bien podría ser un programa diario personal, para que podamos ser todos nosotros misioneros de la misericordia:

Señor Jesús, en el silencio de esta jornada que ya declina,
vengo a pedirte paz, sabiduría y fuerza,
hoy quiero contemplar el mundo con ojos llenos de amor,
llenos de misericordia,
quiero ser paciente, comprensivo,
humilde, dócil y bueno,
mirar más allá de las apariencias de tus hijos
como tú mismo los contemplas,
para poder así aprehender la bondad de cada uno,
cierra mis oídos a las murmuraciones,
guarda mi lengua de toda maledicencia,
que mis labios sólo se abran para bendecir,
quiero ser bien intencionado y justo,
de hacer sentir tu presencia a todos los que me rodean,
revísteme con tu bondad,
Señor, Jesús, haz que en este dia,
y todos los días de la vida que me queden,
yo sea reflejo de ti. Amén.





domingo, 30 de julio de 2017

VAMOS LLEGANDO A LA META...
¡TODOS AL PARAÍSO!


Nos vamos acercando a la meta, en breve, el día 2 de Agosto, miles de peregrinos llegados de todo el mundo cruzarán el umbral de la PORCIÚNCULA para encontrar el perdón que san FRANCISCO, generoso hasta para el cielo, nos quiso ganar a todos... Nosotros ya os hemos preparado la puerta, por la que, cruzando, para celebrar la Eucaristía y adorar, en esta pobre comunidad, os tendremos a todos presentes.


Y nos vamos preparando, ahora más en serio, y para ello compartimos con vosotros -en la medida que hemos sido capaces de transcribirlo y traducirlo- la primera meditación, impartida en ASÍS, la tarde del 29 de Julio, por Fray MARCO TASCA, OfmConv, Ministro General de los Franciscanos Conventuales, por si queréis disfrutar del italiano original os dejamos el vídeo:


Queridos hermanos y hermanas

¡Paz y bien!

Claro que sí, que sea una gran gracia para nosotros estar aquí, todos juntos esta tarde, en este lugar tan amado por FRANCISCO en la PORCIÚNCULA, para prepararnos a un evento de gracia, el 800 Aniversario de esta petición que hizo FRANCISCO al Papa, que es el gran perdón de Asís ¡cuantos hombres y mujeres han cruzado esta puerta para pedir perdón, para encontrar la gracia, para sentir cercano al Señor! Por tanto nos reunimos esta tarde, para introducirnos en el seguimiento de Cristo, presididos por esta realidad que es el perdón de ASÍS.

Detengámonos un momento en la contemplación de la segunda lectura de PABLO a los cristianos de la comunidad de CORINTO, la palabra que resuena con más fuerza es reconciliación... Reconciliar, solemos pensar, cuando hablamos de reconciliación en la reconstrucción de las "buenas relaciones" tras un periodo de desencuentro o enemistad. y si pensamos en la reconciliacion en términos del Antiguo Testamento se nos viene la idea de confrontación con Dios, lo que se expresaba en el culto mediante la expiación conseguida a base de sacrificios, purificaciones, etc... todo ello tendente a "aplacar" lo que ellos llamaban la cólera de Dios, prácticamente en todo el Antiguo Testamento parece que es el hombre el que ha de tomar la iniciativa siempre en su relación con Dios, así "como soy un pecador" extiendo mis manos, por medio de los sacrificios, las purificaciones y las peticiones para obtener el perdón del Señor para que me mire ahora con bondad.

Es curioso contemplar como PABLO, en su Carta a los Corintios, cambia por completo la perspectiva, no es el hombre el que se acerca para reconciliarse con Dios, el texto lo deja bien claro, no es el hombre el que busca la reconciliación con el Señor, sino que es una iniciativa, unilateral y gratuita que brota de Dios, sin que sea precisa si quiera una correspondiente respuesta humana, no somos nosotros los que de alguna manera hemos de "hacer bueno a Dios", sino que es el Señor el que busca la reconciliación conmigo.

Y al servicio de esta iniciativa gratuita del Señor se pone, como dice PABLO, el "ministerio de la reconciliación", PABLO y sus colaboradores no son mediadores de la reconciliación, esto ya lo hizo Cristo, ellos son los que anuncian las obras que el Señor ha hecho por la humanidad, éste debería ser nuestro gran compromiso hoy, anunciar a todos lo que el Señor ha hecho por la humanidad, pensad en el Salmo responsorial que hemos escuchado "Bendecid al Señor, que perdona, que da fuerza a nuestra vida, la gracia del Señor nos acompaña siempre" o pensad en el Magnificat  en el que el sujeto es siempre el Señor "el Señor ha hecho esto... el Señor ha hecho aquello... el Señor ha hecho lo otro..." esta iniciativa del Señor a reconciliarse con nosotros nos exige que seamos anunciadores de todo lo que el Señor ha hecho en nuestras vidas, no sólo en la personal, también en la comunitaria.

Y creo que ahora, esta tarde, en este momento es un tiempo fuerte de gratitud hacia el Señor, que se ha revelado a nosotros en la forma de una amor sobreabundante, y totalmente gratuito, como dice el Libro del Deuteronomio "¡Qué grande es este pueblo que tiene al Señor tan cerca de sí!" (Deuteronomio 4,7), parece que esta sobreabundancia sea la norma de la vida cristiana, y el Señor fue quien la vivió sobremanera, a pesar de la traición, Jesús trataba a los apóstoles de forma diferente, pero por lo que sabemos, del Evangelio, uno de los suyos, de los más cercanos, uno con los que había compartido la vida, por eso a veces, cuando pensamos en la sobreabundancia no podemos evitar pensar en la aparente sobreabundancia del mal que hay entre nosotros y en nuestro entorno, pensemos en el terrorismo, en los acontecimientos de la historia reciente, pensemos en la tortura, pensemos en los genocidios, en la crónica cotidiana... parece que nos cerca esta sobreabundancia del mal...

