martes, 22 de agosto de 2017

REINA CORONADA...
¡ESCACHARRADA PERO CORONADA!


Así estaba, aunque esta foto es del día de la ASUNCIÓN, más o menos, ayer por la noche la Virgen en el oratorio, esperando que terminara de hacer la cena, para echarnos a la calle y buscar flores "Made in Ayuntamiento" (¡las flores robadas son las mejores, además en este barrio las flores son del barrio, porque cada bloque cuida sus espacios verdes, que si es por el Ayuntamiento....!) y terminar de decorar la capilla para celebrar la CORONACIÓN DE MARÍA, en plan vigilia nocturna... ese era nuestro plan hasta que de repente... ¡Un ruido espantoso que procede del oratorio!

Todo el manifestador, el cuerpo central de lo que nos hace de retablo, sea para cada fiesta o exponer el Santísimo, se descolgó arrastrando en su caída todo lo que había por medio: La Virgen, las velas eléctricas, los cuencos de las flores, la gloria de la Virgen, los angelillos.... todo estrellado en el suelo y sin saber, a simple vista, los daños, pues sólo se veían esturreados por el suelo, cachitos de todo y de nada... La primera reacción de @cuartapobreza fue cerrar la puerta y con lágrimas en los ojos decir... ¡Mañana será otro día! Nada más lejos de la realidad, por supuesto, ni cenamos ya, con el estómago encogido por el terrible espectáculo... y encima... discutimos.

Discutimos, porque resulta que el que tiene el don de discernimiento en esta pobre casa, y el racional, que es @cuartapobreza se puso en plan piadoso, recordándome aquella anécdota de Mª EMILIA RIQUELME, cuando en ciernes de su fundación, se le quemó el convento, y mientras las hermanas y los vecinos se afanaban en apagar el incendio, ella -después de salvar el Santísimo Sacramento, se dedicó a orar en el jardín, y al ser preguntada si no le importaba aquel desastre, sólo dijo "Si se quema, nuestro convento, suyo es (de Dios, se entiende), que Él haga de lo suyo lo que quiera":


Pero a mí me dio por "la tremenda", por todo lo contrario... me acordaba de aquella anécdota de Santa TERESA, la nuestra, la abulense, en que quejándose una vez de sus tribulaciones el Señor le dijo "Teresa, deja de quejarte, no ves que es así como trato a mis amigos" (se supone que por "asociarlos" a su pasión) y ella, con su gracejo, le respondió "¡Pues no me extraña que no tenga muchos amigos, su Divina Majestad!" Y claro, me encabroné aún más ¡qué injusto es Dios que cuánto más se le da, más te exige y más te roba!, y lo que me indignaba no es la pérdida material, sino las horas y horas (ya sabéis que el manitas y artista de la casa no soy yo) que ha pasado @cuartapobreza dejándose la vista y las manos, con sus huesos... que los médicos no saben ni cómo es capaz de andar, encorvado sobre la mesa, haciendo, modelando y diseñando... Y sí, al "Caballero de la Cruz" ¡menuda gracia me hace ahora el título! le falló el asidero, dígase la Cruz, y monté en cólera: Revoleé la Biblia, me quité la cruz del cuello, tiré a la basura todos mis escritos... vamos, como ese chiste en que, juzgando a un obrero por blasfemias, el Juez le pregunta "¿No es verdad que cuando su compañero de la fundición vertió el hierro al rojo vivo sobre su espalda dijo usted palabras injuriosas contra Dios, la Virgen y los Santos?" y el otro responde "¡Qué va, señor Juez, yo sólo dije: Pepe, ten cuidado que quema!", pues ese era yo ayer... Y por favor, que a nadie se le ocurra mencionarme el ejemplo de paciencia del Santo JOB, porque a todo el mundo se le olvida que, santa paciencia y confianza aparte, lo de JOB comenzó (leed la Biblia) por una apuesta entre Dios y el diablo... ¡Pues conmigo que no haga ese tipo de apuestas, mucho me temo -a las pruebas me remito- que para la santidad me falta mucho, pero mucho, no vaya a ser que Dios pierda apuestas gilipollescas jugándoselo todo en alguien tan poca cosa como yo!

Y claro, cuando uno pide paz, y otro se encabrona, la cosa no puede terminar bien... Y así habría sido, el día de hoy, que he seguido toda la mañana en el trabajo resoplando y renegando, de no ser porque nunca me doy cuenta de cuán absurdo es pelearse con Dios ¡Total, Él siempre gana, siempre puede más, siempre se queda encima! Menos mal que para las heridas, todas, siempre hay un bálsamo, y @cuartapobreza se ha dedicado toda la mañana -durante mi ausencia- en recoger y ordenar el oratorio, en todo lo salvable, en hacer que parezca que nada ha sucedido, y con sus benditas manos y su cuerpo roto se ha dedicado además a restaurar la VIRGEN, ¡la Perla de esta casa!, que si tenemos "ojitos" son sólo para ella, en todo lo que ha podido y ha sido posible en una mañana... 


Y aquí está, puede que sin manos, manca, casi como la impotencia que nos asalta a veces de querer hacer más, dar más, entregar más, servir más y no poder, con una fractura de cuello, a medio restaurar que parece que tiene un collarín, pero como me ha dicho @cuartapobreza (perdonad la expresión, es muy andaluza, ya sabéis que los andaluces no damos la misma importancia a las palabrotas) ¡Aquí la tienes, CORONADA, por mis cojones, CORONADA, porque la Gloria de Dios, y de MARÍA SANTÍSIMA no la roba el diablo, y menos en el día de hoy! Porque todos tenemos la experiencia de que, cuando algo es de Dios y se tuerce, es porque la Gloria de Dios va a brillar con más fuerza, y entonces el sumo orgulloso, "el tío del rabo", el demonio dicho en plata, ha de enredar para reclamar la parte de atención que cree merecer...

En lo que a mí respecta, sigo todavía bastante disgustado, como dice esa otra mal hablada, que me gustaba tanto, ya no echan la serie, de AIDA, pese a todo "no tengo hoy el chichi para farolillos", pero una cosa, no sin dolor, he aprendido desde anoche hasta hoy, que de JOB a mí aún queda la distancia de varios estadios olímpicos... y que lo que decía San IGNACIO DE LOYOLA "en tiempos de turbación no hacer mudanza" ¡pues que por mí se lo podía haber ahorrado, porque si hoy lo tengo delante, le torteo la cara...!, pero sobretodo que, para las tormentas de la vida, más me vale, y más me vale, y más me valdrá... poner siempre las palabras de @cuartapobreza al frente de la barca "Si se quema, nuestro convento, suyo es, que Él haga de lo suyo lo que quiera" (Mª EMILIA RIQUELME y ZAYAS).

