viernes, 7 de julio de 2017

LA VOCACIÓN DE MATEO
¡SEGÚN SAN MATEO!


Fijaros como escucharemos hoy la proclamación del Evangelio del día (Mateo 9,9-13) en la celebración de la Eucaristía:

Lectura del Santo Evangelio según San MATEO: En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado MATEO, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme.»

Pues aquí se me acaba el comentario de hoy, como se suele decir, lo bueno, si breve, dos veces bueno... ¡Bueno...me explico un poco más! El Evangelio de MARCOS, a su vez, principia de la siguiente manera: "Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, el Cristo, Hijo de Dios" (Marcos 1,1). 

Quiero decir con ello que MATEO, tuvo, ciertamente, este encuentro con el Señor, Jesús, que fue para él, a partir de ese momento en su vida, verdaderamente una Buena Noticia; así debería ser con todos nosotros, que el encuentro con el Señor supusiera en nuestras vidas una Buena Noticia, de verdad de la buena (como dicen los niños) y que desde ese momento nuestra vida se tradujera en Evangelio. ¡Ojalá se pudiera decir de todos nosotros, recopilando nuestra vida lo mismo!

Lectura de la Buena Noticia según ANTONIO: En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado ANTONIO, y le dijo: «Sígueme.»

Lectura de la Buena Noticia según NOELIA: En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a una mujer llamada NOELIA, y le dijo: «Sígueme.»

Lectura de la Buena Noticia según JUAN DE DIOS: En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado JUAN DE DIOS, y le dijo: «Sígueme.»

Lectura de la Buena Noticia según TERESA: En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a una mujer llamada TERESA, y le dijo: «Sígueme.»

...y así sucesivamente.

Que el encuentro con el Señor, hoy nos traiga esa Buena Noticia, Evangelio, a nuestras vidas, que respondamos generosamente al Señor que nos llama "Sígueme", y que si al final de nuestros días, no nos da tiempo a escribir este Evangelio según cada cual de nosotros, al menos, digan de nosotros, como buenos discípulos, ese mini-evangelio de Jesucristo que PEDRO predicó a CORNELIO y sus allegados: "con el Espíritu Santo que estaba sobre él, anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos, porque el Señor estaba con El" (Cfr. Hechos 10,38)