Pero nosotros sabemos que esto no es así, porque hay una sobreabundancia del bien, pensemos en FRANCISCO, que se despoja en presencia del padre para demostrar que su riqueza no están ni en su familia, ni en sus amigos; o pensemos en FRANCISCO cuando besa al leproso mostrándonos una sobreabundancia del bien; o pensemos en la madre TERESA DE CALCUTA, que abandona su convento, donde podía haber vivido una vida honorable para dejarlo todo y dedicarse a los moribundos; pensemos en todas esas personas que conocemos realmente que no viven según el criterio de que "yo te hago esto, tú me debes tanto...", todos conocemos personas que no tienen este estilo de vida, que no viven según estos criterios, sino que han alcanzado el equilibrio "yo te entrego todo porque tú me lo has entregado todo", la vida cristiana es exceso ¡exceso, sobreabundancia!, FRANCISCO fue ejemplo de esto, madre TERESA DE CALCUTA fue ejemplo de esto, las personas que hemos dicho son ejemplo de esto, y creo de verdad en las palabras que FRANCISCO le dijo al Papa cuando le concedió este gran don del perdón "¡Queridos hermanos, quiero llevaros a todos al paraíso!", mirad que no ha dicho que quiere que "alguno vaya al paraíso" sino que "quiere mandarnos a todos al paraíso" ¡Daros cuenta, esto es lo bello de la vida cristiana, caminar todos juntos al paraíso! No hay nadie más afortunado en esto que otros "quiero mandaros a todos al paraíso", si nos detuviéramos un momento en comprender esto, tendríamos el más bello de los pensamientos al atravesar esta puerta santa "hermanos, quiero mandaros a todos al paraíso".


Que nuestra vida, queridos hermanos y hermanas, sea siempre vivencia de este exceso, de esta sobreabundancia, de este caminar al lado de todos los que piensan, de todos los que dicen, de todos los que hacen, que seauna vida de exceso, porque como muy bien sabéis, hace más ruido un árbol que cae que un bosque entero que crece, que FRANCISCO, mediante su intercesión, nos ayude a todos a caminar de esta manera.

sábado, 29 de julio de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA

Hoy os voy a dar un consejo del peregrino que es mío, de mi experiencia personal, tanto de peregrino por la vida, como peregrino por ciudad, como peregrino por caminos de verdad... lo mismo que el Papa FRANCISCO insiste siempre en que nos costumbremos a llevar siempre con nosotros, en el bolsillo, en el bolso, en la mochila, día a día, un Evangelio de bolsillo para "acostubrarnos a tenerlo a mano, y leerlo en los tiempos muertos del día, en el bus, en el metro, en una cola...", mi consejo es que llevéis siempre una libretilla y un bolígrafo.

Os lo digo por experiencia, en cualquier momento del día puede que alguien te diga algo que merece luego la pena ser recordado, rumiado, meditado con tranquilidad; otras veces puede que el Señor te suscite una oración o una jaculatoria espontánea ¡querrás poder recordarla después!, otras veces a lo mejor la frase de una publicidad, un cartel o un tablón de un bar tiene algo que merece la pena ser recordado... ¡Apuntadlo, que lo bueno nunca sobra, y siempre es bonito recordarlo!


Yo llevo siempre conmigo una libretilla, encima, en el trabajo especialmente ¡son tantas horas de pie, enjuto, al lado de una puerta que da tiempo a meditar y pensar mucho! yo la llamo (y mis compañeros lo saben) "la libretilla de los grandes pensamientos", en ella apunto cosas como una frase que me dijo un día un limpiador "cada persona que conocemos se lleva una parte de nosotros y nos deja una parte de sí", muchas hojas en esas horas muertas las emborrono haciendo cuentas... ¡la de cuentas que hacemos los pobres, yo lo llamo "bichear el mes"! si quito de aquí, si pongo de allá, si este mes no pago el agua para pagar la luz y el mes que viene lo hago al contrario... muchas de las veces canturreo canciones, que yo mismo me invento, cambiando la letra a melodías de otras más conocidas, y cuando llevo ya tres horas tatareando y ¡oye, pues me gusta! lo apunto también, o cuando rezo algo, que me ronda la cabeza y voy y lo apunto.

¡Todo eso forma parte del tesoro de la vida, no dejéis que se pierda! Al fin y al cabo la Biblia es el fruto del pueblo de ISRAEL, reflexionando sobre su relación con Dios, poniendo todo ello por escrito, yo no digo que vuestros pensamientos de hoy sean la Palabra de Dios del mañana, pero una cosa es cierta, siempre ayudarán a los que los lean, a las generaciones que vengan detrás vuestra, aunque sean sólo vuestros hijos y nietos...

Si no fuera por esta costumbre de escribir, por ejemplo, no sabríamos -porque en el colegio sólo te enseñan que CRISTOBAL COLÓN descubrió AMÉRICA- que él era un hombre profundamente religioso, si leéis el "Cuaderno de bitácora" de su primer viaje, que podéis encontrar aquí, os daréis cuenta de que una de las frases más repetidas es "Gracias sean dadas a Dios" por todo lo bueno, pese a lo dificultoso que fue aquel viaje, que le pasa, cada dos o tres días el escribano pone: "Y el almirante dice: Gracias sean dadas a Dios".