¡Y no tengáis miedo, que esto es como las fallas, que al día siguiente ya está aquí, el artista, proyectando cómo ha de ser todo lo que se ha perdido para mañana! Que hoy puede que esté según nuestro deseo, pero está, CORONADA, puede que ESCACHARRADA, pero... ¡CORONADA!


lunes, 21 de agosto de 2017

MARÍA, REINA DEL "ALELUYA"


Contemplamos hoy a MARÍA, como REINA DEL "ALELUYA":

ALELUYA es una palabra hebrea que significa literalmente "Alabemos al Señor" (הַלְּלוּיָהּ), cuya raíz es "hallel" (alabar) y "Yahv" (el sufijo hebreo para todo lo relacionado con Yahvéh, Dios, el Señor), de hecho de las cincuenta veces que aparece el término "Yahv" en el Antiguo Testamento, veintiséis veces aparece la palabra sola, y otras veinticuatro veces formando parte de la palabra "Aleluya", lo que denota su importancia, y dado que la traducción es una invitación a la alabanza "alabemos al Señor" su uso litúrgico es casi exclusivo, es la alabanza por excelencia, tanto en la tierra "bendeciré al Señor con toda mi alma ¡Aleluya!" (Salmo 104,35) como en el Cielo "después de esto oí las fuertes voces de una gran multitud, que decía en el cielo: “¡Aleluya! La salvación, la gloria y el poder son de nuestro Dios" (Apocalipsis 19,1).

Sobre esta importancia litúrgica, y para toda la asamblea del canto del Aleluya, tenemos un testimonio, recogido en un texto apócrifo, del Siglo IV, titulado "Apocalipsis de Pablo", en elque supuestamente el apóstol San PABLO tiene unas visiones parecidas a las de San JUAN en el Apocalipsis canónico, y que aparece citado por SOZOMEN en su Historia Eclesiástica (Hist. Eccl. 7.19), en el que leemos el siguiente diálogo entre San PABLO y un ángel:


Y yo pregunté al ángel: "¿Qué significa Aleluya?" y el ángel me respondió "Te gusta mucho preguntar e inquirir sobre todas las cosas: El Aleluya, que se canta en hebreo por los hombres y los ángeles, significa esto: "Bendigamos todos juntos al Señor".

Hay que añadir que queda confirmada la importancia del uso litúrgico del "Aleluya", incluso un poco más adelante, en el mismo texto, se dice que cualquier persona que, pudiendo participar de la Eucaristía, llegado el momento del "Aleluya" no lo cantase, sin estar impedido para ello, comete un grave pecado, pues no alaba a Dios con el resto de la comunidad, poniéndose al margen de la misma, como si él mismo se excluyera.

En lo que a nosotros se refiere, somos conscientes de que este mundo de hoy, en las actuales circunstancias, no está precisamente llamado a la esperanza, a la alabanza, a considerar que el Señor merezca ser alabado "simplemente por que sí", por eso frente al misterio de la presencia del mal en el mundo, hemos de tomar la firme determinación de ser "misioneros de esperanza, heraldos del Aleluya", que no es otra cosa sino ir y compartir con todo el mundo "que ha resucitado" (Marcos 16,7), la razón de ser de nuestra alegría y nuestra esperanza.

Santo TOMÁS DE AQUINO une al canto del "Aleluya" otra virtud cristiana, él la llama la "iucunditas", es decir, la capacidad de traducir en alegría todo lo que hemos visto y oído (Summa Theologica II.II, Q.168 a.2), y esto es verdaderamente posible, nuestro testimonio, de cualquier acontecimiento no puede ser sombrío, ni de muerte, porque eso ya lo imponen las circunstancias de la vida, pero en todo brilla la chispa de esperanza... pensemos en el reciente atentado de BACELONA ¿por qué todos los medios de comunicación comparten hasta la sociedad las imágenes de los cuerpos muertos, o los heridos, o los datos de las víctimas?, por la "iucunditas", esta alegría de ser testigos y dar testimonio de lo bueno, encararíamos el mal de otra forma dándonos cuenta de que el bien siempre vence, como por ejemplo, si se hubiesen dedicado los telediarios a noticias que demuestran la bondad del hombre, que siempre brilla en estas situaciones, como la del policía que acunaba a un bebé que lloraba, que había salido despedido del carro, mientras su madre estaba herida... Mientras que San AGUSTÍN la llama "hilaritas", la capacidad de revestirnos con el gozo de la alegría cristiana, apurar los momentos de alegría y gozo que nos ofrezca la vida en nuestro caminar.


Todo ello lo hizo vida MARÍA a lo largo de su vida, ella fue de la que dice RAINIERO CANTALAMESSA, Ofm.Cap, la única persona de la que mejor se pueden predicar las palabras dichas por San PABLO "mantener la esperanza contra toda esperanza" (Romanos 4,18), incluso al pie de la Cruz, incluso en todo lo que no entendía, desde su MAGNIFICAT hasta el gozo de Pentecostés, toda la vida de MARÍA fue un aleluya esperanzado, por eso ha querido la Iglesia saludarla, de esta manera, durante el tiempo pascual, uniendo el misterio de la Encarnación (la hora del Ángelus), al gozo pascual (Regina Caeli), al canto del "Aleluya", precisamente. 


Y para que veáis que no hay que ser santos, ni superhéroes, para tener esta actitud de ser misioneros de esperanza, mensajeros del "Aleluya", os dejo este "Aleluya" cantado por otra MARÍA, precisamente, MARY FREY, una joven enferma de fibrósis cística, porque aún en la enfermedad, todos podemos encontrar motivos para "alabar a Dios", cantar nuestro "Aleluya":




domingo, 20 de agosto de 2017

MARÍA, REINA DEL "AMÉN!"


Seguimos este triduo de preparación a la fiesta de SANTA MARÍA, REINA DE TODO LO CREADO, como proponíamos ayer, hoy la haremos considerando MARÍA, REINA DEL "¡AMÉN!".

El "Amén" es una palabra de origen semítico presente tanto en el hebreo, arameo, como incluso en el árabe, fuera de los usos litúrgico, suele significar algo así como "que así sea" o "es cierto", de esta forma el interlocutor asevera lo que otro ha dicho, por eso en el uso de la sinagoga comenzó a utilizarse como conclusión de las oraciones y plegarias, pasando así a convertirse en una afirmación de fe de la comunidad orante "Amén", que así sea lo que estamos orando, que el Señor lo tenga a bien.

Este "Amén" de la asamblea mantiene la memoria de nuestros orígenes, de la fe, participamos de la misma manera de la memoria de la propia Iglesia, memoria que caldea el corazón, que nos hace mantenernos esperanzados, alegres en la fiesta y en la celebración "bendito sea el Señor Dios de Israel, ahora y por siempre (...) ¡Amén, amén!" (1 Crónicas 16,36).

Sin embargo, en el Apocalipsis encontramos una referencia a Cristo en el "Amén", cuando dice "He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios" (Apocalipsis 3,14), este es el testigo fiel y veraz que nos recuerda constantemente "la pobreza y la incoherencia de nuestras pobres vidas", porque aunque creamos que no nos falta de nada, en nuestra pobreza, aún sigue siendo riqueza y en nuestra escasez, que aún sigue siendo abundancia, si es que a otro le falta, aún de lo que nos sobra. Este es el "Amén" del Señor mismo, rodeado de malas compañías (según su época): Leprosos, enfermos, mujeres, niños, marginados, pecadores... todos lo que no tenían nada que aportar a la sociedad, pero que el Señor atrajo hacia sí con su autoridad, una autoridad que no era como a de sus maestros, ni como la de sus profetas, una autoridad nueva, que es de Dios: Por eso el Señor invierte el sentido del "Amén", ya no hace falta responder "Amén" al discurso de un orador como creyente convencido, porque el "Amén" es el orador mismo, por eso el Señor comienza a hablar muchas veces diciendo "Amén, en verdad os digo..."

MARÍA es, ciertamente, Reina del "Amén", solemos considerar a MARÍA como modelo de fe, pero no de esa fe bobalicona, bienintencionada, que todo se lo cree "porque sí", la fe de MARÍA es una fe que dice "Fiat, hágase, Amén, así sea" con todas sus consecuencias, porque siempre olvidamos la consecuencia jurídica de esta fe de MARÍA ¡ella no está teniendo esta conversación con el ángel en el Cielo, sino en una historia concreta! Y esa historia concreta, con sus normas, es tajante "la mujer que muestre signos de infidelidad durante los esponsales" -es decir desde el compromiso matrimonial hasta la convivencia real y efectiva- "ha de ser apedreada hasta la muerte" (Deuteronomio 22,20-21), ella no pensó en las consecuencias, fue coherente con su palabra y con su amén. 


"Haced lo que él os diga" en las bodas de Caná dirigiéndose a los sirvientes del convite, no hay fisura, ni duda en sus palabras, incluso -vamos a decirlo así- "saltando" por encima de la autoridad de su hijo,entiéndase, autoridad, pues una mujer judía no podía contradecir a ningún hombre en público, menos a su esposo, luego, menos a sus hijos, menos al rabino... figuráos entonces una criatura frente a Dios, dice el profeta ISAÍAS "¿Acaso un cacharro le discute al alfarero por qué me has hecho sin asas? ¡Ay del barro que discute con su hacedor!" (Cfr. Isaías 45,9-10), y eso que el Señor le había dicho antes "Aún no ha llegado mi hora". Vamos... ¡Para más tajante podía haber dicho "Amén os digo, haced lo que él os diga!". 

Vimos, hace unos días tan sólo, que cuando se proclamó el dogma de la ASUNCIÓN DE MARÍA, pese a la unanimidad del sentir del pueblo de Dios, los teólogos adujeron que no había mucho encaje bíblico para justificar el dogma... Me hace gracia, porque si hay algo en lo que sigue siendo unánime el parecer del sentir del pueblo de Dios, de los hijos de María, es que cuando "Dios cierra una puerta, María abre la ventana", que si ella dice "fiat, hágase" lo que sea se hace, o San BERNARDO no podría haber escrito nunca aquello de "Acordáos, o piadosísima Señora, que nadie que haya recurrido a vos ha sido jamás defraudado", o esa anécdota de San JUAN BOSCO que cuando le mandaban rezar por un tema difícil  delicado, luego de hacerlo, se subía a una escalera para mirar a la cara de la Virgen de cerca, y bajaba de la escalera sabiendo sí, en efecto, su oración había sido escuchada... No hay más que las bodas de Caná para justificar un presunto dogma de MARÍA, medianera de todas las gracias... porque si ella dice "hágase" nosotros digamos "Amén". Y no tanto porque MARÍA tenga que torcer la voluntad de su Hijo, Nuestro Señor, en todo lo que pidamos, sino porque MARÍA como madre, sólo va a presentar al Hijo aquello que mejor nos conviene, porque es madre, esa sería la correcta explicación a esta mediación de MARÍA, que no sustituye al Hijo, que no juega a esa tendencia tan humana de "hacer uso de sus enchufes", sino de presentar al Señor todo lo bueno, justo y necesario para sus hijos.

Como dice la oración para todos estos días "Amén es Fiat"



¡AMÉN! es “Fiat”
¡ALELUYA! es “Agradecer”
¡AMÉN! es el grito del alma 
que es feliz con todo lo que Dios quiere.
¡ALELUYA! es el grito del alma 
que es feliz con todo lo que Dios permite.
¡AMÉN! es el grito del amor que se somete.
¡ALELUYA! es el grito del amor que se adelanta 
a la voluntad de Dios a quien ama.
¡AMÉN! es el grito de los santos en la tierra.
¡ALELUYA! es el grito de los santos en el cielo.
Cuando un alma en la tierra sabe decir “Amén”, 
sabe también decir “Aleluya”; 
entonces existe entre Dios y esa alma 
una unión interior inefable, 
y la deja en la paz más profunda que, 
permite a Dios decir a sus ángeles: 
“Ved cómo me ama”.

(María Emilia Riquelme y Zayas, fundadora y religiosa granadina)



sábado, 19 de agosto de 2017

MARÍA, REINA DEL "¡ABBA, PADRE!"