Mucho del conocimiento que tenemos de lo que fue la persecución de los nazis contra los judíos, en EUROPA, se lo debemos al diario de la adolescente ANA FRANK, escondida en el ático de una vivienda, hasta que fueron descubiertos por la GESTAPO y llevados a un campo de concentración, dejad que os ilumine el día con una cita escogida de su diario, como misionero del aleluya, heraldo de la esperanza, que sabéis que me gusta definirme, este texto me parece de una belleza sublime: "Es difícil en tiempos como estos pensar en ideales, sueños y esperanzas, sólo para ser aplastados por la cruda realidad. Es un milagro que no abandone de todos mis ideales. Sin embargo, me aferro a ellos porque sigo creyendo, a pesar de todo, que la gente es buena de verdad en el fondo de su corazón".

O el impresionante ofrecimiento de vida que hizo en su "Diario espiritual", en la Navidad del año 1989, el sacerdote de TOLEDO, declarado recientemente "Venerable", D. JOSÉ RIVERA, conocido en TOLEDO como el "apóstol de los pobres":

Propiamente el ofrecimiento de mi vida no es nada nuevo, puesto que al celebrar la Eucaristía, la Eucaristía que es en sí misma ofertorio y ofrecimiento, ya me uno a Jesús víctima. La novedad radica ahora en que este ofrecimiento de mi vida aproveche ahora a lo que Dios quiera. Por otra parte, al hacer este ofrecimiento contribuyo, pienso, a incrementar el conocimiento y la esencia  y el valor de hacerse víctima como tal. Por el sacramento del bautismo, esencialmente ya soy víctima de Cristo. Pero es en el ejercicio de esta forma de ser, muy poco hasta ahora, sea dicho de paso, lo que ha de hacerme vivir, con mayor coherencia, con mucha mayor perfección, esta manera de ser víctima. Pensar en morir como consecuencia de este ofrecimiento no me causa efecto alguno. Me apunto ahora mismo ¡total, el daño ya está hecho, por el simple ofrecimiento en sí! Lo que me inquieta es si este hacerme víctima incluye algún tipo de sufrimiento moral o psicológico, los temería más que los padecimientos físicos. Ahora mismo tengo un cantr difuso, como un miedo disperso... 

Y esta otra frase suya, que no es del ofrecimiento, pero la dejó también escrita por ahí, no sé si en el mismo diario o en alguna carta: ¡Qué gozoso es el día con un café, un café y el día por delante, es lo más parecido al gozo pascual! Ahora viene mi broma... "Un café y el día por delante, es lo más parecido al gozo pascual" ¡Claro, la MAGDALENA no iba al huerto a verificar que el Señor había resucitado, iba a llevarle un termo, de café calentito, para empezar bien el primer día de su vida como resucitado! 



Ahora lo entiendo todo mejor... pues a eso me refiero, no dejéis nunca pasar un día sin emborronar, al menos, un par de renglones en vuestras libretillas, que toda esa sabiduría de la vida, de vuestra vida, la que no se aprende en libros, no se pierda... dejad al menos un breve "manual de instrucciones" a los que se han de enfrentar a la vida detrás vuestra, insisto, especialmente vuestros hijos, nietos, familiares...


viernes, 28 de julio de 2017

CAMINAD....
¡PERO LIGEROS DE EQUIPAJE!

Llevamos tres días caminando... ¿No andáis cansados ya? Puede ser... de ordinario, el cansancio, sobre todo en la caminatas y peregrinaciones, especialmente si son a pie, pensad en esta Marcia Francescana a ASÍS, o en el Camino de SANTIAGO, el ROCÍO, etc, etc... suele estar motivado por una mala organización del peso, del peso del macuto, de la mochila del peregrino.

La decisión es difícil, uno nunca sabe qué meter en las mochilas, macutos o maletas, da igual el tiempo que le dediquemos, al final nos daremos cuenta que no tiene sentido ocupar espacio echando todos los "medicamentos para todos los imprevistos" ¡acaso es que no hay farmacias por todos lados! (salvo que te vayas a misiones, claro), y qué decir de la ropa, hay que ver lo bien que cabe todo ordenado y cómo parece imposible cerrar la maleta cuando ya lo has desdoblado y manchado todo... que si una muda y unos calcetines para cada dia, que si una camiseta (y otra por si se mancha, para tener dos "de quita y pon"), echaré por ese mismo motivo un par de bermudas, y claro, meteré un chubasquero por si llueve, una rebeca de entretiempo por si refresca, y claro, unos pantalones largos de vestir y una camisa de manga larga, bonita, no vaya a ser que encarte alguna celebración eucarística en un templo, o una recepción al peregrino, o una cena un poco más formal ¡no vamos a ir hechos unos zorros!, las chanclas por si hay que cruzar un río, ducharse en baños dudosos, o si me apetece la comodidad, las zapatillas de deporte para todos los días ¡y los zapatos para el día que haya que ir fino! Creo que echaré una libreta, y un par de bolis, por si apunto cosas por el camino, y un par de libros, los que nunca leo ¡qué aburridas son las noches de hotel o de albergue sin nada que hacer! (que es mentira, que luego los libros vuelven, conociendo un lugar nuevo, pero ni los has abierto para leer dos renglones, que da igual que eches sólo la Biblia, que te va a pasar igual...)... y suma y sigue... y el maletón se hace interminable....