Comenzaremos hoy este triduo de reparación para la fiesta de MARÍA, REINA DE TODO LO CREADO, que es el 22 de Agosto, Santa MARÍA, Reina, y para ello os invitamos a escuchar, versionado musicalmente lo que se podría considerar "el estilo de vida, la regla" de esta pobre comunidad de vida:


¡AMÉN! es “Fiat”

¡ALELUYA! es “Agradecer”

¡AMÉN! es el grito del alma 
que es feliz con todo lo que Dios quiere.
¡ALELUYA! es el grito del alma 
que es feliz con todo lo que Dios permite.
¡AMÉN! es el grito del amor que se somete.
¡ALELUYA! es el grito del amor que se adelanta 
a la voluntad de Dios a quien ama.
¡AMÉN! es el grito de los santos en la tierra.
¡ALELUYA! es el grito de los santos en el cielo.



Cuando un alma en la tierra sabe decir “Amén”, 
sabe también decir “Aleluya”; 
entonces existe entre Dios y esa alma 
una unión interior inefable, 
y la deja en la paz más profunda que, 
permite a Dios decir a sus ángeles: 
“Ved cómo me ama”.

(María Emilia Riquelme y Zayas, fundadora y religiosa granadina)

Así que hoy consideraremos a MARÍA, como REINA del "Abba, Padre"

Dice San PABLO que "por el Espíritu de Dios, nos convertimos en hijos de Dios, que no se sienten esclavos, que no viven en el temor,  para no volver a recaer en el temor y los errores del pasado, sino que hemos  recibido un Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: “¡Abba, Padre!” (Cfr. Romanos 8, 14-15). 

No cabe duda de que en MARÍA estas palabras del apóstol adquieren plenitud, se hacen vida y testimonio para todos nosotros, pues ella en el MAGNIFICAT dijo, en efecto "porque ha mirado la humillación de su sierva", pero ella, que había recibido la plenitud del Espíritu Santo, no lo dice en el tono servil en que entenderíamos tal afirmación, pues bien ha dicho PABLO que el Espíritu Santo nos impulsa a decir "¡Abba, Padre!", ella se sabe hija del Padre, por eso afirma, y se engloba, entre los humildes a los que el Señor ensalza, entre los pobres a los que el Señor colma, las obras que el Señor realiza en medio de sus hijos, por sus hijos y a través de sus hijos, de los que ella es la primera "Salve, María, llena de gracia".

MARÍA es pues la primera que nos enseña, por el Espíritu Santo, a decir "¡Abba, Padre!", ella misma se lo enseñaría a decir al Señor mismo, porque si "abba" significa "papá", no podemos olvidar que MARÍA es "imma", es decir, "mamá", madre del Señor, madre de Dios. Resulta interesante traer aquí una reflexión de estas dos palabras por el teólogo español XAVIER PICAZA que me han resultado muy interesantes, y que todos aquellos que son padres entenderán enseguida:

"Abba" es una palabra primigenia, que sólo puede interpretarse a partir de la madre "Imma", pues es la madre la que enseña al niño a decir "papá", aunque luego ella queda a veces en la penumbra. No es la primera palabra que un niño suele decir (por experiencia sabemos que un niño dice antes "mamá" que "papá"), pero es absolutamente necesaria: Sólo cuando la madre enseña al niño a decir "papá" (saliendo de alguna forma de ella), y cuando el niño dice así "papá" podemos afirmar que la vida tiene sentido.

En el misterio de la ENCARNACIÓN se verifica absolutamente la anterior reflexión de PIZACA, MARÍA, hija del Padre, como Madre, enseña al Señor, su hijo, a decir Padre, la vida tiene sentido, "la Palabra de Dios se ha hecho carne, acampa entre nosotros", ella es ciertamente la REINA DE TODO LO CREADO, pues ella es la criatura por excelencia, preservada "ab origine" del pecado, la que hace vida la promesa de "herir a la serpiente en la cabeza si es que la hería en el pie" (Cfr. Génesis 3,15), ella es la mujer "revestida de sol, con la luna a sus pies, coronada de estrellas" capaz de hacer frente al mal, en cualquiera de sus manifestaciones, por algo tan sencillo como mostrarnos a su hijo (Cfr. Apocalipsis 12,1-3). El apóstol FELIPE le dijo al Señor "muéstranos al Padre, y nos basta" (Juan 14,8), de la misma manera, en todas sus aflicciones, luchas, pesares, tensiones, embistes del mal, generaciones de creyentes se han dirigido a MARÍA pidiendo "muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre... y nos basta" ¿No rezamos así en la Salve? Estando pues así, MARÍA, tan estrechamente vinculada al origen de la historia, y a su desenlace, mostrándonos, en el centro de la misma, a JESÚS "llegado el momento oportuno, Dios nos mandó a su hijo, que nació de una mujer" (Gálatas 4,4), nadie mejor que ella para ser llamada legítimamente, REINA DE TODO LO CREADO, que es tanto como decir, REINA DE LA HISTORIA.

En la página de los franciscanos donde se comentan los salmos e himnos de la liturgia (enlace aquí) el texto del himno cristológico (Filipenses 2,6-11) aparece subtitulado como "Cristo, siervo de Dios, en su misterio pascual", después del tiempo de Pascua, de Pentecostés, parece casi una exigencia del guión que de este triunfo pascual haya de participar MARÍA, hasta nos confundimos, por la cercanía de las palabras y los conceptos, cuando hablamos de "ascensión" y "asunción", de la misma manera así ha de ser con MARÍA, por eso permitidme que hoy, a modo de conclusión, recree el himno paulino de filipenses, refiriéndolo a su Santísima Madre:


María, 
a pesar de su Concepción Inmaculada,
no hizo alarde de ser Madre de Dios,
sino que, al contrario, se mostró como esclava,
se abajó a sí misma,
y se hizo obediente hasta el "sí" de Nazaret,
por eso Dios la escogió sobre todo
y la llamó "teothokos", Madre de Dios,
para que a su nombre, toda lengua proclame,
en los cielos, en la tierra, en el abismo,
de generación en generación:
"¡Dios te salve, reina y madre!"





jueves, 17 de agosto de 2017

ASUNCIÓN DE MARÍA
DE UN HIJO QUE AMA A SU MADRE...