¡Alto, alto....! No nos embalemos... hablando de embalar, no de prisas, sino de empaquetar, es FRANCISCO una vez más el que nos ayuda sobre cómo hacer una buena maleta para el camino: Dice la primera biografía de San FRANCISCO (Vita Prima, Capítulo IX, 22, Celano) que recién restaurada la Porciúncula, la pequeña Iglesita de Santa MARÍA DE LOS ÁNGELES, lo que San FRANCISCO hizo hacia el tercer año de su conversión: 


Sin embargo, un día en que en esta iglesia se leía el pasaje del Evangelio relacionado con el mandato confiado a los Apóstoles de predicar, el santo, que sólo había entendido el sentido general, después de la misa, rogó al sacerdote que se lo explicara más despacio. El sacerdote se lo explicó punto por punto, y Francisco, al oír que los discípulos de Cristo no debían poseer ni oro, ni plata, ni dinero, ni llevar una bolsa, ni pan, ni bastón, ni sandalias, ni dos túnicas, sino sólo anunciar el reino de Dios y la conversión, exultante en el Espíritu Santo se dijo: "¡Yo quiero esto, esto es lo que busco, esto es lo que deseo hacer con todo mi corazón!". Se apresura entonces el santo padre, rebosante de alegría, para ejecutar los consejos saludables del Evangelio; sin permitirse cualquier retraso en su puesta en práctica, fiel a lo que escuchó: Se quita el calzado de sus pies, abandona su bastón, se contenta con una túnica, sustituye su cinturón por una simple cuerda. Desde ese momento se confecciona un sayal que en sí mismo reproduce la forma e imagen de la cruz, para alejar todas las tentaciones del diablo; la confecciona asperosísima, para crucificar la carne y todos sus vicios, y pecados, y de un material tan pobre y tosco que es imposible que nadie pudiera envidiarla. Con el mismo cuidado y dedicación hace la promesa de hacer realidad todo lo que oiga. De hecho, aunque nunca había sido un oyente sordo del Evangelio, pero teniendo  una memoria encomiable de todo lo que escuchaba, a partir de ese momento trató con toda diligencia ejecutar el Evangelio al pie de la letra.

A Dios gracias esta es una peregrinación urbana, por lo que no vamos a necesitar una mochila... a no ser que decidas echar el día, ya que caminas, fuera, y decidas prepararte algún tupperware con comida, o algún libro para leer en un parque, o alguna libretilla para apuntar experiencias o sentimientos... yo siempre suelo ir con mochila, es una absurdez, porque de la casa al trabajo y vuelta, no tiene mucho sentido, es casi una manía, y eso que va medio vacía, dentro va mi "libreta de los grandes pensamientos" como la llamo en broma, un estuche con dos o tres bolígrafos (siempre negros), la Biblia -a veces, según el peso- o un evangelio pequeñito, unos calcetines negros, obligatorios en la uniformidad de mi trabajo, que me los cambio todos los días y creo que los cascos de escuchar la radio en el móvil... ¡muchas veces pienso el chasco que se llevará el ladrón que me dé un tirón de la mochila y se la lleve! (Y eso que me han atracado ya tres veces regresando del trabajo, pero nunca les da por la mochila...)... en fin, que me lío, que en este caminar urbano no deberíamos tener el problema de la mochila...

En este caminar urbano, andemos ligeros, ligeros de culpas, resentimientos, heridas del pasado, escrúpulos de conciencia... ¡Vamos caminando a un lugar de perdón! Y el malo entre los malos intentará liarnos para convencernos de cuán pecadores e indignos somos, que no merecemos ser perdonados, que somos de lo peor... ¡nada más falso! por eso cantamos la noche de Pascua "¡Bendita culpa que nos mereció tal redentor!" o como dice esa frase lapidaria que he descubierto hace poco (aunque desconozco el autor) "cuando el demonio te tiente con tu pasado, recuérdale tu a él su futuro ¡total, ya está derrotado!"; tampoco hay que ir con agobios materiales, económicos, etc, etc... en el camino todo es gracia, todo es aventura, siempre hay un río del que beber, algún fruto del que comer, como pajarillos, confiemos en la providencia (providencia es encontrar una zarzamora en el camino, llena de moras con que aliviar la sed, pero providencia no es atender nuestros caprichos y pretender encontrarnos un pollo asado en medio del camino...), y carguémonos de alegría, de esperanza, de ilusión, con la misma mirada de ojos muy abiertos que cuando ponemos a un niño, por vez primera, en camino, para ver la cabalgata de los Reyes Magos... ¡Claro que sí!

Caminemos, pero ligeros de equipaje... 


jueves, 27 de julio de 2017

CAMINAD....
¡PERO NO CAMINEMOS SOLOS...!


Seguimos caminando, pero mientras, escuchamos lo que el Señor recrimina al mundo de su tiempo, que es tanto como decir al mundo de hoy (Mateo 13,10-17):

Está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure.

Esto nos trae ecos del Evangelio de ayer, en el que el Señor contaba la parábola de sembrador, y atar ambos cabos, al fin y al cabo estamos caminando ¿Esto no es una peregrinación? Y me he dado cuenta de que es muy triste caminar solo... Curiosamente, como dijimos el primer día, uno de los requisitos de cualquier jubileo es "rezar por las intenciones del Sumo Pontífice", casualmente este mes, del que aun quedan unos días, el Papa FRANCISCO nos ha pedido que "oremos por aquellos que están alejados de la fe".


Todo camino lleva a una meta, cierto es, y esta meta ha de estar indicada... en el CAMINO DE SANTIAGO son famosas las estrellas amarillas que marcan el camino (¡Algunas de las cuales se dedica a pintarlas y restaurarlas NINES DE LA TORRE con sus niños de religión!, seguid la historia aquí); ROMA no necesita indicaciones, al menos si hacemos caso al refranero que nos dice "todos los caminos lleva a ROMA", y hasta los niños saben que HANSEL y GRETEL fueron dejando un reguero de migas de pan para saber volver a casa, y no perderse en el bosque...