El sacerdote SANTIAGO MARTÍN, Franciscano de María (por él fundados), escribió hace muchos años, creo que el copyright es del año 1996, una obra que tuvo muy buena acogida entre los lectores, titulada "El Evangelio Secreto de María", en el que recreaba un pretendido texto apócrifo, conservado por una peregrina española (de GALICIA concretamente) a Tierra Santa (esto es cierto, llamada EGERIA, en el Siglo IV). La buena acogida de la obra, en cuyo epílogo leemos "nada de lo escrito excede la imagen que tenemos de María como intercesora, pero tampoco es irreverente (...) quizás los celosos monjes se excedieron intentando ocultar el escrito de Egeria", al fin y al cabo los buenos hijos, siempre desean conocer más de su Santísima Madre, María, lo que explica la difusión de todo lo que a MARÍA se refiere, valga lo dicho de "Las Glorias de María" escritas por San ALFONSO Mª de LIGORIO (fundador de los Redentoristas, Siglo XVIII), o "Milagros de Nuestra Señora" de GONZALO DE BERCEO (del Siglo XIII).

Os comparto lo anterior porque.... ¿Os acordáis de lo que os el otro día? De que ojalá fuerais capaces de partir de la base, esto cierto es, de la ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO, hiciéramos el ejercicio de imaginar cómo creeríamos nosotros que fue. Pues, para dar ejemplo, y precisamente, en el día de la ASUNCIÓN DE LA VIRGEN, en el trabajo, que trabajé, y aprovechando que no había nadie ¿A quién se le ocurrirá hacernos trabajar un día festivo en medio de agosto en este país? ¡Está todo el mundo o en la playa, o de viaje, o de puente...! y como siempre llevo mi libretilla encima, en los ratos muertos, bosquejé el siguiente relato. 


Parto del siguiente icono, que también representa, aunque a los occidentales nos parece raro, el tema iconográfico de la ASUNCIÓN DE MARÍA, desde la óptica ortodoxa y oriental de la DORMICIÓN DE LA VIRGEN, que representa el momento en que el Señor acoge el alma de su Santísima Madre, y que sostiene en sus brazos. Este icono me ha sugerido la siguiente historia:


- - - O - - -

"Juan, léeme otra vez lo que estás escribiendo..."

Y una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.... 

"¡Ay, Juan, todo parece tan dramático cuándo tú lo narras....!" -En ese momento, con un leve suspiro, su voz se apagó para siempre. Juan se acercó al camastro a la luz de un candil para comprobar que, ciertamente, María había fallecido. A pesar de ser una anciana de sesenta años nunca perdió la mirada de esos ojos de niña, siempre abiertos y sorprendidos, desde que recibió el anuncio del ángel... ¡Pero esa es otra historia! Estaba profundamente conmovido, pero no podía llorar, desde que el Señor le dijo "He ahí a tu madre" él se había convertido en el discípulo más amado y cercano de María, tanto como él la amaba a ella. Estaba cansado, llevaba varios días sin dormir, intentando poner en orden y por escrito las visiones que estaba teniendo, sin dejar de atender las necesidades de María, cada vez más apagada por la edad y la enfermedad. Pero ahora, además, con su muerte, perdía definitivamente la fuente más fiable para conocer los dichos y las obras del Señor.

Las gentes de aquella aldea siempre los trataron con cariño, les brindaron su cercanía y su hospitalidad,en un lugar tranquilo y apacible con la seguridad de poder vivir con cierto anonimato. Por eso era normal que todos quisieran acompañar el cortejo fúnebre. El cortejo avanzaba con dificultad, muy lentamente, todo el mundo les salía al paso, ni siquiera Juan, que caminaba acompañado por los presbíteros de la comunidad, había visto antes tanta gente en la calle.


De repente, en medio del camino apareció un hombre que parecía estar esperando al cortejo fúnebre. Juan sintió que el corazón le daba un vuelco en el pecho, al darse cuenta de la presencia del desconocido "¡Es el Señor!" se dijo para sí, lo reconoció como aquella vez que se les apareció resucitado a la orilla del lago. El desconocido preguntó a los del cortejo "¿Quién es esta noble y buena señora a la que todos los presentes parecéis querer tanto?" Ellos le miraron entristecidos, y uno de los presentes replicó: "¿Eres acaso el único visitante de esta aldea que no sabe las cosas que han acontecido en ella?" y el desconocido preguntó "¿Qué cosas?" y le respondieron: "Lo referente a María, la Madre de Dios y madre nuestra, a la que el Señor entregó a este hombre, llamado Juan, diciéndole "He ahí a tu madre", y de como ella vino a nuestra aldea, acompañada por él, huyendo de la persecución de los judíos, que no creyeron en el Señor, ni en María, Madre de Dios y madre nuestra, que ha fallecido y la llevamos a enterrar".

Entonces el desconocido les dijo: "Retirad el velo de la mortaja para que yo también pueda conocer a la Madre de Dios" y ellos retiraron el velo de la mortaja, y entonces hallaron a una niña recién nacida, que alzaba sus bracitos para ser cogida en brazos. Y todos los presentes quedaron maravillados. Y el desconocido la tomó en brazos mientras decía:

¡Talita Kum! Madre mía e hija de mi Padre, no tengas miedo, madre mía, porque todo el mundo ya sabe que eres una mujer ejemplar, bendita eres entre todas las mujeres, porque tu vientre mereció llevar al Hijo de Dios, al que alimentaron tus pechos. Ven conmigo, madre mía e hija de mi Padre, para recibir la corona de gloria que tienes preparada en el cielo.

Y una nube luminosa bajó del cielo y cubrió a todos los presentes, y cuando la nube se disipó desaparecieron con ella el desconocido con la niña en brazos, y todos los presentes, con Juan a la cabeza, se arrodillaron y daban gloria a Dios diciendo:

"¡Bendito sea Dios que no ha permitido que su Santísima Madre conozca la corrupción del sepulcro!"


martes, 15 de agosto de 2017

ASUNCIÓN DE MARÍA...
¡No nos equivocamos en creerlo así!


Ya sabéis que soy un enamorado de la paleografía y los textos antiguos, así que para celebrar hoy la ASUNCIÓN DE MARÍA, quiero compartir con vosotros uno de los testimonios escritos más antiguos que existen sobre la solemnidad que celebramos hoy. 