...¿Y cómo haríamos nosotros para no caminar solos por este camino, rodearnos de peregrinos? ¿Cómo haríamos para invitar a otros a seguir este camino, a enseñarles la belleza de la fe y de la Iglesia?

¡Anda, la belleza de la fe y de la Iglesia, ha dicho...! En efecto, conceptos tan maltraídos y maltratados actualmente, especialmente por el mundo de hoy, por las circunstancias, por los medios de comunicación... y es verdad lo que dijo el Señor mucha gente "no oye con los oídos, ni ve con los ojos, ni entiende con el corazón" pero la experiencia, la que me da la constancia de llevar diez años en el trabajo codeándome con los mismos compañeros de trabajo, casi todos ellos católicos sociólogicos de BBC (bodas, bautizos y comuniones, y poco más) es que... ¡no es culpa de ellos! Decía también el Señor "bástale a cada día su afán" pero ¡es que los afanes son tantos y muchos! Hay que trabajar, a veces los dos miembros del matrimonio, ir corriendo de acá para allá con los niños, al cole, al fútbol, a las actividades escolares, llevar una casa, que hay que pagar con una hipoteca hasta que se peinen canas, administrando nóminas que son casi de beneficencia, vivir el trabajo como una carga, con la conciencia de no atender a la familia debidamente, con losas económicas estrechando el cerco... y no queda tiempo, ni se puede uno permitir el lujo, de andar encima dedicando tiempo a calentarse la cabeza con grandes profundidades del Señor y del sentido de la vida... 

...pero esta es la gran tristeza de nuestros días que muchos no saben ver, y sinceramente creo que me he dado cuenta de ello, porque nadie ha enseñado a estas personas a "id al Señor, los cansados y agobiados, que él os aliviará" ¡Nadie les ha enseñado y viven la vida en un frenesí, legítimo, pero en el que nunca terminan de descansar del todo, desagobiarse del todo, en suma, encontrarse con el Señor! Pero esos vacíos están ahí, en lo más profundo del corazón de nuestros hermanos, a poco que escuches, te pares y veas, descubrirás que hay mucha hambre del Señor, mucha sed de su Palabra, simplemente hay que propiciar que se encuentren, como la mujer samaritana del pozo que entabló diálogo con el Señor.

San FRANCISCO decía "predicad el Evangelio, y si es preciso con palabras", esta sería la forma "pasiva" de anunciar el Evangelio, se me antoja igual la más difícil, que nosotros, por nuestro testimonio, seamos los que interpelemos a los demás para encontrarse con el Señor ¿Cómo? Con nuestra alegría, nuestra esperanza, nuestra cercanía, nuestra solidaridad, nuestro buen hacer, nuestra sonrisa, nuestro brillo en los ojos... llegara un momento, en que tu entorno se preguntará ¿y por qué él y yo no? A partir de aquí ya has abierto la brecha, basta con que tus ojos brillen mucho más, antes de responder, y digas, como ANDRÉS corriendo con gozo al encuentro de PEDRO:

"¡Hemos encontrado al Señor!" 
(Juan 1,41-42)

La forma "activa" de anunciar el Evangelio, por así decirlo, es la pauta que nos dio ayer el Señor con la parábola del sembrador... ¿Nunca habéis pensado que ese sembrador era un poco torpe, o es que tenía un agujero en el saco? ¡Si iba esturreando semillas por todos lados! Unas se le caen por tierra, otras las pierde en el camino, otros granos se le van por las rocas, los pájaros se cebaron ese día... ¡Si el milagro es casi que le quedara algo para sembrar! Pues eso mismo, aprovecha cada oportunidad para hablar del Señor y de la belleza de la fe a quienes te rodean, hazlo con gracia, y aprovecha el momento, respeta y no invadas el espacio de los demás... hay muchas formas para ello, podría daros pistas, pero este camino es largo ¡Recién acabamos de comenzar! Quizás me anime otro día... ¿Dónde quedaría vuestra sabiduría de buen amo de casa que sabe sacar del arca lo viejo y lo nuevo? 

¡Qué bueno será que a ASÍS, el día 2 de Agosto, por este peregrinar urbano, no lleguemos solos, sino en familia, como esas impresionantes llegadas que hacen los jóvenes! ¡Seguimos caminando!

martes, 25 de julio de 2017

SEGUNDA ETAPA:
¡LA NECESIDAD VITAL DE MOVERSE!


¿Quién no ha sentido de repente la necesidad imperiosa de ponerse a caminar? A veces, en medio del ruido de la ciudad sentimos como un silencio que subyace, lo sentimos, experimentamos la llamada del misterio siempre insatisfecho que nos llama, que nos invita a peregrinar por el mundo y nos empuja con deseo de encontrarlo. Automáticamente nuestra mente comienza a intentar racionalizar ese impulso: Dónde vamos a ir, el camino a recorrer, cuánto tiempo vamos a dedicar al paseo, cómo de lejos queremos caminar, a qué hora regresaremos.

Pero este impulso a salir, a caminar, no nos pide nada de eso. No se trata de la duración, del sano ejercicio de caminar o que de tengamos que tener necesariamente un destino final. Este impulso vital sólo nos pide que nos levantemos del sillón, nos vistamos y nos pongamos en camino, el ancestral hábito de poner un pie delante del otro, desde que la humanidad se irguió por vez primera, quizás este caminar, este ponernos de pie, por vez primera, nos enseño a darnos cuenta de que hay un horizonte, siempre más lejos, siempre más allá, siempre inalcanzable, puede que hay naciera el sentimiento religioso del primer hombre primitivo, aprender a andar y ver el horizonte es todo uno, descubrir el misterio de Dios.