Excesos narrativos aparte, este texto está escrito en torno al Siglo V, además se encuentra escrito en siríaco antiguo, el dialecto más parecido al arameo, la lengua materna del Señor, nos estamos refiriendo a un breve fragmento, titulado "Tránsito de la Santísima Virgen María", que fue publicado en el año 1865, traducido en inglés de los textos siríacos originales por WILLIAM WRIGHT. Sin embargo me agrada comprobar como, en efecto, aquello que dijo el Papa PÍO XII en el año 1950 al proclamar el dogma de que lo hacía, entre otras cosas "siguiendo el unánime parecer de los fieles", pues ciertamente este texto nos conecta con la piedad popular en la Asunción de MARÍA ¡ya en el Siglo V!:

Y cuando los apóstoles llegaron a las cavernas que hay a la cabeza del valle entraron y encontraron, en lo más profundo, un catafalco de barro sobre el que estaba colocado el cuerpo de la Bendita, y ejércitos de seres angelicales, cuyo número no tenía fin, iban viniendo y alababan, oleada tras oleada, y en todas las lenguas y en todos los idiomas se cantaron sus alabanzas, y todos permanecían sobre la bienaventurada María. 


Los carros llegaron al final: El carro de Moisés, el carro de Enoc, el carro de Elías, y finalmente el carro del Señor. Y los cielos y la tierra alababan en ese día; hasta la misma muerte, derrotada y vencida, alababa. Y un agradable y dulce olor se dispersaba desde la gloria del Cielo alcanzando todos los lugares de la tierra. Y todos trasladaron el cuerpo de la Bendita al Cielo, con toda su gloria. Y cuando ella llegó a las puertas del Cielo, la comitiva se detuvo, y la espada que protege el paraíso se levantó, y entonces el Santo de los Santos, cuya gloria es indescriptible, vino a su presencia con todos los seres del Cielo y de la creación entera. Y la depositaron en medio de una suave luz entre los deliciosos árboles del paraíso del Edén, y la exaltaron con una gloria tal que el ojo humano ni siquiera puede concebir el ver. Y el dador de vida extendió su mano y bendijo a la bendita Virgen María, y la levantó, y la sentó junto a su Padre, prometiendo la vida eterna a todos los que crean en Él.


Entonces los doce apóstoles regresaron al Monte de los Olivos en las mismas nubes de luz que los transportaron al cielo para ser testigos de ello, y allí se arrodillaron y oraron de esta manera: "Grande es la Gloria que hemos visto en la partida de la Bendita", y de nuevo oraron diciendo "Señor, concédenos que seamos enviados a todas las gentes y todos los pueblos para anunciarles la conmemoración de tu Madre, y que esta conmemoración se realice todos los años, porque sabemos que todo el que recurra a ella, buscando refugio ante ti, llorando ante ti, por ella, será escuchado y atendido por ti, porque no hay otro Dios fuera de ti, que eres glorificado y exaltado junto a tu Padre, y el Santo Espíritu, por los siglos de los siglos. Amén. Bienaventurados sean los que conmemoren a la Madre que te engendró; Bienaventurados sean los que se sumerjan en las profundidades de sus bendiciones y de sus obsequios. Que así sea Señor, como nos lo prometiste, por el Espíritu Santo, que cuando vinieras, en tu gloria, te acompañaríamos en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel, que no creen en ti, ni en la Madre que te engendró. Confesamos a la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, por los siglos de los siglos, Amén"


Y que la misericordia del Señor, y su gracia, y su bondad, y el perdón que brota de su compasión vengan sobre este escritor, pecador, cubierto de maldades y débil, y que por la intercesión de su Madre encuentre el perdón de los pecados, y el mismo perdón para todos los que compartan esta historia en el futuro, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Y así concluye la historia de la partida de este mundo de la Bendita Madre de Dios. Que sus oraciones sigan con nosotros.

¿Qué os parece? ¡Luego dicen que los andaluces somos exagerados! Pero todo es poco para honrar a MARÍA Santísima, sin duda alguna el corazón enamorado de este escritor del Siglo V no estaba tan preocupado por la veracidad de los hechos, del misterio que pretendía narrar, sino de mostrarnos, en cada palabra, el amor de un hijo enamorado de su Madre, de un creyente que honra a MARÍA. En estos tiempos que corren, de tecnologías, ciencia y razón, hemos perdido la plasticidad de la palabra escrita, la música del corazón, la imaginación del alma anonadada... deberíamos hoy, si tuviéramos tiempo, desnudarnos de todos los lastres mentales, científicos, racionales, e incluso de adultos, y sentarnos un rato, con una cuartilla en la mano -ya habéis visto que éste no es un texto demasiado largo- y puesto que en el dogma no hay duda, MARÍA ESTÁ EN EL CIELO, pero nada se dice de las circunstancias, y escribir con amor... ¿Cómo me figuro yo que MARÍA subió al cielo? Quizás, dentro de otros quince siglos, cuando alguien descubra esta cuartilla, sienta la misma emoción y devoción que nosotros hoy leyendo el texto anterior, y pueda decirse para sí "He aquí un hijo de MARÍA".

lunes, 14 de agosto de 2017

LA ASUNCIÓN DE MARÍA:
EL CIELO SE ABAJA A LA TIERRA...

Monseñor GUIDO MARINI, Maestro de Ceremonias del VATICANO, al que todos conoceréis, incluso antes de compartir su foto, si os digo, que es el sacerdote del pelito blanco que hemos visto siempre en todas las celebraciones vaticanas, junto al Papa, desde los tiempos de JUAN PABLO II hasta nuestros días, escribió en el año 2010, en el 60 Aniversario de la proclamación del dogma de la ASUNCIÓN DE MARÍA, un interesante articulo que, aunque en italiano, podéis consultar aquí "L'Assunta"), aunque yo me detendré en un par de detalles que me han parecido curiosos, y son los referentes a la piedad popular:

Señala Monseñor GUIDO MARINI que a él no le corresponde profundizar en el misterio de la ASUNCIÓN DE MARÍA desde un punto de vista teológico, sino desde el punto de vista litúrgico, celebrativo, y destaca que, en este sentido, el pueblo cristiano, y la piedad popular, siempre han tenido una idea muy clara en el "sensus fidei" de toda la cristiandad y en las formas en las que esta fiesta se celebra por todo el mundo y en todas las confesiones cristianas: "Es el día en que el Cielo se abaja a la tierra y la tierra es como elevada al Cielo".