Ponte a caminar, despreocupadamente, por tu ciudad. Puede que tus pasos te lleven a un parque o un jardín, no importa, siente otra llamada, eso que decimos "la llamada de la naturaleza" ¿Cuándo fue la última vez que te detuviste a contemplar una flor?  ¿Cuándo fue la última vez que, como niño, te has puesto en cuclillas en medio de la acera, embelesado viendo un reguero de hormigas recogiendo semillas, migas de pan...? ¡Pero un adulto no hace esas cosas! 



Puede que andando de esta forma distraída tus pasos te encaminen por alguna plazoleta, alguna callejuela desconocida... a lo mejor descubres alguna estatua o monumento que ignorabas, algún rincón bello de tu ciudad que desconocías, fuera de tus caminos de siempre... Si nos quedamos en los mismos caminos y nunca nos aventuramos en territorios desconocidos nunca descubriremos nada nuevo. 

Por todas partes, seguramente, ahora en verano -según que ciudades- verás como la vitalidad te rodea, todo rezuma vida, y todo vive, ajeno quizás a la sentencia de la muerte que pesa sobre todos nosotros. Verás niños jugando en los columpios, verás perros correteando bajo la atenta mirada de sus amos, algún gato callejero sesteando con sus crías ¡ahora estamos rodeados de camadas de gatos callejeros, es la época!, verás los gorriones disfrutando de una fuente pública, verás jóvenes corriendo, haciendo footing o ciclismo, ancianos charlando de sus cosas y sus pensiones en los bancos... ¡Todo es un canto a la vida!  Hazte consciente de que esta misma vitalidad está también en tí, que la rutina no te impida perderte la vida. Puede que ahora, a tus años, te encuentres más guapo, atlético y fuerte que cuando eras joven; por supuesto ahora tienes más madurez, y más sabiduría, pero eso es bueno, lo da el paso de los años, es el poso de la vida... y date cuenta, de cuánto más puedes atesorar, cada vez que te detienes, y contemplas... Quizás el día de nuestra muerte estemos secos y marchitos como las hojas secas y doradas que vemos por el camino, pero eso sólo demuestra que el sol brilló mucho sobre ellas....

Camina sin restricciones de tiempo, no tengas ansiedad alguna por poner fin a tu paseo, ni saber cuánto ha de durar... pasea, camina, porque es una inquietud, un deseo vital, precisamente, hasta que ese deseo y ese impulso se vayan apaciguando en ti. "El gran asunto es moverse" decía el escritor ROBERT LOUISE STEVENSON acerca de su deseo de viajar. Este deseo de movernos, ponernos en camino, es como un hilo invisible y precioso precioso, que nos envuelve y atrapa con su misterio, que nos llevará a un camino nuevo y diferente como lo ha hecho muchas veces antes. 



Todo lo nuevo, como toda vocación, como todo camino, comienza siempre con una llamada a ser contestada. Vayamos por el mundo como peregrinos urbanos, presenciando este mundo a través de los ojos del corazón, seamos tocados y movidos por la belleza que nos sale al paso, si sabemos verla. 

Acojamos con satisfacción este impulso y este movimiento. Nutramos en nosotros y celebremos esta vitalidad y el misterio. Es realmente un gran asunto. ¿Qué te está llamando?  ¿Es la vida tratando de moverte hacia el mundo de alguna manera o de regreso a la quietud?  ¿Hay un hilo que quiere que sigas?  ¿Qué pasaría si dijiste que sí y dio un paso hacia ella? Con amor y valentía...

PRIMERA ETAPA:
¡SANTIFIQUEMOS NUESTROS CAMINOS....!


Todos nosotros, al salir a la calle, tenemos una rutina, quizás vamos un poco más a la aventura cuando vamos por vez primera  algún sitio, tienda, comercio, iglesia, cine... que no conocemos, pero cuando es lo de siempre, el trabajo, el supermercado, los niños al cole, el mercado, la copistería, el ambulatorio... es raro que modifiquemos el itinerario, nos volvemos costumbristas, y repetimos recorridos.

Como dijimos ayer, esta va a ser una peregrinación urbana a ASÍS, por eso la etapa de hoy, que por supuesto, podéis repetir desde ahora todos los días va a consistir en echaros a la calle, a vuestros recorridos e itinerarios de siempre, pero haciendo caso a una de las recomendaciones de San FRANCISCO, que incluso la dejó en su "testamento", y en casi todas sus biografías, antes o después, se la mandaba cumplir a sus hermanos, atended:

Y el Señor me dio una fe tal en las iglesias, que oraba y decía así sencillamente: 

Te adoramos, Señor Jesucristo, también en todas tus iglesias que hay en el mundo entero, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo

(Testamento, 4-5)

Yo, cuando voy camino del trabajo, me voy topando con: En primer lugar la escuela del AVE MARÍA, donde siempre rezo, para saludar a la virgen de la fachada, las tres avemarías que siempre recomendaba nuestro beato Fray LEOPOLDO de ALPANDEIRE, el Acordáos y una coletilla, mía que dice así "¡Está así de ridícula porque quieres!" (y es que la virgencita es ridículamente pequeña en comparación con la hornacina -mirad la foto, que ni se ve-, una vez pensé "cuando me toque la lotería compraré una virgen de piedra que llene la hornacina, no esa ridiculez que tienen puesta" ¡por eso al pasar se lo recuerdo todos los días, por si toca...!).

Antes de eso he pasado ya por un cuartel del ejército, hay un pequeño pilar con una virgen de piedra, justo al lado de la garita de guardia ¡cómo no!, lo que pasa es que siempre, desde la verja que da a la acera, la veo de espaldas... una vez pedí permiso al guardia de la garita para entrar y hacerle una foto de frente ¡pero no me dejo!, a ella también la saludo con las tres avemaría -y eso que con la anterior no distan diez pasos- a ella, de broma, siempre le digo después "¡Adiós, descastá...!", aunque sé que la culpa fue del guarda.