Dice Monseñor GUIDO MARINI que el Papa BENEDICTO XVI, precisamente, en la homilía de la ASUNCIÓN de ese año del 60 Aniversario del dogma, expresaba maravillosamente lo que significa esta expresión de la piedad popular, se suele decir, cuando alguien fallece, especialmente por aquellos que no creen demasiado, como un consuelo muy pobre y triste, aquello de que "la memoria de nuestros seres queridos sobrevive mientras les recordemos", indicaba el Papa BENEDICTO XVI:


Esto es verdad, pero qué triste es pensar que nuestra existencia futura dependa de algo tan débil, como el recuerdo de quienes nos sobrevivan, esa imagen desgarrada de nosotros mismos, en este lado de la historia, que se irá desvaneciendo y palideciendo conforme lo haga nuestro propio recuerdo... porque ¡esto no es así!, del lado del cielo, de la parte de Dios las cosas no suceden de esta manera: Nuestra paz, nuestra esperanza cristiana se basan precisamente en esto: En Dios, en sus pensamientos y en su amor, no sólo sobrevive una ''sombra de nosotros mismos", sino que en él, en su amor creador, existimos con toda nuestra vida, con todo nuestro ser, con la totalidad de nuestras experiencias, por toda la eternidad. Es su amor que vence a la muerte y nos da la eternidad, y es este amor de Dios lo que llamamos "el cielo". (...) Dios acoge en su eternidad, lo que es ahora, nuestra vida, compuesta por el sufrimiento y el amor, la esperanza, la alegría y junto con la tristeza, todo lo que crecimos y todo lo que hicimos. todo el hombre, toda su vida es tomada por Dios y convertida en eternidad. Queridos hermanos, creo que esta es una verdad que nos debe llenar de una alegría profunda.

En la piedad popular, para expresar esta imagen bellísima de que "el Cielo se abaja a la tierra y la tierra se eleva al Cielo", no sólo se queda en las representaciones artísticas del misterio de la ASUNCIÓN, en el que la tierra, simbolizada por MARÍA, como madre nuestra, primicia de la humanidad, al fin y al cabo barro de nuestro barro, se eleva al Cielo que se abre para acogerla, en las miriadas de ángeles, que bajan a acogerla, como esa comunicación cielo-tierra, siempre abierta, expresada también en la escala de JACOB bíblica, sino en otras muchas expresiones, de las que ha dicho BENEDICTO XVI también que "por la devoción popular la fe entra en los corazones humanos y se convierte en parte de sus sentimientos, sus costumbres, sus sentimientos y en experiencia común, de familia, de casa, de pueblo, de ciudad". Y entre las celebraciones más curiosas de esta fiesta de la ASUNCIÓN DE MARÍA Monseñor GUIDO MARINI destaca una de ellas:

La bendición del mar:

Se realiza sobre todo en algunas costas de EUROPA, especialmente la italianas, griegas y más orientales) y en las costas norteamericanas. En este día se celebra la Eucaristía en la misma playa, en la orilla, o en la parroquia y luego se tiene una solemne procesión hacia la playa, presidida por el Obispo, acompañando la imagen de MARÍA. Es costumbre bendecir y arrojar al mar una corona de flores, como señal de bendición, y que después los asistentes llenen botellas de agua de mar, que usarán durante el año como agua bendita. Esta tradición al parecer tiene su origen en ITALIA, en el Siglo XV, cuando un Obispo, viajando a VENECIA, tuvo que afrontar una increíble tormenta en el mar, acordándose de Jesucristo, invocó a las aguas y lanzó al mar su anillo pastoral, momento en que las aguas se calmaron, posteriormente la tradición popular añadió poderes curativos a estas aguas agitadas del 15 de Agosto. La costumbre "saltó", precisamente, el mar, de ITALIA a los EE.UU de la mano de los primeros inmigrantes italianos en los años veinte. Como recuerda CAROLINE FUVENE, voluntaria de la parroquia de St. MICHAELl, en el WEST END, en LONG BRANCH, el año pasado:


Esta fiesta me trae muchos recuerdos de mi infancia. Hoy me he vestido de azul, porque cuando era niña, todo el mundo vestía de azul siempre que hab´´ia alguna festividad en la que honrar a MARÍA. En este día, en la antigüedad, las madres y las abuelas italianas se atrevían a quitarse las medias en público y lucir las piernas para meterse hasta las rodillas en las olas. Luego, cuando ya eran muy mayores, nos mandaban a los niños a recoger el agua del mar en botellas para que se lo lleváramos a casa después de que fuera bendecido.

Concluye Monseñor GUIDO MARINI señalando, sobre esta costumbre de bendecir el mar y considerar curativas su aguas que "vale la pena, tal vez, teniendo en cuenta estas manifestaciones de la piedad popular, recordar las afirmaciones del Concilio Vaticano II sobre la Santísima Virgen: "Que asunta a los cielos, no cesa en su misión salvadora, sino que con su múltiple intercesión continúa atrayéndonos los dones de la salvación eterna" 
(Lumen Gentium, 62)

Podemos concluir con la siguiente oración, contenida en el himnario de la ABADÍA DE STAMBROCK, en el REINO UNIDO, que es de Religiosas Oblatas Beneditinas:



El arca que Dios ha santificado, 
la cual ha llenado de gracia, 
dentro del templo del Señor 
ha encontrado su lugar de reposo.

Más gloriosa que los serafines, 
este arca de amor divino,
la corrupción no podía manchar
a quien la muerte no podía confinar.

Madre de Dios, Virgen casta, 
que brillas a la vista del cielo; 
llevas una corona real de estrellas 
tú, que eres la puerta de la Luz.

Al Padre, al Hijo y al Espíritu, benditos sean los 
que damos infinitas alabanzas a 
María, que es la Reina del cielo, por los 
días de la eternidad. 







domingo, 13 de agosto de 2017

MARÍA...
UNA EXPERIENCIA NUEVA DE COMUNIÓN


Esta tarde, Dios mediante, participaremos de la celebración de la Eucaristía ("ബഹുജന - qurbana") en rito católico Siro-Malabar (que es el rito católico que engloba las comunidades cristiano-católicas de la zona de influencia de la INDIA), que será adelanto de la celebración de la ASUNCIÓN DE MARÍA, porque como el día 15, aunque festivo, mucha gente trabaja, la comunidad india (hindi, de este rito) de GRANADA la va a celebrar hoy. 


Sepulcro del Apóstol Santo TOMÁS, CHENNAI - INDIA
La tradición ya establece la existencia de una primera comunidad de cristianos (aún fuertemente judaizantes) en torno al Siglo IV, en la ciudad de KOTTAYAM, aunque su tradición apostólica se la deben al apóstol Santo TOMÁS, que habría sido el apóstol que llevó a cabo la evangelización de aquella zona, de hecho sus restos mortales son venerados allí, en la ciudad de CHENNAI, en su catedral. 


Tumba se San FRANCISCO JAVIER, Iglesia del Buen Jesús, GOA - INDIA

También custodia otro tesoro, que roza muy cercano a ESPAÑA y los jesuitas, los restos mortales de San FRANCISCO JAVIER, nuestro gran misionero, que también se dejó la vida predicando al Señor por aquellas tierras, y en la que gracias a ellos, hoy, tenemos hermanos en "un sólo bautismo, un sólo Señor, una sola fe" (Efesios 4,5).

Durante la colonización portuguesa de la INDIA, hubo muchas tensiones "litúrgicas" por así decirlo, ya que los misioneros, en apoyo de los colonos portugueses, de rito latino, casi terminaron por extinguir las costumbres litúrgicas de esta comunidad. No fue hasta 1934 que el Papa PIO XI autorizó a la Iglesia Católica Siro-Malabar a volver a redescubrir y fomentar el tesoro de su liturgia, finalmente, JUAN PABLO II terminó de autorizar el rito seguido en la actualidad, cuya lengua litúrgica culta es el siriaco oriental (lo que sería nuestro latín litúrgico) y la común el mayalam, el dialecto mayoritario en la INDIA (lo que sería nuestro castellano). ¡No intentéis leer un misal syro-malabar ya os digo yo que no os enteraréis de nada! Así, por ejemplo, dicho en mayalam IGLESIA CATÓLICA SYRO-MALABAR sería സീറോ മലബാർ കത്തോലിക്കാ സഭ. De hecho es la Iglesia Católica de rito oriental con mayor número de fieles, unos tres millones y medio largos. Actualmente su Patriarca es el Cardenal GEORGE ALENCHERRY (el cardenal número once, y cuarto de rito syro-malabar en la historia de la Iglesia).

El AÑO LITÚRGICO se distribuye en nueve periodos litúrgicos (de siete semanas cada uno de ellos, con algunas correcciones para acomodarlo al año civil), y que se denominan atendiendo a la fiesta o fiestas principales que rigen cada bloque litúrgico, por así decirlo: Las semanas de la Anunciación, las semanas de Dehna (Epifanía), las semanas del Gran Ayuno, las semanas de Resurrección, las semanas de los Apóstoles, las semanas de Verano, las semanas de Elias y la Cruz, las semanas de Mar Mosés y las semanas de Dedicación de la Iglesia. Según esto, la correspondencia con la fiesta de la ASUNCIÓN DE MARÍA, cae para ellos en sus llamadas semanas de Verano, que explican litúrgicamente, de la siguiente manera:


La madurez y la fecundidad de la Iglesia son especialmente meditadas durante las semanas de verano.   La palabra siríaca "ܕܩܲܝܛܵܐ - qaita" significa "verano". El verano es el momento en que los granos y las frutas maduran y maduran. Así es un tiempo de abundante cosecha para la Iglesia. Los frutos de esta cosecha de la Iglesia son la santidad y el martirio de sus hijos. La Iglesia, que se ha extendido por toda la tierra, resplandece como la imagen del reino celestial, dando nacimiento a innumerables santos y mártires. Así como los Apóstoles, mártires y santos, llenos del poder de lo alto, del Espíritu Santo, se atrevieron incluso a adentrarse en tierras y culturas desconocidas para ellos para testimoniar a Jesucristo "Señor nuestro y Dios nuestro", en el primer domingo de este período litúrgico se celebra la fiesta de "los doce Apóstoles y Nusardeil". "Nusardeil" es una palabra persa que significa "Día de Año Nuevo dado por Dios". Así, este es el día litúrgico que unifica el cielo y la tierra en la persona de Jesús, el "Ammán-hu-El" ("Dios con nosotros"), y en la que la Iglesia es su continuación en la tierra fundada sobre los doce apóstoles. La gran fiesta de la Transfiguración (6 de agosto) y la Asunción (15 de agosto) que se celebran durante este período litúrgico de las semanas de verano son iconos típicos de este espíritu de madurar, dar fruto, primicia de la resurrección en ambos casos.

Evidentemente, al tratarse de un rito católico, podremos celebrar la Eucaristía y comulgar con la comunidad hindi de GRANADA, pero mucho me temo que no nos enteraremos mucho de la liturgia, pues aparte de celebrarse en mayalam, como dijimos, el rito y orden de celebración es completamente diferente, por ejemplo el Padrenuestro se reza casi al principio, para simbolizar que la comunidad está reunida, en el nombre del Padre del Cielo, anticipando su reino en la celebración eucarística, mientras que lo que sería nuestro rito penitencial ellos lo tienen inmediatamente antes de comulgar, para que sea un arrepentimiento y una disposición del alma más próxima a comulgar, y eso entre lo más destacable ¡porque tienen oraciones, intercesiones y alabanzas para llenar mucho rato celebrativo! 

Yo ya he adelantado que me sentaré al lado del primer niño que vea en la celebración, porque ellos son más inocentes y no les molestan las interrupciones en misa, así que podré pasarme toda la celebración dándole codazos y preguntándole "¿Por dónde vamos? ¿Ahora qué toca? ¿Rezo ya el Padrenuestro?"




Por si os atrevéis a intentarlo os dejo el Padrenuestro en mayamalam rezado por esta niña india, que a pesar de su corta edad, me supera, por mucho que yo me vaya a pasar escuchándola de aquí a esta tarde ¡por si se me pega algo, y al menos aprendo el Padrenuestro! Y el texto, aunque esto casi parece ya una broma mía....

സ്വർഗസ്ഥനായ ഞങ്ങളുടെ പിതാവേ
നിന്റെ നാമത്തെ വാഴ്ത്തുവിൻ;
നിന്റെ രാജ്യം വരണമേ,
നിന്റെ തിരുനാൾ ഞാൻ ചെയ്തുതരും.
അതു ആകാശത്തോളം ഉയരമുള്ളതു;
ഞങ്ങൾക്കു ആവശ്യമുള്ള ആഹാരം ഇന്നു തരേണമേ;
ഞങ്ങളുടെ പാപങ്ങളെ ഞങ്ങളോടു ക്ഷമിക്കേണമേ;
ഞങ്ങളോടു ക്ഷമിക്കരുതേ.
ഞങ്ങളെ പ്രലോഭനത്തിൽ അകപ്പെടുത്തരുതേ.
തിന്മയിൽ നിന്ന് ഞങ്ങളെ രക്ഷിക്കണമേ. 
ആമേൻ.