Luego llego a la ermita-iglesita de San ISIDRO, donde hay una pequeña Cruz de hierro forja en la entrada (bueno también hay un icono de una virgen en un arco, pero a ese ya no lo saludo... ¡Jolines con las madres, lo quieren todo para ellas!, así que saludo a la Cruz con las palabras de San FRANCISCO: "Te adoramos, Señor Jesucristo, también en todas tus iglesias que hay en el mundo entero, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo".


Sigo caminando camino del trabajo y paso por un colegio privado, por fuera como todos, un edificio de ladrillo rojo, con ventanas por todos lados, y delante, con una tapia altísima, la que da a la acera, el patio del recreo... Como supongo que como colegio privado tendrá capilla (es de las RELIGIOSAS DE LA PUREZA DE MARÍA, a la que pertenece la famosa religiosa bloguera, tuitera y experta en redes sociales, XYSKIA VALLADARES), vuelvo a saludar a la Cruz, porque aunque ni sé donde está, ni la veo, me quedó muy grabado el testimonio que ella dió de que visitando en NAVIDAD un campamento de refugiados cristianos en IRAK, le regaló a una anciana su propia Cruz, la suya de religiosa, la que le entregaron al hacer los votos... ¡Yo no sé si sería capaz de desprenderme de mi Cruz, si es cuando me la quito para ducharme, y se me olvida en casa, me siento como desnudo y desvalido de verdad...! Por eso saludo a la Cruz otra vez y me acuerdo de los refugiados.


Luego paso por la tapia que separa la Casa Madre de las MISIONERAS DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO Y Mª INMACULADA de la acera, fundadas por mi queridísima Mª EMILIA RIQUELME... Aquí, como sé y me consta que está el Santísimo Sacramento expuesto, pues siempre ha de haber una religiosa adorando, suelo recitar mentalmente aquella medio poesía, medio oración, que se me ocurrió una vez: "Mi Señor, preso en la Custodia, por amor a su criatura, nunca se oyó tan gran misterio, que un Dios tomara para sí nuestra carnatura", y pido al Señor, eso sí, que me conceda vida como para verla betificada ¡bueno, hace ya tres años la declararon venerable, o sea que falta menos!

Luego paso por una residencia de estudiantes de una entidad religiosa, que no diré, por respeto, porque a lo mejor no se merecen lo que voy a decir, pero un edificio, de cemento gris, con unas ventanas que parecen respiraderos, con unos contrafuertes de hierro macizo que apenas son rendijas, que más parece un bunker de la guerra, que una residencia de estudiantes, y que deben de tener dinero para muchas reformas, porque da igual el día, el mes, la hora y la estación ¡en la puerta siempre tienen un albañil haciendo mezcla!, y que uno no termina de saber si es una residencia de élite de niños pijos, o donde las familias pijas mandan a sus hijos díscolos, como si fuera un reformatorio, que lo parece, al menos por fuera, que lo único que me sale decir es "¡Señor, apiádate de estos jóvenes, que este régimen disciplinario no los aparte de la fe!" 

Y ya hemos llegado al trabajo... 



Luego, de regreso a casa, después de trabajar ya no rezo tanto, porque me suelo volver en autobús, no andando, primero porque si estoy de turno de mañana y salgo a las tres de la tarde, o por frío o calor, mejor evitar la caminata, y ya vas cansado, y si es de turno de tarde, que salgo a las diez y media de la noche, aparte del cansancio, y dado que a mi barrio es mejor no entrar a partir de ciertas horas de la noche, mejor llegar cuánto antes ¡que ya me han atracado tres veces de regreso a casa y casi a la puerta!... Pero en el autobús también rezo, porque con lo mal y rápido que conducen nuestros autobuseros, y las tartanas que el Ayuntamiento tiene adjudicadas de su flota de autobuses a los barrios pobres y periféricos, que ya han salido ardiendo más de una vez (¡los pobres merecemos lo mejor, lo mejor del desguace!) la única oración que te sale, que seguro es la misma que rezan todos los que van contigo en el autobús es "¡Virgencita, que me quede como estoy!"

Pues que en esto consista nuestra primera etapa de este peregrinar urbano, santifiquemos, hagamos oración nuestros caminos... Acostumbráos a rezar algo, saludar de algún modo, las Iglesias, conventos, colegios, cruces, imágenes de MARÍA, que acostumbréis a ver por los itinerarios y recorridos que vosotros mismos hagáis cada día de forma rutinaria.. ¡Esto si vas con prisa! Sin prisa, nada mejor como entrar y orar un ratito, saludar al Señor en el sagrario, en todos los sagrarios... Aunque no lo parezca es una forma muy productiva de orar, de santificar nuestros caminos, de enanchar la ciudad, y por supuesto, de interceder por sus habitantes. 



Y fijáos hasta dónde, que me acabo de acordar que paso por delante de otra parroquia, a pocos metros ya del trabajo, que como está en los bajos de un bloque de vecinos... ¡Es que ni acordarme! Se trata de la parroquia de SAN RAFAEL... ¡Pues va a ser que me voy a tener que acostumbrar a rezar algo aquí... qué cabeza la mía!

lunes, 24 de julio de 2017

MAÑANA YA SÍ....
¡COMENZAMOS A CAMINAR!


El 25 de Julio marca tradicionalmente, para toda ITALIA, el comienzo de la llamada MARCIA FRACESCANA, evento por el que miles de personas, especialmente jóvenes, se ponen en camino, como peregrinos, en un peregrinar que involucra a todas las regiones, con la esperanza de llegar a ASÍS, entre los día 1 y 2 de Agosto, fecha en que,según la tradición, San FRANCISCO mereció, de Jesucristo, y posteriormente de la Iglesia, un jubileo de perdón de todos los pecados a quienes peregrinaran a la PORCIÚNCULA. Posteriormente este privilegio se extendió por la Iglesia "a todos los que con las condiciones generales de cualquier jubileo: Confesar, comulgar y rezar por las intenciones del Sumo Pontífice, visitasen cualquier monasterio, convento, capilla, parroquia, iglesia o lugar franciscano del mundo el día 2 de Agosto de cada año".

El Viernes III de Cuaresma del año 2013 recibimos un regalo inmerecidísimo (yo a este diá en el calendario lo llamo, desde entonces, de broma "De Translatione Portiunculae Ad Granatensis Sede") en atención a nuestra labor difusora de la espiritualidad franciscana y nuestro compromiso de sostener y ayudar a los pobres, la Comunidad Franciscana de ASÍS, por medio de su Guardián (como llaman los franciscanos a los superiores de sus casas) Fray BRUNO OTTAVI nos remitía una reliquia, un fragmento auténtico, de la pequeña iglesita de la PORCIÚNCULA, el corazón mismo de FRANCISCO hecho piedra en ASÍS, junto con este bendito don el superior nos dirigía estas palabras:



Auguro a lei i a tutti i vostri membri ogni bene e la forza dello Spirito Santo per aiutare quelle persone che si trovano in difficoltà (...) Voglio gradire  i miei saluti e la promessa di una preghiera alla Porziuncola, luogo amato a modo particolare da San FRANCESCO, per lei e tutti i vostri membri.

Le deseo a usted y a todos sus miembros todo el bien y la fuerza del Espíritu Santo para ayudar a aquellas personas que se encuentran en dificultad (...) Quiero añadir a mis saludos la promesa de una oración en la Porciúncula, lugar amado de forma especial por San FRANCISCO, por usted y todos sus miembros.


Nos sentimos honrados, y más pobres por ello, somos tan pobres, tan mínimos, que tenemos "una porción de la porciúncula" ¡Se puede aspirar a menos, se puede tener más! Por la presencia de este fragmento del "corazón hecho piedra de FRANCISCO en ASÍS" legítimamente también nos podemos considerar "lugar franciscano" a efectos de jubileo, por eso abrimos esta peregrinación a todos vosotros. 




Los peregrinos, del camino verdadero, los de ir avanzando -como dice el lema de este año "UN PASO AD OLTRE"- es decir, paso a paso, llegarán a ASÍS sin aliento, desfallecidos por el camino; con los ojos brillantes, por la emoción de haber llegado a buen puerto; las piernas temblando, con el corazón latiendo a mil, experimentando amor, acogida, alegría, y misericordia. Pero todo ello no sería posible, ni comprensible, si detrás no se hubiese dejado el camino que cada uno carga en su mochila, en las ampollas causadas en los pies por el polvo, las piedras y los obstáculos del camino, el sudor pegado al cuerpo, porque todo ello exterioriza en el cuerpo un camino de conversión y penitencia que involucra al ser entero. Así era San FRANCISCO, en el cuerpo y en el corazón, un "alter Christus", un otro Cristo, que dicen los cronistas que "desnudo no se hallaría en él, entre la delgadez, aunque fibrosidad de su cuerpo, lo demacrado y sufrido, y las marcas de las llagas, diferencia entre él mismo y nuestro Señor"


Es un camino duro, el esfuerzo de la caminata se ve recompensado por un entorno privilegiado en esos bosques solitarios, en esos ríos, casi para ir cantando el "laudato si" franciscano... y en el silencio del camino, cada uno con sus pensamientos, ir comprendiendo y escuchando el misterio de Cristo Crucificado, viviendo la solidaridad y la atención a los que están en dificultad, en el mismo camino que tú, ser apoyo para alguien que cojea, compartir el agua, ofrecer un pañuelo, prestar un bastón, curar cada noche las heridas de los pies, todo eso  crea en los peregrinos un espíritu que une, fortalece, se cae las máscaras y nos mostramos como somos, débiles y frágiles, necesitados de los demás. Peregrinar es tiempo de silencio, el entorno en el que volver a leer, paso a paso, nuestra propia existencia a la luz de la Palabra, que es guía, maestra y compañera de camino. Los peregrinos a fuerza de ir caminando mirándose los pies, vuelven a leer sus vidas a la luz de su experiencia anterior, se reconocen como lo que son: Frágiles, inconsistentes, valientes unas veces, traicioneros, las menos, hermosos, llenos de esperanza, y la mezcla de tantos sentimientos, en tanta gente, aglutinada, en un mismo entorno, nos ayuda a descubrirnos como el rebaño de Cristo, que ha mandado a la Iglesia "apacienta mi rebaño". 

Muchos de vosotros, lo mismo que nosotros, no podremos hacer este año la peregrinación físicamente en ASÍS, por eso a partir de mañana os invitamos a poneros en camino, con nosotros de una forma "diferente" ¡Algo se nos ocurrirá! Puede que se realice en Metro o autobús para ir a trabajar... puede que el polvo del camino sea esa capa de rutina que nos oprime y agobia día... puede que el sudor sean los afanes de cada día, que no por rutinarios, tienen que ser los más agradables... puede que en vez de bosques y ríos idílicos tengas que caminar entre semáforos, tráfico, viandantes por la acera... puede que no entres por la puerta de la PORCIÚNCULA, pero bastará con que entres por la puerta de tu propia casa... eso sí, seguro, que con un corazón nuevo... de eso se trata, a eso te invitamos.